Tecnología

Nexus 5X, análisis a fondo

El año pasado los seguidores de los Nexus quedaron probablemente algo decepcionados por el lanzamiento del Nexus 6. Aquel dispositivo era distinto en concepto y formato al resto de smartphones que se habían lanzado por parte de Google, y muchos esperaban como agua de mayo la nueva hornada de dispositivos que por fin conocimos el pasado 29 de septiembre.

El Nexus 5X y el Nexus 6P son ahora las dos opciones que nos da Google, y nosotros hemos podido pasar unos días con el «pequeño» de la nueva hornada. Esto es lo que hemos encontrado en el Nexus 5X tras este periodo.

Un diseño sin demasiada ambición

La fiebre phablet y las actuales diagonales de pantalla hacen que volver a un teléfono «algo más compacto» sea de agradecer. Es lo primero que uno percibe en el Nexus 5X, el esperado «sucesor real» del Nexus 5

El diseño exterior de los Nexus ha tenido siempre sus señas de identidad en la familia, y en este nuevo modelo -sin que haya demasiada ambición- hay también algo que lo identifica claramente: se trata de la protrusión de la cámara, que recuerda mucho a la presente en algunos de los modelos de los Lumia de Nokia.

En ese diseño el plástico es absoluto protagonista, y nos encontramos ante un modelo no que no atiende especialmente a algunas de las tendencias que hemos visto en otros dispositivos últimamente. No es especialmente delgado 7,9 mm, (no está mal) y para esa pantalla de 5,2 pulgadas los marcos, sobre todo en el caso de la parte superior y la inferior, parecen excesivos, como si aquí LG no hubiera querido esforzarse demasiado. Es como si la pantalla fuese demasiado pequeña para las dimensiones globales del teléfono.

Especificaciones del Nexus 5X

Nos encontramos ante un dispositivo con una apuesta hardware muy decente: un singular Qualcomm Snapdragon 808 hexa-core es el corazón de esa configuración, a la que el fabricante ha acompañado de 2 GB d eRAM y dos opciones de almacenamiento: 16 y 32 GB.

LG G4, principales especificaciones
Dimensiones físicas 147 x 72,6 x 7,9 mm, 136 g
Pantalla LCD 5,2 pulgadas
Resolución 1.920 x 1.080 píxeles (424 ppp)
Procesador Snapdragon 808 6 núcleos (2xCortex-A57 a 1,82 GHz y 4xCortex-A53 a 1,44 GHz)
RAM 2 GB
Memoria 16 / 32 GB (no ampliables)
Versión software Android 6.0
Conectividad LTE Cat 9, NFC, Bluetooth 4.2, Wi‑Fi 802.11/ac
Cámaras Principal de 12,3 Mpíxeles f/2.0, Grabación UHD // Secundaria 5 Mpíxeles
Batería 2.700 mAh (no extraíble)
Precio 479 / 529 euros

Lamentablemente no hay ranura MicroSD disponible, y dado que la cámara es capaz de grabar vídeo 4K, el modelo base de 16 GB parece muy poco recomendable si vamos a usar de forma intensiva esa característica. La conectividad está cubierta con soporte WiFi 802.11ac, Wi-Fi Direct, DLNA y también con Bluetooth 4.2, y también contamos con NFC.

La pantalla de 5,2 pulgadas y resolución 1080p -lo que da una densidad de 424 ppp- tiene una calidad notable: buen brillo, buenos ángulos de visión, y la tradicional protección de Gorilla Glass 3. La tecnología LCD puede no ser tan atractiva como la AMOLED -por ejemplo en temas como el consumo en muchas situaciones-, pero desde luego la conclusión en este caso es que no hay quejas respecto a este apartado.

Como mencionábamos anteriormente, sorprende un poco el espacio concedido en los marcos superior e inferior, que Google ha dedicado a los altavoces (el superior para llamadas, el inferior para contenidos multimedia). Aun sin combinar ambos para lograr un efecto más completo en contenidos multimedia la calidad del sonido es sorprendentemente buena salvo que subamos el volumen al máximo, algo que genera claras distorsiones. En ese altavoz inferior tenemos una sorpresa escondida: el LED de notificaciones, que está desactivado por defecto pero podremos activar desde los ajustes.

Una de las novedades en esa configuración hardware es el puerto USB-C con ese interesante conector reversible que no obstante no esconde una limitación: la de que la interfaz es USB 2.0. Las velocidades de transferencia son por tanto las de este estándar, pero aun sin presumir de un sistema de carga rápida «oficial», la batería sí se carga realmente rápido: en 10 minutos lograremos cargarlo lo suficiente para tenerlo 4 horas más de uso «normal» gracias sobre todo a los 15W de ese cargador.

Un sensor de huella dactilar sobresaliente

Si hay algo diferenciador en esta nueva hornada de dispositivos de la firma es el lector de huella dactilar, que en Google han decidido colocar en la parte trasera del dispositivo. A priori parece más natural situarlo con el botón de inicio, pero no hay tal en el Nexus 5X, y lo cierto es que no hemos tardado en acostumbrarnos a esa posición.

El único problema sigue siendo que una vez lo tenemos apoyado en la mesa no podremos usar ese sensor a menos que cojamos el teléfono en la mano. Ese lector es todo lo que podríamos pedir a este componente: rápido y preciso, además de fácil de configurar. El asistente de configuración de esta característica que Google ha bautizado como Nexus Imprint es muy sencillo.

En apenas unos instantes podremos aprovechar nuestras huellas dactilares como mecanismo de bloqueo y protección del dispositivo, aunque eso sí: la propia Google advierte de que lo ideal es combinar este método con otros sistemas clásicos como el uso de patrones y pines para garantizar una mayor seguridad en el acceso.

La cámara mejora, pero no siempre

Los Nexus nunca destacaron demasiado por su cámara de fotos, pero en los nuevos modelos parece que por fin Google ha obligado a sus dos partners, LG y Huawei, a esforzarse en este sentido. El resultado es notable, porque los nuevos sensores de 12,3 Mpíxeles f/2.0 llegan con un tamaño de pixel de 1,55 micras y con autoenfoque láser además de un flash LED dual (y dual-tone) que se conjugan para obtener imágenes mucho más decentes que las de sus predecesores.

Los resultados son desde luego destacables si disponemos de buena iluminación -especialmente en exteriores- en foto y en vídeo, pero la cosa cambia en condiciones de baja luminosidad, donde las capturas sin el flash pierden enteros. El enfoque es rápido pero al situar el objetivo cerca del enfoque notamos como la distancia de enfoque es amplia, algo que hace difícil aprovechar para tratar de simular fotos en macro (sin zoom, claro).

En esa experiencia fotográfica que sin duda mejora en los resultados hay un problema fundamental: la aplicación de cámara, que es limitada, simplona y que además hace que la velocidad de disparo salga perjudicada. No es posible por ejemplo sacar fotos mientras grabamos vídeo, no hay controles manuales, y no es precisamente rápida en su lanzamiento.

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