Opinión Nacional

¡No mates a mi papá, por favor!

EXORDIO: Ya estoy cansado de que se me agüen los ojos cada vez que oigo el clamor y el dolor de madres, padres, hijos, hermanos, ante el asesinato vil y despiadado que ha desatado la delincuencia nacional en contra de los que tuvimos la mala suerte de vivir, en esta época, en este país. Estoy conmocionado con la muerte de la jovencita Nayivi, una estudiante de la UNELLEZ Barinas, hija de un comerciante árabe ampliamente conocido por esta sociedad como “Simón” quien como inmigrante llegó a Venezuela hace mas de 30 años y que con un pitico recorría las calles de Barinas gritando “Zapatero” para remendar los calzados de todos. Nos consta como con mucho esfuerzo logró construir un negocio frente a los bloques de la Palacios Fajardo de esta ciudad de Barinas donde continuaba con su oficio de zapatero y vendía electrodomésticos para honestamente vivir. Simón conformó una linda familia se casó con una venezolana y tuvo un grupo de lindos hijos a los que les inculcó valores y los encaminó por la vía del estudio para que superaran los embates de la vida por los que él pasó. Hace pocos días su negocio, donde también funciona su hogar, fue blanco del vil ataque de dos delincuentes, uno de ellos sometió a Simón y se lo llevó hacia el piso superior mientras otro mantuvo a su hija amenazada con un arma de fuego en la planta baja. Al parecer Simón ante la impotencia de enfrentarse a perder lo que con tanto sacrificio había construido pues hizo resistencia en contra del delincuente que lo escoltaba y éste desesperado llamó la atención del otro para que lo auxiliara pidiéndole que lo matara. Su joven hija quien se encontraba en el piso inferior bañada en lágrimas ante la crisis, le gritó al delincuente “No mates a mi papá, por favor” pero el delincuente hizo caso omiso y se decidió a subir a auxiliar a su compañero por lo que la joven trató de impedirlo resultando en que despiadadamente y sin consideración alguna este desalmado le propinara varios disparos en su inocente humanidad. Simón al oír los disparos olvidó al otro delincuente y bajó a ver qué sucedía mientras los malhechores huían por las detonaciones. Al llegar al piso de abajo pudo notar como su pequeña hija, su esperanza, yacía en el piso en un charco de sangre aún con vida, al acercársele pudo solo escuchar sus últimas palabras cuando entre lágrimas le preguntaba, ¿Papá, estas bien? para luego fenecer en sus brazos entre el dolor y la desesperación de Simón que no tuvo otra alternativa que ahogarse en el llanto ante aquel drama. ¡Dios mío! No hay razón, me niego a aceptar que vivimos en una sociedad de monstros, que hallan seres que puedan crecer siendo tan animales. Yo puedo justificar que hayan delincuentes que por la crisis en la que han hundido a este país tengan la necesidad de robar para sobrevivir, pero no entiendo cómo es que no valoren su vida y mucho menos la de los demás. Definitivamente el problema se escapa de nuestras manos y creo que nuestro sistema jurídico y judicial tiene mucha culpa en ello, 30 años de prisión no me parecen a mi suficientes para castigar un despiadado crimen como este, el castigo hacia estos animales no puede ser tan leve, esto obliga a que debemos empezar a pensar en penas de mayor incidencia, estoy seguro que si Simón tuviera la espada de la justicia en sus manos y le tocara juzgar a este indeseable no tuviera otra condena que no fuera su muerte. Claro, ante Dios sería un pecado quitarle la vida a otro ser por las razones que sean pero lo que si nuestra sociedad debiera asegurarse es que un monstro como éste no vuelva a convertirse en una amenaza para nadie más y por ello debería pasar el resto de su perra vida así, como un animal, encerrado en una jaula hasta que Dios quiera. No pueden ser 30 años el castigo máximo, debemos hacer los cambios jurídicos para elevarlos indefinidamente porque un desalmado como este no tiene vida para pagar el dolor de una familia que vivirá marcada por el resto de sus días en el más profundo lamento. No tienen excusas. ¡Basta ya! Tenemos que unirnos todos para salir de esto.

REPLICAS: En un acto de verdadera justicia quiero reivindicar la denuncia que se publicó en esta columna en contra de la Sra. María Devia, funcionaria por más de 20 años en el SENIAT y quien fue acusada de haber cometido ciertas irregularidades que no fueron precisadas. María manifiesta que estas denuncias no son más que actos de retaliación ante su posición de acusar al Consejo Comunal de la Raúl Leoni donde reside por haber ejecutado una obra asignada con una empresa fantasma con la finalidad de que algunos de sus miembros se beneficiaran personalmente de su ejecución. Esto no es nuevo y ha sido el aporte que ha hecho Chávez a la delincuencia en este país, sembrando la corrupción en las bases de la sociedad misma con esto de convertir a las organizaciones comunales en contratistas con el fin de comprarles la conciencia. Discúlpanos María actitudes como la tuya son las que necesitamos para vivir en una Venezuela decente.

OTRA REPLICA: Ante las denuncias que se publicaron el joven Eliomar Rojas, Abogado, manifestó que ha sido por 4 años funcionario público y ahora se desempeña como Coordinador de Alcaldía del Municipio Pedraza en la Parroquia José Antonio Páez (San Rafael de Canaguá), manifiesta de que no solo tiene como ingresos el sueldo de funcionario de la Alcaldía sino que en sus tiempos libres se dedica a ser comisionista en la venta y compra de fincas la cual le produce mejores ingresos que su salario y le ha permitido (documentos en mano) adquirir una sola parcela desde hace aproximadamente dos años. Desmiente haber sido despedido por parte del Alcalde y continúa coordinando para la Alcaldía esta parroquia, por lo que agradece que los que quisieron desprestigiarlo que la próxima vez averigüen bien sus denuncias y presenten pruebas de la misma porque en lo personal se ha desempeñado limpiamente en cuanto a lo que corresponde a los funcionarios públicos y pone ante cualquier persona que lo requiera el origen de sus bienes para aclarar cualquier duda.

MÁS REPLICAS: Leopoldo Antonio Meléndez, presidente del Banco Comunal del Consejo Comunal “La Manga” de la Parroquia José Antonio Páez (San Rafael de Canaguá) del Municipio Pedraza manifiesta que lo denunciado acerca de que les bajaron 600 millones para una obra de electrificación es falso ya que según constancia de rendición de cuenta ante el Instituto Autónomo de la Vivienda y Equipamiento de Barrios del Estado Barinas (IAVEB) la cantidad asignada fue de 210.740,90 Bs.F, para ejecutar una obra de electrificación en el casco de la población de San Rafael de Canaguá por lo que es falso de que no se ejecutó y en documento presentado quedó a satisfacción de este instituto dejando aclarado que no hubo objeción alguna. El Consejo Comunal pone a la orden de todos los ciudadanos las rendiciones de cuentas de las obras que ejecuta y aclaramos que el Sr. Eliomar Rojas no tuvo en lo absoluto nada que ver con la administración de los recursos
EPÍLOGO: Hoy se cumplen 194 días desde que este gobierno me allanó mi casa, me robó mis computadoras y mis armas de trabajo con la intensión de arruinarme y me mantiene privado de mi libertad, no obstante, mientras lo decidan, esta columna se seguirá publicando, la próxima semana más denuncias y otras menudencias. Conviértase en mi detective, envíeme sus denuncias a mi correo electrónico

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba