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Democracia o dictadura

Hablo en mi nombre. No puedo usurpar o arrogarme hacerlo por otro y menos por el pueblo, tal como precisé en mi anterior texto. Tampoco dispongo de estudios de opinión bien fundamentados tanto por su fuente y su universo,  cuanto por  las metodologías empleadas por sus actores, los investigadores. Y se desde mi época de seminario que las respuesta se pueden inducir, según los intereses de poder en juego y las habilidades, técnicas, mecanismos, procesos que intervienen, no para que la repuesta sea exactamente una acto de consciencia sino muchos más cerca de los “reflejos condicionados” bien administrados por el confesor.   El vino se bebe desde hace miles y miles de años, quizá para decir la verdad, tal vez para zafarse del rubor, del miedo que da invitar a alguien a hacer vedad los sueños y las ganas convertirlas en hechos; pero, hoy se  bebe mucho más coca cola que vino y,  de esto no tengo datos, pero sabemos que  el  agua desde antes, allá lejos, era imprescindible al organismo   hoy, me dicen, que se beben  muchas más gaseosas que agua. Lo necesario?  El agua para la vida diaria  y el vino para el vuelo. Lo demás un invento.

En los procesos políticos, conducta espontánea, ontogénica del hombre en sociedad, se beben desde siempre valores, aquellos que nos permiten coexistir más o menos en paz, y la paz  es el espacio de la libertad  o hacer la guerra, vivir en y de la  guerra  para conquistar la paz o imponer la voluntad de quien tiene más poder y hacer de la obediencia una virtud. Los franceses, su revolución,  sea ejemplo, tomaron de los masones  la libertad,  la igualdad y la fraternidad.  Ruego al lector verificar mi afirmación y a mis amigos masones corregirme. Pero, en todo caso, me interesa la trascendencia  de esos valores  que la fecha de su nacimiento.  Unité, Indivisibilité  de la Republique. Liberté, Egalité Fraternité ou La Mort.  Si fallaba uno de esos valores, correlativos, la muerte. Expresión degenerada por el chavismo: no tenemos  República, (aldea de Cuba) en vez de libertad, dictadura, pero abundancia de desigualdad, de odio y de muerte.  Sea este hecho empírico el que me ayuda a esta consideración.  Y, para mejor situarme he tomado una muy manida y trillada expresión “la guerra es la continuación de la política por otros medios” de Clausewitz,  sentencia que se tomó de su maravillosa obra De la Guerra, de muy amena lectura,  excelente información histórica, lección de metodologías y marcada formación filosófica.  Kant, entre los grandes, marca su  lógica y confirmación de es esa obra, algo así como  por oposición absoluta usted puede comprobar   la mezcla de ignorancias de  Chávez  para la “fundamentación” de su socialismo del SXXI  y su marcada influencia sobre el antimperialismo logorreico de Padrino López.

Completo este marco con otra cita de Clausewitz “Si queremos abatir a nuestro oponente, tenemos que regular nuestro esfuerzo de acuerdo a su poder de resistencia. Tal poder se pone de manifiesto como producto de dos factores indisolubles: la magnitud de los medios con que el oponente cuenta y la fuerza de su voluntad”. El ilustre profesor M. Foucault  invirtió la primera sentencia, la política es la continuación de la guerra por otros medios, y yo, en este momento, afirmo que para nuestra situación, la guerra terrorista de estado es la única forma de hacer política de este régimen para perpetuarse en el poder.

¿Con qué cuenta este régimen para mantenerse? Con su modelo de estructuración piramidal.  Es una tiranía militar orquestada con una mafia civil, una especie de casta sin pedigrí  cuyo poder está asentado en la sumisión, en la obediencia   a las FANB y esto debe ser entendido en su dimensión exacta.  Cuenta con el domino y  control del resto de los poderes y, ahora, ha puesto sobre ella la ilegal, ilegítima y fraudulenta ANC, cuyo único propósito es dale formalidad jurídica al terrorismo de estado, que si bien ya se ejerce, requiere aún de mayores vías, formalmente legales, para imponer la brutalidad de su fuerza. Esta experiencia apocalíptica  es común e idéntica a todos los modelos de tiranías conocidas y especialmente el fascismo de Mussolini, el nazismo de Hitler, el comunismo de Stalin, el brutal autoritarismo chino, chulismo fidelismo cubano.  En fin de toda dictadura, en toda tiranía la ley legaliza la arbitrariedad del tirano, el empleo de la fuerza, el terrorismo para dar legalidad a la arbitrariedad.

Cuenta con el control absoluto de los medios de comunicación. Tanto como poseedor, cuanto por chantaje a los medios “libres” y las cadenas de radio y tv donde el derecho a réplica no existe.  Cuenta aún con recursos monetarios con los cuales mantiene la esperanza. Y cuenta con la conducta de buena parte de la población cuya unidad no se sustenta en una teoría sobre la cual mantener, al menos, unidad de propósitos,  niveles de utopía sino  el cultivo del odio, que tiene cuando menos dos fundamentos, el  histórico, la lucha de clases y, el otro,  un componente psicológico muy importante, el “instinto” humano de culpar al otro de  los errores propios, de culpar al rico de su miseria. Y en esto  que fue cultivado con intensidad por Chávez, ahora por Maduro  y secuaces. O, por la secuaces y Maduro.

Las debilidades del régimen  están, aun cuando resulte paradójico, en sus fortalezas. La obediencia soldadesca siempre tiene contradicciones e insubordinaciones. La historia de los golpes de estado es elocuente. La ausencia de teoría (Santeros con islámicos. Cristianos con brujos,…) que ayer fue beneficiosa porque se podía con dólares  alimentar el milagro, hoy  la realidad, es decir, el hambre, la escasez, la muerte por  ausencia de medicinas, la desnutrición la violencia, la criminalidad, la diaria angustia por  querer y no poder, en fin, la creciente consciencia entre la mayoría de la población, que responsabiliza al régimen  de esta tragedia, de esta catástrofe ha vuelto trizas la unidad del chavismo.  Y, obsérvese con atención, el asesinato de Chávez, el parricidio, pues, por maduro, Diosdado, Rangel, Padrino… deja al régimen sin posibilidades  buscar una sola idea que les de organicidad y posibilidades de futuro.  ¿Significa ello que  cae el régimen a la velocidad que los escépticos, los combatientes de alcoba,  actores del no hacer reclaman  si se les complace sus peticiones deletéreas?    Desde luego que no!.  Todavía el régimen tiene una buena base de sustentación,  a saber, las debilidades de la oposición.

Bien es sabido que el enemigo tiene sus mayores fuerzas en las debilidades de su opositor.  Pero es de imperiosa necesidad ética, de objetividad, recocer  que la oposición en medio de sus contradicciones ha logrado éxitos trascendentales.  Hoy el régimen está desenmascarado y es reconocido como una dictadura y estado forajido.   Este es el mayor logro de  la lucha denodada   de la MUD, la Iglesia católica, la democracia cristiana, la socialdemocracia,  eminentes intelectuales,  artistas, universidades,  sus estudiantes,   son ellos, los actores y soporte de esos triunfos.  Gracias a estos esfuerzos internos, a estas luchas de calle, de comunicación, se ha logrado  la solidaridad internacional, en primer lugar, la de sus pares internacionales, de instituciones, de estados y gobiernos  que  han puesto en evidencia  el carácter inconstitucional, forajido, ilegal e ilegitimo  del régimen.   Se ha demostrado la violación de los derechos humanos y,  en segundo término, que haya militante solidaridad responsable y respetable con Venezuela.

En tercer término, como un logro excepcional de la oposición,  probablemente el más trascendental, es haber logrado que el terrorismo de estado impuesto por el régimen no haya horadado la consciencia de la inmensa mayoría del pueblo venezolano. De manera especial no ha afectado ni infectado a la juventud y, contrariamente al propósito de la dictadura, el tal hombre nuevo, socialista, se ha desarrollado niveles de consciencia a social los que, en definitiva, erradicarán al régimen. Se trata de que la inmensa mayoría  del pueblo perdió  el miedo al terrorismo de estado y lo combate con hidalguía. La lucha se planea entre  la libertad y la opresión. Entre la democracia y la dictadura. El miedo lo tiene el régimen es nuestro el coraje. Del régimen el terror, nuestra es la serenidad. De ellos la guerra de nosotros la paz.

Pero ¿nuestros errores? Muchos son. Mas, como dije arriba, hablo por mí y si pluralicé el yo, lo hago porque desde siempre he sido oposición y desde ese ese siempre he prevenido a la MUD, de manera muy especial, del más grave y horrendo de sus defectos: incurrir en los graves errores de quienes nos precedieron y fueron los primeros responsables de esto que hoy tenemos, lo cual quiero hacer con una metáfora:

No hay peor ciego que quien no quiere oír ni peor sordo que quien no quiere ver.
La ley por sobre todas las cosas
Y cuando se hacen excepciones la perversión sustituye la ley:
El caudillo  sustituye al líder y el líder deviene en dictador

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