Opinión Nacional

Desigualdad y política fiscal

El cambio tecnológico preserva una importancia creciente de los elevados ingresos de los ricos

El aumento de la desigualdad en el ingreso es una de las preocupaciones centrales de cualquier política, incluyendo la fiscal. Esta se ha visto comprometida por el alto desempleo en las economías avanzadas, a raíz de la crisis que comenzó en 2008, y el rápido crecimiento del ingreso de los más ricos durante las últimas tres décadas.

Un estudio acerca de la desigualdad y las políticas fiscales, Bastagli, F., Coaday, D. y Gupta, S. (2012), Income Inequality and Fiscal Policy, trata este problema.

Según el estudio, la desigualdad del ingreso en las economías avanzadas ha crecido por diversos factores. Entre ellos están la globalización, que hace presión sobre los estratos de baja ocupación; el cambio tecnológico, que favorece a estratos con alta ocupación; y, sobre todo, la importancia creciente de los elevados ingresos de los ricos.

Por lo general se supone que sería mejor una distribución del ingreso más equitativa, aunque quizá por diferentes motivos. Algunos han levantado la hipótesis según la cual el aumento de la desigualdad está en la raíz de la crisis reciente. Por ejemplo, Kumhof y Ranciere han argumentado que en los EEUU, las dos grandes crisis, la Gran Depresión y la Gran Recesión, estuvieron precedidas de un rápido crecimiento en la desigualdad de la riqueza y en el ingreso, así como el crecimiento de la deuda (respecto al ingreso) de los ingresos más bajos.

La desigualdad por lo general se evalúa por cambios en el coeficiente Gini, donde los cambios son relativamente pequeños pero importantes. En términos generales se puede afirmar que la desigualdad ha avanzado en todas las regiones.

Entre 1990 y el año 2005 un tercio de las naciones avanzadas y dos tercios de las economías europeas emergentes experimentaron aumentos que excedieron los 3 puntos en el coeficiente Gini. La desigualdad creció más de cinco puntos en la Europa emergente entre 1990-1995, aunque luego se detuvo, hasta la crisis de 2008. En América Latina la desigualdad creció en más de la mitad de los países entre 1990-95 y mejoró después de esa fecha, lo cual es positivo ya que es una de las regiones más desigual. También se incrementó la desigualdad entre las naciones de Asia y el Pacífico, donde el coeficiente Gini aumentó más de 3 puntos para el mismo período, e igual pasó en el Medio Oriente y África.

LOS INGRESOS Más recientemente el foco ha estado en el rápido crecimiento de la participación porcentual de los grupos de más altos ingresos. Durante las últimas tres décadas el ingreso de este grupo se ha incrementado tanto en las economías avanzadas como en China, la India y otros países emergentes.

Por ejemplo, en los EEUU el cambio que sufrió la participación del 10 por ciento del ingreso más alto fue impresionante. Pasó de capturar alrededor del 38 por ciento del ingreso en 1980 a 48 por ciento en 2008, el 1 por ciento del ingreso pasó de controlar el 8 por ciento al 18 por ciento, y el 0,1 por ciento del ingreso se incrementó cuatro veces, al pasar de 2,6 al 10,4 por ciento del ingreso.

Evaluar el impacto de la política fiscal sobre el ingreso requiere comparar el ingreso en presencia de los impuestos y transferencias con la ausencia de estas políticas. En general, aunque la política fiscal ha jugado un papel importante en las economías avanzadas reduciendo la desigualdad, su impacto redistributivo ha disminuido a partir del año 1990.

En los países emergentes el quid está en la falta de impuestos efectivos que restringen los egresos. La recomendación central se concentra en mejorar la realidad de los impuestos efectivos a toda la economía para poder hacer una política fiscal efectiva. Venezuela es una muestra. Su coeficiente Gini entre 1990-2005 aumentó 5 por ciento, y la política económica, en el auge petrolero, consistió en remplazar buena parte de la economía local por importaciones y expandir el sector estatal. Además, el precio doméstico de la gasolina tiene un subsidio gigantesco y no se perciben nuevos impuestos por la explotación petrolera (Faja Petrolera), la tasa es demasiado alta para incentivar la producción y la alta participación de Pdvsa es el otro obstáculo. Es obvio que los mecanismos redistributivos de los últimos años se verán restringidos por la falta de ingresos.

Bastagli, F., Coady, D., Gupta, S. (2012), Income Inequality and Fiscal Policy, IMF.

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