Opinión Nacional

El falso horóscopo de Maduro y los sucesos que vendrían si fuera cierto

No tenemos manera de levantar un mapa legitimo porque no tenemos una partida de nacimiento, con lo cual nos falta certeza sobre el día, la hora y el lugar. La carta natal que se calcule será, en principio, apócrifa.

Pero circulan, a pesar de eso, horóscopos extraoficiales, porque en Venezuela hay siempre falsos que se hacen pasar y ejercen como verdaderos: películas piratas, dólares paralelos y presidencias ‘mientras tanto’, especialmente en esta fase negra de la historia que comenzó con un golpe de estado ‘por ahora’.

De modo que podemos, a falta de legitimidad de origen, analizar la carta ‘quemadita’ y cambiar precisión por sincronía, es decir, tomar lo que es de hecho como si fuera de derecho.

En otras palabras, vamos a asumir que los datos del horóscopo, aun siendo equivocados, son significativos. Muchas veces la verdad se descubre por error, sobre todo en materia de opinión pública, ya que, como dijo Gustave Le Bon, pionero de la investigación sobre la psicología social, “cuando el error se hace colectivo adquiere la fuerza de una verdad”.

Tomando en cuenta esta peculiar circunstancia, analizaremos (con pinzas) la rueda zodiacal en la que vemos a un Escorpio con Luna en Aries y ascendente…desconocido. Pero no hay que rendirse, éste es un régimen en que lo desconocido es muchas veces lo único que se sabe, como las cifras de la inflación o la fortuna de los “socialistas”.

Lo que sí sabemos es que en Escorpio está el ascendente del país y que la intervención de este signo, como el de su regente Plutón, es un tema recurrente en nuestra historia. Comenzando por el hecho de que la riqueza petrolera, por su origen subterráneo, nos habla claramente de la influencia de Plutón-Hades, señor del inframundo, regente de Escorpio y patrono de los plutó-cratas.

En este caso se trata de una figuración idiosincrática lo que marca al personaje, que bien podría haber dicho como el alacrán del cuento: “ya sé que si me proclaman presidente nos hundimos todos, pero no puedo evitarlo, porque es mi naturaleza.”

Y allí está, para bien y para mal el carácter de signo fijo que exhiben los nativos con el sol natal en la mencionada constelación: les cuesta dar el brazo a torcer y por eso la fama de rencorosos que no siempre es justa: lo que pasa es que no les resulta fácil olvidar.

Fieles, leales, amigos de lo oscuro y lo mortuorio pueden verse mezclados en conspiraciones y participar en rituales de culto a entidades del más allá y a la voz de los difuntos. No es para nada raro, en un país con ese aspecto a la vista y con un mandatario del mismo gremio que en las tarjetas electorales del régimen se impriman los ojos de un muerto que simula mirar desde el más allá a los votantes, por si acaso falla el sugestionamiento del capta-huellas.

Todo esto con perdón y con permiso de muchos escorpianos admirables, porque en todos los signos, y escorpión es un caso notorio, hay personalidades elevadas y otras bajas y también muy bajas. Y por eso se habla de tres clases de Escorpio: el alacrán, la lagartija y el águila. El Escorpio elevado, del que tenemos un insigne representante en José Gregorio Hernández, nacido el 26 de octubre de 1864, utiliza esa habilidad de penetrar en lo misterioso – el mal, la enfermedad- para hacer el bien y curar.

Lo que sí caracteriza al signo es que Escorpio no gusta mucho de los escenarios ni las exhibiciones públicas y que tiende por lo general a la acción secreta o clandestina. Quien haya visto a un alacrán escondido dentro de un zapato sabe que si sale a escena es porque no le queda más remedio.

Pero si es por eso, sacarse una partida de nacimiento falsa para ocultar la propia nacionalidad sería un rasgo muy escorpiano, por lo que confirmaría los datos de la carta pero al mismo tiempo los estaría desmintiendo, ya que, justamente, la carta es falsa.

Siendo así, será falso también el pronóstico astrológico que nos dice que las posiciones de Mercurio, Venus y Neptuno en la carta ilegítima del interfecto se encuentran llamativamente cerca de la conjunción que marca un giro radical y sorpresivo en la historia política venezolana a partir del mes de noviembre. Esta conjunción, semejante al boche en las bolas criollas, puede sacar de circulación de un golpe (golpe de bolas, se entiende) al que está cerca del mingo. Precisamente porque está allí, peligrosamente expuesto a las miradas, cuando quisiera estar en la fresca y segura sombra de los alacranes. Es un hecho que la locuacidad y la elocuencia no son características de Escorpio, que en muchos casos tiene miedo escénico y es propenso a presentar tartamudeo y lapsus linguae en situaciones de estrés.

En el falso mapa que mostramos a continuación, los lectores pueden apreciar ( ver la zona circundada por la línea roja) la aglomeración de planetas dentro del sensible sector de Escorpio en el que ocurre la conjunción de que veníamos hablando en la entrega anterior. Nótese que además señalamos una tensión (marcada en amarillo) entre Plutón y Quirón, ya mencionados también como protagonistas del drama, en que Saturno-Cronos (indicado con la flecha) marca la campanada de una hora señalada para la Pequeña Venecia.

Son posiciones poco frecuentes, incluso para verse en una carta aparentemente ‘chimba’ en que se propone la ciudad de Cúcuta como lugar de nacimiento y la fecha que nos reservamos para cubrir a nuestra fuente. Posiciones y aspectos que confirmarían, en el supuesto negado, que los cambios que vienen son de los más profundos de que se tenga noticia en estas latitudes.

Continuará

@Hermeticum

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