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Calvani, integración y comercio exterior

 La dependencia de un solo producto…retarda el desarrollo

La reforma de la política de comercio exterior fue anunciada por el presidente Rafael Caldera en su toma de posesión, el 11 de marzo de 1969. Esta reforma estuvo enmarcada dentro de los principios de Justicia Social Internacional, Bien Común Universal y Nacionalismo Democrático, inspirados a su vez en la Doctrina Social de la Iglesia Católica:

“La política internacional de Venezuela, alentada por el deseo de contribuir a la paz, a la libertad y a la amistad entre las naciones, de elevar el patrimonio cultural y tecnológico y buscar su difusión entre todos los pueblos, se orientará … decididamente hacia el impulso del comercio exterior. Veo allí una necesidad vital e impostergable. La dependencia de un solo producto tiene causas variadas, pero la falta de mercados retarda sin duda las posibilidades de desarrollo…”

La nueva política de comercio exterior girará en torno de tres vectores: 1. El ingreso de Venezuela al Pacto Andino y la integración latinoamericana; 2. La denuncia del Tratado de Reciprocidad Comercial con los Estados Unidos; y 3. La fundación del Instituto de Comercio Exterior y la promoción de las exportaciones no tradicionales.

Vamos hacia mayores espacios socioeconómicos, socioculturales…

La integración latinoamericana será uno de los ejes de la política exterior del primer gobierno socialcristiano (1969-1974). La vocación latinoamericanista de Rafael Caldera y Arístides Calvani no sólo se inspira en el ideal integracionista de Miranda y Bolívar. Observa el canciller Calvani que, por primera vez, es factible avanzar en la integración económica de Latinoamérica:

“La unidad latinoamericana existe conceptualmente desde el momento de la independencia. Sin embargo, es sólo durante los últimos veinte años cuando el sueño del Libertador pareciera vislumbrarse…Inicialmente se habla de panamericanismo…Empero, progresivamente, se desarrollan los nacionalismos latinoamericanos. Las grandes transformaciones engendradas por la revolución científica y tecnológica dan a la Tierra una dimensión más reducida. Ya no es posible para un país aislarse de los demás y vivir solo. Vamos hacia mayores espacios socioeconómicos, socioculturales, socio-religiosos. La dinámica de la historia contemporánea nos conduce hacia una sociedad universal…”

En 1960, se funda el Mercado Común Centro Americano y la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). En 1969, se suscribe el Acuerdo de Cartagena (Pacto Andino). En 1991, se firma el Tratado de Asunción y se forma el Mercosur.

Venezuela entra al Pacto Andino en 1973

El empresariado venezolano abrigó reservas sobre el ingreso al Pacto Andino. Se temía la competencia que pudiese implicar para los productores venezolanos en el contexto de la política de sustitución de importaciones. El Acuerdo de Cartagena fue suscrito el 29 de mayo de 1969, tres meses después de la toma de posesión del líder socialcristiano. Venezuela no suscribió el convenio y en la Memoria y Cuenta del Ministerio de Relaciones Exteriores (1969), el ministro Calvani resumió la reserva venezolana:

“…No hay razón alguna…para interpretar en forma negativa las limitaciones y reservas que…hayamos podido oponer…a la Reunión de Cartagena…No fue posible dar ningún paso que se tradujera en perjuicio evidente para los intereses nacionales. En situaciones como esta sólo cabe arbitrar fórmulas que concilien las distintas posiciones en beneficio de todos.”

Calvani condujo con calma y ponderación las negociaciones para el ingreso de Venezuela y el país se hizo miembro del Pacto Andino en 1973. El gobierno nacional designó al respetado industrial, Ing. Julio Sosa Rodríguez, jefe de la delegación negociadora, con rango de embajador plenipotenciario.

La Comunidad Andina ha sufrido diversas crisis en su historia. No ha logrado consolidar la zona de libre comercio y el arancel externo común. No ha alcanzado la fase de mercado común, ni de mercado único, con libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas; y tampoco una Unión Económica y Monetaria con moneda única, como la Unión Europea.

Sin embargo, a partir de la firma del acuerdo de libre comercio (1993), del establecimiento de un arancel externo común (1994) y del Tratado de Trujillo (el cual creó la Comunidad Andina en 1996), se hicieron claros progresos en la integración intrarregional, al expandirse notablemente el comercio y la inversión, principalmente entre Colombia y Venezuela. En 2005, se incorporaron como miembros asociados los países integrantes del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), en tanto que estos últimos también se hicieron miembros asociados de la Comunidad Andina. En 2006, reingresó Chile como miembro asociado; pero Venezuela se retiró a principios de los años 2000.

Escapa del objeto de este artículo evaluar el proceso de integración andino o latinoamericano, actualmente disperso y estancado. No obstante, pese a sus fallas (más políticas que económicas), la integración andina tuvo resultados beneficiosos hasta la pasada década. La globalización y el surgimiento de Asia como epicentro de la economía internacional han repercutido también en la consolidación de los esquemas de integración latinoamericanos. Entretanto, varios países latinoamericanos han suscrito la Alianza del Pacifico (2011), de la cual son signatarios: Chile, Colombia, México y Perú, volcando su mirada hacia Asia; y la Unión de Naciones del Sur, por su claro tinte ideológico, está en proceso de disgregación.

@lxgrisanti

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