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Diálogo, negociación y bloqueo

Henry Kissinger en World Restored (tesis doctoral en la Universidad de Harvard), declaró: “es un error asumir que la diplomacia siempre puede resolver los conflictos internacionales si hay buena fe y buena voluntad de llegar a un acuerdo, cuando una de las partes carece de esas cualidades”. Cuando otros advierten del peligro son considerados como radicales y alarmistas. Kissinger, señalaba que el apaciguamiento, era consecuencia de la incapacidad de luchar contra una política cuyos objetivos son ilimitados. La parte que se sentó de buena fe no se dará cuenta hasta que haya zozobrado. Tras la guerras napoleónicas, décadas de paz en Europaa dieron lugar a gobernantes que carecían de un sentido trágico del pasado. Lo que les hizo cometer errores que desembocaron en la Primera Guerra Mundial y a pesar de ésta para muchos, la última guerra, no aprendieron y, la política de apaciguamiento y contemporizacion traería como consecuencia la II Guerra Mundial.

Winston Churchill, en una de sus tantas brillantes intervenciones en la Cámara de Comunes en 1950, se refirió a los dos tipos de apaciguamientos: “El apaciguamiento en sí mismo puede ser bueno o malo según las circunstancias. El apaciguamiento a partir de la debilidad y el temor es tanto vano como fatal. El apaciguamiento a partir de la fuerza es magnánimo y noble y podría ser el camino más seguro y, quizas, el único que condujera a la paz muncial”.

La Alemania democrática se perdió entre vacilación y vacilación de su gente e instituciones, de sus políticos y de los partidos y, sin un mínimo de dignidad se entregarón a la peor dictadura nacionalsocialista que el mundo había conocido; Adolfo Hitler se había instalado para vergüenza del pueblo alemán. Paralelamente otra dictadura, la del proletariado comunista, estaba también en pleno proceso, se había formalizado en la Unión Soviética en 1917 con la revolución bolchevique,  en ese momento del ascenso de Hitler en 1933 tenía como dictador a  Joseph Stalin. Durante ese interregno las potencias occidentales y en particular Inglaterra, aplicaba la política de su primer ministro Neville Chanberlain: del apaciguamiento y la contemporizacion con el régimen nazi, permitiéndole a Hitler desbaratar el tratado de Versalles y los acuerdos de Locarno y el desmenbramiento de Checoslovaquia entre otras acciones. En cada acción se amparaba en la política del apaciguamiento y la contemporización que desarrollaba Inglaterra a pesar de las advertencias que tanto el embajador francés en Alemania André François-Poncet como el embajador británico Sir Horace George Montagu Rumbold, advirtieron a sus respectivos gobiernos de la naturaleza del nuevo régimen nazi y el mismo Winston Churchill, alertaba contra el poderío y las ambiciones nazis declarando una y otra vez que Alemania se estaba rearmando para la guerra.

En tiempos más cercanos, con el comienzo de la Guerra Fría con la crisis de Berlin, Kennedy había convocado a Dean Acheson, caracterizado por ser un diplomático de línea dura y secretario de Estado del expresidente Truman  para conocer su opinión,  éste le expuso que con los soviéticos “no podía haber ni negociación ni concesión”.

La Segunda Guerra Mundial estalla en 1939 con la invasión a Polonia que se hubiera podido evitar sí Inglaterra, Francia y los Estados Unidos de América, hubieran actuado oportunamente interrumpiendo el rearmamento alemán, no lo hicieron y la historia carga con 70 millones de muertes y el holocausto por el apaciguamiento y la contemporización como política de convivencia. Hoy estamos más cerca de la tercera guerra mundial con la “pequeña variante”, que sería una guerra nuclear, repitiéndose nuevamente la teoría de la anaciclosis, el ciclo de Polibio, todo vuelve a repetirse, porque los sistemas políticos se degeneran, verbigracia: la aplicación de la política de apaciguamiento y contemporización con el régimen de Korea del Norte y durante estos últimos 20 años con el régimen venezolano.

Diálogo, negociación y bloqueo

1998/2019

Durante el chavismo, se ha venido produciendo un golpe de Estado a cámara lenta a través de una serie de acciones amparadas por leyes -legalmente entredichas-, que han logrado la evaporación del Estado de derecho y de nuestros valores judeocristianos, así como la instalación de la dictadura totalitaria de Estado del socialismo-comunismo, -que por cierto, en Venezuela todos los partidos, tanto los que conforman el PSUV como los de la MUD se autocalifican de socialistas, y por supuesto sus dirigentes-. El golpe de Estado comenzó con la aprobación por vía inconstitucional de la constitución de 1999, alabada, en una gran contradicción tanto por el régimen como por la oposición –realismo mágico-, ya que hubo de parte de ésta última una incapacidad total para reconocer la naturaleza del régimen; aún hoy parte importante de la oposición no logra calibrar su naturaleza, mantiene su tancredismo. Continúan mintiéndose al continuar apostando que a través de la vía electoral se puede salir del régimen, cayendo de error en errores, aun a sabiendas del pernicioso sistema electoral construido para proporcionarle la legitimidad necesaria. Le cuesta entender que el sistema electoral venezolano está construido para darle al régimen la legalidad y legitimidad que requiere y ello lo logran a través de un fraude electoral electrónico perfeccionado con un registro civil y electoral fabricados a imagen y semejanza del régimen. A pesar de ello, la oposición participacionista prefiere hablar del ventajismo electoral y no del fraude electoral, no importa que todas las pruebas ratifiquen una y otra vez el tecnicismo del fraude, aceptado finalmente por la propia empresa contratada por el ente electoral Smartmatic. En ese andar, de los partidos y de los políticos del status quo, les acompañan, la gente.

El país es el principal afectado por esta conducta de realismo mágico. La gente tiene que entender los intereses del bajo mundo en Venezuela, donde el régimen se ha convertido en el instigador principal de la desintegración del Estado de derecho y de los valores republicanos y judeocristianos, como lo hicieron los nazis con Alemania y en ello la oposición del status quo le ha acompañado. Los que pretenden continuar con la política del diálogo y la negociación tienen que entender que los individuos que gobierna desde hace 20 años no tiene vuelta atrás, que Hugo Chávez Frías como política de Estado corrompió a una buena parte de la dirigencia civil y militar con el narcotráfico y con la corrupción generalizada a través del uso indiscriminado del dinero provenientes de fondos públicos sin ningún tipo de control. Todo se podía hacer, aún lo más pernicioso para instalar el socialismo-comunismo, aunado a que con su política internacional y de odio contra nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos de América, se alió a los intereses geoestratégicos de la Rusia, China, NorCorea, Irán, Libia y Cuba, arropándose con el fundamentalismo árabe y el comunismo ortodoxo. Terminó poniendo a Venezuela en el mapa de los intereses militares y geoestratégicos en la lucha de los intereses de esos terceros países por la primacía ante los Estados Unidos de América y de la OTAN, es decir del mundo occidental.  En ello por omisión lo acompañaban el status quo de la oposición al prestarse al diálogo y a la negociación y a la participación en elecciones fraudulentas.

Ese status quo, se niega a darse cuenta que el país requiere de una salida constitucional en aplicación de la Constitución de 1961, -para muchos aun vigente-, en fundamento a su artículo 250 “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o fuere derogado por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone (Subrayado mío). En tal eventualidad, todo ciudadano, investido o no de autoridad, tendra el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”, y en los artículos 245 y 246 ejusdem,establecen las únicas vía para modificarlas: la enmienda y la reforma.

Entendamos que para restituir el Estado de derecho, como única forma de poder rescatar los poderes públicos del secuestro por el Ejecutivo Nacional y la erradicación de grupos paramilitares como son los colectivos, milicianos y grupos terroristas colombianos y árabes de diversas tendencias, como de la penetración del narcotráfico en todas las esferas del poder, tienen que aceptar que no hay ley que el régimen no aplique a la fuerza interpretándola  a su antojo, para eso tienen al TSJ. Lo materializó con la Asamblea Nacional para anularla, aplicando las leyes comunales o desconociendo todo aquello que apruebe la Asamblea a través del Tribunal Supremo donde se aplica la “Dictadura Constitucional con fundamento a la irrita constitución de 1999, y ahora dándose una supra constitucionalidad con la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente. Con el escenario de adelanto electoral para la elección de la Asamblea Nacional, luego la de los alcaldes y diputados a las asambleas legislativas etc., debemos de entender de una vez, que durante ese interregno, el ejecutivo impulsará y desarrollará nuevos diálogos y negociaciones con el status quo, quienes continuarán asistiendo a la fiesta de las negociaciones, sí es así el país se perderá. Estos partidos y dirigentes del status quo y la gente que los acompañen se han convertido en el Neville Chamberlain de 1933 frente a Hitler.

Con su torpeza, se harán cómplices del régimen.

El apaciguamiento y la contemporización, casi pierden al mundo occidental durante el nazismo (1933–1945), conocemos lo que le costo, están a punto de perder al mundo con Korea del Norte y de llevar el conflicto armado del viejo mundo al nuevo. El apaciguamiento y la contemporización / diálogo y negociación, han sido la política de entrampamientos permanentes del régimen, primero con la anterior Coordinadora Democrática y ahora su extensión la MUD; están por perder a Venezuela. Los resultados electorales del 6 de diciembre de 2015 cuando se eligió una Asamblea Nacional fué una ilusión. Ahora con la política del bloqueo se continúa con el realismo mágico y el régimen continuará con la devastación del pais, ahora va por las universidades, hay que construir el hombre nuevo.

Entre vacilación y vacilaciónes de la gente, de los políticos y de los partidos se pierde la República, es hora de la rectificación, de no continuar acompañandolos en un suicidio colectivo, todavía es tiempo para templar el acero.

¡Dónde andará Lucio Quincio Cincinato!

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