Opinión Nacional

26-09-2.010: ¿El día de la verdad o el de otra gran mentira?

Desde ya, vamos temiendo lo segundo. Y no por gusto. Demasiados precedentes anticipan la decepción, salvo que desde ya apliquemos correctivos. El motivo de la inquietud, no lo ubicamos en el régimen socialista en gobierno, del que entendemos cabalmente su finalidad: sostenerse en el poder aún a costa de la aniquilación total de Venezuela como nación, pues tal como el lema de su proclama: la patria sin socialismo no tiene razón de ser. Algo que no debe sorprender, visto el ejemplo socialista en la isla-cárcel de Cuba, y en cualquier otra nación alguna vez sometida a tal desgracia.

Es que, nuestro mayor problema estriba en la actual dirigencia demócrata, en específico la de nivel nacional. La precitada, es de una condición tal, que a lo largo de estos 11 años de vernáculo socialismo, no ha logrado concretar victoria política alguna sobre el régimen en gobierno, incluyendo ¨aquello¨ del 2.007, cuando luego de haber triunfado, no le alcanzó siquiera para cobrar.

Lo anterior, algunos pretenderán justificarlo, en la naturaleza criminal de todo socialismo en gobierno, que ciertamente hace nugatoria cualquier intención de reemplazo por vía electoral. Ello es admisible. Sin embargo no lo es, la certificación democrática que a lo largo de estos años otorga ese liderazgo, a un régimen de tal pequeñez.

No es este, el único régimen totalitario en gobierno, a nivel mundial hoy día, pero solo este, cuenta con una disidencia demócrata que puja por ser reconocida como oposición ¨legítima¨, cuando debería ser al revés.

Aceptar las reglas de juego impuestas por el régimen en gobierno, ha modo de participar en un proceso electoral, tiene sentido, solo cuando la disidencia posee conciencia sobre la capacidad real de una constitucional rebelión, o en el peor de los casos, de alguna destacada conmoción popular que allane el camino a venideras victorias. El reciente caso de Irán, lo certifica.

El caso venezolano es otro. Alteraciones del cronograma electoral, de circunscripciones comiciales, más la nueva ley orgánica de procesos electorales, todo en razón de las próximas parlamentarias, son acontecimientos que ameritan reacción destacable por parte del liderazgo demócrata nacional, en consonancia con el compromiso del venidero 26 de septiembre. Pero el silencio se impone.

Hecha esta revisión, puedo afirmar, que solo una dirigencia demócrata nacional en capacidad de asumir los graves riesgos de oponerse a las decisiones siempre arbitrarias de un órgano electoral parcializado, logrará por lo menos mostrar al mundo, la naturaleza política de este régimen en gobierno. Para ello, los electores demócratas debemos trabajar desde ya, en pos de un liderazgo político, en capacidad real de ganar y cobrar. ORA Y LABORA.

Fundado hace 24 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba