Opinión Nacional

Polémica jurídica

“Donde hay justicia no hay pobreza”

Confucio

UN GRAN GUISO EN LA SALA Nº 7 DE LA CORTE DE APELACIONES DE CARACAS. En anteriores columnas hemos informado sobre la existencia del un gran guiso en la Sala Nº 7 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, donde hasta ahora solo aparecía involucrado el juez Samer Richani Selman. Nuestras fuentes nos acaban de confirmar que a pesar de su bajo perfil, también el juez Maikel Moreno entró el guiso. Ahora aparece como otra ficha de Julio Macaren. Es la carta silenciosa de que dispone el lobista. Al quedar en evidencia, suponemos al igual que Richani, se inhibirá, más aún, sabiendo que a quienes se pretende afectar con este “estofado” es a los mayores financistas de la publicidad del gobierno, como lo es La Tele, Vallas Vepaco (que tiene instaladas más de tres mil y que son rojas rojitas) y el Grupo Imagen. Lo más sorprende en este caso, y que revela la descomposición en esa Sala, es que el Juez Ponente, Jesús Orangel García, ya tiene guisado a sus compañeros de Sala. Nos aseguraron nuestros informantes, que éste ya tiene lista la ponencia a favor de su mejor postor. Afirman que dejará a los demás por fuera, puesto a que ya le habrían sido satisfechas sus pretensiones económicas. Tenemos testigos de algunas de esas reuniones de García con apoderados de Macaren. Se han reunido y hablado del caso, sin la presencia de las partes, circunstancia que es causal de destitución y así será denunciado. A Carlos, uno de los abogados, Orangel le dijo que todo estaba listo, pero que había que darle un parao a esta columna y que él sabía quien daba la información. El abogado sorprendido le dijo que eso era pura paja, que no sabía de donde salía todo eso. Hay testigos de este encuentro, por lo que el juez Orangel García podría ser enjuiciado penalmente. Para rematar, todo el mundo sabe que tiene otra causal de inhibición que no es otra que fue contraparte de Hugo Albarran, por mucho tiempo en el caso de Óptica Bert, y existen pruebas de esta inmoralidad. ¡El que tenga ojos que vea! Orangel ha sugerido al grupo de Macaren que se afinquen en que no se realizo audiencia ante el Juez de Control y con este motivo es suficiente para revocar la sentencia. Evidentemente que el juez Jesús Orangel subestima a sus adversarios, quienes tienen bajo la manga una sentencia con su ponencia, y con las firmas de la Dra. MILENA NOGUERA y MIGDALIA BELTRAN, que dice así: “…PONENTE: DR. JESÚS ORANGEL GARCIA. CAUSA Nº SA-5-01-887, fecha 14/01/02. …A los fines de decidir, este Tribunal Colegiado observa:…El Juez Cuadragésimo Sexto de Primera Instancia en Funciones de Control del Circuito Judicial del Área Metropolitana de Caracas consideró que a presente investigación se encontraba suficientemente completa e integra, lo cual conllevó a estimar que estaba plenamente comprobado el motivo de la solicitud de sobreseimiento; vale decir el Juzgado A-quo estaba claro con respecto a la solicitud y a la causas invocada, no requiriendo la convocatoria de la audiencia a la cual hace referencia el artículo 323 del Código Orgánico Procesal Penal, siendo esta una potestad del Juez, sin que pueda decirse que tal circunstancia conculca los derechos de aquel que se considere afectado. Razón por la cual lo procedente y ajustado a derecho es declararla SIN LUGAR…” (Contra esta providencia judicial se anunció Casación y fue declarado sin lugar). Esta sentencia será otra prueba fundamental en el juicio penal y en el disciplinario que se le intentará a este señor. Para este próximo jueves está fijada la audiencia, donde se pretende consumar el delito, sobre este tema seguiremos informando.

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¡PRESIDENTE! VENEZUELA ASPIRA UN PODER JUDICIAL SABIO, IDÓNEO, PULCRO, TRANSPARENTE, DECENTE Y HONESTO. Por décadas los venezolanos hemos anhelado la existencia de un Poder Judicial sabio, idóneo, pulcro, transparente, decente y honesto. En la búsqueda de ese objetivo y desde los diversos medios de comunicación donde nos han tocado escribir sobre el tema judicial, hemos dedicado años de lucha y sacrificios tratando de lograr para Venezuela una justicia más o menos funcional y honesta, en la cual se privilegien los valores éticos y los criterios jurídicos, y no los intereses políticos o económicos al momento de decidir los asuntos que les son sometidos a su consideración. Durante años hemos escuchando decir que los palacios de justicia en nuestro país son una especie de mercados persas, donde se compran y se venden sentencias, cual si las mismas fueran mercancías que se ofrecieran al mejor postor, pero siempre hemos tenido la esperanza de que este estado de cosas tiene necesariamente que cambiar. Luego de toda aquella alharaca que ocurrió en el Poder Judicial cuando intervino la Asamblea Nacional Constituyente, creímos que el sueño de los venezolanos se vería realizado, que Venezuela tendría un ejemplar sistema judicial. Lamentablemente el tiempo ha llenado al país de frustraciones. Hoy la administración de justicia padece graves problemas. Además de los comunes a toda la sociedad, están los propios, tales como la postración del Poder Judicial por la existencia aun de un elevadísimos porcentaje de jueces provisorios, que como tales son más manipulables que los otros, esto sumado a que la incapacidad reinante por los juzgadores improvisados, que en muchos casos mantiene paralizadas las causas, ya que no saben cómo hacer las cosas. Y si a lo anterior le sumamos que el fenómeno de la corrupción aparece acentuado en comparación con épocas anteriores, nos daremos cuenta de la dramática situación que vive nuestro Estado de Derecho. En ese pasado reciente estuvimos en la primera línea en la lucha por la reforma judicial, lo cual nos da autoridad moral para afirmar que en estos últimos ochos años, las cosas han empeorado. Con todo y los terribles vicios que había en la llamada “Cuarta República”, podemos afirmar hemos ido en un franco retroceso. Vamos a citar sólo algunos puntos donde afincamos estas afirmaciones: 1.-) Antes había cierto contrapeso entre la Corte Suprema de Justicia como cabeza del Poder Judicial, y el Consejo de la Judicatura como gobierno, vigilancia, disciplina y administración del mismo. Es cierto que los partidos invadieron a este organismo y lo llevaron a la perversión de que dos o tres grupos se repartían las prebendas, los nombramientos y demás, pero el remedio fue algo similar al del chiste de quien vende el sofá porque en él su mujer practicaba la infidelidad. La Constitución del 1999 vendió el sofá al eliminar el Consejo de la Judicatura, y en vez de lograr con ello erradicar el mal, lo profundizó al entregarle todo el poder al Tribunal Supremo de Justicia, pues un grupo interesado y que en ese momento estaba en el lugar preciso, tomó por completo las riendas del Alto Tribunal y eso implicó el control de la Inspectoría de Tribunales y de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura. Es decir, toda la supremacía jurisdiccional, disciplinaria, presupuestaria y de los nombramientos. Luego de la caída de Luís Miquilena, esa práctica fue heredada por los grupos rapaces que le sucedieron al primero, hasta llegar a lo que vimos con el escandaloso caso del defenestrado magistrado Luís Velázquez Alvaray y compañía. 2) Antes había tres o cuatro tribus que dominaban la escena, ahora hay una sola que lo controla todo. No se puede ser juez si no se pasa por el filtro de ellos. Quien no se alinea es hostigado mediante inspecciones constantes con las que prácticamente se fuerza su salida para darle el cargo a un incondicional, sepa o no de derecho. 3.-) Los concursos están sujetos a una infinidad de triquiñuelas dirigidas a que los de la tribu sean los que se queden. 4.-) Se han venido llenado las vacantes con jóvenes recién graduados que no tienen la menor idea del oficio de juez. 5.-) Se implantó una política de “todo el dinero para el TSJ y migajas para los demás tribunales del país”. En efecto, todos vemos cómo en el Alto Tribunal se dispone de ingentes recursos para sistemas de seguridad computarizada, rayos láser para abrir las puertas, plata a montón para obras, un ejército de funcionarios parapoliciales, casi treinta millones de bolívares mensuales por magistrado, decenas de auxiliares para cada uno de ellos, vehículos, gastos de representación, gastos y pasajes para el exterior. etc., etc., etc., mientras que en los casi mil cuatrocientos tribunales que funcionan en el país, donde el grueso de la población va en búsqueda del servicio justicia, carecen hasta de lo más elemental, pasando por aun míseros sueldos para jueces y empleados. 6.-) La cúpula judicial del Tribunal Supremo de Justicia aparece haciendo y deshaciendo jurisdiccionalmente, sin atenerse a preceptos jurídicos universales. Reina la anarquía entre las Salas y entre los propios magistrados, hay algunos de estos que tienen comprobada participación en estafas y fraudes, y otros de quienes ruedan alarmantes historias de sus ejecutorias cuando abogados en ejercicio, o de su vida privada que trasciende al público. Es un desprestigio como antes nunca se había visto, y eso cuestiona la imagen que debe irradiar la administración de justicia, sobre todo su más alta dirigencia, y, 7.-) Los mecanismos normales para enjuiciar a los magistrados que se establecieron en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en la práctica anulan toda posibilidad para que tal cometido se pueda llevar a cabo, a menos que la orden venga de arriba, como sucedió con Velázquez Alvaray. Es decir, se saben dueños de la más absoluta impunidad. Por todo esto señor Presidente… Venezuela aspira un Poder Judicial sabio, idóneo, pulcro, transparente, decente y honesto.

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ENVIADOS A TOCORON SUJETOS QUE EN MARACAY ASALTARON LA QUINTA DEL DOCTOR MOISES RENDÓN OROPEZA.- Seis delincuentes, entre ellos un menor de 17 años, tuvieron la ocurrencia de asaltar la vivienda, nada menos que del destacado abogado aragüeño Moisés Rendón Oropeza, ubicada en la parte alta de la urbanización El Castaño. El hecho ocurrió el viernes pasado en horas de la mañana. Luego de someter al profesional del derecho, junto a su esposa e hijos, los maleantes cargaron con joyas, laptop, celulares, cámaras de video, etc, además de las escopetas del personal de vigilancia. En tiempo record, funcionarios de la Policía de Aragua, al mando del Comisario Álvaro Castellano, dieron con el paradero de cuatro de los malhechores, cuyos nombres son: Palomino Marín Norlan Vidal (24), Wilfredo Enrique Ibarra Macarena (23), Leonel Guideman Cristian Baena (20) y José Abrahán Medina Martínez (20) Dos huyeron, pero están plenamente identificados, tanto que Eduardo José Aguilera Contrera, C.I N° 18.945.632, es buscado vivo o muerto. También en tiempo record, el doctor Moisés Rendón logró que mediante la intervención de los fiscales 1° y 17°, Luís López Indriago y Francis Schleepfer, respectivamente, la jueza Segundo de Control, Galmir Gerratana Cardozo, dictara medida privativa de libertad contra este cuarteto de pillos, por lo que ya están en Tocorón. El doctor Rendón Oropeza dijo que se constituirá en acusador, con la intención de lograr una larga condena para quienes osaron asaltar su hogar y causarle semejante angustia a su familia. Luego del hecho, el abogado redobló la vigilancia armada en su quinta. Creo que si este sexteto de bandoleros hubiese sabido antes con quién se iban a meter, jamás se les hubiera ocurrido asaltar esa quinta. Ahora que se atengan a las consecuencias.

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