Opinión Nacional

De cómo Hugo fortalece a la democracia

Venezuela vivió desde su independencia hasta 1958 sometida a gobiernos dictatoriales con excepciones honrosas. A partir de entonces con la huída de Pérez Jiménez, el país empieza a vivir en democracia por 40 años, o sea, cuatro décadas. Durante este tiempo los valores cristianos de este pueblo y de la democracia como sistema político crecieron en la defensa de los derechos humanos fundamentales como son la dignidad, la verdad y la justicia, entre otros. Posteriormente el desencanto justificado con algunos políticos hizo que el pueblo, desesperado, buscara un cambio y cometiera el error de elegir gobernante a quien en 1992 intentó dar un golpe a las instituciones del país en la búsqueda del poder total e indefinido. El pueblo ahora lo rechaza. Este rechazo colectivo revela que la Dictadura al arremeter contra los valores de este pueblo e ignorar a la democracia como sistema político, lo que ha conseguido es fortalecerla por un efecto rebote. Veamos esto.

Mientras el autócrata mas se empeña en centralizar los poderes regionales para destruir la descentralización política y administrativa, el pueblo más la defiende. La guerra contra los gobernadores electos democráticamente los está haciendo cada día más populares y los potencia para cargos superiores. El caso de Ledezma es elocuente.

El autócrata militarizó el poder colocando a militares en cargos públicos pero acontece que nunca antes ha sido mayor la inseguridad del ciudadano al extremo que las víctimas no son ya solo civiles sino también policías. Es por esto que el pueblo, ahora mas que nunca, quiere regresar a un gobierno civil donde la vida humana se respete sea del sector que sea. Como sucedía antes.

La destrucción de las instituciones públicas y concretamente de los diferentes poderes del Estado, que han perdido su autonomía, ha hecho crecer la corrupción y la injusticia a niveles nunca visto antes. El caso de los bancos intervenidos parece potenciar la evidencia de un país donde el Tesoro Público de todos los venezolanos se maneja en beneficio de intereses personales y no del bienestar colectivo. La conciencia de esta situación, que desapareció nada menos que $900.000 millones en estos diez años ha fortalecido, como nunca antes, la necesidad de regresar a tener instituciones autónomas que le pongan fin a esta desvergüenza. No más poder personalizado. Poder institucionalizado es la consigna.

Los constantes ataques a la libertad de expresión lo que han logrado es potenciar en los venezolanos la defensa de una prensa libre donde puedan estar informados de lo que sucede y expresar sus divergencias como siempre lo han hecho antes. EL cierre de R.C.T.V., ahora repetido, el autócrata aun lo está pagando muy caro tanto nacional como internacionalmente. Ahí nació el movimiento estudiantil que es hoy un dolor de cabeza para el régimen.

El intento de imponer la propiedad social para que el Estado se quede con todo lo que con su esfuerzo y trabajo ha conseguido tener el ciudadano es llamado socialismo. Este socialismo de un Estado único propietario ha conseguido que, por rebote, el régimen pierda popularidad y crezca la oposición. Si el socialismo me lo quita todo, no lo quiero. Lo rechazo.

La revelación de que hay en Venezuela más de sesenta mil cubanos colocados en diferentes áreas del Estado echó al basurero toda la palabrería de diez años en defensa de la soberanía nacional y los continuos ataques al Imperio. Como es posible que un gobierno que dice defender la soberanía nacional tenga a ciudadanos de otros países en posiciones claves? Esto sabe a traición a la Patria y causa un fuerte rechazo hacia el gobierno y su jefe.

Cuando el régimen pretende imponer un pensamiento único lo que hace es potenciar el derecho a la disidencia y a tener una sociedad plural en la cual sea el diálogo, y no la orden militar impositiva, el que resuelva cualquier diferencia. Es así como el pensamiento único ha logrado hacer crecer a los defensores de la sociedad plural.

Estos regímenes socialistas-comunistas movilizan a las masas sembrando el odio social para dividir así a la sociedad y afianzarse ellos en el poder a través de la división. Esto ha sido detectado a tiempo por los venezolanos que son dados a la fraternidad y rechazan el odio. Se sienten todos incómodos con esta estrategia de enfrentamiento permanente que destruye al país. La rechazan. Por eso mientras mas odio siembre mas lejos está del corazón de todos los venezolanos.

PROFESOR DE INSTITUCIONES
POLITICAS DE LA U.C.A.B.

Fundado hace 24 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba