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Maduro y Padrino López, más torpes que Rumildo

A. En 1933 el partido Nacional Socialista -abreviado NAZI- luego de años de sembrar el terror entre  quienes no compartían su ideología, con sus camisas pardas (colectivos), alcanza el poder. Su líder Adolfo Hítler dedicó todos sus esfuerzos a incrementar el poderío de su organización, supremacista y violenta, cuantitativa y cualitativamente, aumentando la cantidad de sus militantes (a costa de reducir el número de los que simpatizaban o militaban en organizaciones democráticas, asesinando algunos, anulando la actividad de muchos, hasta quedar en aparente hegemonía), y produciendo el armamento que requeriría la ejecución del proyecto de dominar al planeta, comenzando por invadir y controlar a Europa. En octubre 1938, el pusilánime Premier inglés Neville Chamberlain, buscando apaciguar a la bestia, estuvo irresponsablemente de acuerdo en permitirle a Hítler (que ya había tomado Austria) que anexara a Alemania Las Sudetes, una porción de Checoeslovaquia que contenía alta proporción de habitantes de origen germánico (también exigía partes de Polonia y Hungría). Winston Churchill, quien luego asumiría la conducción del gobierno del Reino Unido (y demostraría su genuina condición de extraordinario estadista y adversario), dejó para la posteridad esta afirmación: “Quien se humilla para evitar la guerra, se garantiza la humillación y la guerra”. En mi opinión, con esa invasión a Las Sudetes comienza la “Segunda Guerra Mundial”, que terminaría en abril del 45 para Europa, derrotadas Alemania e Italia, y en agosto para Asia, al rendirse Japón. Más de 6 terribles años, que causaron mucha destrucción y decenas de millones de muertes, por el capricho de una élite de  resentidos -por perder la anterior guerra, 1914-1918-, perversamente convencidos de ser raza superior.

Por razones que no he podido aún conocer y entender en su totalidad, los alemanes, en lugar de superar su resentimiento por la derrota de 1918, corregir la tendencia agresiva que los condujo a iniciar esa confrontación, y dedicarse a superar sus dificultades y lograr su prosperidad sin perjudicar a sus vecinos, reincidieron en su errada posición, alimentaron sus convicciones de superioridad racial y se prepararon para otra confrontación bélica, esperando que la segunda vez ellos serían los vencedores. Los esfuerzos y capitales que invirtieron en armamento, uniformes, labores de organización e indoctrinamiento, estandartes y propaganda belicista, dirigidos a fines pacíficos les habrían garantizado alcanzar mejores resultados que los que obtuvieron intentando dominar al planeta, sembrando muerte y destrucción en el viejo continente.

B. Portugal permaneció “neutral” durante la segunda guerra mundial, y Lisboa era una ciudad donde esa neutralidad convocaba a agentes de todos los países involucrados, en busca de información valiosa para el bando al que pertenecía cada uno de esos espías con fachada de turistas cosmopolitas. Desde inicios de 1944 el asunto más importante era la obvia e inminente invasión que el ejército aliado preparaba desde el territorio inglés. Por ello la Inteligencia británica diseñó un plan para desubicar a los nazis respecto del lugar y la fecha en que las tropas aliadas desembarcarían en el continente europeo, bajo control hitleriano, para recuperarlo. Necesitaban un cadáver bien conservado, de un hombre blanco de alrededor de 45 años, cuyo rostro y cuerpo pudieran representar a un Coronel de la RAF (Royal Air Force), no alguien dedicado a trabajos musculares, agrícolas o industriales, necesariamente sin deudos que quisieran darle sepultura o luego reclamasen legalmente por el uso dado al cuerpo. Logrado eso, asearon, afeitaron, hicieron manicure y pedicure al cuerpo del “John Doe” (desconocido), le pusieron uniforme de Coronel y, unido a su brazo izquierdo con esposas metálicas, un maletín que contenía documentos oficiales referentes al sitio y fecha de la invasión aliada (por supuesto que distintos y lejanos al día y la playa en que la genuina invasión tendría lugar). El “oficial inglés y su maletín” fueron lanzados a corta distancia de Lisboa, desde un submarino a poca profundidad, usando los tubos de lanzar torpedos, junto a algunos restos que dieran la impresión de que un submarino explotó y el oficial que salió a flote era parte de su tripulación. Un bote pesquero descubrió al militar y los restos, los llevaron al puerto, y de inmediato el cuerpo trasladado a una morgue para su correspondiente autopsia e identificación. Toda la estructura de espionaje dirigió sus esfuerzos al logro de esa información, y en especial hubo sobornos para conocer el contenido de los valiosos documentos que custodiaba el “coronel inglés”. Tal como había sido diseñado, el plan funcionó, la información documental llegó a los agentes alemanes y al Alto Mando Nazi, que movieron el grueso de sus ejércitos hacia el lugar y la fecha indicada en los papeles hallados del submarino siniestrado, lejos de Normandía y del Día “D”, el 6 de junio de 1944, cuando la invasión aliada tuvo lugar, y tomó de sorpresa a los prepotentes nazis, cuyo declive militar se incrementó, hasta producir el exitoso avance de los aliados, la recuperación de Europa, la derrota total de los nazis, y el suicidio colectivo de Hítler, su Estado Mayor y sus familias, a fines de abril. Todo eso sin Twiter, Facebook, Whatsapp ni guerreros del teclado, enviando insultos y reclamos a Churchill, Eisenhower y De Gaulle.

C. Del 15 al 23 de enero del 2010, mi esposa y yo visitamos Barinas y Mérida, 5 y 4 días respectivamente. El  sábado 6 de marzo, con nuestra hija mayor, asistimos en Guanare a la boda de un sobrino. El común denominador en las tres ciudades fueron los abundantes apagones, las fallas de la electricidad a distintas horas del día y de la noche. En obscuridad total durante la ceremonia en la Catedral y en la Sala del festejo. Dantesco trasladarse de noche de un punto a otro de una ciudad, en medio de tinieblas. En el centro de Mérida me pareció hasta folklórica la inmediata reacción en la mayoría de las tiendas, apenas colapsó la electricidad colocaron en la acera, frente a cada establecimiento, la planta portátil con la que retornaría la luz y la actividad comercial, asumido aquello como parte de la nueva “normalidad”, lo que incluía una buena dosis de contaminación por monóxido y ruido. Por supuesto que no era el comienzo de la debacle del sistema nacional generador y distribuidor de electricidad, desde el 2009 el golpista bipolar y agente castrista había respondido a la epidemia de apagones y sus correspondientes protestas, ordenando paralizar buena parte de los hornos en SIDOR y VENALUM, ocasionando graves e irreversibles daños a esas industrias del hierro y el aluminio, en su original versión de superar la situación de sorprender a la esposa y su amante acostados sobre el sofá, ¡ vendiendo el sofá !. Hubo imposición de arbitrarios topes de consumo, y groseras multas contra quienes mantuvieran el consumo habitual en sus hogares o empresas (sospecho que no lo aplicaban a camaradas y camarados).

Rumildo era un personaje cómico de la televisión venezolana, interpretado por un actor chileno. El rasgo esencial de Rumildo era su limitada inteligencia, de lo que derivaban sus frecuentes torpezas, por ser incapaz de reaccionar correcta y eficientemente ante situaciones algo complicadas. El sketch por el que más lo recuerdo (y probablemente muchos de los lectores que conocieron al personaje) es aquel en el cual aparece con las dos orejas cubiertas con adhesivo, y alguien le pregunta ¿qué te pasó?, a lo que Rumildo explica que él estaba planchando una camisa y al sonar el teléfono automáticamente se puso la plancha sobre la oreja derecha mientras decía ¿Aló?. Su interlocutor le señala que las dos orejas tienen adhesivo, y Rumildo añade; “Es que planchaba con la otra mano, y el teléfono volvió a sonar”. Son frecuentes las quemaduras con plancha, por tocarlas con la mano accidentalmente, igual pasa con sartenes u ollas calientes, y en esos casos no podemos cuestionar a las víctimas. Lo contrario ocurriría si nos dicen que “sonó el teléfono y se llevaron la sartén o la tapa de la olla a la oreja”. Mucho más torpe sería de ocurrir por segunda vez, peor si trascurre poco tiempo entre la primera y la segunda torpeza. Si descubriéramos que aquel absurdo ha sucedido muchas veces, el término torpeza sería insuficiente para describir la condición de quien incurrió tantas veces en esa enfermiza conducta.

Venezuela tiene 916.445 Km2 de territorio (aparte de su jurisdicción marítima) y en toda esa superficie falló la Electricidad desde las 4.56 pm del jueves 7 de marzo hasta el lunes 11 a las 4.45 pm, 2019. El APAGÓN duró 96 horas, de un Sistema basado en generación hidroeléctrica en un 70% y termoeléctrica en un 30%, que fue construido durante el período democrático 1959-1998 y jamás presentó una falla ni siquiera remotamente similar. Maduro, el indocumentado y usurpador, en cadena nacional de TV y Radio, afirmó que la insólita megafalla fue causada: por dos ataques “cibernéticos” desde EEUU a los cerebros del Sistema, primero el que controla las turbinas en GURI (que no está conectado a ninguna red) y luego el que desde Caracas controla la distribución a todo el país. Siguieron unos ataques electromagnéticos, con agentes locales (al servicio de la CIA seguramente), que con poderosos rayos dañaban las líneas y torres en sus respectivas líneas de transmisión. Y de complemento, ulteriores ataques “físicos”, versión guarimbera que substituye a la Iguana comecables a la que culparon por apagones previos. Esta explicación absolutamente marxista (no por el vago Carlos, el alemán alérgico al trabajo y a la honestidad en sus análisis y propuestas, sino por Groucho, el gran comediante, de cuya calidad estos lacayos de los parásitos cubanos están a años luz), ha sido sostenida -directa o indirectamente- por el combo de puntales y cómplices de esta dictadura, Jorge y Delcy Rodríguez, Padrino López, los autoelegidos del PSUV en la asamblea prostituyente, que a su vez designa a los ilegítimos Fiscal y Contralor, de manera que clones defectuosos de Rumildo sobran. Cualquiera con nociones elementales sobre sistemas generadores de electricidad a gran escala sabría que la versión que Maduro dio no tiene asidero ni lógica, pero la vasta mayoría de los venezolanos ni siquiera necesita saber de la sustentación técnica de ese guión madurista, que suena como mal plagio de alguna ficción barata filmada en Hollywood, ¿”La guerra de las falaxias”?, pues han ocurrido ocho apagones más desde el que mantuvo a obscuras el país del 7 al 11 de marzo, y ya habían ocurrido centenares de apagones desde el año 2009, lo que anula cualquier coartada o chivo expiatorio que inventen los sucialistasdelsiglo21 (no sabemos si es cosecha propia, o desesperada maniobra goebbeliana diseñada en La Habana, con aquella narco-revolución a punto de implosionar, y Trump esperando que den el mal paso que justifique proceder a anular el celestino acuerdo con Obama, deje a Raúl Pamela colgado de la brocha, y toda su Nomenklatura, títere Díaz-Canel incluido, linchada por la generación más joven de Cuba, que no cree ni en Fidel, ni en el socialismo, ni en pajaritos con 60 años de preñez). Maduro luciría como una momia, si tuviera un trozo de adhesivo por cada apagón, por cada vez que se ha puesto la plancha caliente de la excusa inverosímil, sobre alguna parte de su toripollesco cuerpo.

A: Churchill no ofreció erradicar el nazismo en dos meses, fue crudamente sincero al advertir al pueblo del Reino Unido que habría “Sangre, sudor y lágrimas” como antesala a la solución del conflicto, que duró más de seis años, y ningún líder responsable ofrecía resolverlo en poco tiempo. B: El dónde y el cuándo del inicio de una invasión no se anuncia, o se hace adulterando la realidad para engañar al enemigo y aumentar la eficiencia del ataque sorpresa. C: Las experiencias en Barinas, Mérida y Guanare, del 2010, demuestran que los apagones no nacieron el 7 de marzo de este año 2019. Durante 20 años ha habido falta de mantenimiento a la infraestructura eléctrica, y tampoco realizaron las inversiones para substituir los equipos obsoletos y agregar los nuevos que requería el normal crecimiento de la población y la demanda. Ese déficit entre la capacidad instalada, que iba disminuyendo por desgaste regular, y la creciente demanda, produjo apagones distanciados en el espacio y el tiempo, que dejaban daños en parte de los equipos viejos, que a su vez se transformaban en daños irreversibles, por lo que cada apagón aumenta esa porción de equipos con fallas, mermando la ya cada vez más insuficiente capacidad instalada, generando un círculo vicioso, lo que incrementa la frecuencia, la duración y el alcance territorial de los apagones, semejando metástasis que abarca en cada colapso a todo el país o la mayor parte de su territorio (el régimen se cuida de mantener el servicio eléctrico en Caracas, por “el ejemplo que dio” a comienzos del siglo 19, según cuenta el Himno Nacional. Esta mojiganga militar, corrupta e incapaz, considera que Caracas es su talón de Aquiles).

D: Guaidó aparece en el escenario político el 5 de enero del 2019, al ser designado -por acuerdo interpartidista que ha regido desde el 2016- Presidente de la Asamblea Nacional (y posteriormente, aplicando lo que la Constitución establece sobre la toma de posesión el 10 de enero, cuando no haya una persona ELECTA en proceso legal y honesto, lo designan Presidente Encargado de Venezuela, lo cual ha sido respaldado por la evidente mayoría de los venezolanos, en multitudinarios Cabildos abiertos, y por 50 países muy importantes del orbe mundial). Guaidó, al contrario de lo que pretende sembrar el régimen usurpador, aparece hace apenas 3 meses, años después de las complicadas urdimbres que produjeron la gradual negligencia y el sistemático y descarado ROBO de los dineros de la Nación, que fueron produciendo el MULTIDESASTRE que azota a Venezuela desde hace por lo menos diez años, con crecientes FALLAS en los servicios de Electricidad, Gas, Agua, dotación de Hospitales e Instituciones educacionales, Seguridad Ciudadana, Probidad Judicial, Respeto a las Leyes, a las Libertades y a los Derechos Humanos, Transparencia Electoral, Manejo de fondos municipales, estadales, nacionales, Estadísticas oficiales, permisividad cómplice con el Narcotráfico, el Contrabando de extracción, la Malversación y el Blanqueo de capitales, la Delincuencia en general. Guaidó es un venezolano que se mantuvo como la mayoría de nosotros en el anonimato más absoluto, hasta que las circunstancias lo colocaron en la posición de liderar la liberación de Venezuela, coordinando las alianzas y la ruta, la estrategia y los pasos para su eficiente y exitosa realización. Guaidó no tuvo nexos con el origen de los graves problemas que nos afectan, derivados de los errados y anacrónicos esquemas colectivistas y destructivos impuestos por los lacayos del castrismo, pero asume la enorme responsabilidad que la mayoría de los venezolanos hemos puesto sobre él, para resolver esta crónica situación de estancamiento y retroceso, que ya forzó al exilio a tres millones de compatriotas. ¿Cómo dice la letra de nuestra máxima prioridad actual? Cese de la Usurpación, Gobierno de transición y Elecciones libres, en ese orden y sin diálogos ni truculencias cibernéticas y electromagnéticas que culpen a terceros y prolonguen esta criminal aberración castrochavista.

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