OpiniónOpinión Internacional

Herrens veje: Los caminos del Señor

Pablo Brito Altamira

Nací en un tiempo en el que la mayoría de los jóvenes habían

dejado de creer en Dios, por la misma razón que sus mayores

habían creído en Él –sin saber por qué.

– Fernando Pessoa

Friedrich Nietzsche, en su brillante demencia, tradujo un sentimiento muy profundo de los seres humanos cuando manifestó en una frase que todavía trepida en el vacío como eco del mayor terremoto del mundo: Dios ha muerto.

Era un violento regresar, después de que el alma humana hubiese llegado al extremo del péndulo, a la razón y al sentido común. La ley de la compensación, que rige los procesos anímicos de acuerdo a C. G. Jung, requería que lo concreto y lo visible se impusieran sobre lo invisible y lo fantástico.  Era el fin de una época que comenzó con el ajusticiamiento cruento e inútil de un joven judío en Jerusalén, 1800 años atrás, para los contemporáneos de Nietzsche. Precedido, sin duda, por lo que otra judía, Simone Weil, había calificado como «intuiciones precristianas» para dar sentido a todo un movimiento de filósofos y poetas que habían presentido sin saberlo la llegada de ese acontecimiento que todavía hoy, en 2019, seguimos recordando como punto de inicio de la Era de Cristo.

Herrens Veje, que los productores han retitulado » Upon the Storm» o “Algo en qué creer” se atreve a enfrentar a nivel masivo la apatía existencialista inaugurada por Kierkegaard con sus planteamientos acerca del mundo «carente» de sentido, (en estado carencial) y de pasión. O como ya decían Schiller y Weber, el desencantamiento del mundo.

Comienzo de unos tiempos en que los ojos humanos se concentran en el incontenible desarrollo de la técnica y la separación entre ciencia y religión y que terminan en lo que hoy tenemos: una sociedad planetaria fragmentada, como el espejo roto que nos devuelve una imagen hecha trizas de nosotros mismos y en la que al «todo vale» ha sucedido el «nada vale nada» de un nihilismo que no necesita filosofía para justificarse porque es práctica común y corriente.

Muerto Dios no hay ya más cielo o infierno, no hay salvación o condena no hay ya meta, Eliminando la metafísica no queda ya proyecto, porque la metafísica no es un proyecto sino una necesidad humana básica.

Fuera de ese nihilismo que domina, cualquier aproximación a lo espiritual es vista como comportamiento «políticamente incorrecto¨. La desconfianza escéptica de todo lo que puede manifestarse como milagro, observada en el microscopio de la ciencia oficial, impide que reconozcamos el gran milagro de la existencia misma, que solo los locos y los poetas festejan y agradecen, como Lorca cuando declara que la Luna como pedazo de piedra le parece más sobrenatural que como queso gruyere.

El Reino de los Cielos, que había prometido el cristianismo era un camino incierto en el que no todos tenían su salvación ganada; el progreso, en cambio, está al alcance de cualquiera.

Excelentemente escrita, actuada y producida, Herrens Veje narra la vida cotidiana de una familia de pastores protestantes con cientos de años de historia, que enfrenta las realidades actuales en materia de credos divididos, sistema de salud incompetente, inmigración ilegal, terrorismo, etc.

Es cierto que el personaje de Johannes – el cabeza de familia- es rígido, muy rígido en algunas cosas, y que tal vez sean esas cosas las que alejan a la Iglesia de las comunidades jóvenes, Pero Emilie, esposa de August – hijo de Johannes y continuador de la tradición como pastor – es una mujer común que en sus propias palabras no sabe cómo mezclar a Dios con los asuntos terrenales relacionados al sufrimiento. No por eso es menos amante ni menos válida en sus posiciones y actitudes, basadas por lo general en la dignidad y la sensatez. Ella es médica y cree que su deber es aliviar el dolor, al punto que le cuesta decidirse a proporcionar eutanasia a una paciente terminal. Pero al fin cede, al fin reflexiona y busca un término medio entre su posición y la de los otros, porque no quiere que nadie sufra por su inflexibilidad.

Basta esta sola polaridad entre dos personajes para caracterizar la problemática relatada en la serie, que no sería más vista si intentáramos contar más al espectador, que esperamos la vea y corrobore que plantea una temática tan actual como eterna: la dimensión espiritual como inherente al ser humano.

Herrens Veje, serie de origen danés, creada y escrita por Adam Price, cuenta con la coproducción de Danmarks Radio (DR), Arte France y Canal Plus.

Twitter: @Hermeticum Facebook: @pablogbritoaltamira Instagram: @pablobritoaltamira

Fundado hace 23 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Cerrar
Botón volver arriba
Cerrar