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Extraños primos

José Tomás Esteves Arria

 

El “Che” Guevara, o mejor dicho Ernesto Guevara, era primo de nada menos que Alberto Benegas Lynch (h) el más ferviente economista liberal de Argentina. Oigámosle hablar sobre su primo el Che.

En mi familia se ha hablado bastante del Che ya que mi padre era  primo hermano del suyo. El abuelo del sujeto de marras era una persona excelente, Roberto Guevara, casado con Anita Lynch, hermana de mi abuela materna. En tren de genealogía, consigno que soy más Lynch que Benegas ya que tanto mi padre como mi madre descienden de dos de los hijos de Patricio Lynch, de quien desciende también el Che. (artículo Mi primo, el Che, Buenos Aires, octubre 14 de 2007.)

Benegas Lynch, también comenta en su artículo refiriéndose a su primo, que al Che Guevara le gustaba de chico, hacer sufrir a los animales, y de más grande insistía que la muerte de otros no era tan mala, y en cierto sentido se anticipó a la noción de Woody Allen que “morir es lo mismo que dormirse pero sin levantarse para hacer pis”. Nuestro primo liberal, en este aspecto al hablar del Che, se acoge al principio de que “ los parientes no se eligen, se eligen los amigos”.  Mientras el Che fue Ministro de Industrias en Cuba, y Presidente del Banco Nacional de Cuba, sustituyendo a mi amigo el doctor Felipe Pazos, Alberto Benegas Lynch (h) ha sido directivo de la Sociedad Mont Pelerin, y gran combatiente por la libertad.

Otros parientes extraños, son el filántropo, teólogo protestante,  y médico Albert Schweiter, cuya hermana era la madre nada menos que de Jean Paul Sartre. En efecto, Schweiter de joven, surgió como uno de los nuevos teólogos alemanes, en una de sus obras escribió:

La filosofía verdadera debe empezar con el hecho más inmediato y más comprensivo del sentido: ‘soy ser vivo y deseo vivir, en medio de seres vivos que desean vivir’. La vida y el amor en su opinión están basados y siguen el mismo principio: respeto por cada manifestación de la vida y una relación personal y espiritual hacia el universo.

Albert Schweiter, se fue a África y allí fundó un hospital para curar a los negros enfermos de Lepra y de la “enfermedad del sueño”.  En 1952 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz. Mientras tanto, Jean Paul Sartre, la emprendía contra la sociedad capitalista, y mantenía una especie de matrimonio abierto con Simone de Beauvoir. Las ideas existencialistas de Sartre, en una época se alinearon con el Partido Comunista, y en otras con las corrientes más izquierdistas del momento.  Mientras Schweiter, intelectual y humanista es un ejemplo de mansedumbre, Sartre ha estado en el centro del debate y de la polémica.  En una carta dirigida por Sartre a Schweiter, el primero le decía a su pariente que mientras más estaba contra la bomba nuclear, más se sentía unido a él.

Otros primos extraordinarios por el talento y la inteligencia son nada menos que Ludwig Wittstgentein y Friedrich von Hayek, el primero uno de los filósofos más eminentes del siglo XX, y uno de los líderes intelectuales del círculo de Viena; el segundo Premio Nobel de Economía (1974) y el heredero de la jefatura de la Escuela Austríaca de Economía. Muy jóvenes los dos se encontraron vestidos con el uniforme de teniente del Ejército austríaco en una estación de tren, y se saludan casi simultáneamente. Hayek, narra en algunos escritos que Wittgenstein tenía fama dentro de la familia de extravagante. La última vez que Hayek se encontró con Wittgenstein fue en un tren, donde le contó Hayek que estaba triste por el comportamiento del Ejército Rojo en Austria. Recordemos todos, que el autor del Tractatus logicophilosophicus fue una especie de “oveja negra” dentro de la familia Wittgenstein, familia que era tan poderosa económicamente en la nación centroeuropea que Klimt uno de los más grandes pintores austríacos de todos los tiempos le hizo un retrato a una de sus  hermanas.

Finalizamos el texto, con la fotografía de una escuela en Linz donde aparentemente  Wittgenstein compartió los bancos escolares nada menos que con Adolf Hitler.  Esta foto revela la diversidad de gentes, ideas y movimientos que circulaban en la Viena antes de la II Guerra Mundial, de donde salió la idea del Estado de Israel (sionismo, Teodoro Herzl) y la idea de la solución final (Adolfo Hitler).

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