Opinión Internacional

Las elecciones del 28M en Perú y Venezuela desde una visión rioplatense

«Brinkmanship» es una expresión que hemos herededado del lenguaje característico de la Guerra Fría y la amenaza de una guerra nuclear. Se define en esa palabra un concepto que describe las acciones por las cuales se «juega» con el adversario y un protagonista se aproxima al borde del abismo pero no tanto como para caer en él. Es sin duda todo un arte ya que hay que amenazar al adversario con lo peor, pero lograr los resultados deseados sin ir a una confrontación pírrica en la cual pierden todos y no gana ninguno.

Quien observe la realidad sudamericana de estos días podría pensar que hay un ejercicio simultáneo del brinkmanship en todos y cada uno de nuestros países. Pero quienes lo hagan sería bueno que observen también que los sistemas políticos sudamericanos están poniendo de manifiesto que capacidad para generar conflicto sin duda tienen, pero también sin ninguna duda están demostrando dichos sistemas políticos que son incapaces de resolver ninguno de esos problemas. Solo pueden agudizarlos, pero no los solucionan. Ni siquiera son capaces de generar esperanza, que en no pocos casos parece ser lo que están pidiendo a gritos los ciudadanos que callados y sufridos marchan de crisis en crisis, viendo como se amenaza su calidad de vida. Pero cuidado, esa paciencia en un número de países parece haber alcanzado zonas de peligro.

Es alrededor de este contexto donde se inscribe lo que sucede por estos días en Perú y Venezuela y da marco a las elecciones que habrá en ambos países el domingo 28M. Quienes aparecen como los dos vencedores más probables son un producto inequívoco de la crisis profunda de los sistemas políticos nacionales peruano y venezolano respectivamente. De la ausencia de figuras de alternativa. De la falta de confianza en instituciones tales como los respectivos parlamentos. Y así podríamos seguir con una enumeración que ha sido ensayada demasiadas veces como para que podamos omitirla en este caso. Los presidentes Chavez y Fujimori son producto de situaciones que no fueron inventadas por ellos sino más bien por una sucesión de hombres y mujeres que condujeron la cosa pública durante décadas enteras y no lo hicieron eficazmente, para sintetizar una historia poco feliz utilizando términos moderados y no caer en el panfleto. Ahora hay que cabalgar el tigre.

¿En qué contexto se darán estas elecciones del 28M?

Lo sucedido en Paraguay en la noche del 18 al 19 de Mayo es un caso interesante para examinar este contexto. Allí hubo un intento de golpe de estado contra el actual presidente González Macchi quien ostenta una legitimidad mucho más que dudosa para ocupar el cargo. Hay centenares de detenidos a consecuencia de ello. Lino Oviedo sigue en la clandestinidad. Y se aproxima la fecha de las elecciones de agosto las que todo el mundo en la región (Paraguay, Brasil, Argentina, etc., etc.) sabe que han sido diseñadas para que un Argaña sea vicepresidnete como paso previo para que sea posteriormente presidente. Serán elecciones con proscripciones y un proscripto (Oviedo), que mal que les pese a unos cuantos, es la figura política más importante de Paraguay. Lo de las proscripciones es interesantísimo porque nadie dice que eso es reiterar una vieja costumbre muy dañina sudamericana y que siempre que se la utilizó no condujo a nada bueno. El caso de Perón en Argentina y su proscirpción y la del partido peronista es paradigmática al respecto. Pero no debería sorprender a nadie que quienes hoy detentan el poder en Argentina no digan nada sobre las proscripciones en Paraguay, ya que tanto radicales como socialistas fueron quienes hicieron posible la proscripción política del peronismo durante casi veinte años y fue célebre la expresión del líder socialista (Américo Ghioldi) cuando hablando sobre todo eso (incluyendo fusilamientos de toda laya el 9 y 10 de junio de 1956) dijo «se acabó la leche de la clemencia». Demás está decir que todo eso se hacía hablando de democracia y en su nombre. Ahora en Paraguay sucede exactamente lo mismo. Dios los libre a los paraguayos de que los resultados de todo eso sean los mismos que se han sufrido en otros países al utilizar esta misma receta. Pero lo dudo.

¿Estos vaivenes de la historia sudamericana le preocupan a alguien en los círculos mundiales de poder? Lo de Paraguay da para todo a guisa de ejemplo. Este nuevo capítulo (pero de ninguna manera el último) del drama paraguayo mereció en la edición del sábado del «New York Times» un espacio de SEíS CENTIMETROS CUADRADOS (dos de frente por tres de profundidad). En ese sentido, mucho más le dedicaron días más tarde a las próximas elecciones en Haití. El centimetraje que le asignan los poderosos a una noticia proveniente de un país determinado es una buena medida de la importancia que le asignan a un hecho.

El resto de América del Sur no está en buenas condicones

Colombia es lo que es y sin duda mañana será peor. Ya no hay más una Colombia. Hay que hablar de varias. El milagro tendría que ser muy grande para evitar que el conflicto se agrave. Y Pastrana no parece ser el mago adecuado para el gran acto de prestidigitación.

Ecuador tiene una crisis en desarrollo donde la única pregunta racional es cuándo se produce el nuevo episodio de la historia militares jóvenes – indígenas colaigados. Y si la única respuesta que tiene la clase política ecuatoriana es la convertibilidad o alguna otra receta econmicista, aquí tampooco hay final feliz a la vista. También en Ecuador necesitan un milagro grande para evitar males mayores.

Bolivia ha tenido lo suyo recientemente. Se ha hablado mucho del estado de sitio implantado por Banzer. Poco se ha dicho que se han arrebatado armas a soldados y que no han reaparecido. Menos aún de la sorprendente simultaneidad de los movimientos de los campesinos cocaleros del Chapare (Dpto. Cochabamba) y Yungas (Departamento de La Paz) para participar en hechos de violencia. También Bolivia tiene una historia futura que aparece con signos de interrogación.

Chile muestra un panorama donde han reaparecido algunas de las peores características de su historia socio – política. Lagos, presidente que representa la voluntad electoral de la mitad de su país, intenta imponer su voluntad al resto. Por supuesto que se habla de justicia. Todavía habrá que ver en alguno de nuestros países donde estos acontecimientos no se desarrollen en nombre de la democracia, la justicia y cosas pomposas por el estilo. Una vieja técnica es hablar de principios cuando los demás hablan de derechos y viceversa, hablar de derechos cuando los otros hablan de principios, cuando en realidad de lo que se está hablando es de imponer un criterio determinado.

Lo de Chile parece tormentoso cuando menos.

Brasil tiene lo suyo con la protesta de origen social sumada a una corupción galopante. Al mismo tiempo. su admirable clase dirigente continúa moviendo el gigante hacia el futuro, con una creatividad y pujanza que son un ejemplo de cómo conducir un país hacia el mañana.

Con todos los defectos que puedan encontrarse, que seguramente los expertos encontrarían muchos, el resultado es favorable.

Las raíces históricas y sociales del Brasil hacen posible este tipo de juego político y económico.

Argentina presenta un cuadro de gran inquietud social. En las últimas semanas se han registrado graves incidentes en diversos puntos del interior del país. Se suma a ello una tremenda pugna interna en el seno del gobierno aliancista que preside De la Rua, de una intensidad tal como para comenzar a generar rumores de cambios en el gabinete, devaluación y producir la caída de la bolsa de valores. Para hacer cinco meses que están en el gobienro y menos de veinte días que ganaron una elección clave en Buenos Aries, el panorama es poco alentador. Lo más preocupante es la percepción de un gobierno que no logra tomar la iniciativa y que marcha permanentemente detrás de los acontecimientos. Todo ello para no mencionar una economía que no logra ser puesta en marcha por el actual equipo económico cuyas únicas recetas parecen girar alrededor de más impuestos, rebajas de sueldos y despedir gente.

Uruguay aparece en esta situación como una expecie de ¨isla tranquila¨ donde los roces son de menor gravedad (aún cuando exiseten) que los que se registran a su alrededor.

Vayamos a Perú.

Toledo acaba de anunciar que se retira de la contienda electoral. pero ha hecho un llamado a la protesta estudiantil «pacífica».

La OEA y el mismísimo Departamento de Estado piden desde Washington, una postergación del ballotage. De todo ésto resultará sin duda un resurgimiento de los sentimientos nacionalistas más primitivos en el Perú, lo que será convenientemente explotado aún más intensamente de lo que lo lleva hecho hasta el momento por parte de Fujimori.

Pero si tomamos como dato cierto lo sucedido en la primera vuelta, hay una situación de voluntad de voto que habla de un país dividido en segmentos parejos. Algo parecido a lo de Chile y Lagos. No importa quien sea el futuro presidente, en realidad representa a la mitad de la nación. Después tendrá que verse si le futuro presidente es capaz de ganarse a quienes no lo votaron y convencerlos de sus bondades como gobernante.

Todos estos hechos no pueden dejar de provocar una serie de secuelas en el tejido social peruano, dada la pasión que despiertan en los contendientes y sus seguidores. ciertamente eso no es bueno ni augura jornadas felices para el futuro, salvo que se produjese un poco probable acceso de prudencia en el país.

El fuego de la pasión política peruana vemos entonces que es atizado desde adentro y también desde afuera. No parece exagerado decir que en todo ello quizás los únicos que puedan ganar algo son quienes se dedican al narcotráfico y los remanentes de Sendero Luminoso y otras organizaciones marxisas que aún están alzadas en armas contra el gobierno y la nación peruana.

Para legar al escenario de modificación de la fecha del ballotage sin duda habrá una muy compleja y secreta negociación (amen de la de caracter público) y entre los grandes árbitros del Perú propiamente dicho estarán las Fuerzas Armadas Peruanas, como garantes y reaseguro del mantenimiento del orden.

En ese contexto (Toledo participa en una segunda vuelta con nueva fecha), analicemos brevemente dos escenarios posibles muy sencillos.

En el primero veremos qué pasaría si Toledo lograse ganar (se cambió la fecha con acuerdo de todas las partes y en la segunda vuelta se produce el triunfo del candidato opositor).

Sin duda Toledo recibiría las simpatías y quizás el apoyo de parte de los EE UU y otros países sudamericanos (muy probablemente Chile y Argentina, al igual que de Brasil). Habría que ver en qué consistirían dichos «apoyos» ya que las simpatías no pasan de ser declamatorias.

Será el presidente de medio país. Tendrá limitado su poder en el parlamento, lo que no deja de ser importante aún en una nación con una tradición de poder presidencial muy fuerte como es el Perú. La justicia estará conformada por hombres y mujeres que han mantenido y mantienen importantes vínculos con el gobierno de Fujimori.

Un triunfo de Fujimori tras la modificación de la fecha de la segunda vuelta impone analizar brevemente hechos que pueden darse previamente.

Hay una situación en la que se llega al 28M sin desorden callejero masivo en Lima y otras grandes ciudades. Tras la votación se iniciaría un nuevo período gubernamental en el que al menos inicialmente la situación internacional de Fujimori sería incómoda, en mayor o menor medida. Todo pasará a depender de su capacidad para generar trabajo, que es EL gran problema que tiene Perú en estos momentos.

La violencia guerrilera está significativamente disminuída pero no ha desaparecido. Eso juega a favor de Fujimori.

Las Fuerzas Armadas Peruanas adquirirán en el nuevo mandato de Fujimori una importancia mayor aún si cabe que la que ya tienen actualmente.

En este escenario, la oposición tendrá una oportunidad de demostrar si es capaz de contribuir a ejercer sus funciones en forma ordenada y sin transformar al parlamento en una fuente de nuevos conflictos. Ya lo hicieron una vez y fue entonces cuando Fujimori dió su autogolpe el que contó con el consenso masivo de la población.

Hay una segunda situación posible en la cual la oposición gana las calles y se producen graves alteraciones del orden público. La importancia de las Fuerzas Armadas se vuelve decisiva y no importa quién salga gobernando, deberá negociar con ellas.

La ausencia de figuras políticas con trayectoria importrante y prestigio probado y que no parezcan invenciones mediáticas es uno de los inconvenientes más importantes que s visualiza en el escenario peruano. Sin duda Fujimori es un político probado y que evidenció ser capaz de conducir la nave del estado en un momento muy duro de la vida del Perú. Habrá que ver si ahora es capaz de asegurar para su tierra un futuro qe no incluya una aguda confrontación entre dos segmentos enfrentados violentamente por divergencias políticas.

Venezuela y el 28M

La gran pregunta es qué sucederá con la legislatura venezolana del mañana. ¿Tendrá Hugo Chávez el control absoluto de la misma?¿Habrá una distribución de escaños de tal manera que se vea obligado a negociar mucho más de lo que le gustaría? Esa esa la clave. La distribución de gobernadores, etc., no tiene ni remotamente semejante importancia.

Hay un escenario en el cual el presidente tenga una mayoría parlamentaria de tales dimensiones como para poder ver que todas las leyes le sean aprobadas. En ese caso, el futuro se presenta promisorio y se podrá dedicar el tiempo a otras cosas urgentes.

La bonanza petrolera ha sido un regalo inesperado y de tales dimensiones como para decir que Dios no olvida a Venezuela. La gran pregunta es: ¿cómo se utilizarán esos recursos? ¿Para qué proyectos?

En el escenario dos no hay tal control parlamentario y cada ley se trasnforma en una pelea a brazo partido entre gobienro y parlamento. Ese es un escenario donde comienzan a aparecer interrogantes sobre el futuro. Porque si bien puede decirse que no es malo que el presidente no pueda hacer «lo que se le da la gana», también no es menos cierto que no estamos hablando de una oposición a la escandinava. Esto es Sudamérica y la picardía criolla puede ser exasperante.

Desde aquí y algo a la distancia, hay cuatro interrogantes mayores que se reiteran en todos los escenarios y aparecen como sombras mayores o menores, más ominosas o menos. pero son aspctos que deberán merecer la atención de Chávez y todos los venezolanos si desean un futuro donde los grandes temas nacionales se discutan en paz, en orden y libertad.

El primero de ellos se refiere a la necesidad de extremar las medidas que permitan evitar una nueva y mayor erosión al tejido de unidad nacinal venezolano, evitando incrementar los conflictos sociales. La historia de nuestras naciones es lo suficientemente rica y conocida como para saber que es jugar peligrosamente con fuego todo aqello que atice este tipo de confrontación. Ello impondrá a todos los protagonistas prudencia, paciencia y generosidad.

La libertad de expresión garantizará que la adulonería no genere situaciones que en estos lares se conoce como «hacerle un diario para el presidente», obviamente sólo con buenas noticias. La vida suele ser despareja en ese sentido. Los adulones existen. Es más, hay una feroz pelea por ver quien de entre ellos logra susurrar cosas más gratas al oído del presidente.

A nadie le hace bien una confrontación con la Iglesia. Cuando antes se le de término, tanto mejor para todos. Si continúa y se profundiza, tanto peor para todos.

La crisis de los partidos políticos venezolanos y la ausencia de figuras que puedan competir con la del presidente Chávez es sin duda uno de los ingredientes básicos de esta situación. A Chávez se llega porque los partidos políticos tradicionales fracasaron rotundamente y sus principales figuras demostraron que no podían dar respuestas adecuadas a las necesidades de Venezuela. Habrá que ver si ahora y en el futuro son capaces de contribuir a evitar que la nación vea esterilizarse los esfuerzos por construir un futuro mejor.

Colombia. ¡Ah Colombia! Es una tragedia de tal magnitud como para que no solo sus vecinos padezcan sus consecuencias sino que «el derrame» llegue a toda América. Pero quienes son sus vecinos tendrán que ver muy bien cómo participan del «gran juego» como diría Kipling.

Es un incendio que puede abrasar no solo a Colombia sino a muchos más.

El rol de la Fuerza Armada Nacional ya es de un gran protagonismo y todo parece indicar que lo será con mayor razón aún en el futuro inmediato.

De lo que nadie puede dudar es que aún con los resultados razonablemente esperados, es decir que tanto Fujimoric como Chávez sean los vencedores el 28M, el futuro se presenta complicado.

Ninguno de ellos tendrá una luna de miel durante la cual todos le sonrían y los dejen solos y en paz. Nada de eso. Perú y Venezuela, al igual que el resto de América del Sur están exigiendo a gritos soluciones que no pueden esperar más para que al menos se comience a trabajar sobre ellas

El año 2000 aparece claramente como el más difícil que se haya registrado en casi dos décadas. El segundo semestre será más complejo aúnque lo visto en el primero. Así que no queda otra solución que prepararse para capear la tormenta. Ojalá los manes tutelares de quienes hicieron posible el nacimiento de cada una de nuestras naciones sean capaces de inspirar a quienes hoy tienen la responsabilidad de conducir la nave del estado. De fracasar en la empresa, los males que cada país deberá enfrentar no serán pocos precisamente.

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