Opinión Internacional

Líbano hoy.. mañana quién sabe

El movimiento sionista parece fungir, por ya bastante tiempo, como rector
fundamental de la política y vida del Estado de Israel. Ha capitalizado
muchas de las concepciones y estrategias que mueven el actual y muchos de
los gobiernos hebreos. Uno de sus logros tiene que ver con el cuidado de la
imagen y los sistemas simbólicos y semánticos que identifican al estado
israelita. Ha manejado tan bien este tema que ha logrado crear una barrera
-con autocensura incluida- que ha bloqueado cualquier forma de crítica
hacia las prácticas claramente expansionistas -militar, geográfica,
cultural, social, económica, racial y religiosa- que en estos largos y
tristes años han ejercido contra sus históricos y eternos vecinos.

Este cuadro de control, urbi et orbi, se ha manejado bajo el esquema del
cobro a la humanidad por el dolor sufrido con el exterminio nazi. Han
practicado un proyecto de chantaje bajo el dogma del dolor sufrido y
lastima del oprimido. Desde tal estado de «postración» han iniciado una
desbocada y paranoica carrera de agresiones contra sus vecinos. Pero hay
de aquel que se le ocurra realizar alguna crítica a sus determinaciones, de
inmediato ganará la calificación de antisemita. Si alguien habla de los
crímenes ejercido bajo el orden de un terrorismo de estado, será llamado,
anti judío,»ceresolista». Si critica sus invasiones y las asocia al apoyo
(reconocido, abierto, notorio y probado) de los norteamericanos a sus
fuerzas armadas será titulado comunista o antiimperialista. Si alguien
habla de exterminio ellos lo llamaran holocausto, término que solo a su
sufrimiento y pena pertenece.

Para el sionismo las matanzas, exterminio con distribución de terror y
agonía de otros pueblos que ocuparon lugar en los degolladeros de la
historia como los: vietnamitas, camboyanos, argelinos, panameños,
afganistanos, timorenses, saharauis, iraquíes… kurdos, irakíes, tamiles,
hauranis, pigmeos, chamulas, armenios, saharauis, hutus, chechenios, y
palestinos. Si palestinos una y mil veces masacrados en holocaustos tan
frenéticos como los que los judíos sufrieron a manos de sus antiguos
socios los nazis.

¿ Con un espíritu tan celoso y selectivo como el sionista, que le habría
pasado hoy a Shakespeare si hubiera intentado montar su Mercader de
Venecia?. Mal la habría pasado al tratar de montar el juicio en el cual se
condena a Shylock.

Esto por cuanto el sionismo lo que produce es un enfrentamiento de
culturas, mas que de pueblos. Como ilustración escuchemos lo que pasa entre
(dos culturas: un cristiano y un judío) personajes del Mercader:
«Bassanio: Si os agradase comer con nosotros .

Shylock: Si, para recibir el olor del puerco ¡ ¡Para comer en la casa en
que vuestro profeta, el Nazareno, hizo entrar, por medio de exorcismos, el
mismo diablo ¡¡ Me parece bien comprar con vosotros, vender con vosotros,
hablar con vosotros, pasearme con vosotros, y así sucesivamente; pero no
quiero comer con vosotros, ni orar con vosotros, beber con vosotros ..»
Escena III, Mercader de Venecia, W. Shakespeare.

En sus apariencias esta parece ser una obra antisemita, de quedarnos en las
ramas. Pero conociendo la profundidad del dramaturgo es obvio que allí en
espacios mas sutiles, seguro, habrán de brotar tramas que apuntan a la idea
de cuán diferentes se quieren presentar a estos seres que discuten. Hablan
desde el lenguaje de su diversidad.

Dejemos el renacimiento y volvamos a la contemporaneidad. Así llegamos otro
inglés, Arthur Balfour. Que parece haber leído, más no entendido a
Shakespeare. Fue él quien concretó la tesis sobre la creación de un Estado
judío. Buscando espacio para el convivir de dos culturas. En principio. La
historia demostró algo contrario. ¿ Que impulsa al Ministro de Asuntos
Exteriores británico Arthur Balfour, a tomar esta decisión?. Son varias
las hipótesis: 1. Deseo de ganarse el apoyo de la comunidad judía europea.

2. Apoyar al dirigente sionista británico Lord Rothschild que desde
noviembre de 1917 apoya la constitución de un Estado judío en la entonces
posesión turca de Palestina. 3. Lograr el apoyo, soporte e influencia de
los judíos de los Estados Unidos y Rusia para la guerra en la que estaba
por participar Inglaterra.

Para algunos teóricos está claro que este fue el primer episodio de
significación para fijar el camino que debía seguir -hasta hoy- el
movimiento sionista.

Es necesario declarar que este movimiento tiene sus orígenes en las ideas
de Theodor Herzl (1860-1904), judío de origen austriaco que en 1896 publicó
su obra Der Judenstaat («El Estado Judío»), en el cual abogaba por la
creación de un Estado nacional judío. Al fortalecerse el movimiento con
apoyo de dinero de origen muy diverso y discutible por lo demás, promueve
la Segunda Aliyá (1904-1914) momento en el cual emigraron a Israel unos
40.000 judíos. En 1920, como secuela de la Declaración Balfour, Palestina
fue adjudicada al Reino Unido para su administración como Mandato de la
Sociedad de Naciones.

Lo notorio hoy es que el orden político en Israel lo marca
-prioritariamente- el movimiento sionista cuya animosidad y espíritu
belicista contra las formas culturales de sus vecinos en mas que notoria.

Basta solo con leer algunas de las históricas declaraciones de sus líderes
para saber cuan anti diversidad cultural son sus políticas y suponer las
consecuencias de cuanto dicen:
La terrible frase de Golda Meier asegurando que habrá paz el día que los
palestinos amén más a sus hijos de lo que odian a los judíos.

O la de Ariel Sharon amenazando con «arrasar Palestina»! . Seria cuestión
de preguntarle a muchísimos judíos honestos que conocemos si sintieron lo
mismo que yo al oír esa sentencia de exterminio en el mas lúgubre y
sanguinario estilo. Meron Benvenisti diputado por Jerusalén, nunca negó
que existiera un pueblo palestino, o que los palestinos fueran expulsados
de sus tierras a partir de 1948. Lo que si dijo fue: «les hemos
conquistado, así que ¿por qué hemos de sentirnos culpables?».

Si fuéramos a encontrar mentalidad sionista al estado puro bastaría
escuchar a Theodor Herzl: » La expropiación voluntaria será realizada
mediante nuestros agentes secretos…entonces sólo venderemos a judíos, y
todos los bienes raíces se comerciarán sólo entre judíos». Es un mensaje
dominado por el racismo y el colonialismo.

Otra cita «El sionismo no tiene sentido, sino para rescatar a los judíos».

El demócrata Joseph Weitz, (funcionario del Yishuv, responsable de la
colonización judía), observa ?»Entre nosotros mismos debe estar claro que
no hay sitio para ambos pueblos en este país.. No alcanzaremos nuestra meta
de ser una gente independiente con los árabes en este país pequeño. La
única solución es una Palestina, por lo menos Palestina occidental (al
oeste del río de Jordania sin los árabes. Declaraba en 1940 «Está claro
que no hay sitio para ambos pueblos» (); «¿Cómo vamos a devolver los
territorios ocupados?. No hay nadie a quien devolvérselos. No hay tal cosa
llamada palestinos»
Golda Meier, quien a través de su vida dirigió el partido sionista y fue
elegida como dirigente del consejo del llamado Histadrut in 1928.

Siendo primer ministro en 1969; declaró: «Quien quiera acercarse a la
cuestión sionista desde una perspectiva moral no es sionista».

Ben Gurion, dos veces Primer Ministro de Israel 1º-1948-1954; 2º 1955-1963
citado por Moshe Dayan (jefe del Estado Mayor del ejército israelí y
miembro de la Haganá, la organización militar sionista) : «El destino de
unos cuantos cientos de miles de negros en la patria judía es un asunto sin
mayores consecuencias»
Chaim Weizmann (primer presidente del nuevo Estado de Israel (1948),
principal figura del llamado sionismo sintético): «Si nuestros padres, en
vez de escribir obras sobre el amor al género humano, hubiesen venido aquí
y hubiesen masacrado a seis millones de árabes, o incluso nada más que un
milloncillo (…) hoy nos encontraríamos aquí un pueblo de veinte,
veinticinco millones de habitantes»
Ariel Sharon (11º Primer Ministro de Israel 1982); «Dejen que yo haga el
trabajo sucio; dejen que con mi cañón y mi napalm quite a los indios las
ganas de arrancar las cabelleras de nuestros hijos». No es todo, sigue:
Ariel Sharon, 1982; «Hay que causar daño a las familias de los terroristas
y no sólo a sus casas, ofrecer un premio en dinero para quienes brinden
información y enterrarlos envueltos en piel de cerdo o con sangre de cerdo
para volverlos impuros»
Guideon Ezra, (Ministro de Seguridad Pública) 2001; «La amenaza Palestina
es una manifestación cancerosa. Algunos dirán que es necesario amputar
órganos. Pero por el momento estoy aplicando quimioterapia»
No solo eso sino que también utiliza los tonos jocosos, Ezra agregó: «!En
serio, no se quién ha sido, hay otros organismos en el mundo que luchan
contra el terrorismo internacional!». «No pienso llorar por él, es un
activista de Hamás, pero mejor hablar menos hacer más», subrayó Ezra.

Se observa que la esencia y evolución del movimiento sionista era algo
previsible. Desembocar en la locura y el desenfreno que hoy demuestran con
sus bombardeos en el Líbano no era sino una cuestión de tiempo y de
maduración de su proyecto. Esa locura siniestra que vemos todos los días
con desplazamiento de cuerpos y descuartizamiento de niños era algo
previsible. Ya sus líderes fundamentales lo venían anunciando. Si en su
vorágine no son capaces de reconocer la cultura e historia y sentimientos
de los pueblos que históricamente los han rodeado. E inexorablemente así ha
de seguir por los siglos de los siglos. ¿Cual ha de ser futuro?.

Como a Shylock del Mercader alguien debe hacerles un juicio.

Corolario: quienes han hablado por el sionismo no son gente sin juicio.

Clínicamente declarados fuera del discernimiento. No. Lo grave es que estas
voces pertenecen a padres fundadores, presidentes, ministros,
vice-ministros y jefes de Estado Mayor, las grandes cabezas que, con medios
cada vez más grandes, establecieron, gobernaron y gobiernan el Estado de
Israel desde 1948, con la bendición de los Estados Unidos.

Israel que se ha negado a presentar a la ONU por escrito sus fronteras; que
se autodenomina Estado «judío» (como era Sudáfrica un Estado «blanco» y la
Alemania hitleriana un estado ario), que ha rechazado acatar cerca de 48
Decisiones y Resoluciones de la ONU. Que uno de sus Presidentes rompió en
plena Sesión una decisión condenatoria, ¿entonces a quien hay que llamar
para que le de un frenazo a esta maquinaria de la insensatez ¿.

¿Es lo mismo judío, hebreo, semita que sionista … considero que no

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