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Carlos Canache Mata, una ejemplar trayectoria ciudadana

Miguel Gómez Muci

Desde muy joven escuche hablar de un dirigente de AD llamado Carlos Canache Mata, a partir de lo cual fueron continuas las noticias sobre su trayectoria. Canache –o Canache Mata- debido a su actuación como dirigente llamó mi atención a lo largo de la vigencia de “los 40 años” o“Republica Civil”, o sencillamente la democracia. Canache, es un político nato, nació para el oficio. Fue un personaje estelar en la política de Venezuela durante los años de la democracia, desde cualquiera que fuera la posición para la cual el partido lo hubiera destinado; siempre actuó con desprendimiento y marcada ética partidista y ciudadana. Para Canache el partido y la política constituían el sustrato existencial desde el cual servirá al país.

Nació en su amada Píritu, Anzoátegui, a la cual se mantendrá vinculado por siempre. Muy joven vino a Caracas a estudiar y saliendo del bachillerato le sorprende los acontecimientos del 18 de octubre de 1945, línea divisoria de aguas en cuanto a la institucionalidad y ciudadanía se refiere, marcándole para toda su vida. Se involucrarácon pasión a esa revolución institucional que le forjará su destino como luchador político. La extraordinaria actividad que ocurría en el país en los años 1945 a 1948, emocionó su alma venezolana y su amor por la libertad y la democracia.

Era una época de cátedra viva de democracia que cada día dictaban Rómulo Betancourt y los los dirigentes de Acción Democrática, primero, y posteriormente Andrés Eloy Blanco desde la presidencia de la Asamblea Nacional Constituyente, llevándolo a involucrarse indisolublemente en los principios y postulados de su partido que se había propuesto emprender una obra transformadora de progreso y bienestar de la que hoy día aún disfrutamos y que continúa siendo fuente de inagotable reserva que alimenta nuestra resistencia democrática frente a los espadones degradantes que sirven a las externas ideologías colonizadoras.

Joven y emocionado por los logros de la revolución democrática, le sorprende el golpe militar de 1948, ese que tuvo de portavoz a quien fuera el protegido de Rómulo Gallegos, cuando con desprendimiento le dio su mano protectora en Barcelona (España) hasta 1935. Carlos Delgado Chalbaud fue ese militar, ingeniero de profesión, quien así pagó a Gallegos el afecto y la compañía que éste le diera luego que quedará desamparado en 1929, al morir su padre, en la trágica excursión del Falke. Una vez se sucede el golpe de estado de 1948, le tocó a Canache, igual que a sus copartidarios, sufrir la represión policial y la persecución propia con que las dictaduras se sostienen; tuvo entonces que emprender la vía del exilio, desde el cual nunca dejó de prestaresfuerzo integrador de las redes de exiliados.

La patraña continuista del plesbicito de 1957, producirá el desencanto de la población y el agotamiento del régimen. Canache, entonces, vuelve al país en 1958, a emprender una nueva etapa de su vida como luchador democrático en el marco de la conciencia civil compartidapor todos los partidos para dar soporte y gobernabilidad al país mediante los postulados del Pacto de Punto Fijo y el Programa Mínimo Común.

Fiel a los valores políticos de la civilidad, la causa democrática, y la lealtad a los principios y el programa de AD, su único partido, se mostró dispuesto a servir donde se le encomendara y es así que iniciado el gobierno democrático de don Rómulo Betancourt le corresponde asumir el importante cargo de Secretario de Gobierno de Anzoátegui, junto al gobernador Solórzano Bruce. Para Canache esa gestión estadal constituyó su prueba de fuego,cuando, junto al gobernador, le tocó enfrentar una de la primeras agresiones armadas contra la naciente democracia, en el suceso conocido como “El Barcelonazo” (junio de 1961). El tino con el que actuaron Canache y el gobernador fueron vitales para vencer el movimiento insurgente.

La mayor parte de la vida de Canache transcurrió en el parlamento y se confundió con su actividad política, un todo inseparable. Fue un destacado diputado de la bancada de AD, que se graduó de médico primero y de abogado después. No ejerció pues su vocación era el servicio público en el parlamento, laque ejerció con desenvoltura y brillo durante varios períodos constitucionales siendo ejecutor de iniciativas legislativas, defensa de políticas oficiales y constructor de acuerdos y consensos. Su capacidad de trabajo y olfato político le haría jefe de la fracción parlamentaria de AD, que dirigió con acierto durante muchos años. Cuando le correspondió defender la verdad y situarse al lado de la justicia, no tuvo temor a renunciar al beneficio político que le depararía la acción innoble; y así en el sonado caso Sierra Nevada cuando se pretendía involucrar forzadamente a Carlos Andrés, -motorizado principalmente por J. V. Rangel- no dudó en hacer cuanto estaba a su alcance para evitarlo. Demostró entonces su compromiso con la justicia y la lealtad con los principios. Llegó a ser Presidente de la Cámara de Diputados, desde la cual conduciría acertadamente al parlamento, integrando en todo momento a la distintas fracciones parlamentarias en la consecución de fines institucionales.

Hace poco días Canache cumplió 92 años y la Asociación de Parlamentarios en reconocimiento a su limpia y eficiente trayectoria vital, le dispensó un merecido homenaje. Cuando escribimos acerca de Canache queremos merecidamente destacar su trayectoria que hoy es ejemplo de vida honesta por que siempre se mantuvo fiel a sus principios políticos y democráticos que estuvieron siempre guiados por un inmenso amor a Venezuela. Pero también hablar de Canache es hacerlo de una inmensa legión de hombres que administraron debidamente el poder y nunca lo emplearon en su beneficio ni en enriquecerse; que siempre dieron lo mejor de sí para construir una Venezuela grande y próspera mundialmente buscada como destino de esperanza, tranquilidad  y progreso.

El venezolano de hoy, y sobre todo nuestros jóvenes, deben conocer la historia de nuestro país y especialmente saber que desde 1945, primero, y luego en 1958, la unión de los mejores venezolanos fueron determinantes para variar positivamente nuestra vida social, económica y política; y uno de ellos, ciertamente, era Canache.

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