Opinión Internacional

Una reflexión

Recientemente, el embajador de Estados Unidos en Venezuela confesó finalmente que la actual confrontación política que existe en la región latinoamericana es entre aquellos sectores que defienden el modelo democrático que representa su país (léase, quienes defienden los intereses norteamericanos en el área) y los que lo adversan (léase, los que defendemos el derecho de los latinoamericanos a la soberanía y el desarrollo).

Es decir, se acabo esa ficción de que la lucha en nuestro subcontinente era entre unos “paladines del progreso” que defendían la dominación neoliberal y unos jurasicos que se oponían.

Aclarado el misterio, no vale pena gastar tiempo ni esfuerzos en confrontar a los miserables vendepatrias dirigentes que defienden los intereses gringos con la esperanza de convertirse en comendadores locales del imperio. Siempre ha habido malinches y siempre los habrá, o como expresó recientemente el cantante Juan Gabriel al referirse a la lamentable situación de los mexicanos en sus territorios ocupados temporalmente por los gringos, (California, Nuevo México y Texas) “mientras haya alguien que se venda, habrá alguien que lo compre”

De lo que se trata es de terminar de articular una estrategia exitosa que nos lleve a conseguir la independencia y la prosperidad en nuestra patria grande, y sobre todo, estudiar y entender el porque un movimiento integracionista que aparecía arrollador desde el triunfo de Chávez en Venezuela, de Kirchner en Argentina, Lula en Brasil, Tabare en Uruguay, Lucio en Ecuador, etc. de repente se ha estancado y no ha logrado conseguir el apoyo total de los latinoamericanos.

Las recientes elecciones de Colombia y de Perú, deben obligar a una reflexión. Hay que averiguar que impidió, increíblemente, que la mayoría de los peruanos y colombianos no apoyasen la idea de la gran patria grande, sobre todo después de la exitosa experiencia de la Unión Europea que sirve de brillante referencia.

Situación que se refleja también en Venezuela, en donde vastos sectores de la población, que incluye la mayor parte de los profesionales y de la clase media del país, mantienen posturas contra natura, apoyando al fascismo, a la pérdida de nuestra soberanía y en contra de l constitución de una Unión Latinoamericana de Naciones, similar a la UE.

Y esta reflexión hay que adelantarla, ya, sin miedo y sin las estalinistas conductas dogmáticas y represivas venidas del exterior, que hundieron en su momento la revolución chilena, y que hoy amenazan a la venezolana.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba