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La perversión populista y sus secuelas

Uno de los fenómenos recurrentes y que vuelve a tomar importancia en diversos ámbitos académicos, además de casos de estudio y experiencias, y que ciertamente estuvo presente básicamente en nuestra América Latina en la segunda mitad del siglo XX, y que renace con fuerza en este vertiginoso siglo XXI, ya no sólo en nuestra América Latina sino en los Estados Unidos de Trump o algunas experiencias de Europa, es precisamente el populismo. De tal manera que el abordaje, análisis y estudio del populismo como ideología y práctica política recobra importancia, y en nuestros países su reemergencia coincide con la crisis y transformación de la política en América Latina, y básicamente con los problemas y distorsiones que manifiestan los partidos y sistemas de partidos.

Lamentablemente el populismo se ha convertido en una perversión que produce efectos, consecuencias y secuelas en toda América Latina, destaca y sobresale para mal nuestro, la experiencia y drama de Venezuela. En este sentido, recogemos algunas ideas expuestas por parte de José Ignacio Moreno León en su más reciente libro, que de entrada – bien merecen – precisarse algunos aspectos antes de entrar en materia. Lo primero es que La Perversión Populista y Sus Secuelas. Casos Emblemáticos constituye en ensayo crítico, sugerente en ideas y planteos, es de manera general una suerte de panorámica alrededor de la perversión causada por el populismo como sistema, ideología y práctica, y de manera específica, diremos que se presenta como un diagnóstico sobre tres experiencias muy particulares y con aspectos en común, nos referimos a Bolivia, Ecuador y Venezuela. Lo segundo, quien escribe, nos referimos a José Ignacio Moreno León, es un venezolano con una mistura interesante, no sólo por su amplia formación académica, una dilatada trayectoria tanto como fino burócrata o funcionario (al punto que coordino el equipo que creo el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y tributaria – Seniat), fue embajador, Ministro de Estado, profesor de varias universidades de prestigio, Rector de la Universidad Metropolitana por muchos años, actual Director del Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Uslar Pietri, además de autor de varios ensayos alrededor de la democracia, el capital social y temas afines. Lo tercero, estamos en presencia de un texto que logró no sólo un prólogo de German Carreras Damas, sino que además se estructuro de forma muy dinámica y analítica en seis capítulos y un epilogo, donde se analizan los casos más emblemáticos de puesta en escena del populismo a lo largo de 171 páginas, con una bibliografía seleccionada, y una impecable edición e impresión por parte de Graficas El Portatítulo de Mérida lo que hacen de dicho ensayo un trabajo valioso de manera integral.

En el primer capítulo Moreno León relaciona la variable de la inflación con el ciclo perverso de la macroeconomía del populismo, donde prácticamente hay una constante en el sentido de que la emergencia del populismo se desarrolla en contextos de precariedad institucional, personalismo y de crisis económicas producidas por ciertas distorsiones de la economía de mercado, aspecto que produce el caldo de cultivo para la emergencia del populismo y populistas respectivamente. Sin excepción en lo que América Latina refiere la emergencia del populismo ocurre en contexto de crisis económicas, desarraigos y confrontaciones con los actores y modelos económicos y a la vez los populismos emergentes reproducen la crisis y sus aristas por las cuales llegaron al poder. Son las experiencias históricas de Argentina, Bolonia, Ecuador, Brasil y Venezuela.

Los recientes y acreditados estudios e informes de entes como el Banco Mundial, Latino barómetro, BID y otros describen y tabulan a fondo cifras reales que dejan claro que salvo excepciones los regímenes populistas han reproducido el subdesarrollo, la corrupción, la pobreza y los males económicos y sociales a los gobiernos antecesores  y tan cuestionados. Avanzando en la lectura Moreno León precisa que “los regímenes populistas reproducen las crisis y su manera discrecional y o arbitraria de actuar se caracteriza por “violentar la autonomía del banco central con fines de emisión de dinero inorgánico, se recurre a controles cambiarios y devaluaciones de la moneda con el establecimiento de varias tasas de cambio, lo que, además de los efectos inflacionarios que se producen, facilitan la corrupción, ya que es común, que quienes puedan tener acceso a tasas preferenciales – amigos o favoritos del régimen – especulen en el mercado no controlado, lo que les permite obtener ilegalmente ganancias” (Moreno León; 2018. P.33).

La Perversión Populista y Sus Secuelas. Casos Emblemáticos de Moreno León tiene una premisa central que servirá de guía en sus argumentaciones e ideas desarrolladas a lo largo de todo el ensayo y tiene que ver con una un rasgo emblemático del populismo y neopopulismo que ha sido estudiado, argumentado, analizado y desarrollado en múltiples investigaciones y por supuesto refuerzan los planteos de nuestro autor como es que “el populismo es el resultado de la crisis y a la vez el populismo da paso y agudiza la crisis” y las mayores y emblemáticas experiencias las tenemos en América Latina, particularmente con los casos de Bolivia, Ecuador y Venezuela abordados en este ensayo. La-Perversion-Populista-portada 2

En un segundo capítulo Moreno León se detiene en un aspecto o variable vital, clave y emblemática del populismo y por supuesto un flagelo social del mundo globalizado tan nefasto como el sida, la miseria, el tráfico de drogas o el terrorismo como es la corrupción. Ciertamente “el estigma de la corrupción es una de las manifestaciones más lacerantes de la quiebra de principios y valores en la sociedad contemporánea… no hay corrupción sin corruptores, y el populismo representa un notable caldo de cultivo en donde germina la corrucion” (Moreno León; 2018. P.37)

Parafraseando a nuestro autor en su abordaje estamos de acuerdo cardinalmente al expresar que la corrupción es un fenómeno transnacional que se vincula a actividades criminales como el tráfico de drogas, el lavado de dinero, la trata de blancas y otros hechos perversos, por lo general relacionado con organizaciones delictivas con ramificaciones en varios países, apoyadas en las novedosas facilidades de las telecomunicaciones y el transporte que se han desarrollado con la revolución tecnológica.

América Latina en este último bienio ha sido sacudida por los casos de corrupción de la empresa Odebrecht al extremo como lo precisa Moreno León de que varios ex presidentes y ex presidentes están salpicados por la ola de corrupción de la firma brasilera. Un aspecto a destacar en este capítulo está en que la corrupción se relaciona y reproduce con el subdesarrollo y la pobreza de tal manera que en contextos de desarrollo, progreso, calidad de vida, florecimiento económico y humano la corrupción tiene menos impacto y posibilidad de desarrollo, razón por la cual en nuestros países andinos y latinoamericanos bajo la aventura populista la corrupción ha sido una constante contra la cual la única manera de luchar es con educación, instituciones fuertes, procedimientos, nada de impunidad, empleo productivo y progreso humano, espiritual y material.

En un tercer capítulo hilvanado y en plena armonía con los capítulos previos que decantan las distorsiones y fallas de nuestras democracia que hacen plausible el desarrollo del populismo y de populistas con sus respectivas consecuencias, José Ignacio Moreno León no da concesiones en el sentido de que la corrupción, el subdesarrollo, la inflación, los malos manejos, la ineficiencia no es exclusiva de los gobiernos de izquierda sino que también en los gobierno de derecha (Moreno León 2018: p.47). Hay una constante en unos y otros, y tiene que ver con que el populismo prospera en la debilidad de la instituciones, en sociedad frágiles no sólo económicamente y socialmente sino políticamente, en sociedad claramente subdesarrolladas y con procesos de modernización institucional débiles o precarios en las cuales como la sociedad venezolana de finales del siglo XX y primeros años del siglo XXI se sustentan en un régimen claramente personalista, militarista y caudillista donde la corrupción, el errático manejo de la economía e industria es una constante.

Entre tanto en el capítulo cuarto se hace un ejercicio de política comparada del fenómeno populista desde el populismo clásico representado en el Estado Novo de Getulio Vargas en Brasil, la emblemática experiencia argentina con Juan Domingo Perón y el justicialismo, hasta la experiencia de Velazco Ibarra en Ecuador o el Sandinismo en Nicaragua todas estas experiencia pulularon en situaciones de crisis, estancamiento, inestabilidad, pobreza, inflación y lo peor las reprodujeron.

Un quinto capítulo intitulado El neopopulismo socialista del siglo XXI, tal vez el capítulo o apartado más significativo del libro, nuestro autor cruza las experiencias de finales del siglo XX y esta década y media del siglo XXI, con los casos de Bolivia con la figura de Evo Morales, Ecuador con la Revolución Ciudadana de Rafael Correa, Nicaragua con el retorno de Daniel Ortega o la Argentina de los Kirchner.

Claro está que la relación de la democracia y el populismo es ambigua y se alimentan de los mismos ingredientes. Destaca el la soberanía popular, la evocación redentorista del pueblo, la subversión del orden y la propuesta de un nuevo orden más justo en favor de los desposeídos y clases marginales, nuevos textos constitucionales con la pretensión de ampliar derechos y crear una nueva arquitectura institucional – donde paradójicamente –  se promueve la participación incluso de habla de democracia directa y participativa pero se agota o limita a movilizaciones inducidas  y proselitismo, se concentra más el poder y recentraliza frente a la descentralización, dadivas , poderes y fianznas al estamento y sector militar, además “el empeño continuista del caudillo boliviano (Evo Morales) repite en el país andino el mismo vicio que se ha identificado a sus pares de Nicaragua, Ecuador, Argentina y Venezuela” (Moreno León; 2018. P. 106). Palabras más palabras menos es lo que hemos vivido en las experiencias populistas analizadas en este ensayo.

Entre tanto, en el sexto capítulo “Chavismo / Madurismo” Moreno León hace un ejercicio crítico, analítico e histórico loable al examinar no sólo las nefastas experiencias de la Revolución Bolivariana con los gobierno de GHugo Chávez y Nicolás Maduro, sino que se remonta atrás a analizar el nacimiento de la democracia, el pacto de punto fijo, la frustrada experiencia del Castrismo en la Venezuela de los años 60, el deterioro del modelo de democracia representativa basada en el acuerdo fundacional del Pacto de Punto Fijo con una participación estelar de la elite política venezolana, los partidos, la iglesia, Ctv, Fedecamaras, sectores universitarios, gremios, ciudadanía y otros.

Uno de los colofones y reflexiones de este capítulo y ensayo deberían ser conocidos por la inmensa población venezolana, nos referimos al ejercicio que José Ignacio Moreno León lleva a cabo cuando coteja, relaciona y analiza las cifras del fracaso de la revolución y chavismo. Tablas, datos, porcentajes, indicadores y estadísticos que muestran como se hizo de un país inmensamente rico – paradójicamente – inmensamente pobre, en estas páginas se muestran con datos y argumentos la destrucción de nuestra principal industria PDVSA, se describe como se fueron afectando nuestras industrias y empresas, nuestros campos, como nuestras empresas básicas fueron sometidas a un proceso sostenido de ideologización y menoscabo como ocurrió con Sidor, Alcasa, Venalum, Bauxilum. La comparación de la PDVSA meritocratica y la socialista refleja los daños económicos, financieros, monetarios gestados con consecuencias para toda la población, incluyendo  afectación de activos y pasivos de los venezolanos en los años de revolución, cerrando con el análisis de la pobreza, la corrupción y la diáspora actual venezolana como la expresión más elocuente del deterioro humano, moral, patrimonial de la Venezuela actual y como lo dice el título del libro de la perversión populista y sus secuelas.

Finaliza José Ignacio Moreno León con un epilogo que deja buen sabor, siembra esperanzas, rescata valores al dibujar un escenario de cambio, sacrificios, progreso, desarrollo que pasa por mejor educación, ciudadanía, rescatar la institucionalidad democrática, superar el caudillismo y militarismo, por supuesto la recuperación de las industrias y economía, un gran acuerdo nacional  y una nueva visión de desarrollo acorde no sólo con el país andino, caribeño, amazónico, con el país con mayor reserva probada de gas y petróleo en el mundo sino con un recurso humano valioso que son los aspectos sobre los cuales debe transitar la nueva Venezuela post populista post revolucionaria.

Celebramos la salida de este ensayo (que llegó a nuestra manos por cortesía de José Orlando Dugarte y Graficas El Portatítulo), como estudiosos de la experiencia populista y la política venezolana y latinoamericana, pero además como venezolanos aplaudimos este pertinente ensayo,  tanto por su autor el Dr. Moreno León, como por lo que alberga el libro a lo largo de sus casi doscientas páginas, tal vez uno de sus tantos aportes sea mostrarnos la perversidad de los regímenes populistas, pero también, describir las décadas de gloria y progreso en todos los órdenes que nuestra Venezuela tuvo, además de reconocer los errores, y finalmente sembrar la esperanza de que la nueva Venezuela hay que parirla siguiendo los preceptos expuestos por el autor referidos a educación, capital social, institucionalidad, inversión, empresa, trabajo productivo,  valor agregado, disciplina fiscal, monetaria, cambiaria y económica, mucha democracia, instituciones, constitución  y ciudadanía, fe y civismo.

Profesor de la Universidad de Los Andes

E-mail: [email protected]

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