OpiniónOpinión Nacional

A Confesión de Parte…

Bernard Horande

… relevo de pruebas”, reza el dicho.

Hace un par de semanas, Maduro anunció unas medidas. Algunos las llamaron “económicas”. No. No tienen nada de eso.

Son medidas netamente políticas que lo que hacen es profundizar los objetivos totalitarios del régimen.

Por supuesto, han causado, en una población ya de por sí diezmada social, económica y psíquicamente, un terremoto de mayor incertidumbre y tristeza.

Desde hace ya algún tiempo, el venezolano de a pie rechaza los aumentos de salario decretados por los genios que mandan en el país. Esta es una conducta novedosa. Antes se celebraban.

¿Por qué los rechaza? Porque a fuerza de palos se aprendió que, detrás de cada uno de esos aumentos salariales, lo que viene es mayor inflación y mayor escasez de productos.

Algunos economistas insólitamente aún le dan el beneficio de la duda a estas medidas. Las analizan bajo una óptica económica ortodoxa. Creyendo que se la están comiendo.

Nada que ver. El “paquetazo rojo” llegó para arrasar lo que quedaba en pie en Venezuela.

Pero por si a alguien le quedara alguna duda, vamos simplemente a remitirnos a una declaración de Maduro, con motivo del anuncio de las medidas. Una declaración que curiosamente pasó bastante por debajo de la mesa. Desapercibida.

Veamos qué cosas dijo Maduro.

“Es un programa hecho desde mi corazón. Yo lo he dicho, compañeros. Este programa lo he hecho yo”.

Bueno, “a confesión de parte….”. Si cualquiera buenamente puede suponer que los fallidos 5 años y pico de este mandato han sido producto de decisiones de diversos personajes siempre bajo la batuta de Maduro… ¿qué podemos esperar de un plan que es exclusivamente producto de la mente del principal autor de esta catástrofe?

“Este es mi programa de recuperación económica. Es mío. Cuando digo es mío, es de un pueblo. Lo he hecho con espíritu revolucionario. Humanista. Socialista. Con mi corazón chavista lo he hecho. Y lo he hecho con mucha sabiduría, mucho conocimiento. Mucha estrategia”.

En estos 20 años de desgracias, los venezolanos conocemos muy bien a dónde nos ha conducido todo lo hecho con “espíritu revolucionario, humanista, socialista, con corazón chavista”. A un abismal barranco nacional.

Por lo que el resultado de esta nueva, brillante e ingeniosa creación de los mismos desaforados mentales no tiene por qué ser distinto.

En lo que sí podríamos concederle algo de sinceridad es cuando afirma que se ha hecho con “mucho conocimiento y mucha estrategia”. Sin duda. Conocimiento y estrategia para destruir. Me permito agregarle simplemente: “y mucha perversidad”.

Recuerdo que, no sé si en la misma o en otra declaración por esos mismos días, Maduro aseguró que este Plan era “mágico”….

De verdad que la cosa asusta, porque de que saben de magia, saben.

Imagínese Usted que hay que haber ejecutado un exquisito acto de magia – con su debido agregado de magia negra que tanto les gusta, por supuesto – para acabar con la exitosa y pujante industria petrolera en el país petrolero con las mayores reservas del planeta.

Blaine y Copperfield quedaron como niños de pecho.

Finalmente, Maduro en aquella declaración agregó: “Está redondito”, en referencia al llamado ilusoria y arrogantemente “Plan de Recuperación Económica”.

La verdad es que “redondito” no va a quedar nada ni nadie en Venezuela, a excepción de Nicolás y Diosdado, si la planificada destrucción del país termina por consumarse.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Cerrar
Botón volver arriba