Opinión Nacional

Algunas soluciones a la crisis de inseguridad que vive Venezuela

De todas las lecturas, las experiencias de otros países, los estudios realizados, etc., la inseguridad (en crecimiento en todos los países latinoamericanos) está directamente vinculada a la juventud de cada uno de esos países y tiene sus causas en tres razones fundamentales:
1) el desmembramiento y la descomposición de la familia,
2) la falta de acceso a la educación (no solo cobertura, porque en Venezuela existe la capacidad instalada para brindar cobertura a todos los jóvenes en edad de escolarizarse, aunque no lo estén, sino referida a la calidad de la educación académica y al complemento académico, como lo son los deportes, la cultura, las artes, el acceso a nuevas tecnologías, etc.) y
3) la falta de políticas de empleo para la juventud.

Aunado a ello, en el caso venezolano, sumaría la situación política, la polarización, la intolerancia, el odio y, naturalmente, la crítica situación del contexto de violencia generalizada que vive el país, que tiene como colofón el hecho de que los cuerpos de policías no tienen ningún tipo de dignificación y, además, la enorme cantidad de armas que circulan en la calle (según el ex ministro Jesse Chacón, en 2006 circulaban más de 6 millones de armas en el país, de las cuales 4.5 millones de armas eran ilegales).

Basado en lo anterior, podría concretar las propuestas para darle solución a la crisis de violencia en dos términos: 1) corto y mediano plazo y 2) largo plazo. Las primeras, son medidas puntuales y correctivas, mientras que las segundas comprenden una serie de políticas sociales, orientadas al rescate de los valores, la ciudadanía, la familia y la educación.

1. MEDIDAS DE CORTO Y MEDIANO PLAZO

a. Aplicar el desarme de la población civil y el retiro de las armas ilegales circulantes en el país: esta medida está avalada por la Ley de Desarme del año 2002, la cual compromete de manera directa al Ministro de la Defensa, como responsable a través de las Fuerzas Armadas, de proceder al retiro de las armas, y al Ministro del Interior y Justicia, para entregar incentivos (que pueden ser económicos, etc.) a quienes entreguen sus armas. Adicionalmente, me atrevería a decir que es necesario suspender, por uno o dos años, los permisos de porte para nuevas armas, con el fin de reducir el armamento que está circulando en el país
b. Dignificar la calidad de vida del policía: es fundamental tener cuerpos de seguridad en los que los funcionarios policiales se preocupen más por prevenir o actuar, más que de donde sacarán el dinero para darle de comer a sus hijos porque el sueldo no les alcanza, si lo van a matar cuando llegue al barrio en el que vive, etc. Debe existir una política nacional, regional y municipal, con el fin de sumar esfuerzos para brindar contraprestaciones laborales a los funcionarios policiales a los fines de que puedan vivir con dignidad, tranquilidad y seguridad. ¿Cuáles son esas políticas? Acceso a créditos para viviendas, vehículos, planes de carrera para profesionalización de la policía, planes de estudio para familiares, reubicación inmediata de las familias de policías que vivan en zonas de alto riesgo, seguros de vida, pólizas HCM, indemnizaciones a las familias en casos necesarios (muertes, discapacidad ocasionada por situaciones laborales, etc.), entre otras.

c. Impulsar una política nacional en materia de seguridad: en el año 2001 se aprobó la Ley de Coordinación de Seguridad Ciudadana en la que se establece la formación de una Comisión Nacional de Seguridad Ciudadana que sirviera como punto de encuentro entre ciudadanos, alcaldes, gobernadores, directores de policías y gobierno nacional. A través de esa Comisión, las autoridades y los ciudadanos, se pueden encontrar para diseñar en conjunto Planes de Seguridad Ciudadana
d. Uso de las últimas tecnologías: la dotación de tecnología de punta es fundamental en la prevención, ya que permite a un menor número de funcionarios, vigilar simultáneamente una mayor cantidad de espacios, dirigiéndose a las zonas en situación de riesgo en caso de que se amerite. En estos momentos, el uso de la televigilancia está en aumento en las grandes ciudades del mundo
e. Estrategias regionales y municipales: naturalmente, a estas medidas habrá que añadirle los componentes naturales y propios de cada región y municipio, con el fin de que las policías administrativas municipales y regionales, tengan capacidad de acción dentro de sus zonas geográficas.

2. LARGO PLAZO

a. Políticas de Fortalecimiento de la familia: es urgente la necesidad de que el Estado venezolano articule esfuerzos con la sociedad y sus organizaciones ciudadanas con el fin de fortalecer a la familia como unidad fundamental de la sociedad. Fortalecer a la familia venezolana nos lleva a fortalecer el respeto del hombre por la mujer y los niños y niñas, crear Escuelas para Padres, promover la salud sexual (disminuir el escandaloso aumento del embarazo precoz, entre otros), promover los Pactos de Convivencia Ciudadana, con el objeto de vincular directamente a la familia con la formación de ciudadanía. Y, sobre todo, lo más importante, iniciar inmediatamente planes de prevención para el uso de las drogas, la cual se ha convertido en el principal factor de destrucción de familias, homicidios, etc. en los barrios venezolanos
b. Obras Centrales de Transformación Social: incluso como está descrito en nuestra propuesta Plan Metropolitano Sustentable 2008 – 2012
(%=Link(«http://www.enriquerubio.org.ve/plan.asp»,»enriquerubio.org.ve»)%), es fundamental hacer intervenciones sociales en las comunidades que, a su vez, permitan disminuir paso a paso la violencia. Dichas intervenciones se hacen con la construcción de obras de infraestructura social, es decir, grandes y modernos Parques – Biblioteca (tomado del exitoso ejemplo de Medellín) que se conviertan en espacio público para el encuentro ciudadano, las artes, los deportes, la academia, la cultura, entre otros. Estos Parque – Biblioteca estarían enclavados en el barrio y, siendo obras de infraestructura moderna y arquitectónicamente avanzada, promoverían inmediatamente un cambio en la cultura y en los valores de quienes viven en las comunidades alrededor de dicho Parque – Biblioteca. En estos espacios, se podría garantizar que el tiempo de ocio que tiene actualmente la juventud (por falta de políticas de fortalecimiento de la juventud, canchas, bibliotecas, etc.), pueda ser cambiado por actividades complementarias a la educación académica. Si logramos esta acción, estaríamos reconvirtiendo la situación de violencia, en una cultura de paz, de libertad, de progreso, de desarrollo, todo lo cual, a su vez, tiene implicaciones en el fortalecimiento de la democracia y en evitar que el país continúe en las manos de gobiernos totalitarios (allí está la razón por la cual, hasta ahora, no se ha ejecutado esa propuesta. A los burócratas de la quinta, los de la cuarta, y los de la cuarta dentro de la quinta, no les interesa que el ciudadano adquiera conocimientos, que el ciudadano salga de la verdadera pobreza, la mental. De ser así, sería finalmente un ciudadano integral que no permitiría las barbaries que se han cometido durante tantos años en nuestro país, tanto en materia de seguridad, como en materia de administración de los bienes de la República)
c. Educación en Derechos Humanos: es obligatorio que los funcionarios policiales estén formados en materia de derechos humanos. Para ello, la sociedad civil, las comunidades organizadas, los ciudadanos, deben ser contralores de este proceso, a través de la ejecución de talleres, foros, seminarios, charlas, entre otros, que puedan ser ejecutados en cada comunidad con presencia policial, de tal manera que el funcionario entienda la realidad de la comunidad, se prepare a trabajar con esa comunidad pero, por sobre todas las cosas, respetando y resguardando los derechos humanos.

Con esas medidas, desde mi punto de vista, se darían unos pasos enormes, seguros y en la dirección correcta, para darle respuesta al grave tema de la inseguridad en nuestro país. No obstante, ni gobierno, ni alcaldes ni gobernadores opositores, han avanzando en este tema, por seguir empeñados en la confrontación, en la lucha de poder, y, como siempre, los ciudadanos somos los que pagamos los platos rotos.

En todo caso, el gobierno es el primer responsable de brindar seguridad a los ciudadanos, pero nosotros los ciudadanos debemos ser los primeros responsables en exigir respeto a la vida, en exigir el cumplimiento de las leyes, en exigir que se le de solución responsable a este tema y, finalmente, en dejar la actitud acomodaticia de todos los días “esta semana mataron a 60, ah, pero la semana pasada fueron 80”, que escuchamos permanentemente y, definitivamente, hacer lo que nos corresponde como sociedad

Dirigente Social

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