Opinión Nacional

Luego vuelvo por el vuelto……

(%=Image(6517575,»L»)%)No terminaremos nunca de tener sorpresas y quedar atónitos, cada vez que uno obligada o voluntariamente tiene que oír al señor que dice nos gobierna. Es tal la sarta de disparates y vociferaciones incoherentes, que se comienza por entender el porque con santa paciencia, la manada de palurdos que habitualmente le acompañan aparecen en las cámaras como adormecidos o hipnotizados, aplaudiendo como en esos programas de viejos tiempos, en los que al sacar el cartelito “ aplausos” el público estulto que normalmente colma esos escenarios, sin tener fin útil alguno que no sea el de aparecer alcahueteando al pseudo líder, candorosamente palmeteaban como si se tratara de baile de gitanas en las cuevas de Granada, para cesar en su actividad tan pronto el apuntador del show, saca el de “silencio” para que también como manada de borregos, o monos pendientes de ganar una banana, detienen sus manos y cambiaban sus rostros plácidamente.

Ya uno no sabe que disparate no saca de bajo de las mangas nuestro gran comediante barato, propagador de lo que él llama socialismo del veintiuno, para no denominarlo, como en propiedad sería “disparates de políticos imitadores de socialismo barato”.

El tipo es de tal calaña, que sin siquiera pestañear usa, malogra, potencia y degrada términos, instituciones y conceptos, sin pensar siquiera en los berrendos disparates que profiere su gañote.

Le oíamos perplejos a su regreso en estos días del gran encuentro de los neo lideres sudacas, decir altaneramente que a él nadie lo sacaba del gobierno, ni con votos, ni con golpes, ni a las buenas ni a las malas, y que si se lo hacia de cualquier manera, legítima o ilegítimamente, el se vería precisado a convocar un nuevo plebiscito con el propósito de que Juan Pueblo como árbitro final escogiera definitivamente si querían que él se quedara por seis, doce o más años, y se acabó, sin importar cual sean los resultados o no de elecciones. Como es fácil comprender, realmente como que no tiene sentido eso de prestarse a concurrir a elecciones, con pensadores democráticos tan importantes como de quien les vengo hablando. Todo, una vez más será una gran farsa.

A buen entendedor sobran palabras, el hombre ya resolvió atornillarse, como gendarme necesario en la silla Mirafloriana, como el venezolano indispensable.

Y no todo quedó allí, pues como buen irreverente, pretende ideo logizar en cualquiera y todos los campos posibles. Con y ante el pleno del escenario de ignorantes que le sigue, se da lija y bomba, no importa si sabe o no de lo que habla, ni si habla o no de lo que menos sabe.

Decía textualmente confundiendo conceptos elementales de economía, política y sociología, que cuando se satisfacían las necesidades ingentes de un pueblo o de los ciudadanos, no cabía utilizar las figuras capitalistas o neoliberales de “préstamos, créditos, adelanto financieros ni similares», simplemente que tales erogaciones de haberlas no eran retornables en moneda sino en beneficios sociales, es decir que no eran ni debían confundirse con esas aborrecibles figuras de préstamos a interés, del mundo capitalista.

Olvida el tan deslustrado caballero la simple diferencia entre satisfacción de necesidades públicas, o mas claramente deberes del Estado, con operaciones financieras ,por demás existentes en regímenes socialistas o capitalistas, ordinarias entre sujeto a sujeto; o entre sujeto con intermediarios de la economía normal.

Olvida también tan ilustrado ciudadano el grave dislate que constituye entregar reales a dos manos, sin que lo sea en programas de gobierno, pero disimulados bajo el manto de PYMES, Banco del Pueblo, Banco de la Mujer, Cajas Rurales, apoyos a cooperativismo o empresas de contenido social o disparates similares, donde si se dispendian los fondos hay responsabilidad administrativa y penal a todas luces, y se pretermite por igual, que en su bien llamada “bicha”, se consagra hoy la no prescripción de delitos contra la cosa publica, y ello comporta que tarde o temprano, cuando termine toda esta pesadilla, en el 2006, en el 2012 o cuando corresponda, será él uno de los presos por excelencia, y estará donde siempre debería haberse quedado, cumpliendo condena por alguno de los disparates, absurdos o barbaridades cometidas o propiciadas por su ingenio.

Pero no importa cual grande sea el disparate que diga, ni tampoco que sea menester medir sus graves e ingentes consecuencias, por ejemplo sosteniendo tan zopencas barbaridades, dice e induce a ese pueblo mequetrefe y analfabeto que le sigue, materialmente, a que si tiene necesidades, el tiene derecho bajo cualquier forma, a que alguien se las satisfaga, con o sin remunerarlas, haciendo o no alguna labor útil que remunere sus esfuerzo, sino sencillamente, los entes públicos que manejan dineros, llámense entes financieros del estado, bancos populares, comunales, provinciales, de la pequeña o desordenada empresa, con o sin fondo de barriles, pues esos reales los entrega el tiranuelo de turno, para hacer demagogia, y para que no sean nunca más repuestos, debe atenderlas y entregar los fondos que sean menester , sin importar cuando, como ni donde deben retornarse.

El erario público no es un fondo financiero para acometer la satisfacción de necesidades colectivas, sino un saco roto o barril sin fondo, que quien esté mandando usa y dispone a sus anchas, sin tener que rendir cuenta a nadie, sino provocar que unos cuantos estén contentos, sean o no merecedores de ese apoyo económico ni importar para que se destinan tales erogaciones.

En fin , el país, es un gran zafarrancho, manejado por un ser absoluta o relativamente ignorante, hasta en los mas sencillos conceptos, y el resto del país pensante debe y tiene que soportar tal situación, porque él tiene embelezado e hipnotizado a la manada de berrendos, cuales zombis tras una ilusión de una revolución que no es mas que una triste involución de un país, que cada día está mas abajo y más atrás, que su estado de madurez etaria en comparación con el resto de la comunidad de países de su entorno o del mundo en general.

Esta bien que un ignorante vocee su infeliz situación de analfabeta y falta de criterio, pero esas impertinencias y desaires no pueden ser el estilo de una persona que seriamente pretenda gobernar un país por desordenado o privilegiado que sea y menos si pretende codearse con sus pares de otros países, que aún con menos tradición de civilización demuestran ser mas sensatos en la expresión de sus criterios y conducción de sus respectivos países.

Y lo peor, una vez mas usando la filosofía popular de la refranería castellana es que debemos recordar siempre qué: “Palo que nace torcido, ni que le amarren horqueta”. La conducta de Chávez siempre será la misma, fanfarrón, bocón y absolutamente ignorante en todo lo que atañe a una gestión de gobierno.

Ojo, y no es que deje de hablar lo de la camisa roja y el pantalón negro, porque me gusta la combinación, o porque se olvidó, sino por que quiero aprovechar ese tema para el espacio de otra opinión donde me refiera al desparpajo y burla que todo ello conlleva. En efecto, hay que tener riñones o tupé , como decían los viejos caraqueños, para meter el cuento de las cincuenta camisas, y lo del ahorro con sus vestimentas, cuando ya todos conocemos que la infidencia de un diputado no agraciado por los favores del gobierno, nos ha permitido conocer las pingues y escuálidas facturitas de sus trajecitos y corbatas.

Allí les dejo esto, luego vuelvo por el vuelto.

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