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Heroinas venezolanas

Está históricamente  comprobado  que la mujer latinoamericana  tuvo un papel predominante  en la gesta emancipadora,  emulando y hasta  sobrepasando en muchos casos  la actuación de los hombres. En el  caso  de Venezuela fueron muchas las  mujeres  de  diferentes esferas sociales que sufrieron prisión, torturas y hasta  dieron  su vida en la lucha independentista,  que  tuvieron suficiente ardor revolucionario  en la búsqueda  de destruir  el poderío  español, mujeres  que  cambiaron  el lujo y la comodidad de  sus vidas para darse por entero  en la magna gesta emancipadora, muchas  son las  figuras  femeninas  que se destacaron   a lo largo  de la lucha revolucionaria,  de esta investigación  arbitrariamente me he permitido  seleccionar algunas representantes  del género femenino para esta narración histórica contemporánea.  Fue  en realidad una  selección al azar, por lo tanto pido  disculpas  a los  descendientes de  heroínas  que  no han  sido  nombradas en este  humilde  trabajo, también  el orden  de  aparición ha  sido  al azar, sin embargo ya  estoy trabajando  sobre una  segunda parte  de esta narración. Llama  poderosamente  la  atención  que la mayoría  de nuestros historiadores poco  se han ocupado  de realzar  el  gran papel histórico que  la mujer venezolana jugó  en la  guerra  emancipadora.

LUISA CÁCERES  DE ARISMENDI

Nacida en Caracas el 25 de  septiembre  de 1799, su nombre  de soltera  era María Luisa Cáceres Díaz;  y sus padres: José Domingo Cáceres y su madre Carmen Díaz, el padre  de Luisa Cáceres fue muy nombrado  en la época por  ser un gran y prestigioso profesor de Literatura,  Historia, Gramática y Pedagogo. De allí  el interés  de su padre para  que obtuviera  una  enseñanza muy  por  encima  de los acostumbrado  en ese  tiempo  para las mujeres, El padre  de Luisa Cáceres  fue vilmente fusilado por  sus  actividades independentistas por  el realista Rosette en el  año 1814 en la población  de Ocumare, también  son asesinados por las hordas  de Boves  su  hermano mayor Félix Cáceres y tres  tíos, quedándole  solamente un hermano menor, para ese  tiempo ya  ella había conocido en Caracas al  entonces  General Juan Bautista Arismendi (1813), que comenzaba  a cubrirse  de gloria en la lucha independentista y  quien  sería uno  de los grandes  héroes de la gesta  emancipadora, Luisa Cáceres  era una mujer  sumamente bella y elegante y poseedora  de una gran cultura   que la hacía  sobresalir  por los  conocimientos  que poseía.  Nuestra  heroína  forma  parte  de enorme grupo  de  caraqueños  que  se ven obligados  a  abandonar Caracas  ante la eminente  llegada de Boves, en lo  que la historia   conoce   como “La  emigración a oriente”, luego   de las miles  de peripecias  afrontadas llegan a Barcelona  y de allí  pasa a Margarita donde  es recibida  personalmente  por  el General Arismendi,  quien era  el Gobernador  de esa isla  y ese  mismo  año 1814  contraen matrimonio.

Cuando Pablo Morillo arriba  a Margarita con el firme propósito  de  someterla y convertirla   en base  de operaciones  de su flota, se encuentra  con la tenaz resistencia  de  Arismendi y  sus valientes  seguidores,  quien al frente  de esta pequeña tropa  no le da descanso  a los veteranos   soldados  españoles, pero  ante el apabullante  número  de los  aguerridossoldados  peninsulares deciden escapar hacia las montañas, reuniendo a toda  su tropa  en el monte  Copey, pero  en venganza los españoles  hacen prisionera  a Luisa Cáceres  de Arismendi, recluyéndola en un inmundo calabozo  en el Castillo  de  Santa Rosa, sin ninguna clase  de  consideraciones  dado  su condición de mujer y de estar  embarazada;  al incrementarse los  ataques  de los patriotas contra los invasores  españoles,  logran hacer prisioneros  a varios  oficiales  realistas entre ellos  al comandante del Castillo Santa Rosa, razón por la cual  el comandante de las  fuerzas  invasoras Joaquín Urreittieta le propone  a Arismendi un canje  de  su esposa por  los oficiales  españoles en poder  de los patriotas, a lo  que el General  Arismendi  con  arrogancia le  contesta “Que  sin patria no  quería  esposa”, en represalia  los españoles  fusilan  a los  margariteños  que tenían preso, obligando a que Luisa Cáceres  de Arismendi a pesar  del precario estado  de salud  que tenía, presenciara  estos viles  asesinatos, obligándola  a permanecer de pié  durante  este  vil acto, con ello buscaban  quebrantarla  y doblegarla,  cosa  que no lograron, Luisa Cáceres  de Arismendi  el 26  de  enero de 1816  dio a luz  una niña, pero dado  el estado de total insalubridad en que  se encontraba  el calabozo donde la mantenían secuestrada los invasores  españoles;  la niña  murió al  poco  de nacer.

Luisa Cáceres fue  trasladada a las prisiones (Bóvedas) de La Guaira y posteriormente debido al estado de insalubridad de las mismas  fue conducida  a Caracas, pero ante los  arrolladores  triunfos  de Arismendi tanto en Margarita  como en el resto del Oriente venezolano y la victoriosa campaña  que venía desarrollando en los llanos el General José Antonio Páez, fue  de nuevo trasladada  a la Guaira y embarcada hacia España junto  a otros patriotas  presos, en transcurso  del viaje la nave  que los transportaba  fue  atacada por un buque corsario de bandera  americana, quienes  se apoderaron  del buque y la carga y  a los prisioneros los entregaron en los Azores, de  allí  fue embarcada  para Cádiz  y luego  conducida a Andalucía, donde  se le dio confinamiento, estando en ese  confinamiento las  autoridades españolas trataron de obligarla a  que firmara un documento, mediante  el cual declaraba  su total fidelidad al Rey, y a la vez  instaba  a  su esposo para  que depusiera las  armas y renegara  de  su filiación patriótica,  a lo cual  con dignidad y altivez, Luisa Cáceres  de Arismendi, respondió: “Yo soy incapaz  de  deshonrar  a mi marido con la firma  de  ese  documento. El deber de mi esposo es  servir  a  su patria  hasta la muerte  si es necesario, la mía  acompañarla  hasta  el final, jamás  puedo yo aconsejarlo en contrario,  soy  su esposa, conozco mis  deberes  y mi condición de venezolana,  republicana e independentista me impiden  actuar de otra forma que no sea  sostener  nuestra independencia.

Con la ayuda de un Teniente español, llamado Francisco Carabaño y de un comerciante inglés del cual  en los  anales históricos  solo  se conoce  que  se apellidaba Thótem, logra escapar y partir en un buque  ingles  hacia los Estados Unidos, donde  arriba el 3  de mayo  de 1818, siendo acogida con mucho cariño  por la familia del prócer Lino de Clemente, grandes  amigos  de  su esposo,  después  de otras tantas peripecias, acompañada  de otro gran amigo  de  su esposo el Coronel Luis Riguy, parte  para  la Isla de Margarita  donde  es  recibida al fin por  su esposo después  de tantos  años de  separación obligada.

En el año 1835  al  ser nombrado  el General en Jefe  Juan Bautista  Arismendi Gobernador  de Caracas, se trasladan a  esta ciudad, donde  en el año  1842 fallece  el General Arismendi, pero  nuestra heroína Luisa Cáceres sobre vive  a  su esposo hasta el año 1866  cuando fallece.  Posteriormente   sus restos fueron trasladados  al Panteón Nacional  el 24  de  agosto de 1874,  donde  descansa  al lado  de  su esposo; Luisa Cáceres  de Arismendi se  convirtió  en la primera mujer cuyos restos  fueron llevados  al más alto Altar  de la patria y son ellos  el único matrimonio  de héroes venezolanos que  reposan en ese  sagrado santuario.

JOSEFA  CAMEJO

El nombre completo de  esta gran heroína falconiana es: Josefa  Venancia  de la Concepción Camejo Talavera y Garcés, históricamente  conocida  como Josefa Camejo, también  se le llamaba  Doña Ignacia, proveniente  de una rica familia  de  abolengo, nace  el 18 de mayo  de 1871. Lamentablemente  se  desconoce  la fecha  de su muerte, sus padres  fueron; Don Miguel Camejo y Doña Sebastiana Talavera y Garcés, nace en la provincia  de Coro, en el pueblo de Curairebo, comienza  su educación en el colegio privado  de los hermanos Salcedo en Coro y luego es  enviada a terminar  su educación en un convento  en Caracas, de  acuerdo  a las costumbres de la época  de  las  familias ricas y de  abolengo  del interior, estando en Caracas Josefa Camejo va  a vivir los acontecimientos  del año 1810, y dado  su condición de  demostrado espíritu anti realista se  interesa   vivamente por estos aconteceres y para el año 1811 marcha  a la ciudad de Mérida. Donde  conoce  al Coronel  republicano Nepomuceno  Briceño con  quién habrá  de  contraer  nupcias, de cuya unión matrimonial han de nacer dos hijos.

Estando  Josefa Camejo en Barinas junto  a  otras mujeres, firma un documento titulado: “ Representación  que hace el bello sexo al  señor Gobernador de Barinas, Manuel Antonio Pulido”,  donde entre otras cosas se comprometen a luchar  hasta la  muerte por la Provincia de Barinas, a su vez  en entrevista  con el Gobernador  le  dice: Señor Gobernador, por  ser  del sexo femenino, no tememos  al horror  de la guerra  y puedo  asegurarle  que el rugir  de los cañones solo  han de  servir para darnos más fuerza para   la lucha  contra  los invasores realistas.

Al  ser asediada Barinas  por  numerosas fuerzas españolas comandadas por  el asesino canario José  Antonio Puy, uno  de los lugartenientes  de Boves y ante lo crítico  de la  situación para los republicanos por  el menor  número  de  soldados y la escasez de elementos  de guerra, el Gobernador  decide  trasladar  a la población no combatiente  hacia San Carlos, sumando a  este  éxodo aún en contra  de  su voluntad a Josefa Camejo,   a  quien encarga de la organización  de la población en marcha, sufre  Josefa Camejo la, lamentable  pérdida de   su madre al pasar  el río Santo Domingo, sin embargo  el  dolor de esta pérdida no la arredra para   cumplir  con el cometido  que le han encargado, vestida de hombre  junto a otras mujeres  se mezclan entre los  soldados patriotas para  así pasar  desapercibidas y llamar menos la atención.

Al  llegar a San Carlos y cumplida  a cabalidad la misión encomendada;  Josefa Camejo  se  incorpora  a las fuerzas comandadas  por el General Rafael Urdaneta y marchan hacia Nueva Granada, haciendo toda la travesía  como un soldado más  de infantería, aún  cuando  en todo  el camino  también se dedica  a curar a los soldados heridos, permanece en Nueva Granada  cuatro  años,  y después  del triunfo de Bolívar en la batalla  de Boyacá, regresa  a Coro en el año 1818, continuando  sin descanso  con sus planes   conspirativos, a la vez  que  de  su propio peculio va haciendo  acopio de armas y municiones y para el año 1821  con un contingente  de 300 peones debidamente  armados, provenientes  de  sus haciendas de Paraguaná inicia una rebelión contra las  fuerzas  realistas, sin embargo  son derrotados, pero  sin  perder  el ánimo  sobre la marcha reorganiza  sus fuerzas y en un acto temerario ataca  a las  fuerzas españolas  en Baraived, derrotando totalmente  al jefe español Chepino González y lo vuelve  a derrotar  en Pueblo Nuevo, ocupando esta ciudad y haciendo  preso a un numeroso  grupo de españoles entre ellos  al gobernador de la provincia, quien se encontraba   allí,  nombrando de inmediato Gobernador  de la Provincia al patriota Mariano Arcaya.

De inmediato lanza un manifiesto; mediante el cual, promete fidelidad al gobierno republicano y declara  a la Provincia de Coro libre  del yugo español, al frente  de  su ejército toma la ciudad de Coro  que era la Capital Provincial, despejando  así  el camino  para la entrada  de las tropas procedentes  del Zulia al mando  del General Urdaneta, Josefa  Camejo en acto  que la enaltece, rechaza  el alto grado militar que por instrucciones  de Simón Bolívar le ofrece el General Urdaneta.

Después  de toda esta accidentada vida y los hechos bélicos en los  que ha intervenido, donde ha demostrado  todo su bravío coraje y  su espíritu  republicano hasta la total consolidación de la independencia, decide  quedarse en Coro hasta la consolidación de la independencia  tras  el brillante  triunfo del Almirante Prudencio Padilla en la batalla  del Lago de Maracaibo, con la capitulación  del último Capitán General Español en Venezuela, ella  entonces  se retira  a  su hacienda  en Paraguaná y finalizando  los  últimos  días  de  su existencia  en Maracaibo.

Josefa Camejo, fue  sobrina  de otro prócer  de la lucha independentista Monseñor Mariano Talavera y Garcés.

Entre los reconocimientos que  se le han hecho  a esta heroína venezolana, destacan:

Sus restos  reposan  simbólicamente en el Panteón Nacional

El aeropuerto internacional de Punto Fijo (Estado Falcón)  lleva  su nombre

En la cuidad de Coro  existe una plaza  con  su nombre y otra  en la ciudad de Pueblo Nuevo (Estado Falcón)

En la ciudad de Coro, en el monumento  a la Federación, en la parte  central destaca una escultura de la heroína  falconiana

Varios Liceos y Escuelas  primarias y de  secundaria  en el Estado Falcón llevan  su nombre-

JUANA  LA  AVANZADORA

La historia la conoce  como JUANA LA AVANZADORA, ese  nombre no era un apodo, fue un nombre obtenido  en los campos  de batalla, su verdadero nombre era JUANA RAMIREZ, nacida en Charaguamal, pueblo  de lo que  hoy es el Estado Monagas, era hija de esclavos, solo hemos  logrado encontrar  el nombre  de  su madre, Guadalupe Ramírez y la fecha  de nacimiento  fue el 12  de  enero 1790, Juana Ramírez, no era esclava, ella  era liberta y desde  muy temprana edad demuestra una total tendencia hacia la libertad y la igualdad de los seres humanos, lo  que la lleva desde  el comienzo  de los  movimientos  libertarios  a unirse  a los  mismos,  donde por  su ardor  revolucionario es  acepta ampliamente a pesar  de  su color y su sexo;  Juana por  sus decisiones y valentía siempre demostrada va a jugar un papel muy preponderante en la lucha independentista oriental,  cuando  se pierde  la primera república  se niega  a tomar el camino  del exilio y se mantiene en Maturín  donde  se dedica  a la lavandería  sin abandonar un solo momento sus preocupaciones y reuniones  conspirativas, dedicándose  además ayudar  a los refugiados que llegaban a Maturín huyendo  de las persecuciones realistas, igual va  a  suceder  cuando  se pierde la segunda república  en 1814, Juana hace  en ese  tiempo una  labor incomparable y agotadora tanto  de día  como  de noche ayudando a los refugiados en todo lo  que estaba  a  su alcance, lo que le va  creando una gran fama como  revolucionaria con valor indomable, de tal manera  que cuando Domingo Monteverde  al frente  de numerosas tropas realistas ataca  la ciudad de Maturín tratando  de tomarla, los republicanos  dirigidos  por Rafael Urdaneta, José Tadeo Monagas y Manuel Carlos Piar defienden con bravura y coraje a  Maturín y derrotan en tres oportunidades a las fuerzas realistas  de Monteverde, como  habría  de  esperarse, Juana Ramírez no está de manos  cruzadas, se  dedica a organizar  un batallón de mujeres, las  cuales  lucharon a la par  de los  soldados republicanos, este batallón tomo  su nombre y se   denominó” Batería  de las mujeres”, dando  ejemplo  de valor e intrepidez  en  el campo de batalla, mujeres  combatientes  siempre en primera fila y siempre  adelante  Juana La Avanzadora sin demostrar  jamás  cobardía  ante  el fuego enemigo, otras veces  estaban  manejando la artillería, repostando  de  agua y municiones  a los combatientes, retirando  del campo de batalla  a los heridos y ayudando a enterrar los  muertos, fue precisamente  entre estas duras y sangrientas refriegas donde  se ganó  el justo título  de “JUANA LA AVANZADORA”, por  ser  siempre la primera en el combate y por el aliento dado  a sus compañeros  en pleno campo de  combate, aliento  y  ejemplo  que  se traducía en crear  audacia   entre  los  soldados y oficiales republicanos.

En uno de esos combates, es  cuando  como  siempre  desafiando  el fuego enemigo Juana atravesó  el campo de batalla, hizo preso  a un General español y le  arrebató la espada, esta  espada  a partir de ese momento la  habrá de  enarbolar y la llevará  como un estandarte  de libertad.  Cuando  Juana  con un grupo de mujeres  se ocupaba de la artillería estaba  bajo el mando  del General de artillería republicano  Felipe  Carrasquel;   así  se mantuvo en Maturín a lo largo de todas las  contiendas, siempre en el frente de batalla (Jamás  acepto cargos  en la retaguardia) en todas las oportunidades  que tuvo para enfrentarse  a los realistas.   Finalizada la guerra  de independencia  después  de la batalla  del Lago de Maracaibo y con ello la capitulación del último Capitán General español en Venezuela y la entrega  del fuerte de Puerto Cabello, Juana  Ramírez  se retira  del  ejercito  y se residencia en Maturín, donde fallece  en el año 1856,  sus restos  reposan en el Panteón construido especialmente para  ella, él cuál fue elevado a la condición de Monumento Histórico por La  Asamblea Legislativa  del Estado Monagas, como Monumento permanente a la  memoria  de esta  insigne luchadora y gran heroína  de la  gesta  emancipadora venezolana.-

ANA MARÍA CAMPOS

Ana maría Campos y Cubillan, nació en la Villa  de los Puertos  de Altagracia, de la Provincia de Maracaibo, costa oriental del Lago;  siendo  su padres, Domingo José  del Campo y Perozo y  su mamá María Ana  Cubillan de Fuentes, ambas  familias  de alto  abolengo y extraordinaria posición económica.  Como era la costumbre  de la época recibió Ana María una  buena y muy básica educación, pero  debido  a  su genio y espíritu  libertario demostrado  desde muy temprana edad, se  creó una gran cultura  auto didacta;  empapándose en lecturas  de los clásicos liberales  europeos, alcanzando un acendrado  conocimiento de los derechos humanos fundamentales  sobre la doctrina  de la lealtad,  la fraternidad y la libertad,  todo esto la lleva  sin demostrar  ninguna clase  de temor, desde una incipiente edad a concurrir a reuniones  conspirativas clandestinas y otras veces  a organizarlas  en su propia  casa,  siempre en la búsqueda  de salir del régimen oprobioso español  sobre  Venezuela.

Tenía ya  Ana María  27  años  de edad  cuando llegó a la Provincia de Maracaibo, el Mariscal de Campo de los ejércitos españoles en Venezuela Francisco Tomás Morales, quien ha de  ser el último Capitán General de España en Venezuela;  de inmediato Ana María Campos se entregó  sin descanso en sus afanes conspirativos y es en una de esas reuniones,  cuando lanza  la palabra “SI MORALES  NO CAPITULA, MONDA”, queriendo  decir  que  si Morales  no se rendía, moriría; palabra  que  se ha de convertir en un estribillo tan popular  que  hasta  llega  a las tropas españolas, donde  se  convierte  también en  comentario, por lo  que Morales  ordena  que hagan prisionera  a Ana María Campos  y la trasladen  a  su presencia.  Una vez  llevada  a la presencia  del Capitán General, este la interroga y en forma brusca y autoritaria, le pregunta  que  si ella   era la autora de  ese comentario y de ser  cierto le ordenaba que de inmediato lo desmintiera públicamente. Ana María Campos,  con altivez  y gallardía le respondió; que en realidad, si era  ella la autora de esa palabra y no pensaba  desmentirla, así le  costara la vida y  que tuviera  en cuenta que  sus días  como Capitán General estaban contados y que era mejor  que capitulara  ahora, antes  de la deshonrosa derrota que  se le avecinaba, ante esta  respuesta con tanta altivez  por parte  de Ana María Campos, la respuesta  a la vez  de Morales, no se hizo  esperar y de inmediato, ordenó que  se le dieran DOS CIENTOS latigazos, en  azote público  y  que  fuera paseada por las calles  de Maracaibo  montada en un burro semi –desnuda, de esa  forma  nuestra  heroína  fue montada en un burro  en forma inversa, semi- desnuda y azotada públicamente  por  el verdugo Valentín Aguirre, pero Ana María  en su orgullo y altivez  a cada latigazo  respondía con voz  alta y clara “ Si Morales no capitula, monda”,  cumplido  los  DOS CIENTOS azotes, cayó  al  suelo desmayada,  de inmediato  fue  socorrida por un numeroso grupo de marabinos  entre ellos un Doctor que la había  seguido  durante  todo el derrotero de  su tortura,  que le  curó las infinidades  de heridas  ocasionadas por  el cruel y bárbaro castigo infligido,  los doscientos  azotes propinados y el hecho  de pasearla  semi desnuda  montada en un burro por las  calles  de Maracaibo, era  un doble castigo, tomando en cuenta   el pudor  de las  mujeres  para esa  época, por  eso es anecdótico  que  al paso  de Ana María  por las calles  cuando era  azotada las  puertas y ventanas  de las casas  se  cerraban para no presenciar este cruel,  inhumano y criminal espectáculo.

Efectuada la gran batalla  del Lago  de Maracaibo  donde las  fuerzas patriotas al mando  del Almirante Prudencio Padilla derrotan completamente  a las   fuerzas navales  españolas  comandadas por  el jefe realistas Capitán de Navío Ángel Laborde el 24  de julio  de 1823, convirtió  a nuestra   heroína  aun convaleciente en testigo presencial de  ese   gran triunfo  que tanto había  anunciado, de igual  manera  por una gran deferencia hacia ella,  fue testigo de excepción  el 3  de  agosto  del mismo año, cuando  Morales   como último Capitán General de España en Venezuela  firmó la capitulación mediante la cual  se  sellaba  en forma  definitiva la Independencia  de Venezuela, capitulación por la cual tanto trabajo y clamo esta abnegada patriota  venezolana.

Ana María Campos, muere  en Maracaibo  en el  año 1828 victima  de la cruel  tortura  a  que fue  sometida con la imposición de ese bárbaro castigo  de los  dos  cientos azotes  que le fueron dados, castigo jamás   impuesta a  hombre alguno,  por  ser  algo excesivo, sin embargo esta valiente  mujer   los  soportó  sin pedir  clemencia y  sin llorar, demostrando  su temple y gallardía  de los  que hacía gala en todo momento, al no ceder  a las  pretensiones  de Morales hasta última  hora  para  que rectificara  su conducta, a lo cual ella  siempre  respondía  con el estribillo “ SI MORALES, NO CAPITULA MONDA”, dando pruebas de  su  total altivez  y orgullo patrio. 

EULALIA  BUROZ

Eulalia Buroz  heroína  venezolana, nacida  en lo  que hoy es  el Estado Miranda, cuyo nombre real  era; Eulalia Ramos Sánchez, también conocida  como Eulalia Chamberlain o simplemente  como Eulalia Buroz; fue una  mujer valiente, poseída  de un gran espíritu de gallardía y patriotismo como  lo fueron en realidad todas esa pléyade  de mujeres  heroínas que nunca demostraron temor  ante  el invasor  español y no  flaquearon  ante   cualquier tipo de tortura, que  dieron demostraciones  de coraje  sin par en la historia  de  nuestra  guerra independentista, Eulalia Buroz  formó parte  de ese  grupo de personas muy  cercana  al Libertador  Simón Bolívar, nació en Tacarigua  de Manporal para la  época  parte  de la provincia  de Barcelona, hoy  pertenece  al Estado Miranda, el 12  de febrero1795, falleciendo  en Barcelona  el 7 de  abril  de 1817 vilmente   asesina por una turba de soldados españoles   a la muy temprana edad de 22 años. Sus padres fueron;  el rico hacendado cacaotero Francisco Ramos González e Isabel Sánchez Romero y Alcalá

Eulalia  Buroz, heroína oriental de nuestra  gesta emancipadora, muy joven  contrae  matrimonio con el Oficial republicano Juan José Velázquez, quien  en 1812  fue hecho prisionero y fusilado  por las  fuerzas realistas, ante  esta  situación para salvar  su vida  se ve obligada  a huir escondiéndose  en las selvas  barloventeñas  a pesar  de estar embarazada, sufriendo miles  de calamidades en esa  huída  siempre perseguida por las  fuerzas realistas  acusada de  ser hija y esposa de oficiales republicanos, en su terrible peregrinar  sola,   dio a luz  a una hija  la cual muere  a los pocos  días  de nacida,  logra  llegar a Caracas  a la casa  de su hermana Josefa Pía,  quien la recibe con  gran  alegría  ya  que la daban por muerta, su hermana  en cuanto  se repone  la traslada  a la casa  del Prócer Carlos Soublette y  allí es recibida  cariñosamente por la esposa de Soublette Doña Olalla Buroz, de  allí se  desprende  que le viene  el nombre  de Eulalia Buroz, es  el año 1814 y ante  la proximidad del sanguinario José Tomás  Boves y la  avalancha  de  personas  que toman el camino hacia el oriente, Eulalia   junto  con  Doña Olalla logran embarcarse para Cartagena  de Indias, pero en esta ciudad se  ven en  grandes  dificultades por el constante  acoso  de las  fuerzas  realistas  contra los familiares  de los patriotas, posteriormente  de Cartagena logran escapar  hacia  Cumaná donde  llegan en 1815  encontrándose  con su padre y donde  se  entera  de la muerte  de  su esposo en manos  de los españoles.

En Cumaná  se  dedica  sin descanso a la lucha revolucionaria, allí en 1816  conoce  a un gallardo oficial  republicano  Jamaiquino que era Edecán  del Libertador  Simón Bolívar  de  nombre William Chamberlain, quien se  enamora de  ella  y con el consentimiento  de  su padre  se casan en el año 1816, Chamberlain debe  seguir  al Libertador  en la ruta de la expedición de Los Cayos y Eulalia marcha  con las  tropas  republicanas que ocupan Barcelona y es  aquí donde  finalmente  va  a inmortalizarse en la historia, en Barcelona  se  dedica intensamente a la causa republicana  no  solo en reuniones  sino en el acopio  de víveres, armas y municiones, así  como  al cuido y cura  de  los heridos, Barcelona  desde  los primeros  días  de  enero hasta abril es  asediada y atacada  constantemente por numerosas  fuerzas realistas y los  patriotas  se ocupan entre otras cosas de  armar y preparar  el Convento  de San Luis que es una  solida edificación de  piedras  de dos pisos, en esta edificación que  pasó a llamarse Casa Fuerte, además  del parque de los  republicanos  estaban  alojados  los  heridos y entre ellos   el Capitán Chamberlain, quien había  sido gravemente  herido en la batalla  de Clarines, La  casa Fuerte  estaba  bajo  el mando  del General de Brigada Pedro María Freites, al abandonar  las  fuerzas republicanas Barcelona  ante la imposibilidad de  su defensa, El General Freites  se niega  abandonar  Barcelona  y se  atrinchera  en la Casa Fuerte con un grupo de  soldados y civiles mas  la cantidad de heridos  allí  alojados a los  cuales  se negó abandonar,  durante  varios  días  soportan  el terrible  asedio  de las  fuerzas españolas, haciendo prodigios  de valor y  allí  destaca Eulalia Buroz  día y noche  sin descansar haciendo  de  cocinera  enfermera y soldado.

Los  realistas  usando potente  fuego  de artillería  logran derribar una pared y por la misma  comienzan a invadir la fortaleza  donde  degüellan  a todos  los heridos  y a  los  soldados y civiles  que  se rendían, es  allí en esos momentos  donde destaca  de nuevo  el coraje  de Eulalia Buroz, en conocimiento  del asesinato de  su esposo en el  sitio  donde  estaba  gravemente  herido, es  cercada por un grupo de soldados españoles  que le  piden  que baje  el arma que tiene en la mano y se rinda y  si  proclama  a viva  voz, “VIVA ESPAÑA Y MUERAN LOS PATRIOTAS” se le perdonara la vida, pero ella  se  abalanza  sobre los  soldados gritando “ VIVA LA PATRIA Y  MUERAN LOS TIRANOS”  y mata al más  cercano, pero hecha prisionera   fue  cruelmente descuartizada y los restos amarrados  a la cola  de un caballo  fue  arreada  hacia las  sabanas, por  eso  sus restos  nunca  se encontraron, para  esos momentos  Eulalia  Buroz  apenas tenía  22 años.

En las  llamadas  ruinas de La Casa Fuerte en Barcelona,  hay una estatua de Eulalia  Buroz  donde  aparece  desafiante con una pistola en la mano. Eulalia Buroz  o Eulalia Ramos Sánchez, es un ícono  simbólico de la participación  y pasión  que pusieron tantas  mujeres en la lucha independentista, que no vacilaron  en ofrendar  sus vidas en el altar  de la patria

BIBLIOGRAFIA   CONSULTADA

Gil Fortoul                                               Historia Constitucional de Venezuela

Vicente Lecuna                                               Crónicas razonadas de las guerras de

                                                                  Bolívar

J. L. Salcedo Bastardo                        Historia Constitucional de Venezuela

Edgar Esteves González                     Batallas  de Venezuela 1810—1824

Asamblea Legislativa Edo, Falcón    Héroes Falconianos

Concejo Municipal Santa Rita Costa

Oriental del Lago de Maracaibo                  Cronología Histórica Independentista

Gobernación del Estado Zulia           Anales de la Independencia Nacional

Gobernación del Estado Zulia                     Héroes Zulianos

J. M. Siso Martínez                                Historia de Venezuela

Eduardo Blanco                                    Venezuela Heroica

Humberto Marcano Rodríguez [email protected]  Twitter: @Hmarcanor

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