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Cheverito en Choroní

Si el “comic” que Mintur sacó como regalo de vacaciones “para los más pequeños de la casa, un defensor de la naturaleza que admira todas las tradiciones culturales de Venezuela” hubiera ido a Choroní a principios de la semana pasada, no lo hubieran encontrado “surfeando en una playa ni bailando uno de los ricos tambores caribeños”. Como “la limpieza de los sitios turísticos” es una de sus inquietudes, a Cheverito lo hubieran encontrado limpiando excrementos. Así como lo oyen. Porque en Choroní las cloacas colapsaron.

Israel Sosa, nativo de Choroní y uno de los líderes de la protesta que organizaron los vecinos, hartos de promesas y ofrecimientos no cumplidos por el gobierno regional, me contó que la concejal electa por Choroní (y por quien confesó haber votado) “nunca antes había venido y ahora se apareció a exigirnos que abriéramos la carretera y a amenazarnos con que no nos iba a dar más plata para las fiestas de los santos”. Cerrar el acceso no es una forma ortodoxa de protestar, pero es un acto desesperado de quienes no encuentran que les hagan caso por las vías regulares. “Pedimos perdón a los turistas por este acto, ellos no tienen la culpa de lo que está pasando, pero es la única manera que tenemos de llamar la atención y que nos escuchen, una medida de presión para el gobierno”.

Pero la protesta no era solo por las cloacas. La protesta era por una suma de problemas acumulados. La medicatura, por ejemplo, fue trasladada a un sitio “temporal” mientras se reconstruía la que está actualmente, pero se acabó el dinero “como normalmente pasa en el país”.

La inseguridad es otro tema: “aquí roban a los turistas, las casas de los vecinos y no hay suficientes policías… A veces venimos a hacer las denuncias y nos dicen que volvamos al día siguiente”.

Lo del sistema de cloacas ha sido un vía crucis. Desde que el contratista abrió el primer hueco hace siete años, quienes saben de construcción observaron que los tubos eran muy pequeños para el funcionamiento de un pueblo que en ocasiones llega a tener más de treinta mil personas de población flotante. Además, las bocas de visita están en un nivel más bajo y cuando las bombas hidroneumáticas, sin mantenimiento y funcionando veinticuatro horas, dejaron de hacerlo, se derramaron los desechos. Cheverísimo, pues. Ya en junio se habían echado a perder en plena fiesta de San Juan y como la tarima estaba en la boca por donde se derramaba la cloaca, podrán imaginarse el desastre. “Esto es una burla”.

En Playa Grande, donde hay pozos sépticos, los camiones de achique están malos desde hace seis meses. No hay dólares para los repuestos importados. Cuando trancaron la vía, mandaron de Maracay un camión grande. El mismo contratista trajo un “nuevo proyecto” que según los vecinos descongestionará el río, pero contaminará el pulmón de Choroní, que es la Hacienda Playa Grande. Total, una gran improvisación y paños calientes a un problema que en manos de profesionales competentes tendría solución.

Lo peor de esta historia, es que ante la exigencia de que el alcalde se apersonara como condición para reabrir la vía, quienes llegaron fueron las brigadas antimotines de PoliAragua, que repartieron “gas del bueno” en uno de los pueblos emblemáticos de la “cuna de la revolución”.

“Si el ministro viviera aquí y viera los problemas que tenemos nosotros, no sería cheverísimo… sería malísimo”.

En fin, el viaje de Cheverito a las costas de Aragua no fue tan chévere. No solo salió sucio y hediondo por limpiar las cloacas, sino que se asfixió con las bombas lacrimógenas. Se fue a la medicatura y la encontró cerrada. Ninguna explicación, únicamente un cartel de “solo se atienden emergencias”. Cuando trató de tomar un taxi para Maracay se encontró con que los choros le habían robado la cartera y cuando un alma caritativa ofreció llevarlo, un caucho se le reventó en una de las troneras de la carretera. Chévere, Cheverito. Turismo nacional a toda marcha. Todos los motores de la revolución encendidos. Que te vaya cheverísimo en tu próximo destino.

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Un comentario

  1. Entre el artículo de la señora Branger y el del profesor Hernández ( » Patria y Muerte») mas la sección de »Sucesos» de Analítica.com es como para terminar como ese actor que encontraron muerto y que sufría de depresión. Hay que tener la cabeza muy bien puesta para no dejarse »acoquinar» por tantos problemas y sobrevivir en el intento, pero la verdad que es una misión casi imposible por que tarde o temprano terminamos pasando por alguna de esas experiencias desagradables. Sin embargo, no todo el panorama es negativo y quizás sea cuestión de actitud frente a los problemas y correr con un poco de suerte. En este sentido y en mi caso, jamás he sido asaltado por lo que no puedo describir esa experiencia ; o quizás, porque tengo un sexto sentido para percibir el peligro y eludirlo con relativa facilidad ; o sencillamente, que he corrido con mucha buena suerte.

    Desde que los rojos tomaron la gobernación de Trujillo y ese asunto de la »revolución» tomó cuerpo he visto los cambios que se han producido. Aquí, en el pueblito donde resido y que escogí para mi retiro ( Alto de Escuque ), entre Escuque y Valera, al lado de una montaña imponente y un clima agradable, se ha ido perdiendo el ambiente bucólico de años atrás. La población ha crecido y han surgido barrios marginales que el gobierno los ha ido dotando de casitas rurales con sus servicios básicos aunque con deficiencias notorias y fallas graves en materia de electricidad, vialidad y tratamiento de aguas servidas ; amen de los Consejos Comunales que suelen ser muy conflictivos en cuanto a reclamar sus derechos se trata. Son básicamente organismos políticos y de propaganda que cuando se lo proponen pueden ser muy molestos.

    Pese a que hay una barrera invisible que nos separa y solo con respeto nos mantenemos cada quien en su sitio, la obstrucción de una cloaca madre a pocos metros de mi casa y el desbordamiento putrefacto de las aguas negras mas una invasión de jejenes y zancudos patas blancas, negros y rojos, terminó por unirnos. Ya llevaban algún tiempo reclamando el asunto de las cloacas y nada que los escuchaban pero, por aquello de ser los administradores de las cuotas de cemento, créditos, organizadores de los operativos de Mercal, etc., no se atrevían a protestar, hasta el momento de la obstrucción y desborde de la cloaca. Afortunadamente, tenemos una Prefecta chavista muy activa y le solicité intercediera ante la Alcaldía de Escuque a fin de resolver el problema. La palabra mágica fue »epidemia» y me conectó con el Ingeniero de Obras. Un funcionario público muy atento que entendió la gravedad del problema y que estaba en puertas una »sublevación popular». En 72 horas quedó resuelto el problema. El Consejo Comunal quedó boquiabierto y patitieso porque un »escuálido» logró resolver un problema que ellos no habían sabido ni podido resolver. No me dieron las gracias directamente, pero demostrando su agradecimiento con el regalo de frutas, gallinas, invitación a sus reuniones y otros gestos amistosos.

    Qué significa lo anterior ?. Significa que cuando los problemas comunes son compartidos, desaparecen las barreras políticas ; que hay que conectarse con las bases populares, entender su forma de pensar y convencerlos de que uno no es su enemigo y que unidos se puede avanzar. Ser solidarios con el humilde y apoyarlos hasta donde se pueda ; pero sobre todo, que si es posible convivir en paz y mejorar su calidad de vida si se dejan ayudar. Aquí no se creen el cuento de la »guerra económica» ; no gustan del presidente Maduro , y están hartos de las promesas incumplidas. Ya tienen algunas semanas que no les llegan los operativos de Mercal y en cualquier momento van armar la »revolución», y es que realmente necesitan esa ayuda, pues aquí no hay trabajo y la gente es literalmente pobre, pero no miserable…

    ENTENDERÁN NUESTROS LÍDERES POLÍTICOS ESTE MENSAJE ?.

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