Opinión Nacional

La transición venezolana

Desde marzo del presente año, circula “La transición venezolana, y la búsqueda de un camino propio” de Jorge Giordani (Vedell Hermanos, Caracas-Valencia). De sencilla prosa, subyacente la necesidad de rendir un testimonio enteramente vivencial, los apuntes bien pudieran sintetizar las “memorias y cuentas” del despacho ministerial a su cargo, cuya difusión y discusión –por cierto- es muy escasa.

Tratamos de un documento de claro y contundente acento político, fundado en la noticia económica. Importante, el autor concibe la “transición venezolana como [una] crisis de legitimación del Estado, como [la] transición [obviamente] política de un régimen político a otro”, para el corto y el mediano plazos (16 s., 26, 41).

Pasamos (ya) del modelo de desarrollo representativo a otro calificado como rentista productivo petrolero, gracias al surgimiento de un nuevo liderazgo, la Constitución Bolivariana, las leyes habilitantes, los diferentes comicios e, incluso, el Plan de Desarrollo Social y Económico 2001-2007, como el “nuevo modelo sociopolítico de tipo socialista anunciado por el propio Presidente de la República [que] requiere de un amplio debate nacional para lograr su exitosa implementación” (144). Por añadidura, estimó decisiva la meta de movilización (electoral) de diez millones de personas, una “cifra de dignidad nacional” (121).

Inspirado en las elaboraciones teóricas de Iván Mészaros y Asdrúbal Baptista para ponderar la presencia social y económica del petróleo, salta velozmente a una versión idílica que no precisa la etapa en la que se encuentra la revolución, más allá de la dudosa periodización de las circunstancias estadísticas. Y es que lo económico ilustra el cambio político y no a la inversa, como también lo ha esperado el país.

Sobresimplificando los acontecimientos, halla en la oposición el mejor pretexto para un gobierno incompetente, en una permanente recuperación que se afinca –incurablemente- en el discurso de la gesta heroica (61, 68). Emplea el conocido tropo del submarino, haciéndole un guiño a la década de los sesenta al aclarar “que no es amarillo” (75), aunque no es precisamente una aventura literaria la personal diligencia que realiza Hugo Chávez para adquirir diez submarinos constantes y sonantes, disfrutando de su reciente estancia en Rusia.

Tratándose de la legitimación del Estado de acuerdo a las premisas de Giordani, inferimos que la crisis no ha culminado, agravada la traición a una democracia de sondeos que echó las bases del actual plebiscitarismo. A la retórica distributiva, desenmascarada por los índices de pobreza, desempleo, deuda o inflación económica, se une al descomunal e ineficaz gasto público, articulador e innovador de la corrupción y el clientelismo, por lo que descubrimos en propiedad una suerte de inflación política, al tratar temas como el sabotaje petrolero, el “auto-revocatorio productivo”, Fonden o asegurar que nos hallamos en una “economía abierta” (57): la palabra política jamás se le lleva el viento.

En efecto, a modo de ilustración, no hay falseamiento impune de la verdad por más verbal que sea: el paro petrolero “pretendió derrocar al gobierno y acabar con el país”, generando desempleo, la caida del producto, la pérdida de ingresos por el orden de $ US 13 mil millones durante 2003, obligando a un “esfuerzo heroico” para la recuperación de Pdvsa, intentado de nuevo con el revocatorio ( 61 s., 64, 68 s., 73, 81). Empero, fue el propio Presidente Chávez el que confesó que había provocado deliberadamente el paro, despidiendo a miles de trabajadores (sin derecho a cobrar las prestaciones sociales), convertida la industria en un gigantesco e inauditable parapeto partidista y, por lo demás, por entonces, ponderada oficialmente la pérdida en $ US 5 mil millones, hubo un resarcimiento entre principios de 2004 y 2006 por la nada despreciable cifra de $ US 103.500 millones, de acuerdo a Héctor Malavé Mata en una obra de significativo título: “La trama estéril del petróleo” (2006).

Por consiguiente, a la violación sistemática e inocultable de la vigente Constitución de la República, los fraudes y ventajismos electorales, las inútiles sobrehabilitaciones, la sola “novedad” de la dirigencia (para) estatal y la inalcanzable meta de los 10 millones de votos que – en rigurosa lógica –los hace “indignos”, sumamos un proyecto socialista que únicamente Chávez conoce, olvidado interesadamente de una definición y de una debate que – por lo menos – legitime su implementación. Valga la acotación, Jorge Giordani oficialmente anunció –por ministro- la convocatoria del poder constituyente para la consabida reforma y, paralelamente, el diseño del plan 2008-2013 (148), probable explicación para un cambio “esencialmente” político que ha de pasar de la “transformación” a la “transustanciación” (139, 150), forzado quizá a una teologización en atención al culto a la personalidad presidencial.

Creemos al autor como un funcionario público serio, discreto y austero que tiene una inmensa responsabilidad, comenzando por distinguirse como uno de los dos ministros que han pasado por el despacho de Planificación y Desarrollo, en medio de la conocida hemorragia de ministerios y de títulares. El prologuista, Gastón Parra, anuncia que la obra de marras inicia una serie de ensayos dedicados a otras materias: llama la atención tal propósito y vocación que, ojalá, podamos comentar posteriormente.

EL BULLICIO IDEOLÓGICO

Es necesario recordar el debate intentado en la campaña electoral de 1998, entre José Rodríguez Iturbe y J.R. Núñez Tenorio, dos calificados académicos igualmente conocidos por sus actuaciones políticas. Ciertamente, el Pepe Rodríguez mostró toda su hondura ideológica y acuciosidad histórica frente a Núñez Tenorio, quien evadió en todo momento una definición contundente de los propósitos de Hugo Chávez y, lo que es peor, se dijo partidario de Jacques Maritain en una abierta burla de todos aquellos que procuraban una perspectiva más responsable, sobria y coherente de los comicios.

El divertimento de Núñez anticipó muy elocuentemente lo que sería la conducta “teórica” del Presidente Chávez, dispuesto permanentemente a Improvisar en la materia, aunque se dice portavoz, formulador y creador de un socialismo de invertebrado adjetivo. Este está pasando de una calculada indefinición, presta a satisfacer los requerimientos electorales de los más diversos pactos, a una más bulliciosa, en las que se suceden nombres y títulos llamativos.

Tenemos la impresión que el Presidente Chávez recibe clases particulares de marxismo, pues, Mariátegui y Gramsci fulguran repentinamente en su horizonte discursivo, por ejemplo, olvidando al autor de aquél “libro” de significativo título, pero olvidado autor: “El oráculo del guerrero”. Dieterich y Chomsky se asoman, pero el galopante atropello de los nuevos autores dicen hundirlos en las madrugadas heroicas de palacio.

De las flaquezas y debilidades de las propuestas del sector ahora oficialista, sobran los testimonios. Jamás hubo indicio alguno de una postura consistente, porque Núñez –al parecer- no prestó la atención debida y, menos, discutió sobre el futuro ensamblaje de la sociedad, conforme con los prejuicios y estereotipos que inspiraron el diagnóstico hecho sobre los consabidos cuarenta años del Puntofijismo: importaba más la operación política, práctica e inmediata, traducido en un pronto arribo al poder, que las disquisiciones que los distrajeron supuestamente en la década de los sesenta.

Especialistas como Gonzalo Barrios-Ferrer lo advirtieron en su momento, con ponderación y equilibrio: “Los Bolivarianos intentaron sin duda la elaboración de una interpretación de la crisis venezolana, pero, a diferencia, incluso de los sistemáticos o concretos planteamientos de la experiencia militar nacionalista del Perú, el proyecto carece de consistencia mínima y es notablemente vulnerable en sus referencias históricas y conceptuales” (Revista Mundo Nuevo/Caracas, USB, nrs. 71-72 de 1996).

Se dirá que nadaron demasiado para llegar a la orilla del marxismo más atrasado: el cubano. Por lo demás, no sabemos de una obra profunda y novedosa, convincentemente marxista, y –lo más irónico- creemos que hay mayor conocimiento del marxismo mismo en la derecha, si abusamos de la nomenclatura, a juzgar por Emeterio Gómez o Aníbal Romero.

Sobrada razón tuvo Rodríguez Iturbe casi diez años atrás, al igual que la divertida cautela de Núñez Tenorio. Hubieran reido Salvador de la Plaza o Rodolfo Quintero desde el balcón de una ortodoxia leninista, pero seria, de lo que hoy acontece en el poder.

ENUNCIADOS

LA LIBRERÍA DE TERESA: cae otra de las referencias caraqueñas. La Monte Avila del Teatro “Teresa Carreño”, sobria, ordenada, diversa y hasta de grato ambiente musical, cede sus espacios a “Librerías del Sur”, denominación sustitutiva de “Kuai-Mare” (¿término maltés, irlandés o australiano?). Tenía razón Milagros Socorro al advertirlo semanas atrás: “señor, pero ésta también es una librería del Estado”, me respondió uno de los empleados de impecable… MINPOPO CULTURAL: No satisfizo la respuesta del ministro de Cultura. Se trata de una imprentas capaz de expulsar 20 millones de ejemplares al año, con la inspiración de un solo libreto. Tenemos la mejor opinión de Carlos Noguera, magnífico narrador, al frente de la Editorial Monte Avila, pero ya se nota el contraste del catálogo de la editorial entre un pasado plural y un presente unforme. Minpopo, al fin y al cabo, bajo un hartazgo gutembergiano, anegará las vitrinas u obsequiará a la clientela relacionada, con títulos que instruyan en el culto a la personalidad presidencial, aunque a veces se cuelan rarísimas excepciones: detalles más, detalles menos, disfrutamos recientemente de los textos de Anabel Petit y Alvaro Martín Navarro en torno a Evencio Castellanos y Juan Nuño, respectivamente (2006). Por cierto, la discografía de Castellanos está muy solicitada por estos días. Acotemos que ronda un fantasma: el de la sentencia fidelista de principios de los sesenta advirtiendo que dentro de la revolución todo, fuera de la revolución nada, así se trate de la literatura. Nuestros Heberto Padilla están pendientes …DE PA´TRAS Y DE PA´LANTE: otro ejemplo más, acierta la nota editorial de la última edición de la revista “Sic” (nr. 695 de 06/07). Precisa declaraciones y fechas en las que Hugo Chávez halaga a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, incluyendo las posturas con motivo de los sucesos de abril de 2002. Ahora la condena sin más… CURIOSO: en aviso pagado (Ultimas Noticias/Caracas, 24/06/07), Gustavo Arráiz, detenido en la Disip-Helicoide, dona dos lotes de terrenos por el orden de 180 mil metros cuadrados, ubicados al lado de la autopista del Este, para la construcción del centro comercial más grande de Latinoamérica… TIEMPOS MODERNOS: Alfredo Escalante presentó en su acostumbrada emisión radial de los domingos, el último disco de Bob Dylan. Comentarios muy sentidos, nos permitieron regresar a la radio como en los tiempos viejos, fuera del estresante y atropellante comentario político del momento… HEMEROGRAFICAS: Manuel Pérez Vila versaba sobre la disciplina militar en Carabobo (El Nacional/Caracas, 09/06/71); Héctor Mújica (Tribuna Poipular/Caracas, 18/12/69) y José Herrera Oropeza (El Diario de Caracas, 13/01/80), sobre la política militar; la revista “Summa” debatió sobre la televisión venezolana, incluyendo un Café de Redacción con Renny Ottolina (nr. 61 del 01 al 16/11/72). Alvaro Silva Calderón insistió: “Tampoco tiene sentido político un aumento del precio de la gasolina. En momentos de crisis la estabilidad social es muy sensible y en ella influye especialmente el precio de los combustibles y su consecuencia inmediata” (Punto/Caracas, 21/02/90): por cierto, ¿qué pasó con el anuncio del aumento de la gasolina hecho por Hugo Chávez a principios del presente año?…MERCO-IMPROVISACION: al Presidente Chávez se le antojó literalmente sacarnos de la CAN y, ahora, no lo recibe MERCOSUR, fijándole nada más y nada menos que un plazo …¿FILTRACION DELIBERADA?: circula un papel presuntamente contentivo de las intenciones presidenciales para la reforma constitucional. Valga preguntarse si no es el mismo mandatario que acordó su filtración para “alborotar el avispero”, pues a todas luces ha sido una práctica recurrente en estos ocho años la de tender un “peine” a la oposición…LUTO: recordamos nuestra adolescente atención a la revista “Resumen” por las entrevistas y notas relacionadas con Iván Pulido Mora, recientemente fallecido. Hoy escasea la voz calificada y aceptada de quienes –antes – marcaban pauta para el debate, por lo menos, con la suficiente audiencia pública …¿MUJERES AL PODER?: me resisto a creer que la señora Kirshner tenga por único aval la de ser esposa del Presidente de la República Argentina para sucederlo, pero ocurre. Indica muy bien, independientemente de su condición de mujer, la crisis de un liderazgo político. Por cierto, en Venezuela son muy pocos los alcaldes y gobernadores que no piensan ser relevados por la cónyuge para asegurarse no-sabemos-qué-cosa, y bien valdría legislar en un futuro sobre el nepotismo… LOGICA DEL PUEBLO: entrevistada por William Echeverría, la estudiante Yasmín Chaurán apeló en todo momento a la lógica del pueblo. Evidentemente, la monopolizan los que pueden defenderla con las armas y el dinero, inferida la importancia de gozar del poder…OZ DE ASTURIA Y ELENA DE GALLEGOS: celebramos el Príncipe de Asturias para Amos Oz y la premiación con el «Rómulo Gallegos» de Elena Poniatowska, a quien aprendimos a leer por noticia de Octavio Paz de años atrás….

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