Opinión Nacional

Francotirador del 11 de Abril

Francotirador, ¿cómo amaneció hoy? ¿Ya se duchó y siente que no huele a pólvora? ¿Ya se miró, como si nada, frente al espejo? ¿Qué vio en su cara? ¿Son sus ojos los mismos?

Francotirador, ¿anoche hizo el amor? Dígame si, mientras amaba y era amado, pensó, por una milésima de segundo, que hoy, gracias a sus balas certeras, ya no hay quienes puedan amar y ser amados.

Francotirador, revéleme: ¿En su canallesco orgasmo le cruzó, fugaz, el perfil de una mujer cayendo, la silueta de un hombre cayendo, con los cráneos destrozados por su puntería? Francotirador, confíeme: ¿Es ahora su sexo un festivo patíbulo?

Francotirador, quisiera enterarme de algo. ¿Tiene la capacidad de al menos rumiar que, gracias a sus descargas de exactitud, hay quienes ya jamás volverán a pensar, ni creer? ¿Posee usted la microscópica posibilidad de ensimismarse y entender que aquellos a quienes les destrozó los sesos, podían crear un mundo mejor? Porque, Francotirador, los sesos de esas personas que usted, con el diestro pulso de sus disparos, logró desperdigar en la calle, eran algo más que membranas, tejidos, sangre. Eran sueños de futuro, posibilidades, ahora imposibles, de mejor humanidad.

Francotirador, tengo otra inquietud que deseo me responda. ¿Ya abrazó a sus hijos? ¿Ya desayunaron? ¿Ya los envío al colegio? ¿Al besar a sus hijos, al fin, sus labios dejaron de fruncirse como cuando apuntaba con su fusil o su pistola para así tener más rigor en el disparo? ¿Hoy tuvo su musculatura facial la capacidad de sonreírles al despedirlos mientras sus hijos salían a la calle? Francotirador, respóndame a esto. ¿Deduce que en este momento hay niños que no querrán desayunar porque ya no estará jamás su papá o su mamá, pues usted, con su esmerado tino al disparar, se los exterminó? Que esos niños sólo tendrán, toda la vida, el dolor de un beso que se les debe y que le fue arrebatado por usted. Un beso que no podrá llenar ni sustituir ninguna ideología, ninguna posición política, ninguna Comisión de la Verdad.

Su disparo, Francotirador, dejó toda una generación cuyo único recuerdo de infancia serán besos vacantes, insuplantables. ¿No le da el más ligero pálpito, Francotirador, que esos niños hoy podrían haber sido los suyos?

Respóndame, Francotirador. ¿Ya se enjuagó la boca, tranquilo, relajado, satisfecho, porque en ningún video o fotografía usted aparece asesinando con meticuloso y entrenado disparo?

Y una última pregunta, Francotirador: ¿Cree que hoy, con sus disparos de precisión, hizo de Venezuela otra mejor Venezuela?

*dramaturgo

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