Opinión Nacional

Sobre la ecuación nazis=Israel, de la A a la Z

En un debate, como en una pelea de boxeo, hay golpes bajos. En el boxeo son castigados, mientras que en el debate sobre el conflicto palestino israelí son premiados y ganan la pelea. El más bajo y premiado: equiparar a los nazis con el gobierno israelí.

Este argumento es popular por varias razones. Primero, es una falacia de elusión de la carga de la prueba, que consiste en no aportar razones que fundamenten la conclusión o en pretender que las aporte el oponente. Un ejemplo de la televisión local sería Mario Silva diciendo: «Los judíos que no están involucrados en la conspiración, deberían decirlo.» La carga de la prueba recae sobre quien lo afirma pero pocos exigen que se cumpla esta norma. Quien usa la falacia lo hace gratuitamente.

La equivalencia nazi-Israel suele pasar sin respuesta sobre todo si consideramos la razón número dos: este argumento falaz tiene un efecto silenciador para el lado que defiende a Israel, porque la analogía es tan horrenda que la mayoría de los debatientes concluyen que con afirmaciones así no se puede debatir. Miran a su alrededor y esperan que, como en el boxeo, un réferi mantenga ciertas normas y límites. Pero la contraparte lanza la falacia, sin consecuencia alguna, y el lado israelí queda mudo de ira y dolor.

Tercero, es una falacia de mucho consuelo para los europeos que se sienten culpables por su participación en tantos crímenes en la Segunda Guerra Mundial. Si incluso el Estado Judío es nazi, entonces todos tienen el derecho de serlo.

La mejor manera de acabar con una falacia es inundándola de luz. Por doloroso y sagrado que sea el tema, por insultante y espantosa la afirmación, se debe tragar en seco, respirar profundamente y con la dificultad y el tiempo contado, responder.

El que sigue es un ejercicio que busca las diferencias que desenmascran la falacia. Son 26, una por cada letra. Podrían haber sido 365, por los días del año, pero el espacio impone límites. De ninguna manera es una lista exhaustiva, pero muestra que incluso limitándose a 26, se consiguen las grandes discrepancias.

A. Auschwitz: Fue construido con la intención de eliminar el mayor número posible de seres humanos. No existe, y la contraparte tendría que demostrarlo si dijera lo contrario, tal lugar hecho para aniquilar a los palestinos.

B. Btselem: En ningún momento de la historia nazi se conformó, o se permitió, una agrupación como Btselem, que denuncia y busca hacer respetar los derechos humanos de los palestinos. Esta organización israelí critica las acciones israelíes, dejando de lado el contexto de guerra entre los dos grupos. Btselem y organizaciones parecidas exigen de los israelíes un comportamiento nunca antes requerido en los países árabes hacia las minorías. Y por supuesto nunca nadie se atrevió a exigirlo en la Alemania nazi.

C. Cantidades: Una de las dificultades al responder a la falacia que nos ocupa es la enorme diferencia en la cantidad de personas muertas. A un debatiente sensible le resulta un tema escabroso, por cierto que sea. Los nazis asesinaron a seis millones de judíos. Los judíos europeos a su vez mataron (en defensa propia) a contados nazis. En el conflicto palestino israelí, en cambio, ha habido muertos en ambos lados. Desde el comienzo de la segunda Intifada en el año 2000 han muerto 3700 palestinos a manos de los israelíes. Desde septiembre del mismo año han muerto 1170 israelíes. Hay quien dice que si hay más palestinos que israelíes asesinados es prueba de que el lado israelí es más sanguinario y por tanto nazi. Lo único que esto prueba es que el lado israelí se ha vuelto hábil en evitar atentados terroristas, valiéndose de recursos como vallas de seguridad.

D. Dinero: Israel le da al gobierno palestino dinero. Incluso le ha provisto de armas, que han sido utilizadas luego contra algunos israelíes. La pregunta sería: ¿Los nazis les dieron dinero a los judíos? No, los nazis robaron a los judíos dinero, propiedades y hasta obras de arte. Los israelíes les dan dinero a los palestinos. Es más, no existe grupo humano que reciba más dinero de más países que los palestinos.

E. Ehud Barak: Si Israel es igual a los nazis, ¿Ehud Barak sería igual a Hitler? ¿O Itzhak Rabin a Hitler? Pero Hitler nunca ofreció un plan de paz a los judíos según el cual estos pudieran vivir, ni separados ni junto a los alemanes. La única solución ofrecida fue la solución final.

F. Fallecidos, terroristas: Dentro del tema de las cantidades, por demás morboso, está el asunto de que a los terroristas fallecidos los cuentan dentro de la lista global. Como si hubiesen sido víctimas y no victimarios. Es importante declarar la importante diferencia entre un militar o un guerrillero y un terrorista. Los últimos no atacan objetivos militares sino prefieren la cobardía de matar niños, mujeres y ancianos. Si alguno de ellos muere mientras intencionalmente asesina civiles, ¿se le puede considerar víctima?

G. Guerra: Esto es una sorpresa para muchos: entre los palestinos y los israelíes hay una guerra. Los nazis declararon la guerra a los judíos pero los judíos jamás quisieron estar en guerra. Los judíos eran ciudadanos en los países donde fueron perseguidos. No representaban un riesgo de seguridad para ninguno de sus países. Israel es un país soberano que debe defender a sus propios ciudadanos.

H. Hornos crematorios. Uno de las preguntas que surge ante esta falacia es: ¿Si los nazis y el gobierno israelí son lo mismo, dónde están los hornos crematorios y las cámaras de gas israelíes?

I. Intentos por lograr la paz: Desde que Israel existía como pre-estado, existieron intentos de partición que de no ser rechazados por el lado palestino los hubiesen dotado a ellos de un estado y hubiesen evitado muchas muertes. ¿En qué momento intentó algún Nazi entablar paz, no sólo con los judíos sino con cualquier otro país? Israel ha demostrado que es capaz de mantener una paz en los casos de Egipto y de Jordania. Y desde aquí mi vaticinio: Israel demostrará que puede mantener la paz con un futuro estado palestino.

J. Juden Rein: Este término, «libre de judíos», contrasta con el 20% de los árabes israelíes, algunos que se definen a sí mismos como palestinos con ciudadanía israelí. Todos tienen iguales derechos políticos, al trabajo, a la educación y un largo etcétera. Es perfectamente legal ser palestino o árabe en Israel. En el 2000, cuando un estado palestino parecía inminente, aumentaron las aplicaciones para obtener la ciudadanía israelí pedidas por árabes de Jerusalén oriental. Tanto que el más alto oficial islámico de Jerusalén promulgó un edicto prohibiendo a su congregación el pedirlo. Los nazis buscaban ser juden rein, Israel no busca estar libre de árabes o de ninguna minoría.

K. Kartum: En la ecuación los israelíes son nazis, los palestinos vienen a ser los judíos. Pero en 1967 en Kartum el liderazgo árabe, incluyendo a quienes habían gobernado hasta entonces a los palestinos, Egipto y Jordania, dijeron no a la paz con Israel, no al reconocimiento de Israel y no a la negociación con Israel. Los judíos jamás hicieron tal cosa. Lo único que deseaban era poder vivir.

L. Liderazgo: Los líderes actuales y electos del pueblo palestino, Hamás, no aceptan a Israel y declaran que su objetivo es la eliminación de Israel como estado. En la analogía falaz esto equivaldría a que el liderazgo judío hubiese clamado por el fin de Alemania como estado. Nunca ocurrió algo así.

M. Minoría árabe Israelí: Como sea que se compare a la minoría árabe, que son ciudadanos israelíes con cualquier otro país árabe, la verdad que aflorará es ésta: ojalá los judíos europeos hubiesen tenido durante el Holocausto una milésima de la calidad y expectativa de vida que tienen hoy los primeros.

N. Niños: De no ser esta una lista alfabética, ésta hubiese sido la primera diferencia. Los nazis atacaron directamente y afectaron sobre todo a los niños. No podían utilizarlos como esclavos, como a muchos adultos judíos. En su afán de eliminar al pueblo judío lo más eficiente era aniquilar a la generación de relevo. En el conflicto palestino israelí han fallecido niños palestinos e israelíes. Porque un solo niño muerto es ya una tragedia, es especialmente difícil decir que la diferencia es un millón y medio frente a cientos. Pero si salvar una vida es valioso, salvar dos es doblemente valioso. Este es un asunto no sólo de cantidades. El hecho es que el ejército israelí no tiene a niños como objetivo y expresa su horror y su lamento de que, en el ejercicio de su defensa, mueran inocentes. Expresiones como éstas están ausentes de la historia del tercer Reich.

O. Oslo: No hubo descanso para los judíos en la persecución, ni abrazos entre los líderes, ni premios Nobel de la paz para nadie. No hubo reunión alguna entre algún representante judío y un líder nazi, ni para negociar, colaborar, o ceder nada.

P. Pallywood: Es creciente la evidencia de que algunos medios han retransmitido información falsa, generada por algunos palestinos que se dedican a ello. El hecho de que muchas agencias de noticias dependan de camarógrafos palestinos, hace que algunos se sientan en libertad de ser creativos con lo que graban: heridos que luego del corte se paran y se van caminando. Heridos graves de cabezas ensangrentadas que sin embargo se sientan erguidos y dirigen a la masa de gente. Ambulancias oportunísimas que llegan en segundos. Heridos graves arrastrados sin ningún cuidado. Muertos rumbo al entierro que se bajan de la camilla y adelantan a pie algún terreno. Agencias de noticias (como Reuters) que emplean a artistas del retoque fotográfico, como se evidenció en la segunda guerra con el Líbano. Y más recientemente, diputados reunidos a la luz de las velas, mientras que tras las cortinas reluce el sol del Medio Oriente. Esto no significa que no haya sufrimiento genuino en los palestinos. Sí lo hay y mucho. Estamos hablando de un conflicto armado. Pero algunos se han dedicado a crear y falsificar noticias. Los judíos en la Alemania nazi no se empleaban como camarógrafos y no habían medios como CNN que pudieran transmitir nada. Las noticias, que llegaban de manera débil, a menudo no eran ni siquiera creídas, por lo horribles que resultaban.

Q. Quid pro quo: Los judíos no clamaban por nada, no querían sino que se les permitiera vivir. No existían condiciones porque no había terrorismo. Los judíos no podían decir «territorio a cambio de paz». O «desaparezcan como estado y tendrán paz». Querían la paz a cambio de la paz.

R. Refugiados: Ambas guerras crearon un problema de refugiados. Muchos judíos sin embargo concluyeron que después de lo sucedido no era deseable volver a vivir en Europa. No se afincaron en el volver como condición para restablecer la paz, y aceptaron compensaciones. Mediando las gigantes diferencias entre los conflictos y en la responsabilidad de las dos partes, nunca los judíos decidieron mantener el conflicto al proponer que debían volver a la situación de pre-guerra. Esto por supuesto era imposible.

S. Salud: Una de las ironías más grandes de este conflicto, es que cuando hay heridos del lado palestino Israel ofrece que los heridos sean atendidos en Israel. Tanto civiles como terroristas. Recientemente cuatro terroristas que cavaban un túnel para atacar dentro de Israel, fueron aplastados cuando se les derrumbó el túnel encima. Los soldados en el extremo israelí los sacaron y les aplicaron los primeros auxilios. Este país, por sus circunstancias, se ha convertido en experto en tratar heridos por explosiones. Muchas veces el liderazgo palestino impide la ayuda israelí, porque ve en los muertos una ganancia política. Para lo único que los nazis atendían con médicos a los judíos era para ejecutar horrendos experimentos de tortura.

T. Terrorismo: No hubo terrorismo judío contra los nazis. Ni siquiera después de la derrota nazi por los aliados se organizaron los judíos para atentar contra los nazis o los civiles alemanes. Aquellos que justifican el terrorismo palestino por la desesperación o el sufrimiento, tienen que explicar porqué los judíos que sufrieron horrores del exterminio no lo aplicaron contra los nazis. Y la ecuación entre israelíes y nazis es falaz en gran parte porque de no existir el terrorismo los palestinos podrían ya tener su estado desde hace años.

U. Universidades: En la Alemania nazi se instauraron leyes para mantener a los judíos fuera de las universidades y colegios. En 1967 no existía ninguna universidad palestina. Hoy en día existen ocho. Un número desproporcionado en comparación con cualquier país árabe. Hoy en día los palestinos son el grupo árabe más educado en el Medio Oriente. Esto es por supuesto un logro palestino, pero demuestra que no ha habido prohibición ni intención del gobierno israelí de mantener al grupo iletrado o en tinieblas, como hicieron los nazis con los judíos.

V. Valla de seguridad: Las vallas los nazis las construyeron no para mantener a los judíos afuera, sino para mantenerlos adentro en los campos de concentración. Las vallas de seguridad que separan a Gaza de Israel y a Cisjordania de Israel fueron construidas con la intención de evitar atentados terroristas,y de hecho lo han logrado. Luego de su construcción los ataques terroristas disminuyeron de 17 en el 2003 a 5 en el 2004.

W. Unwra: el organismo creado por la ONU, especialmente para los refugiados palestinos, tiene una definición única de los mismos. Son refugiados los hijos y los nietos. Son refugiados quienes hayan pasado dos años o más en la Palestina del mandato británico. Y sus hijos y sus nietos. Y según algunos, el problema palestino israelí depende de que los refugiados originales (incluyendo dos generaciones más) vuelvan a sus lugares, a diferencia de todos los otros refugiados del mundo que son aceptados y tratados como ciudadanos del lugar donde se refugian. No hubo intención tal con los refugiados judíos que no tuvieron una definición especial y buscaron quedarse donde pudieron.

X. Excesos: Ante el terrorismo palestino la respuesta esperada por los mismos es la sobre-reacción israelí, que algunas veces no se ha hecho esperar. El terrorismo es un ponzoñoso insecto, que no puede destruir al estado pero provoca picaduras dolorosas. Reaccionar violentamente es un error comprensible, pues los constantes aguijonazos dificultan la vida. Israel ha cometido errores intentando de todas las maneras combatir el terrorismo. En un país democrático, los dirigentes rara vez quieren aparecer indiferentes y eso causa la sobre-reacción. Quizás podría aparecer en Israel un lider que declare: «No reaccionaremos más al terrorismo». No existen muchos ejemplos así en el mundo de hoy ni en la historia, y es por eso que el terrorismo tiene el futuro asegurado. Por otro lado los excesos nazis fueron sólo producto del odio y de ideales odiosos, no había retaliación porque no hubo acciones judías.

Y. Yasser Arafat: No hubo en el liderazgo judío en la segunda guerra mundial un Yasser Arafat, es decir, un líder que en un idioma dijera «hagamos la paz» y en el suyo llamara a un millón de mártires en Jerusalén. Durante su liderazgo sólo por momentos dejó de organizar y llamar a atentados terroristas.

Z. Zapatos: Cuando se liberaron los campos de concentración se hallaron enormes montañas de zapatos, maletas, lentes y cosas que demostraban la minuciosa habilidad nazi de planificar la eliminación organizada. Los israelíes sólo han planeado su auto defensa y han intentado, desesperados, de todo: ayudar a los palestinos, dejar Gaza unilateralmente, planes de paz, no negociar, reaccionar con violencia ante el terrorismo. Todo. En el corazón de la mayoría de los israelíes (y palestinos, sin contar a la dirigencia) está el simple plan de vivir y prosperar.

En conclusión:

La ecuación entre los nazis y los israelíes, aparte de ser ofensiva para los israelíes y los judíos, es cien por ciento inválida. En la argumentación por analogía se debe responder a dos asuntos. Primero: ¿tienen las similitudes más peso que la diferencias entre las dos unidades estadísticas? En este ejercicio hemos visto que no. Dos cosas con tantas diferencias sustanciales: cantidades, acción frente a reacción, planificación y premeditación frente a planes de paz, atención médica versus crueles experimentos médicos, ayuda económica por un lado y robo por el otro, simplemente no son comparables. El segundo asunto es: ¿son las similitudes o las diferencias insignificantes? ¿En qué cosa se parecen los casos? En que hay uno de los lados con más poderío militar que otro. Pero si esto es válido, decenas de situaciones en el mundo son comparables con los nazis. EEUU tiene más poder que Colombia, dirían, entonces los americanos actúan como nazis.

¿Cuál es el daño de esta ecuación? ¿No son simplemente palabras? No, se trata de combustible para extremistas. Dice Allan Dershowitz en The case for peace que el problema palestino israelí continúa en gran parte por gente que es más palestina que los palestinos y más israelí que los israelíes. Los primeros son aquellos que se sientan con el palestino y dicen , «No aceptes nada, sigue luchando, los judíos no tienen derecho a ese territorio. El derecho es tuyo. Yo te apoyo. No hay paz posible con el enemigo» y luego sonríen y susurrando añaden «son nazis y con los nazis no se negocia».

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