Opinión Internacional

La obra diabólica

Las razones del Procurador. El derecho de Arango Bacci a ser reintegrado y ascendido a Vice Almirante.Que razones hubo para involucrar a un oficial naval venezolano.

A finales del 2010 se conoció la decisión de la Procuraduría General de la Nación de abrir investigación disciplinaria contra tres oficiales de la Armada Nacional siendo uno de ellos el Almirante Guillermo Barrera, quién fue su cabeza hasta el final del gobierno anterior, el otro su sucesor el Vicealmirante Alvaro Echandía y finalmente el Capitán de Navío Luis Tovar , el alfil que se utilizó para el montaje de la conspiración que llevó al traste con la brillante y ascendente carrera del Contralmirante ® Gabriel Arango Bacci.

Mediante la sentencia de única instancia No 31.240 de diciembre del año 2009 la Corte Suprema de Justicia  resolvió “absolver de los cargos de concierto para delinquir agravado, revelación de secreto, cohecho propio y prevaricato por omisión, por los cuales se ha venido juzgando, en razón del presente asunto, al Contralmirante ® Gabriel Arango Bacci, conforme a las motivaciones plasmadas en el cuerpo de esta providencia”.

Mientras el proceso contra Arango se desarrollaba el oficial estuvo privado de su libertad por espacio de 28 meses en la Escuela de Infantería del Ejército en Bogotá  y aunque recibía la visita de sus esposa Catalina y sus hijos Nicolás y Alejandro con alguna frecuencia, el hecho de ellos residir en Cartagena hacia la detención para el Contralmirante más dolorosa y amarga de lo normal.  “Fueron los momentos más tristes de mi vida, esa separación me causó inicialmente un inmenso daño anímico aunque mi fe en Dios y en la justicia de mi país, así como el absoluto convencimiento de mi inocencia, me ayudo a soportar con estoicismo y valor lo que estaba viviendo” me dijo.

Como lo narramos anterior reseña, su pequeña hija Camila, desconocía los acontecimientos que envolvían a su padre y su ausencia siempre se le presentó cómo “en desarrollo de sus actividades en la capital”.

El abogado de Arango, Jaime Granados Peña, tuvo como soporte fundamental la absoluta inocencia de su defendido y su determinante argumentación en derecho obligó a la Procuraduría a pedir la absolución y a la Fiscalía, que bajo Iguarán lo había acusado en forma proclive, dándole credibilidad a las historias de Barreras y su grupo, terminó concluyendo que el alto oficial debería ser declarado inocente.

Sin duda que la Fiscalía no solo actuó con precipitud al definir su situación jurídica, post indagatoria, sino que valoró equivocadamente las pruebas y testimonios presentados por varios testigos, entre otros, el de quien comandaba la Armada para entonces.

Dijo el fiscal Iguaran el 19 de junio del 2008 “pues bien: las explicaciones brindadas por el señor Contraalmirante ® de la Armada Nacional Gabriel Ernesto Arango Bacci, no pueden servir al propósito de exculparlo y menos inadmitir la inexistencia de compromiso penal, pues vienen documentos y testimonios que ofrecen serios motivos de credibilidad, a desvirtuarlas”

Esos “documentos y testimonios” son los de Barrera Hurtado y el documento ANALISIS OPERACIÓN ARC ALMIRANTE PADILLA 21 AL 23 ENERO 2002 que fueron elaborados bajo la orientación del referido oficial que según el ente acusador “compromete en alto grado la responsabilidad penal del aquí sindicado”

El propósito era sin lugar a duda colgar del palo mayor al injustamente acusado, destruir la piedra el zapato de algunas aspiraciones  era prioridad tirarlo por la borda con tal de que aquello pronunciado en Medellín “quiero a Naranjo en la Dirección de la Policía y a Arango en la de la Armada” no se diera. Había que evitarlo a toda costa y para eso toda la sara banda, con el cruzado de la obra a la cabeza, no tendría compasión.

Quién sabe, además, que intenciones oscuras pasaron por la mente del peón utilizado por la mente maquiavélica del “cruzado” cuando apareció en el expediente Sahim Quintana Castro, entonces comandante de la Armada Venezolana. Este Almirante fue el líder de la idea del presidente coronel de crear una ciudad “artificial” en el Caribe Venezolano. La CSJ desestimó cualquier participación del hoy retirado oficial naval.

La Corte no cae en el mismo “error” y al dictar sentencia con fundamento en las motivaciones en el cuerpo de ella expresa con absoluta certeza “no sobra recalcar como para la Corte supera la simple coincidencia que precisamente todos los testigos de cargo mientan en sus declaraciones y evidencien patente su afán por ofrecer elementos incriminación en contra del procesado. A renglón seguido añade, “se hace uso de un documento obtenido de manera bastante oscura y subrepticia”

Algo parecido a los motivos que argumentó Bush Jr para invadir Irak: ADM y complicidad de Husseim con Al Qaeda. Ni uno ni lo otro era cierto, el fin era sacar a Sadam y lo consiguió. Barrera y sus cómplices tenían parecido propósito y lo obtuvieron a través de documento que la CSJ define tan radicalmente.

Para el alto tribunal la existencia de un complot, o conspiración como yo la califico, no pudo ser demostrada pero califica como sospechosas ciertas circunstancias “dentro del trámite dado por los funcionarios de la Armada Nacional al asunto”.

Sin embargo muchas eran las razones que tenían quienes incurrieron en todas esas irregularidades, incluso en probables delitos, para truncar la carrera de Arango. La admiración que le profesaba hasta entonces el presidente de turno y la eventualidad de una barrida en los altos mandos del arma, cosa muy común en el “comandante en jefe”, para ascender al predestinado, los obligaba a hacer lo que fuera con tal de impedirlo. Los detalles de esto se narrarán en LA HUELLA DEL ALMIRANTE, ellos si con base en pruebas sólidas y testimonio verídicos y comprobables.

No tenía la Corte otra decisión diferente a la absolución de todas las imputaciones al Contralmirante, decretar su libertad inmediata y atender la solicitud de la Procuraduría y la Defensa de compulsar copias contra los que mintieron entre otros Luis Jorge Tovar Neira, Guillermo Barrera Hurtado y Edgar Augusto Cely Nuñez “por considerar que incurrieron en falso testimonio y contra Barrera Hurtado y Tovar Neira, además, destrucción, supresión, y ocultamiento de documento privado.

Adicionalmente ordena a la Procuraduría que abra investigación disciplinaria contra estos dos últimos.

Tres altos oficiales de las FFMM de Colombia, uno de ellos integrante de la antigua cúpula, otro su actual Comandante, acusados por el más alto tribunal de justicia del país de la presunta comisión de delitos comunes. Todos en servicio activo actualmente, en la Junta Interamericana de Defensa el de la obra, y aspirando a ser contraalmirante el instrumento de la farsa. Por su parte, el mayor beneficiado de la salida de Gabriel Arango Bacci, comanda ahora a los marinos de Colombia y le habla al oído al Ministro de Defensa.

Mientras tanto el que fue víctima de esa sucia componenda, se le niega el justo y merecido reintegro a la Armada en el grado de Vicealmirante. El Presidente Santos, que día a día da muestra de pragmatismo y el Ministro de Defensa, si deja de escuchar “malos consejos” tiene en sus manos el restablecimiento del Honor Militar de Gabriel Arango Bacci.

Para concluir, al investigar todo el entramado del caso, para el proyectado libro sobre el caso Arango Bacci, repito con Vicente, el personaje de Justos por Pecadores de Fernando Quiroz: “lo que encontré superaba con creces todas canalladas que hubiera podido imaginar”

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