Opinión Internacional

La ética de la guerra

El general Clark ha sido el último mando militar en unirse a las críticas contra el Secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, y el modo en que se está gestionando la guerra de Iraq. La invasión de Iraq, asegura el general, nada tiene que ver con la “guerra contra el terrorismo”.

Miles de civiles muertos, atentados que matan a soldados cada día, denuncias de torturas y violaciones de los derechos humanos y el no haber encontrado las “famosas” armas de destrucción masiva de Sadam han hecho que la opinión pública mundial se levante contra este sinsentido. Y ahora les ha tocado el turno a los ciudadanos norteamericanos.

Como ya denunciaba el reconocido general español, Alberto Piris, las operaciones militares de EEUU en Iraq empiezan a examinarse con menos prejuicios y se está levantando el velo que hasta ahora estaba encubriendo actividades como el uso de cárceles secretas o los vuelos de la CIA para trasladar prisioneros a países donde los derechos humanos no son respetados.

Resulta estremecedor el relato de un soldado médico de la Guardia Nacional de Carolina del Norte que estuvo en Iraq durante nueve meses. El soldado tenía la misión de trabajar en un hospital de campaña para cuidar afecciones ordinarias de la tropa norteamericana, lesiones deportivas o heridas de bala. Cuando llegó a Iraq, este médico se sorprendió cuando le informaron que tan sólo podría dar cuidados médicos a los civiles iraquíes en el caso de heridas graves de muerte y si estas eran producidas por un ataque o armas estadounidenses. Antes de salir de EEUU, este mismo soldado había recibido instrucciones de que su misión sería benéfica para “ayudar al pueblo iraquí”.

Las convenciones de Ginebra, según el soldado, no tienen ningún sentido en Iraq. Uno de sus mandos superiores le explicó que allí, “las convenciones de Ginebra, no existen” y que todo ello se encontraba por escrito. El soldado se planteó el denunciar los hechos, sin embargo el Ejército se basa en obedecer órdenes de una jerarquía clara. Así, el soldado recibe órdenes de un jefe, éste de otro y así hasta llegar al responsable de Defensa. Durante el tiempo que permaneció en Iraq tan sólo “podía evitar hacer lo que más me repugnase” y decidió tomar nota de los hechos que no se ajustaran a la legalidad para poder denunciarlo cuando volviera a casa. Y así fue. Se afilió a la Iraq Veterans Against the War (IVWQ), una organización que acoge a excombatientes de Iraq y que se dedican a informar a los ciudadanos estadounidenses sobre la realidad que se vive en ese país. Desvelan las mentiras y engaños de la Administración Bush para mantener a los soldados norteamericanos en Iraq. Esta organización, y la mayoría de voces contrarias a la vía oficial, son tachadas de antipatriotas. Sin embargo, el patriotismo bien entendido es el de este médico que prometía que “continuaré defendiendo mi país y mi Constitución, como he jurado hacerlo, contra todos los enemigos: los de fuera y los de dentro”
Ya hace tres años de la caída de Sadam y de las palabras de Bush “misión cumplida”. Sin embargo, Iraq no parece que haya ido a mejor. Informes oficiales norteamericanos no ven una solución a corto plazo del conflicto armado. Iraq está sumido en una guerra sin ética y avanza hacia una guerra civil y la división del país de manera inexorable. Expertos en relaciones internacionales explican que este escenario es el peor posible ya que produciría un “efecto dominó” en la zona. Tampoco para Bush la situación es fácil: bajos índices de popularidad que le han obligado a realizar cambios en su Administración y críticas a su Secretario de Defensa. Además, la comunidad internacional mira con recelo a una Norteamérica que busca tan sólo su propio beneficio y basa su fuerza en la violencia y las armas.

Fuente:
Centro de Colaboraciones Solidarias

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba