Opinión Nacional

Chávez contra el mundo: se le abren nuevos frentes de batalla al Presidente al cumplir el último año de

Cumpleaños ¿feliz?

Uno no puede dejar de sentir un aliento de optimismo cuando escucha los discursos de Chávez exponiendo lo que se ha hecho y lo que viene. Aunque ataque al neoliberalismo salvaje –y no le falta cierta razón- y suelte alguna que otra lisonja profidelista, en sus discursos Hugo Chávez nos asoma un país que nos gustaría tener.

Anoche volvió a las andadas a lo largo de tres horas, pero en el fondo no anunció nada trascendental (excepto la eliminación inmediata del IDB para las operaciones bursátiles, que dará un respiro a nuestras decadentes Bolsas de Valores), sólo posibilidades interesantes.

Chávez dejó para sucesivas sesiones informativas los anuncios en diversas áreas esenciales, como la economía y la programación para la reconstrucción en Vargas y otras áreas arrasadas a fines del año pasado. Ofreció charlas explicativas a lo largo de todo el mes de febrero, de las cuales, por supuesto, deberemos estar pendientes.

Sin embargo, al menos pareció quedar claro que ya han sido cumplidos todos los objetivos propiamente políticos (las elecciones de mayo son ya un hecho decretado) que Hugo Chávez propuso y exigió para poder gobernar eficientemente; así, se iniciaría ahora una nueva etapa en la cual lo económico sería lo prioritario.

Este primer año chavista ha dejado a los partidos tradicionales hechos añicos, al Polo Patriótico gruñendo divisiones, a la oposición incapaz de levantarse de sus propias ruinas y de parir nuevas expresiones, al país sepultado en la peor recesión de su historia, y a Chávez como jefe absoluto de la República Bolivariana con control ejecutivo, legislativo, judicial y electoral. Ahora ya no tiene excusas.

El discurso de ayer abrió una esperanza: que, ¡por fin!, el gobierno se dedique a resolver la economía.

Los nuevos retos del Presidente

Si efectivamente el Presidente Chávez va a dedicarse a la cuestión económica, deberá tener en cuenta que también pondrá en juego su popularidad –lo cual es un elemento político inevitable. ¿Comenzará, entonces, a tomar medidas enérgicas ahora mismo, o esperará a terminar las elecciones de mayo?

En lo económico, el Presidente tiene dos problemas que exigen, en la mentalidad popular, soluciones muy rápidas –por no decir inmediatas.

Uno, es la reactivación del empleo porque la situación ha llegado a extremos de dramática urgencia. El otro es la solución del problema de las personas y familias gravemente afectadas por las lluvias de diciembre, problema sumamente complejo y costoso, que incluye viviendas populares, traslados familiares, servicios públicos y empleo, todo ello en cantidades masivas.

Lo riesgoso está en que nada de eso se soluciona, en el mejor de los casos, con la rapidez que la desesperación de los damnificados requiere. La gran economía puede entender y planificar a largo plazo, las familias amontonadas en el Poliedro y en bases militares no.

Hasta ahora, Chávez ha podido moverse mas o menos a su gusto en un ambiente político sin contrincantes de peso, en un ambiente político virtualmente sin oposición, pero en lo económico los contendores tienen peso específico, suelen saber de qué hablan y tienen recursos importantes para decirlo. Las reglas del juego económico son muy diferentes –aunque estén vinculadas- a las de los procesos políticos.

Chávez ha mantenido, y seguramente mantendrá, un mensaje social y político incendiario, revolucionario, melodramático, que prende fácilmente en las masas y las fascina, con lo cual pueden ser manejadas por el líder político. Con sus propias características, ya lo han hecho antes Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez.

Esa misma tónica produce todo lo contrario en lo económico: asusta, da alas a la estampida de las inversiones. Tal vez por eso mismo, el lenguaje de Hugo Chávez es muy diferente en sus reuniones con banqueros y empresarios.

De hecho, las medidas económicas tomadas hasta ahora, y las anoche anunciadas, son conservadoras, ortodoxas. En general, se prevén estímulos estatales a la inversión privada, rebajas fiscales, eliminación del Impuesto al Débito Bancario y es factible prever que se darán incentivos fiscales especiales a la inversión privada regional, dentro del propósito presidencial de descongestionar Caracas y promover el crecimiento regional tierra adentro.

Habrá, probablemente, una colosal inversión estatal y privada en las obras públicas generadas por la inmensa destrucción de fines de 1999, con la reconstrucción vial, portuaria y habitacional de Vargas, los supuestos aeropuerto y puerto internacionales en las costas mirandinas, etc. Inversión enorme pero, en cualquier caso, a largo plazo.

Es previsible, también, que se de nuevo impulso al sistema de concesiones de servicios públicos y turísticos, puesto que el Estado no tiene por sí mismo los recursos suficientes.

Podrá notarse una cierta recuperación económica y laboral en los próximos meses por la capacidad de la construcción de generar empleos masivos rápidamente. Para todo lo demás, habrá que darle tiempo al tiempo, y en ese proceso el Presidente tendrá que manejar lo mejor que pueda las inevitables protestas sociales.

Los sindicatos, el otro problema

Más que la anunciada huelga petrolera, el problema sindical de Hugo Chávez es que no tiene gente suficiente para un cambio total en la dirigencia sindical. La Asamblea Nacional Constituyente no pudo desarticular por completo a la CTV ni a la Federación Campesina (no hubo tiempo, se rompió el quorum y otras excusas), y lo de investigar las presuntas fortunas enormes de algunos dirigentes puntofijistas se quedó en una especie de vamos a ver.

No sólo no hay dirigentes polopatrióticos suficientes para sustituir a las huestes adecas y copeyanas, incluyendo al Nuevo Sindicalismo, sino que surge además una posibilidad que obliga a la prudencia del paso estratégico con pies de plomo: el temor de un nuevo sindicalismo mucho más agresivo y combativo, un sindicalismo radical de izquierda dispuesto a enfrentarse a cualquier patrono, incluyendo al mayor de todos, el mismo gobierno.

Eso significa que los verdaderos beneficiados de un descabezamiento a fondo de la CTV serían dirigentes del Polo Patriótico cercanos a irse a la oposición –de PPT, digámoslo claro- y dirigentes hoy amistosos pero que, como Andrés Velásquez, tienen mucho más que ganar políticamente como opositores que como delegados de un gobierno que debería empezar ahora a desgastarse.

Pareciera así que al gobierno que ahora se dispone a meterse en la cuestión económica le convendría más tener como rival a una CTV desprestigiada y constante pretexto para recordar y esgrimir los pecados del puntofijismo, que una dirigencia sindical renovada y en consecuencia fortalecida y con el prestigio todavía sano.

Por ahora, la CTV y Fedepetrol le están complicando la toma de decisiones a Hugo Chávez al asumir la posición más agresiva que hayan tomado desde que Chávez asumió la Presidencia de la República.

Un problema que se agranda

Cada día se habla más –y se ven más indicios- de la división del chavismo. Ya comenzaron a ser lanzados candidatos propios del MVR y PPT para las gobernaciones, y la salida de PPT parece casi la crónica de una muerte anunciada.

El MAS, por su parte, asume que podría ganar tres gobernaciones (Didalco Bolívar en Aragua, Iván Colmenares en Portuguesa y José Luis Meza en Sucre) y tratará de mantenerse de la mano de Chávez al menos hasta las elecciones de mayo, e incluso un poco más, porque también asumen que opuestos al Presidente se derrumbarían. El MAS tratará de hacer equilibrio entre su cercanía a Chávez y su necesidad de retomar una personalidad propia.

La renuncia de Jesús Urdaneta a la Disip no es más que otro indicio de las diferencias entre los sectores civiles y los militares del chavismo, y estos mismos estarían divididos en dos o tres tendencias (una afecta a Arias Cárdenas/Urdaneta, otra aparentemente agrupándose alrededor del General Visconti y una tercera que se mantiene disciplinadamente a las órdenes del Presidente).

Debe haber inconformidad y decepción en sectores militares por la falta de reacción del Presidente a los informes sobre corrupción entregados por Urdaneta como Director de la Disip sobre muy altos funcionarios civiles y militares del gobierno y hasta sobre la esposa de alguno de ellos. Pero es que esos informes no sólo hubieran servido para causar engorrosos problemas de prestigio al gobierno, sino también para defenestrar a esos funcionarios poniendo así en ventaja al sector militar –no se olvide la denuncia de Pablo Medina de la trasnformación de este gobierno, de cívicomilitar, a militarcívico.

Chávez logra salir con habilidad del affaire Urdaneta cuando nombra Vicepresidente a Isaías Rodríguez, nombramiento aceptado por todo el mundo pero que dejó en segundo plano a dos figuras tan importantes como Luis Miquilena y José Vicente Rangel, y ahora del coronel retirado Luis Alfonso Dávila como Ministro de Relaciones Interiores, un cargo que ha perdido prestancia tras la creación de la Vicepresidencia, para un hombre no demasiado trascendente pero leal a Chávez y bien considerado por el chavismo más cercano.

Por su parte, el partido más auténticamente chavista del Polo Patriótico, el Movimiento Quinta República, también está incomodando al Presidente con sus exigencias constante y un sectarismo que recuerda en demasía al viejo sectarismo adeco y copeyano.

El Presidente, de esta manera, resueltos sus problemas políticos y preparándose para lanzarse de lleno al ruedo económico, pareciera estarse quedando solo, algo que él puede manejar perfectamente. La pregunta más bien estaría en quiénes van a llenar esos espacios que se vayan desocupando en el entramado chavista.

La impaciencia gringa

Más allá del zaperoco armado por el nuestro izquierdoso canciller con los comentarios del Peter Romero en España, la verdad parece ser que, aunque la Casa Blanca quiere llevar el caso Chávez con toda la prudencia y paciencia posible, la verdad es que ésta si podría estársele agotando a los norteamericanos.

No son casualidad las intensas declaraciones del embajador Maisto a los periodistas poco antes que estos recibieran la información Romero de parte de Rangel. Esas declaraciones fueron muy insistentes en cuanto a la opinión del señor Maisto respecto a la necesidad urgente que tendría el país de abrirse a las inversiones privadas.

El mensaje, en realidad, vendría siendo que ya está bueno de politiquear y de hablar en maratónicos programas de televisión y que hay que ponerse de inmediato a resolver la gravísima crisis económica a través de los canales habituales.

La clara simpatía de Chávez y sus funcionarios principales hacia Fidel Castro y hacia la guerrilla colombiana, son al mismo tiempo temas muy duros de tragar por Washington, esos temas que se graban en bloques de mármol y no se borran fácilmente.

Para agravar este ambiente de suspicacias, Miquilena habló en su último encendido discurso sobre el impacto de la revolución y del proceso chavistas en el mundo entero, al cual recorrería “como una llamarada”, un tema ya usado otras veces por el Presidente. Este tipo de afirmaciones pueden parecer y ser retóricas para nuestros políticos, pero no para las democracias occidentales dominantes.

A los norteamericanos les preocupan estas manifestaciones políticas en un continente donde ya hay problemas complejos como el tapado pero fuerte y activo de Chiapas, la situación colombiana y la rebeldía indígena en Ecuador.

Pero igualmente los impacienta la indefinición económica de la administración Chávez, y la clara incompetencia de todo el equipo económico. No hay que echar en saco roto el anunciado esfuerzo diplomático del Secretario de Energía Bill Richardson en procura de frenar e incluso reversar moderadamente los precios del petróleo. En este sentido, no hay que perder de vista, mal que le pese al Ministro Rodríguez Araque, la dimensión colosal de las reservas de petróleo de los Estados Unidos, y que cuando Washington se mueve en energía, los árabes sauditas responden en inglés.

Los cambios

Pocos, hasta ahora, y de escasa trascendencia aunque astutos en lo político. Las nuevas autoridades financieras en el Banco Central de Venezuela, Fogade y la Superintendencia de Bancos la mejor impresión que han generado es “más de lo mismo”. Nadie espera un verdadero liderazgo económico del nuevo Presidente del BCV, y el equipo que todos querían que cambiase, el encabezado por Jorge Giordani, sigue en lo mismo.

El nombramiento de Luis Alfonso Dávila en Relaciones Interiores es inteligente porque le quita a PPT la angustia de un contendiente pesado del MVR contra su gobernador en Anzoátegui, Alexis Rosas, y pone en el Gabinete a un hombre claramente leal a Chávez y que por ser militar retirado, balancearía las cosas entre los sectores civiles y militares enfrentados dentro del corazón chavista.

El nombramiento de Isaías Rodríguez gana un hombre bien preparado, culto y hábilmente conciliador, también leal a Chávez, conocedor del derecho laboral –algo importante ante la perspectiva de conflictos sindicales- y baja la presión incendiaria respecto a las expectativas que habían surgido por ese cargo.

Los nombramientos económicos vuelven a dejar todo en manos del Presidente, mientras los políticos controlan los fuegos de todos los sectores y se convierten en una nueva demostración del ágil instinto político de Hugo Chávez.

Cuando veas las barbas de tu vecino arder…

Los acontecimientos del Ecuador deberían hacer pensar a los dirigentes del gobierno venezolano actual, hechos que deberían analizar en profundidad, con humildad y mirada clara, y pensar a futuro; especialmente pensar en qué les espera después de nuestras próximas elecciones de finales de mayo.

Mahuad y la democracia ecuatoriana fueron víctimas de un golpe de estado por carambola, que empezó siendo popular y militar, y terminó siendo político con el respaldo de las Fuerzas Armadas y con la máscara de legitimidad que le dio el nombramiento del Vicepresidente Noboa, quien asumió el cargo aludiendo a su obligación constitucional de cubrir las ausencias del Presidente –ausencia que, en el caso de Mahuad, no era obviamente por viaje, enfermedad ni muerte, sino porque no lo dejaban asistir a su despacho.

Ecuador lleva ya dos presidentes constitucional y popularmente electos echados de sus cargos por la fuerza y con un recurso de legitimidad constitucional, Bucaram y Mahuad; en ambos casos por fuerte presión popular y por haber fracasado en la solución de las dificultades económicas que ni siquiera la condición de país petrolero pudo aliviar, y con respaldo militar. Y ambos cambios de Presidente comenzaron por la protesta popular en las calles y terminaron con movimientos palaciegos.

La comparación merece ser estudiada. También somos un país petrolero, tampoco hemos visto soluciones palpables a las dificultades económicas; también las masas apoyan al Presidente y tampoco el petróleo nos ha resuelto la cuestión, ni siquiera ahora con precios altísimos que serán objeto, no nos cabe duda, de presiones fuertes por parte de los grandes consumidores –léanse Estados Unidos y el Secretario Bill Richardson. Y ya llevamos un Presidente legalmente destituido, Carlos Andrés Pérez, en lo que fue sin duda un golpe de estado político.

Nadie puede ni debe decir, a estas alturas del juego, que vayan a tumbar a Chávez –que no nos llame la Disip, porque no tenemos información ni chismes de ningún tipo- cuando además sigue siendo el líder más claramente popular, al punto de que nadie duda de que ganará contundentemente las elecciones.

El problema donde podría estar es en que con estas elecciones primaverales se consume la última de las excusas de Chávez, todo lo que ha pedido para poder gobernar con la eficiencia deseada y prometida, y transformar al país, se le ha dado.

Pero a un año de gobierno es poca la obra –aparte de lo propiamente político- que puede presentar; al menos, nada que sus amadas masas populares puedan percibir en sus estómagos, bolsillos, seguridad laboral y personal. Estómagos, bolsillos y esperanzas que han sido alimentados hasta ahora con expectativas. A partir de junio deberán ser llenados con salarios, empleos, comida, obras concretas.

Entretanto, el Presidente Chávez sigue jugando a las denuncias, a las proclamas, a las citas históricas, a la demagogia populista y al béisbol, y especialmente –y con claro éxito, hasta ahora- a convertirse en árbitro no sujeto a presiones entre los diversos grupos de su entorno, siempre en el camino de consolidar un gobierno personalmente férreamente agrupado alrededor de Hugo Chávez.

Por ahí van los cambios ministeriales anunciados este martes 1° de febrero, los económicos de días antes y la comprobada fé hugochavista del Presidente del Consejo Nacional Electoral.

Isaias Rodríguez como Vicepresidente –independientemente de cuánto dure- es un nombramiento inteligente entre todos los presuntos candidatos; es un hombre moderado, conciliador y culto –verdadera rara avis, junto con J.V. Rangel, en la mescolanza chavista- sin los riesgos rivalizantes de Arias Cárdenas. El nombramiento de Rodríguez es también una forma de tener, al mismo tiempo, la tranquilidad de un hombre inteligente, político y de plena lealtad, pero sin caer en el riesgo de ahondar la herida con el exDirector de la Disip Jesús Urdaneta.

Sin embargo, ya comenzaron los rumores de una rivalidad latente por el brillo propio de Rodríguez, demostrado por su carrera como Vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente y por el brillante discurso de la sesión final en Guayana, ya en ejercicio de su nuevo cargo. Rumores inevitables de un mundo político poco acostumbrado a hombres del estilo de Isaías Rodríguez y que busca, al mismo tiempo, disminuir el impacto propio de Chávez. Los consignamos aquí, pero no les hacemos mayor caso. Por ahora, al menos.

Más nos llama la atención la llamativamente baja presencia popular en Ciudad Bolívar para la visita del Presidente, que no podemos dejar de vincular con la masiva pita recibida por Chávez cuando, nuevamente vestido de pelotero y en shorts, se presentó en el partido de béisbol organizado por las superestrellas de las Grandes Ligas a beneficio de los damnificados de las lluvias.

Es obvio que exista ya cierta erosión de la popularidad presidencial, aunque no es todavía lo suficientemente fuerte como para alterar la fortaleza de Chávez. Pero de que hay erosión, hay.

American way?

Hemos estado escuchando frecuentes quejas respecto a desatención e incluso maltrato a pasajeros venezolanos en la línea aérea más importante de los Estados Unidos.

El último es más curioso, porque se trata de un amigo nuestro que tiene dos ventajas sobre otros pasajeros quejosos; el primero, que habla y escribe inglés a la perfección, el otro es que se trata de un muy alto ejecutivo de una empresa multinacional que tiene importantes negocios con esa aerolínea en todo el mundo.

Este ejecutivo cuenta que fue abiertamente maltratado en su vuelo entre Caracas y Miami, y va a escribir su quieja/denuncia directamente a la FAA.

En cuanto a nosotros, ya les contaremos nuestra experiencia dentro de tres semanas, pues este domingo volaremos en esa línea.

Los Chismes de Don Dimas

*** En el MAS crece el temor de que el gobierno Chávez, después de las elecciones, se incline aún más hacia la izquierda, y se basan en afirmaciones de Luis Miquilena en cuanto a que ahora vendrá la fase de la revolución económica que acabará con las ganancias exhorbitantes *** Pero también afirman algunos estrategas naranjas que “Chávez no se irá por las buenas, sea cual sea el panorama electoral del futuro” *** Para seguir con el pesimismo masista, están estimando que durante 2000 habrá una fuga de divisas superior a los casi 6.000 millones de dólares *** Se acelera el deterioro del brillo Salas Römer/Salas Feo en Carabobo, y Hermann Escarrá podría voltear el rumbo carabobeño con respaldo del MVR *** ¿Cómo será la victoria de Hugo Chávez en la candidatura presidencial de mayo si no habrá contendientes de peso y seguramente se mantendrá una abstención igual o superior al 50 %? *** Ya se cruzan las apuestas a ganador de la Alcaldía Mayor de Caracas entre un Aristóbulo Istúriz popular y apoyado por PPT, y un Alfredo Peña muy conocido y apoyado por MVR. Creemos más en las posibilidades de Aristóbulo, a quien además Chávez estima; también habrá que esperar a ver qué hace un Antonio Ledezma que ya no es adeco *** Didalco Bolívar estuvo reunido dos horas con Chávez en La Casona, este lunes pasado

Vacaciones

Los próximos tres Hornos de Leña, hasta el correspondiente al 2 de marzo, serán preparados por nuestros colaboradores Don Dimas Graterol y la Lic. Miguelina Payares, ya que Basilio Plaza va a tomarse unas bien ganadas vacaciones.

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