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Ética política y nuevo orden salvador

“Es terrible la justicia de Dios, pero no olvidemos que también su misericordia es infinita” –P. Pío. 

Aún en la cola de una nueva época post-navideña, y a la luz de la actual crucial nueva coyuntura de comienzo de año que está viviendo el país, nada quizás mas apropiado que una reflexión sobre el tema de los valores éticos/espirituales y su aplicación a  un nuevo orden político salvador –tan urgentemente necesitado ! Lo anterior, tema central también de la reciente -tan comentada- homilía del Obispo Basabe en la apertura de la gran procesión de La Divina Pastora !

Tal reflexión también cobra importancia a la luz de la actual generalizada crisis ética que socava al país y mundo contemporáneo, y que se manifiesta no sólo en el mundo político, sino también en el empresarial, y de la sociedad toda.

Sustentación Doctrinal

Como ha sido ya ampliamente reconocido, uno de los logros mas importantes del proceso político venezolano de los últimos tiempos había sido –para bien y para mal-  “la resurrección del interés de la ciudadanía en los asuntos públicos y la política”…Pero esto parece haberse hoy venido a menos, en vista del descrédito general en los mismos (por escándalos de corrupción, falta de resultados positivos, etc) –y no solo del lado del –principalmente responsable- oficialismo, sino también de todos !  

Pero, la desvirtuación de la política por líderes irresponsables, corruptos o politiqueros no puede hacernos desconocer que la política bien entendida siempre ha sido un oficio esencial en el quehacer y bienestar humano. Pero ello se refiere a la política con “p mayúscula”, a la política con valores responsables, a la política del servicio sabio y eficaz.; a la política como “el arte de liderar y organizar comunidades en torno a causas comunes” –que es en definitiva lo que en esencia define a la política !

….En tal sentido, el Papa Pió XI dijo: “Después de rezar o relacionarnos con Dios, la acción mejor que podemos hacer es participar seriamente en la política porque allí se realiza la caridad en su sentido pleno”.  Y Gandhi -“santo entre los políticos y político entre los santos” quien venció con sus métodos de no violencia al imperio mas poderoso de su época- nos dejó dicho: “La política no puede estar nunca divorciada de valores morales y espirituales, lo que en consecuencia hace normal que toda persona espiritual tenga interés en la política”. Algo muy parecido también mantuvo Bolívar.

La estrecha vinculación que hacen de la política y la religión ó lo espiritual grandes figuras como las anteriores, no es accidental. En tanto que la Ética – y su pariente practico que es la Moral- se basa en los preceptos absolutos y universales para distinguir el bien  del mal -a diferencia de “las éticas o morales relativas” (o “con minúscula”) dependientes de  circunstancias locales culturales –que pueden ser mas o menos válidas según su correspondencia con la Etica o Moral universales; por otro lado el terreno de “la religión” o “lo espiritual” (o de la relación con lo de Dios- Creador  -ergo con lo Absoluto Universal por excelencia) constituye la fuente primigenia natural de todo lo absoluto o universal !….Para dar una fácil ilustración practica de lo anterior: “leyes” de la común Creación como:  “se cosecha lo que se siembra”,  “si  no respiramos, morimos”, no hacer a otros lo que a nosotros no nos gustaría que nos hicieran”, etc,  rigen para todos por igual ! –sea usted chino o norteamericano; cristiano o musulmán !

Lo de “todo se vale” (el “maniqueista relativismo moral de Hoy” que tanto condenaron Papas como Juan Pablo II y Benedicto XVI) en verdad NO existe en La Creación!….Gandhi habló mucho de las “Verdades Absolutas” vs “las verdades honestas  de cada quien” –mas o menos validas según su cercanía a las primeras….e idealmente siempre naturalmente evolucionando en pos de las primeras !.

Por todo lo cual, no puede quedar ninguna duda que existe una Ëtica Absoluta o Universal–muy conectada con el gran baremo del Bien Común Universal-que debe encuadrar toda política o quehacer humano; y que dicha Etica se encuentra reflejada en todas las genuinas religiones -las fuentes mas excelsas y primigenias de todos “los códigos ético-morales” del mundo ! Y Etica que naturalmente esta albergada en “el chip”, en “el corazón”, en “la conciencia” de cada quien ! (y Etica a la cual por tanto no le haría falta ninguna “ley o códígo externo” para ser honrada !)…..

En suma, y como bien dijeron Gandhi y Bolívar –en reflejo de tal consenso universal: “La política sin la Ëtica de la Religión o la Espiritualidad NO vale nada” ! –y puede mas bien terminar prestándose a las mayores atrocidades !…y, por otro lado: “Son ciudadanos virtuosos, mas que leyes, los que hacen las repúblicas” !  

Bajando a tierra

 La política, por otro lado, concierne no sólo al espacio político-partidista nacional y el tan sobredimensionado presidencialismo asociado a él, sino también al espacio local o mas específico de lo vecinal, cooperativista, o gremial, pues es en esa micro-política cotidiana donde se sustenta en forma vital la sociedad.   

Tanto con su impulso del proceso de la Constitución Nacional de la V República, como por su acción internacional, el inicial gobierno de Chávez puso retóricamente sobre el tapete el acertado tema de “las insuficiencias” del actual “modelo democrático representativo”, y la necesidad de mejorarlo o profundizarlo con conceptos como “la democracia participativa” y la “democracia multicultural” -incorporados en la nueva Constitución del 99.

El examen crítico de la democracia y su mejoramiento es, en efecto, uno de los temas mas relevantes de estos tiempos, y responde a un sentir generalizado no sólo en Venezuela sino también a nivel internacional. En lo referente a América Latina, según las mas recientes estimaciones, por ejemplo, apenas un 25% de los latinoamericanos ha estado satisfecho con el funcionamiento del llamado sistema democrático (ver en tal sentido el trabajo de Bernardo Klisberg). En el caso venezolano, como hemos dicho antes, la irrupción del chavismo tuvo mucho que ver con el desencanto venezolano sobre el  tipo de “democracia” que había estado reinando en el país.

Por otro lado, en tiempos de falta de suficiente formación ética, una democracia no se logra solamente con conceptos como “el pueblo es Dios”, “la sabiduría infalible del Soberano”, etc….por mejor intencionados que estén,….ni con ningún culto populista, ni con un  basamento en panaceas jurídicas como instrumentos de cambio. Hay que fortalecer como requisito primero a la ética social y la auto-responsabilidad ciudadana.….Como nos dejo dicho san Juan Pablo II: “La democracia esta lejos de ser canonizada….el presupuesto indispensable de cualquier solución es el respeto a las normas éticas fundamentales…y la práctica de las virtudes cívicas” (!!) Hasta “una monarquía sabia y benévola” podría ser mejor que una “democracia ignorante, bobalicona o malévola”. El pueblo es Dios” -si acaso- si se comporta como Dios; de lo contrario, podría terminar como un demonio !..A Hitler inicialmente lo eligió “democráticamente” un pueblo. Y Jesucristo perdió “el primer referéndum democrático de la historia” cuando todo el pueblo en la plaza de Jerusálen vociferó en forma repetida a Pilatos: “Crucificadle” !

Y esta claro que contrapesos administrativos entre los poderes (el “Ejecutivo”, “el Legislativo”, “el Judicial”, etc) NO garantizan la funcionalidad de una democracia –a menos que haya “una mínima brújula ética de valores y fines compartidos” !! …Se trata de la vieja dialéctica irresuelta entre los textos de la “Declaración de Independencia” de los EEUU (mas centrada en “lo ético”) y el de su “Constitución Nacional” (mas centrada en “la política administrativa o de control legal”): Dicha vieja “procesión existencial por dentro” parece haber reventado Hoy en grande por segunda vez -la primera fue con su pavorosa guerra civil- durante el mandato de Trump !…. La actual “gran crisis de valores” -y ojo  recordemos que “valores” viene del latín “valere” que significa “estar fuertes y sanos” !- que Hoy ostenta el sistema político norteamericano es patética ! Pero ojo no es única de tal -otrora muy vanguardista- democracia, véase también los similares patéticos casos de las democracias de Inglaterra y España en los últimos tiempos, etc. Y se trata también de la problemática de “otro tipo de sistemas políticos supuestamente alternativos”, aun buscando sustentabilidad propia firme,…de países tan diversos como Rusia, China e India –a los cuales bien les haría volver también a sus raíces éticas primigenias fundamentales –propias o de buena procedencia -sobre las que se levantaron en tiempos de mayor grandeza y luz para si mismos y el mundo ! 

Volvemos a las machaconas consignas de Bolívar –y Gandhi- en sus dos siguientes enseñanzas cardinales: “Moral y luces son nuestras primeras necesidades” y  “Son ciudadanos virtuosos , mas que leyes, los que hacen las repúblicas”.

….En base a lo anterior, en particular Bolívar en sus concepciones políticas mostró sus reservas sobre la democracia como tan solo un sistema jurídico ó de las mayorías. Bolívar enfatizó  que la virtud ciudadana era mas importante que la pretensión de leyes o hegemonía de la mayoría. Por ello propuso un “Poder Tutelar Moral” para toda la labor del Estado; y para el Parlamento, una “Cámara de Notables” como  contrapeso de la Cámara de Diputados de miembros directamente elegidos por el pueblo; posturas todas dirigidas a enfatizar que la democracia no acompañada por “moral y luces” no tenía capacidad de sustentación y podría devenir en régimen político indeseable. En tal sentido,  el  severo juicio de Bolívar sobre las causas que condujeron a la caída de “la Primera República” es muy revelador, y conserva meridiana vigencia a modo de advertencia para la posteridad:

Por manera que tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados. Con semejante subversión de principios y de cosas el orden social se sintió extremadamente conmovido y, desde luego corrió el Estado a pasos agigantados a una disolución universal que bien pronto se vio realizada…todavía pues nuestros conciudadanos no se hallan en actitud de ejercer por si mismos y ampliamente sus derechos porque carecen de las virtudes políticas que caracterizaron al verdadero ciudadano, virtudes que no se adquieren en los gobiernos autoritarios…”

Enfatizaba Bolívar así el espacio de la auto-responsabilidad y conciencia individual de cada ciudadano como la clave para sustentar a una sociedad.

En ello, las tesis de Bolívar se juntan con las de Gandhi, quien reservaba una similar primacía para la conciencia y ética personal por sobre las desviaciones de la mayoría o cualquier gobierno. Dijo Gandhi: “La democracia no está hecha para los que se portan como borregos…la ley de la mayoría no tiene nada que decir donde le toca hablar a la conciencia…Cada ciudadano tiene el derecho de pasar por encima de toda ley del Estado contraria a la moral” .Esta última aseveración fue base de su planteamiento  de “la desobediencia civil” frente a regímenes o gobiernos puestos abiertamente al margen de una ética elemental. En reconocimiento a la nueva Constitución Nacional, por otro lado, este alto principio ha sido recogido en su Artículo 350 y otros….Por otro lado, para Gandhi la Desobediencia Civil por si sola pecaba de insuficiencia o podría incluso convertirse en un peligro, si no se alimentaba de una clara visión alternativa de los que se deseaba vs lo que se repudiaba ! (en lenguaje popular: “Tener siempre una alternativa constructiva concreta antes de criticar” –y no un mero “quítate tu pa ponerme yo).

El aporte común de las tradiciones espirituales

El actual modelo democrático dominante en el mundo, moldeado en la cultura occidental (la cual luce hoy en gran decadencia general), haría bien en re-nutrirse de raíces más ancestrales o de otras culturas, en las cuales “el concepto del autogobierno en base a la ética o valores espirituales o del orden natural tenía la primacía”. Entre dichos aportes, podríamos señalar la contribución de los ancestrales indígenas norteamericanos, y en particular de culturas como la confederación iroquesa;  contribución recogida por próceres de la independencia de Estados Unidos como Benjamín Franklin, Thomas Jefferson y George Washington, quienes hicieron valer en la Declaración de Independencia de ese país conceptos como el orden de “Las leyes de la Naturaleza”, tan consustanciales a la forma de organización indígena de la cual tales próceres fueron conocidos admiradores. Jefferson anotó lo siguiente para destacar la eficacia de la ética del Orden Natural que regía a la sociedad indígena: “Los indígenas norteamericanos no están sometidos a ningunas leyes, poderes coercitivos o sombras de carácter gubernamental. Sus únicos controles son sus propias costumbres y sentido moral de lo correcto e incorrecto. La violación de ello es castigado con el desprecio o la exclusión de la vida social..Imperfecto como este tipo de coerción pudiera parecer, los crímenes son muy raros entre los indígenas”. Lamentablemente tal respeto a lo indígena ancestral no sería mantenido por los herederos políticos de los próceres, como bien mostraría la posterior historia de la  ambiciosa nueva nación. Por otro lado Franklin, Jefferson y Washington fueron afectos a la masonería, y como tales también hicieron valer  los valores de la entonces reconocida –aunque hoy venida a menos- orden espiritual, en los principios de la Declaración de Independencia de dicho país. Los masones, que impulsaron la independencia de los poderes europeos coloniales a lo largo de todo el continente americano, también contaron entre sus filas nada menos y mas que a otros próceres del sur como Miranda y Bolívar (aunque este último al final terminó plenamente volviendo a su fe católica de origen como brújula principal  de su acción política). 

Por otra parte, sobre el inicial aporte del budismo al “modelo de la democracia parlamentaria occidental” un Virrey inglés en la India, el Marqués de Zetleend, tuvo la humildad de reconocer que: ” En las Asambleas de los budistas en la India hace más de dos mil años deben ser ubicados los rudimentos de nuestro propio sistema parlamentario de hoy en día” –asambleas en las cuales se establecieron por primera vez términos como “el vocero”, “el Presidente de la Cámara”, “el quórum”, “la votación”,  “el orden del día”,  y “la aprobación de la ley después de tres lecturas”…Pero con la gran diferencia de que los valores espiritualesera el gran marco rector para el uso budista de dichas herramientas, valores de sumatoria y no de resta, valores unitarios y no divisionistas.

En tal sentido, términos como  el de “partidos políticos” u “oposición política” en los regímenes democráticos modernos ya parecen invitar al divisionismo desde el principio al enfatizar las diferencias sobre lo común, la oposición a ultranza sobre lo afirmativo. En contraste, resuena en nuestra conciencia el clamor póstumo de Bolívar: “Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro” –llamado ideal que aun espera ser honrado en su atribulado país de cuna, y en el mundo. (¿ No sería mejor llamar “grupos de opinión” a los  actuales “partidos políticos”  y  “contrapeso” a lo que hoy se llama “oposición”; en una alta tarea compartida nacional;  a fin de usar un lenguaje mas constructivo y sano ? –las palabras “tienen alas” e influyen en la acción  mas de lo que podemos imaginarnos).

 En la cultura ancestral maya, los gobernantes se formaban rigurosamente en los valores de la cosmovisión espiritual de dicha cultura en instituciones de enseñanza llamadas nim ja, para luego ser designados por aceptación social según los siguientes cánones prescritos en el código maya de El Pixab: “ En el sistema de elección por aceptación social se tomaba en cuenta la credibilidad, la experiencia, la honorabilidad y el grado de madurez de las personas. El testimonio de vida era uno de los parámetros principales que la población tomaba en cuenta. …la misma sociedad pedía favor a estas personas para que aceptaran la responsabilidad de guiar y dirigir los destinos de la población. Nadie debía ofrecerse (subrayado nuestro).” Cabe contrastar los valores anteriores con los actualmente dominante….Bolívar reconocería en los siguientes términos la superioridad de los valores indígenas de su tiempo como modelo de organización político-social, en similar admiración a la de Jefferson: “El indio es de un carácter tan apacible que sólo desea el reposo y la soledad; no espera acaudillar a su tribu, mucho menos a dominar las extrañas…esta especie de hombres es la que menos reclama preponderancia; aunque su número excede a la suma de los otros habitantes….es una especie de barrera para contener a los otros partidos, ella no pretende la autoridad, porque ni la ambiciona ni se cree con aptitud para ejercerla, contentándose con su paz, su tierra y su familia. El indio es amigo de todos.” Virtudes que, por supuesto, serían minadas ante el posterior mayor sometimiento externo y degeneración interna de la cultura indígena.

La particular influencia de los valores indígenas en las ideas políticas de próceres de la independencia  americana como Bolívar y Jefferson  evidentemente tuvo que ver con el hecho de que mucho del esplendor indígena aún sobrevivía como realidad contemporánea a ellos, quienes por tanto pudieron apreciarlo con sus propios ojos, a diferencia de otros paradigmas de referencia como la antigua Grecia o la república romana que tenían la limitación de estar confinados a  lo intelectual o histórico pasado.

Recapitulando.

Todo lo anterior subraya, pues, la importancia de rescatar la dimensión espiritual ética del ser humano, su dimensión superior, como base de toda forma de organización política, social y económica y –hoy habría que resaltar-en vista del gran apremio que ha adquirido el problema ambiental- de la organización ambientalesto es: de  La Creación toda y de todas sus criaturas!

En el paradigma espiritual, en definitiva el mejor gobierno es que el menos tiene que gobernar porque los ciudadanos se autogobiernan.

Y los ciudadanos se autogobiernan en base a los preceptos espirituales, éticos y morales universalmente presentes en todas las tradiciones espirituales; y resumidos en el mandamiento: “Amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo (otros seres humanas, criaturas y el ambiente) como a ti mismo”. O, para ponerlo en forma ligeramente más mundana: “No hagas a los demás lo que a ti no te gustaría que te hicieran”.

…. Y la fuente primigenia común de todo lo anterior es “todo lo de Dios” (llámesele Ser Supremo, El Creador, El Gran Espíritu -ó como quiera llamársele). Por ello, como bien lo dijo san Juan Pablo II: ”Vivir como si Dios no existiera, significa colocarse fuera de las coordenadas del bien y el mal, es decir fuera del contexto de los valores, de los cuales Él mismo. Dios Creador, es la fuente…La ley establecida por el hombre no puede contradecir la ley natural ” ! (ver su gran postrero último libro: “Memoria e Identidad”).     

Y nótese que en todas las tradiciones espirituales se habla de deberes por sobre los derechos, pues los derechos fluyen de los deberes y no al revés. Contrariamente a lo que se ha impuesto hoy en la cultura moderna con la exaltación de la “derechología” en todos los órdenes (“derechos humanos”, “derechos sindicales”, “derechos a la propiedad”, “derecho a la libertad de expresión”, etcétera, etcétera), en ninguna tradición espiritual se habla de derechos. Los mandamientos de la fe cristiana, por ejemplo, hablan de deberes (“Amar a Dios”… –no “que Dios te ame”, “No robar” –no el que no le roben a uno, etcétera). Si cada quien cumpliera con sus deberes hacia los demás, no haría falta que nadie reclamara “derechos”.

La famosa carta del jefe indio Seattle, manifiesto por excelencia de los valores espirituales indígenas, habla tan solo de “deberes” ! (“La tierra no nos pertenece… nosotros pertenecemos a la tierra”)….ante lo cual la hoy tan en boga  reivindicación de “los derechos indígenas” (incluso por “indígenas modernos” que ha perdido sus raíces)  no sería lo más fiel a la ancestral cosmovisión indígena ! …pues, como señaló Seattle,  dicho mensaje hablaba más de los “deberes de custodios del patrimonio natural y común” que de cualquier tipo de “derecho” o ”títulos propietarios” ! Similar reparo cabe en relación a la pretensión política moderna de “ la propiedad privada” como algo absoluto. En ninguna ancestral tradición espiritual se reconoce esto. En la tradicional “Doctrina Social” -que hoy – a partir de la pivotal renovación del Papa Francisco- debería llamarse “Doctrina Social y Ambiental“ de la Iglesia, por ejemplo, se ha sustentado claramente el principio de que “el derecho a la propiedad privada nunca debe ejercerse en detrimento del Bien Común”. Igual podría decirse de todos los otros “derechos” consagrados en las constituciones modernas pues, una vez más, “los derechos fluyen de los deberes y no al revés” !

En el contexto de las ancestrales leyes espirituales, o del Orden Natural, el también moderno concepto de la “soberanía” (“soberanía nacional”, “el Soberano”, etcétera) debe también ser calificado con adjetivos de responsabilidad para tener en cuenta al Bien Común. Mandato aplicable desde el país más pequeño a la mayor superpotencia; desde el ser más menor al más mayor; pues en el Orden Natural en realidad no hay tal cosa como la absoluta o egoísta independencia sino más bien una complementaria o mutua responsable interdependencia!

Varias otras “leyes del Orden Natural” o “Divino”; muy honradas en las culturas ancestrales, como: la de “la unicidad de la vida” (“todo es uno y todo está vivo”); “la ley de causa y efecto (“toda acción tiene una consecuencia”);  “la ley de que los polos no son antagónicos sino complementarios” (plasmada en la célebre figura universal del ying y el yang de la cultura china); “la ley de la analogía” (“el microcosmos contienen al macrocosmos y viceversa”); “la ley de la evolución en ciclos espiralados” y “la ley de la impermanencia”; ….tienen, todas, importantes implicaciones en la reafirmación de valores como la responsabilidad, la solidaridad, la complementaridad, la flexibilidad, la Unidad en la Diversidad, como puntales de toda forma de organización humana, bien política, social o económica, o ambiental.

En consonancia con el  antes mencionado adagio bolivariano de “Moral y Luces como primeras necesidades”, pues, mucho tiene que hacer la familia, la sociedad y el Estado en materia de formación ciudadana (en ese orden). Pero hoy presenciamos mas bien familias en descomposición, sociedades inmersas en antivalores, y estados desconocedores de dicha responsabilidad. Ante tal vació, es irónico que la educación sobre valores quede para ser ejercida por interesados “vendedores” de embriagadores licores u otros vicios, y “dadivosas bolsas Clap” o “consumistas bodegones”, y con pervertidoras dependencias o pretensiones, de falsos “filósofos” o “mesías” -como deplorablemente se ha visto -históricamente y hoy, en los atosigantes ámbitos publicitarios o propagandista/políticos del país. En materia de educación para la formación ética ciudadana y el cese de la funesta avalancha de antivalores, los medios de comunicación y el sistema escolar tienen un insoslayable deber vital; en el ejercicio de la responsabilidad social ética a que están obligados -en virtud de las licencias o mandatos de patrimonio público que detentan.

Luego de toda la experiencia histórica en nuestro país y en el mundo, y a la luz de los nuevos grandes retos planetarios, debería quedar claro que: no es con mas fracasadas soluciones de “derecha” o “izquierda” –y menos si son de sistemas totalitarios o dictatoriales brutales –escudados tras supuestas soberanías xenófobas oportunistas; ni con mas desgobiernos populistas, depredadores y rentistas (donde “la tajada del león” sigue yendo a minorías cupulares o mafiosas, y “las migajas” a las minorías –en base a la depredación de recursos naturales que están ambientalmente devastando al país y acabando con la vida en el planeta……que podremos salir de la profunda crisis de Brújula y Valores en que hemos caído……Sino con la urgente asunción conjunta, con todos los honestos y de buena voluntad, de una real Nueva Civilización de la Solidaridad, de Unidad en la Diversidad, y Prosperidad y Riqueza Sustentables; basada en la Etica para una nueva Política y Visión de toda Vida -a fin de salvarla y dignificarla !! 

Confiemos en que todas las largas inerrables vicisitudes  y padecimientos de los últimos años no hayan sido en vano; y apostemos a la indoblegablemente esperanzada, proactiva  y ejemplar Fe de san Juan Pablo II -sobreviviente de los mas funestos sistemas políticos totalitarios en carne propia, pero también gran crítico de los capitalismos salvajes- cuando nos dejó dicho: “No hay mal del cual Dios no pueda lograr un bien Mayor: Despierten  y reaccionen !”…. 

A tales fines, nuestro apremiado país -y todo el mundo actual- sería mucho más sabio, feliz y viable si rescatara los valores del orden espiritual o natural, o de Dios,…capaces de dar sentido y solución a toda crisis, y al nuevo orden salvador requerido. De hecho, se trata de un reto imperativo para la supervivencia y trascendencia humana y de La Creación.

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