Opinión Nacional

Bajo el socialismo real no hay justicia ni paz

Diferente al utópico, proclamado por Karl Marx y Friedrich Engels en el siglo XIX, el real, que padeció la humanidad durante el XX, es el mismo conocido por los venezolanos bajo el nombre de: ¨Socialismo del siglo XXI¨ del régimen Chávez-FARC.

Para quienes abriguen alguna duda respecto a la perversión inherente del socialismo real, les vendria bien reflexionar sobre el reciente encuentro de la presidente chilena, Michelle Bachelet, con el comandante socialista Fidel Castro. ¿Que argumento ético-político explicaria tal cordialidad?.

¿Desconoce la mandataria chilena el horror padecido por el pueblo cubano bajo las órdenes de los hermanos Castro Ruz? Si así fuera, su gobierno estaria basandose en una ficción imperdonable que la descalifica para el cargo que ocupa, caso contrario, está cohonestando con su apoyo, a un sistema esclavista, emblemático durante 50 años.

En cualquier caso, la conducta de la precitada gobernante, se enmarca en la típica aberración socialista de la que ella, ahora demócrata, no logra librarse: la negación a ultranza de fallos, en la práxis socialista. Es un vicio político demasiado fuerte que al parecer los años tampoco logran corregir.

Como siempre se ha afirmado, el socialismo utópico es sin dudas de las ideologias más nobles y excelsas concebidas por el pensamiento humano en su busqueda de bienestar pleno como ser individual y social. Pero como tantas buenas ideas en la historia de la humanidad, deviene en horror cuando se intenta aplicar al mundo real, especialmente en el ámbito político.

Es el caso obvio del socialismo real. No hay excepción a su fracaso como sistema polìtico. La insistencia en su planteamiento tendria explicación en la persistencia de colectivos humanos plagados de carencias, aunado a la enorme capacidad de engañar y estafar del propio ser humano, en este caso los socialistas.

El socialista verdadero, entiende su ideologia con fervor religioso, muy ajeno a la realidad de los hechos, que de común le indica el perjuicio de su creencia. Por ende, el socialismo real, es ciertamente inhumano en la medida que resulta contrario a la naturaleza de las personas, pretendiendo como fundamento, el suprimir la propiedad privada, que podriamos traducir en la supresión de la libertad misma. Sin que lleguemos a profundizar en su paradigmática promoción de la ¨Lucha de clases¨.

La veracidad de estas simples afirmaciones, son certificables en el hecho notorio de la necesaria violencia, y la indispensable mentira, que en cualquier modo y manera resultan inherentes a la implantación de un gobierno socialista. En ello, tampoco hay excepción.

No existe en la historia contemporánea, un solo ejemplo de gobierno socialista sostenido en base a un ordenamiento jurídico legítimamente instaurado. El mismo gobierno de Salvador Allende, tan loado por Michelle Bachelet, es demostración fáctica de tal hecho. La inviabilidad política de sus directrices gubernativas degeneró, hasta motivar una reacción igualmente anti-democrática, que enluto a la República de Chile durante 17 años. Pero hay quienes no desean aprender las lecciones del pasado.

Acá, en nuestra Pequeña Venecia, la violencia pública de personas como Lina Ron, de agrupaciones como el colectivo ¨La piedrita¨, o ¨Los Tupamaros¨; el clientelismo financiado por una PDVSA partidizada, o bien la amenaza constante de una fuerza militar que grita: ¨Patria, Socialismo o Muerte¨, configuran vivas expresiones del socialismo real, bajo el que nunca tendriamos justicia ni paz. ORA Y LABORA.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba