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El Cinismo Como Práctica Política

El ejercicio y la práctica política suponen la conjugación de varios elementos para abordar problemas de orden social, económicos, culturales, sociológicos, otros, tanto a nivel nacional como internacional. Para ello se supone que los políticos y dirigentes en sus distintos niveles se valen de la epistemología, que es la disciplina que suministra esos elementos que permiten hacer progresar una práctica, sometiéndola  a un examen sistemático y a una rectificación metódica permanente que responda fundamentalmente a una actitud profundamente humana que consiste, sino en buscar la verdad, al menos tratar de evitar el error valiéndose de procesos de teorización y de fundamentos metodológicos dentro de un marco de referencia teórico que apoye la actividad creativa. La epistemología conjuntamente con la interacción dialéctica de las ideas políticas, debería en teoría, orientar la práctica y el ejercicio de la política. 

Pero lo que hemos presenciado en el segundo juicio político de Donald Trump en el Congreso de los EEUU, dinamita todas las premisas anteriores. Es así como los abogados de la defensa y la mayoría de senadores republicanos, se encargaron de confirmarnos que el Cinismo Político es lo que prevalece, es decir, lo que prevalece es la mentira, la desvergüenza, la desfachatez, el descaro, la falta de escrúpulos y la procacidad. Lo lamentable de todo esto, es que esta conducta cínica es lo que distingue a muchos políticos y dirigentes “sociales” u empresariales. Veamos capsularmente en que sostenemos esta conclusión.

Los estadounidenses y el mundo vieron imágenes de unos sujetos que invadían el Congreso de los EEUU rompiendo ventanas y agrediendo a todos y destruyendo todo lo que se atravesaba en su paso, mientras gritaban y coreaban “cuelguen a Mike Pence”. Pero es el caso que de los 193 sospechosos acusados del asedio al Capitol Hill, son ciudadanos norteamericanos donde todos los 193, no pueden ser encajonados dentro de un perfil extremista pertenecientes a la extrema derecha, lo que lleva a pensar a muchos analistas que esos actos nunca lo cometerían por cuenta propia, lo cual fortalece la hipótesis de que fueron manejados psicológicamente por cuanto los actos que cometieron jamás lo cometerían de manera consiente.

El 6 de enero, Trump ofreció un mensaje donde instaba a sus partidarios a “ir al Capitolio” y “luchar como el infierno”, para muchos Trump alimento la acción de grupo, es decir, la gente que actuó, actuó inspirada en los discursos de Trump. “Los psicólogos que analizan el comportamiento de las multitudes han descubierto que las personas creen que no serán responsables de sus acciones si creen que son anónimos. Un análisis de la violencia en Irlanda del Norte realizado por Andrew Silke en la Universidad de Leicester encontró que las personas que usaban máscaras, capuchas u otra ropa que ocultaba sus rostros participaban en más actos de vandalismo, dañaban a más personas e infligían lesiones físicas más graves.”  (Adam Liptak The New York Times. 11 de febrero 2021).

El Cinismo Político es una conducta que se alimenta del sadismo, la crueldad, la canallada, además, de la ironía, el sarcasmo, y el escepticismo, y esta fue la conducta que asumieron  precisamente los abogados de Trump y los 43 senadores republicanos que votaron por su absolución.

Esta absolución de Trump en su segundo juicio político era una respuesta anunciada, en tanto que con antelación el senador republicano por Kentucky Rand Paul había declarado que la propuesta había nacido muerta por cuanto 45 de los 50 senadores republicanos votarían por la absolución de Trump utilizando como argumento de que el impeachmente estaba diseñado para alguien que esta en el ejercicio de su cargo en el poder, y que Trump ya no era el presidente de los EEUU, obviando que la decisión del juicio se tomo cuando Trump todavía era el presidente de los Estados Unidos, y que la medida del juicio fue congelada precisamente por la acción conspiradora y de resistencia que Trump y un grupo de senadores republicanos que se oponían a la certificación de los votos electorales, que le habían dado la victoria a Joe Biden en las elecciones de Noviembre de 2020. Hecho este que constituye un desconocimiento a la Constitución de la Republica de los Estados Unidos. Cabe destacar en esta dirección la actuación protagónica que tuvieron los senadores Josh Hawley de Missouri y Ted Cruz de Texas. Hawley en su pretencio de ser el elegido de Trump en el 2024, se ha constituido en un defensor del nacionalismo de derecha y de las políticas económicas populistas. Hawley fue el senador que el 6 de enero 2021 arengaba desde el Capitol Hill a la masa de saboteadores del conteo de votos electorales, por lo cual varios de sus colegas republicanos calificaron su actuación de irresponsable, incendiaria y políticamente cínica. (‘Accomplice’ senators who amplified Trump’s lies now get a say in his fate. David Smith, The Guardian; 12/02/2021)

Johs Hawley conjuntamente con Ted Cruz, Lindsey Graham, Ron Johson y Rand Paul, se cuentan entre los senadores que promocionaron las falsas afirmaciones de fraude electoral y alentaron la acción insurreccional de los violentos el 6 enero 2021 en el Congreso de los EEUU.

La práctica del Cinismo Político plantea cuestiones éticas cruciales, pues el cinismo político es altanero, hipócrita y engañoso. Los políticos pragmáticos son por lo general muy pocos dados al estudio, la investigación y la inquietud intelectual, es por ello que suelen calificar de sonadores y teóricos a los políticos y dirigentes que se dedican al estudio y al análisis de los problemas y la defensa de las ideas. Los políticos puramente pragmáticos intentan confundir con su pretendida eficacia puramente electoral a sus simpatizantes. El cinismo político no tiene ninguna preocupación ética puesto que rechazan las utopías, son políticos de doble discurso que esconden, enmascaran y falsean la realidad a través de un discurso demagógico, es esta la razón por la cual sus resultados políticos no están vinculados a ninguna convicción teórica, pues lo que dicen y lo que hacen esta en función del poder, por poder mismo, es decir, para ellos no hay convicciones ni ideas, hay intereses, en tanto sus pensamientos y razonamientos  adolecen de una estructura lógica conceptual, es por ello que el resultado de sus acciones no tienen ningún efecto social positivo. Ante el pragmatismo del Cinismo político, se requeriré de una Insurrección ética que le de contenido a la acción política. Es esta la diferencia, entre estos dos senadores republicanos. Mitch McConnel un político pragmático, y Lisa Murkowski, una política consecuente con sus ideales conservadores. 

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