Opinión Nacional

La batalla perfecta

«Diez mil ojos que todo lo ven y diez millones de oídos que todo lo escuchan. Eso es La Máquina: algo que está en todas partes y en ninguna»

¿Por qué si Capriles, según los exit poll, ganaba a las 3 de la tarde al final perdió por más de un millón y medio de votos? ¿fraude electrónico?, ¿compra de testigos para alterar las actas?, ¿millones de chinos y cubanos que votaron a última hora?

La respuesta  a este cambio “extraño” de tendencia es muy simple: la utilización por parte del oficialismo de TODO el poder del estado al servicio de su victoria electoral. Y cuando decimos de todo el poder del estado es exactamente eso ya que, a diferencia de los regímenes democráticos en donde se garantiza la separación de los poderes institucionales, en la Venezuela actual no existe diferencia alguna entre Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Fuerzas Armadas, PSUV, Misiones, PDVSA, etc. No existe ninguna garantía de privacidad de que tu actividad profesional, social, bancaria, familiar, lo que sea, no esté registrado y procesado por parte del Gobierno-Estado-Partido.

Person of Interest. Para ilustrar lo dicho anteriormente nada mejor que remitirnos a la serie  que pasan actualmente en Venezuela por la televisión por cable: Vigilados: person of interest. La serie se centra en la historia del  señor Finch al que el gobierno le ha encargado la construcción de una impresionante máquina a nivel mundial, responsable de vigilar e identificar a toda la población en base a su número de la seguridad social, y clasificarlos. La máquina tiene cámaras por todo el mundo, calles, parques, casas, y de igual forma tiene micrófonos (los móviles se consideran, en parte, una extensión de esta máquina a través de alianzas con operadoras telefónicas).

Claramente el concepto de esta serie nos remite a sus vez a la  novela “1984” de George Orwell publicada en 1949 como una sátira y despiadada crítica al comunismo en la URSS.  La novela introdujo los conceptos del  vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor: él es el comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. Él es la encarnación de los ideales del Partido único y todopoderoso que vigila sin descanso todas las actividades cotidianas de la población, al punto que inclusive en las calles y casas hay dispositivos de vigilancia para conocer todos los actos de cada individuo («telepantallas»).

¿Política-Ficción? Por supuesto no estoy diciendo que exista La Máquina, pero sí que existe la organización, los instrumentos, los recursos humanos,  los fondos ilimitados y lo más importante la voluntad de utilizar  la más alta tecnología  que combinada  con la información personal y confidencial disponible en las diferentes instituciones y organismo públicos y privados, le permite al Partido-Estado manipular la voluntad del elector.

El mismo Hugo Chávez con su característica verborrea y en un acto inconsciente de “proyección” (y no es la primera vez  que acusa a la oposición de algo que él mismo ha hecho) dijo que  “había «robots» en Europa y Estados Unidos que llamaban a los electores en la madrugada para molestarlos. ¿Cuánto dinero gastó la oposición en esto? No se sabe. Hubo hasta 500.000 llamadas en la noche desde Europa y Norteamérica. Me explican los técnicos que son robots que hacen llamadas con la voz mía o que simulan. Hacer proselitismo a favor de una opción y en contra de otra es una agresión al país. ¿Quiénes están en capacidad de hacer eso? Son pocos, son entes mundiales», dijo.

Efectivamente, esas llamadas se realizaron pero ¿quién las hizo? ¿quién maneja toda la información de cada uno de nosotros con la cual nos puede presionar? Vamos a colocar algunas cifras para darnos una idea de por dónde va el asunto:

 

            Registro Electoral Permanente: 18.903.143

            Electores susceptibles de ser presionados:

–        Pensionados por vejez, invalidez o sobrevivientes: 2.211.975.

–        Gran Misión Vivienda: 3.700.000 inscritos a marzo 2012

–        Operación Milagro: 700.000 beneficiarios

–        Clientes habituales de Mercal-Pedeval: 17.000.000

–        Personas atendidas en Barrio Adentro: 1.700.000

–        Misión Sucre: 720.000

–        Gran Misión Amor Mayor: 1.120.000

–        Gran Misión Hijos de Venezuela: 1.134.000

–        Empleados públicos: 2.184.000

–        Clientes Banco de Venezuela: 6.100.500

–        Clientes Banco Bicentenario: 5.000.000

–        Fuerzas Armadas, Milicias, Reservas: 350.000

–        Otras Misiones: indeterminado

La Máquina del Gran Hermano. Por supuesto esa Máquina como la de la serie Person of interest no existe  pero en su lugar el gobierno cuenta con  los medios físicos, organizativos, tecnológicos y humanos que cumplen eficientemente la misma función. Para las comunicaciones disponen de las mas de 7 millones de líneas fijas de la CANTV con todos los datos de sus clientes, la dirección entre otros. Además de Movistar, a través de Conatel manejan toda la base de datos de los más de 28 millones de líneas celulares del país . En los países democráticos existen leyes para resguardar los datos personales de sus ciudadanos y que esa sensible información  no se filtre a los entes del Estado o a las  empresas privadas si el usuario no lo desea. Está demás decir que en Venezuela esa garantía no existe. Por lo tanto el Estado dispone de la información completa para ubicar a cada uno de nosotros tanto telefónica como físicamente.

La maquinaria PSUV-Estado. El Partido Socialista Unido de Venezuela, con dos millones de militantes, 15 gobernadores, 264 alcaldes y 91 parlamentarios, es un enorme aparato  con 634.885 patrullas, 13.679 comandos de Campaña y 117.054 testigos de mesa”. Al menos 6.500 motorizados, autobuses y hasta las camionetas de las rutas comunales de los barrios se desplegaron por Caracas con la colaboración de la Guardia Nacional y demás componentes de la FANB. Operativos similares se realizaron en el resto del país. Su objetivo:  buscar a los electores que, estando en los listados, a las 3 p.m. aún no habían votado. ¿Y cómo sabían quiénes eran esos electores? Muy fácil: cruzando el REP con los listados de las diferentes Misiones, clientes de los bancos nacionalizados solicitantes de créditos, inscritos en la Misión Vivienda, pensionados del Seguro Social, etc. ¿Y cómo detectaban quiénes no habían votado?

Sistema de Autenticación Integrado (SAI) El nuevo sistema de identificación se presentó como un sistema de autenticación seguro que almacena las huellas de las personas a las cuales les corresponde votar en la mesa. Se demostró que garantizaba el secreto del voto, pero fue la fuente de información para la maquinaria chavista de saber al minuto quiénes de la lista que cada centro de votación manejaba no habían votado. Una vez detectado que la votación se presentaba “cerrada” se sucedieron las llamadas telefónicas (los robots mencionados por Chávez) “recordándole” al receptor que “como beneficiario de (tal misión, programa, crédito) es conveniente su participación electoral, un patriota lo recogerá en pocos minutos en su casa para cumplir con el sagrado derecho al voto…” De ahí la enorme cantidad de electores que se presentaron casi al cerrar las mesas y la asombrosa cantidad de votos asistidos en ese lapso. Mientras tanto los motorizados recorrían la ciudad disparando ráfagas indiscriminadas para amedrentar a los posibles votantes de la oposición. La Batalla Perfecta.

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