Opinión Nacional

Caracterización del presente-futuro Venezuela

La historia carece de sentido y perspectivas si se estudia en la dimensión del pasado. El presente es síntesis del acontecer y, por ello, lo que define lo histórico es el futuro. La historia es y se ocupa de la acción de los hombres en el tiempo y en el espacio y, por tanto, sólo tiene procedencia científica, cuando es capaz de ayudar a construir y tocar el movimiento de una sociedad que se enfile hacia el porvenir. Por estas razones, a la hora de caracterizar la Venezuela que vivimos (y padecemos) no perdemos de vista que el propósito no se agota en desentrañar lo que ocurre hoy. Hay que penetrar también en la esencia de la realidad en pleno proceso de formación. Este es el propio asalto al mañana al que invita la verdadera ciencia de la subversión-transformación. En este sentido, las características esenciales de este expaís, en este momento, deben establecerse a partir de un debate en el cual predomine el otro tiempo. Lo que aportamos, en consecuencia, no es para establecer la verdad en forma único-personal, sino para contribuir a convocar al mismísimo futuro, para que asuma su responsabilidad en la conducción de esta sociedad. Pero detengámonos ahora en la tarea propuesta y establezcamos las notas que dan idea de lo que son los rasgos característicos de esta maltrecha Venezuela.

I

LA INGOBERNABILIDAD DE LA INCERTIDUMBRE

El cuadro histórico nacional está caracterizado, en primer lugar, por la confusión, la cual se hermana con la inestabilidad e ingobernabilidad para producir una gran resultante: la incertidumbre. Nadie sabe para dónde va este expaís. Casi imposible prever el acontecer. Hemos comenzado a vivir al día y en el tremendo enigma del siguiente amanecer. No resulta fácil, en consecuencia, asomarse al próximo día. Esto sólo puede hacerlo quien se capacite en la historia-futuro. Y es tal el nivel de tensión existente que, en cualquier momento, puede estallar un conflicto-enfrentamiento, protesta o violencia abierta de resultados impredecibles.

II

LA MISMA FRUSTRACIÓN-DESILUSION

¿Y qué ha generado este estado de confusión y todo lo que de la misma deriva? Es indudable que la fuente del mal está en la frustración-desilusión que experimentó una buena parte de la población que, en un inicio, se unió a la ‘cruzada chavista contra el puntofijismo’. Acogerse a esta propuesta significaba enfrentar los desmanes, abusos y miserias de quienes, a lo largo de 40 años, habían disfrutado de los más altos privilegios. Por ello se le dio todo tipo de apoyo al ‘proceso-proyecto’. Sin embargo, el referéndum del 15D-99 por la aprobación o rechazo de la constitución, marca una importante campanada: la abstención fue muy elevada. El furor del 06D-98 comenzaba a esfumarse. ¿Por qué la gente no acudió masivamente a votar por la constitución que significaba el inicio de una historia que aspiraba reivindicar a las mayorías, a través de la puesta en marcha de una revolución que, al fin era noticia en la historia de este pisoteado expaís? A los tres años de aquella consulta, nadie tiene duda de que los grandes problemas nacionales se han profundizado en gigantescas proporciones.

III

LOS NUEVOS Y VIEJOS REVOLUCIONARIOS

Estamos entonces ante un fenómeno que no es nuevo aquí. Desde la independencia a esta parte todos los gobiernos prometieron ‘restañar las heridas y corregir los males del pasado’. Las promesas-ofrecimientos tienen un imponente registro en nuestra historia republicana. La revolución del momento siempre afirmó haber dejado atrás a los ‘falsos revolucionarios’. Pero, en esta oportunidad, luego de las duras denuncias a los tan nombrados 40 años de ‘cúpulas podridas’, no se podía llegar a pensar que quienes tan radicalmente enfrentaban el pasado y sus vicios, corruptelas y deformaciones, en el corto plazo pudieran venir a comportarse igual o peor que aquellos. En efecto, lo importante es el señalamiento en relación a la caída de las expectativas. ¿Qué es en realidad lo nuevo en este ‘régimen revolucionario’? ¿Qué ha aportado el ‘proceso’ para enfrentar los grandes problemas nacionales’?

IV

NUEVAS PROPUESTAS CON VIEJOS CONTENIDOS

De muchas maneras se dijo que la ‘revolución’ cumpliría, ante todo, con un cometido: haría rodar las viejas instituciones para darle paso a las dispuestas por el ‘proceso’. Y, en realidad, en este camino se avanzó considerablemente. Las instituciones cambiaron de nombre y de componente humano. Nuevos nombres y hombres. Apenas si se conservaron los espacios para sus ejecutorias. Y se presentó entonces un fenómeno digno de destacar. En forma general, se entendió y aceptó que las llamadas instituciones democráticas se habían hecho acreedoras de un gran desgaste-agotamiento. De modo que, con arrechera o resignación, se aceptó que era inevitable e indispensable que se produjera un cambio de orientación y perspectiva. Pero, a la vez, los propios ejecutores de las viejas instituciones no parecen estar convencidos de que producen algo nuevo. Y se siente además que la Asamblea Nacional no es el Congreso Nacional en cuanto a integrantes que, en una buena proporción, forman parte de los cuadros emergentes que han venido a sustituir a los antiguos. Pero ¿hay, hoy, aquí y en general la formación necesaria para el ejercicio del oficio parlamentario?

V

EL RAPIDO DESGASTE DE LA ILUSION BOLIVARIANA

En realidad, en este momento, no prevalece la formación sino la improvisación y la aventura sin negar una consistente buena voluntad. Por ello, en el cortísimo plazo, lo que había surgido como un nuevo componente, no encontró obstáculo para reunirse e identificarse con el pasado. No hay nada que logre mantenerlos en algún plano de novedad. Lo ideológico y lo político están materialmente ausentes de sus preocupaciones. Todo se reduce a suscribir y asumir las tantas veces manoseadas proclamas de Bolívar y formar parte de la próxima acción para tomar por asalto una posición desde la cual se avanzará en un cambio institucional. Se sigue de este modo el comportamiento de los ‘revolucionarios’ de cualquier otra ocasión. Y es por ello justamente que este régimen envejece y enmohece en forma tan rápida y terminante. La AN, el TSJ o la Fiscalía, en poco más de dos años de ‘fundadas’ han logrado el agotamiento más evidente y definitivo. El modelo de la ‘revolución’ de 1958 logró un lento desgaste. El que se inicia en 1998 ya es visto por la mayoría de la población como algo que corresponde al pasado.

VI

DOS CADÁVERES POLÍTICOS DEL MISMO ATRASO

Esto nos conduce a un punto de mucha importante. El fenómeno ‘Chávez-revolución’ surge como producto del agotamiento de un modelo político y la correspondiente quiebra de la política como un ejercicio de perspectivas, lo cual trae como consecuencia, la desaparición del líder que termina sacrificado por el atrasado aparato de la vieja política. La nueva política se vuelve vieja y se agota en el corto-cortísimo plazo. Se juntan entonces dos cadáveres políticos del atraso. Una revolución que rápidamente se vuelve pasado se une e identifica con lo que se había considerado como ‘vieja política’. De modo que ya, a esta hora, no tiene mayor validez el señalamiento según el cual no se quiere volver al pasado puntofijista. En la medida en que se cae en cuenta de que el presente tiene, en esencia, las mismas características que el pasado, se llega a la conclusión de que, uno ni el otro tienen validez como compromiso del y con el futuro. Y esto es precisamente lo que ocurre hoy en nuestra política: todo se volvió pasado. El modelo hundido terminó hundiendo lo que parecía nuevo y dispuesto a impulsar la aparición de otra política, otras instituciones y hasta otra sociedad.

VII

NI ‘REVOLUCION’ NI OTRAS SALIDAS

En la actualidad, todo está consumado y claro. El más elemental examen del régimen actual no puede menos que establecer la identidad de esto con lo otro: la misma ‘justicia’, idéntico populismo, la misma corrupción, las mismas trampas, el mismo saqueo, padecimiento, la continuación de la misma historia signada por la tragedia. Y la confusión crece en este caso porque la gente decepcionada, desilusionada o arrepentida de haber incursionado y apoyado la ‘revolución’, se consigue ahora con una difícil situación: no tiene para dónde coger. Sin embargo, ante un cuadro político tan poco alentador, buena parte del colectivo social pueblo-pobres, que fue convencido de que había llegado el tiempo de la reivindicación de las mayorías, se sintió obligado, para defenderse, a echar mano del expediente mediante el cual se aferra a aquello que dijo ser diferente pero que, en la práctica, es pasado, con el objeto de esperar que algún día se cumpla lo ofrecido. La confusión crece. No se cree en el ‘régimen revolucionario’ pero hay que mantener con vida la esperanza porque no hay otra posibilidad.

VIII

LA MANIPULACIÓN RENOVADA

Esta situación obliga a pensar en la naturaleza de la oposición, fuerza contraria u opuesta. Hemos dicho que, en principio, gobierno y oposición son, materialmente, la misma y única cosa, es decir, la misma confusión, vacío y falta de perspectivas. Y si hay esta especie de identidad ¿cuál es el camino a seguir por parte de quienes se nieguen a militar en uno u otro bando? Porque estamos ante dos bandos que, en principio, no eran tales. Antes formaron parte de las estructuras políticas de AD y COPEI. Esta es la militancia que va a cerrar filas con los partidos de la ‘revolución’ y en particular del MVR. Y hoy, cuando la frustración convence a la gente de que no hay garantía de nada, a nivel gubernamental, se procede a la búsqueda de salidas. Y entonces la gran pregunta que una y otra vez se formula en el contexto de la confusión es ésta: ¿Y cuál es la diferencia entre esto y lo que teníamos? La llamada democracia representativa nace en un clima de intranquilidad y confrontación entre una mayoría que dice apoyar la democracia y la libertad y una minoría afecta a la escuela de la dictadura y el crimen. El golpismo de origen dictatorial pierde terreno con cierta celeridad. Luego sigue el proceso que se conoce como ‘lucha armada’ que junta al componente civil que milita en la ‘izquierda’ con militares que adscriben el proyecto revolucionario o que, como mínimo, comulgan con la empresa de sustituir lo que consideran como gobierno dictatorial de Betancourt.

IX

LA LUCHA ARMADA CONVALIDO EL ‘MENSAJE DEMOCRATICO’

La derrota de esa ‘política insurreccional’ dio paso a la política de pacificación, que fue una manera expedita de hacer valer la maquinaria de la violencia estatal que sale triunfante y fortalecida de la contienda armada. En sentido general puede decirse que esa oposición armada contribuyó a la consolidación-afianzamiento del llamado ‘mensaje democrático’, sin que esto signifique la desaparición de la violencia como invitada de todos los períodos de nuestra historia conocida como republicana. Pero es de advertir que, por encima de la presencia de una violencia política que compromete al Estado, militares y golpistas y a una parte de la oposición, a pesar de existir factores que alimentan la intranquilidad y la tensión, en el reino de las ‘cúpulas podridas’ no se establece un enfrentamiento de la constancia y profundidad del actual. El estallido social del 27F-89 tiene su máxima expresión en el saqueo que será ahogado en sangre sin ningún tipo de limitación. Y, a pesar del trauma que produce esta masacre, sin precedentes en la historia de este expaís, no se crea un clima de encono abierto y radical, a nivel de la población civil, entre las clases sociales que la componen ni entre los militares, o entre éstos y los civiles inclinados hacia la acción violenta como manera de alcanzar un estado de justicia. A la hora del 04F-92, el propio pueblo, masacrado tres años antes, ve en los mismos militares que antes le dispararon a mansalva, como los nuevos y grandes salvadores. ¿Se convirtieron realmente en esos ‘salvadores’? ¿Qué ocurre a partir de 1992 y específicamente a parir del 06D-98? Proseguiremos en nuestra próxima columna con esta caracterización del presente-futuro Venezuela.

INSISTIENDO

· Este lunes 08, a las 6 pm en la Sala “E” de la UCV, el maestro Herman ‘Chiquitín’ Ettedgui, dictará la Lección Inaugural de las Jornadas “Miguel Sanabria” sobre Políticas Deportivas en la Venezuela actual, ¿Políticas con efectos en el deporte para transformar el país? organizadas por la Cátedra Pío Tamayo del Deporte y la Dirección de Deportes de la UCV, y que se desarrollarán los días 8, 9 y 10 de julio, a la misma hora y lugar. Ponentes: Pedro Aguilar, Enrique Alfonso, Eloy Altuve, Irma Aquino, Ignacio Avalos, Orlando Castro, Yaneth Chávez, Carlos Felice Castillo, Luis Calzadilla Prieto, Jesús Elorza, Julio Escalona, Héctor Espinoza, Pedro “Camaguey” Espinoza, Itamar Galindo, Luis García, Pedro García A., Jesús E. Lizarraga, Antonio J. Morales, Rafael Romero, Mery Sananes, Ildemaro Sánchez. · Lo último: las FAN cuentan ahora con rositas y margaritas! · El 20 de junio de 1996 fue asesinado el abogado José Alberto Totesout Salicetti, yerno del vicepresidente. Rangel dijo entonces que un sicario lo mató y acusó a la PTJ de negligente. Ahora, en el gobierno, ¿qué ha hecho por la clarificación de este asesinato? ¿Por qué más nunca habló del caso? ¿Tuvo incidencia el narco en este caso? · La madre pagó. El gobierno recibió. Pero Boulton no apareció.

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