Opinión Nacional

La guerra civil de Chávez

 

Esta tesis del socialfascismo chavista pudiese considerarse como un mecanismo de intimidación de un sujeto con claros signos de demencia al cual no habría que ponerle mucho cuidado sino el suficiente como para estar alerta. Pero resulta, que Hugo Chávez, parte de la teoría del conflicto como medio para alcanzar los cambios sociales. Dicha teoría es propia del marxismo originario y del fascismo como fuerzas políticas que se autoproclaman redentoras de una clase social o de una raza en particular. El problema estriba que ya en el año 2003, Chávez puso en práctica esta teoría con resultados excelentes, dada dicha experiencia la cual lo catapultó en el poder, nada de raro ni de sorprendente seria el replanteamiento de la misma en una coyuntura electoral la cual indica el triunfo de Henrique Capriles como representante de las fuerzas democráticas y progresistas.

 

Recordemos la crisis política de 2002- 2003 y la huelga petrolera. En aquel entonces, era fundamental obtener el control absoluto de la industria petrolera y la mejor y más eficiente manera de lograrlo era crear la crisis sin importar los costos sociales o económicos. Veamos al respecto que dijo Chávez el 15 de enero de 2004 ante la Asamblea Nacional:

“Muy bien, ahora otro elemento que surgió el 2003 y también producto de la crisis, la crisis en el idioma chino creo que se escribe guei-hi y significa crisis o riesgo, peligro y oportunidad. Toda crisis trae eso, por eso es que las crisis muchas veces son necesarias, muchas veces son necesarias, incluso a veces hay que generarlas, midiéndolas, por supuesto. Lo de Pdvsa era necesario aun cuando nosotros, bueno, no es que no la generamos, sí la generamos, porque cuando yo agarré el pito aquel en un “Aló, Presidente” y empecé a botar gente, yo estaba provocando la crisis; cuando nombré a Gastón Parra Luzardo y aquella nueva junta directiva, pues estábamos provocando la crisis.

Ellos respondieron y se presentó el conflicto y aquí estamos hoy. Era necesaria la crisis.”

El peligro es que Chávez piensa que estamos viviendo un momento similar, que los actores políticos son los mismos y que la conciencia democrática está por el suelo como en aquel entonces. Es decir Chávez piensa, como diría un leninista: que las condiciones objetivas y subjetivas están dadas para dar un paso adelante. Ese paso adelante será determinado por la pérdida de las elecciones del 08 de octubre del presente año y como él se cree el predestinado por la providencia para salvar al pueblo no le queda otra salida que jugarse la última línea de defensa, tal como también lo relato ese día en la asamblea nacional cuando expresó:

“hay una línea que se llama la última línea de defensa donde sí es válido eso de que ni un paso atrás, como los rusos allá en El Volga, “no hay tierra para nosotros detrás de El Volga, aquí vencemos o morimos”, era su última línea de defensa.”

Ahora bien el socialfascismo chavista sabe muy bien que van a perder las elecciones el 08 de octubre del año en curso y por lo tanto se le presenta un panorama demasiado sombrío, sobre todo para la dirigencia chavista y militarista involucrada en narcotráfico la cual no tendrá lugar en el mundo donde refugiarse, sabe la dirigencia del socialfascismo chavista que los actos de corrupción que ejecutaron y que los convirtieron en la burguesía bolivariana serán investigados, también entienden que los abusos de poder y de violaciones sistemática de los derechos humanos cometidos durante 14 años , como los casos de sicariato judicial de Aponte Aponte, serán castigado junto a su autor intelectual. La dirigencia corrupta del chavismo sabe que serán enjuiciados por traición a la patria por haber entregado los recursos de nuestro país a las burguesías de Rusia, Brasil, Bielorrusia, Argentina y pare de contar. Saben también, que la entrega de miles de millones de dólares a Cuba, Nicaragua y Bolivia no quedara impune, así como entregar todo nuestro sistema de seguridad a la inteligencia cubana tendrán sus responsables.

Ellos saben muy bien los que les espera, de allí, la generación del miedo en el elector como mecanismo de neutralización para impedir que voten en contra de Chávez o lograr que no voten. La tesis de la guerra civil según la cual si Chávez no gana las elecciones habrá una guerra civil es una burda guerra sicológica que pretende impedir lo que inexorablemente va a suceder y no es más que la salida de Chávez del poder.

Por lo demás, aquí en este país no habrá guerra civil ni nada que se le parezca, por la sencilla razón de que ya el pueblo comprendió la lección del socialfascismo chavista, la guerra civil solo está en la mente de aquellos que tienen miedo de enfrentar una verdadera justicia y responder por sus aberraciones en el poder y esos son los altos dirigentes del socialfascismo chavista que cuantitativamente son muy pocos, el pueblo que alguna vez creyó en la esperanza mesiánica y votó y adoró a Chávez es un pueblo noble el cual fue vilmente manipulado, ese pueblo está ahí y construirá con Capriles la Venezuela del progreso.

Ante la intimidación votos y más votos, ante el chantaje votos y más votos

Dirigente de Avanzada Progresista en el Estado Lara.

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