Opinión Nacional

Superman Returns

Debo decir que no fui muy entusiasta al cine para ver este estreno, desde la
aparición de los efectos digitales, a Hollywood se le ha dado por el refrito
de historias. Ahora todo lo quiere rehacer con su nuevo juguete tecnológico,
la animación digital. Está tan anonadado con el mismo que esta dejando de
lado los buenos guiones y las historias bien contadas por la
espectacularidad. Lo que es peor, deja la creatividad por el rehacer.

Tampoco soy muy entusiasta con las películas de historias populares que se
enfrentan al desafío de relatar una fábula conocida a ciegas por la platea,
tal como había pasado con “Spiderman” del director Sam Raimi en el 2001, en
la que se evidenció, que solo en la segunda parte los guionistas contaron
con mayor libertad creativa. Eso mismo ya había pasado con la reposición
de “Superman” cuando lo interpretó Christopher Reeve en 1978. En la
introducción del personaje se había perdido toda la emoción, otra vez,
recién en la segunda parte se tenía libertad para explorar.

Para sorpresa mía “Superman Returns” no solo está bien contada, bien
construido su guión y los efectos visuales plenamente justificados y no
regalados hasta la saturación como en la última parte de la saga de “Stars
Wars”. El film de Bryan Singer es innovador en la forma en que se nos
introduce el personaje y en como se nos relata su origen extraterrestre y su
amor por Lois Lane en lo que evidentemente será una secuela de historias.

No es este un triángulo de amor sino un cuarteto, donde brillan los valores
familiares más actuales. Tu padre no es tu padre, padre biológico, padre de
crianza, herencia, valores, lealtades, amores y desamores.

Hay un manejo muy fino de las contradicciones. El hombre poderoso es
finalmente débil. Esto mismo pasa con Lex Luthor. La paradoja, “no importa
que tan fuerte y todopoderoso seas, siempre necesitaras ayuda y esta te la
puede ofrecer alguien muy frágil”. Hay cosas que el poder no puede comprar,
no solo es el amor, en este caso tiempo para retroceder en él y evitar los
errores de una partida, de un alejamiento que costará. Ni un millón de cocos
sirven, como no sirve una tarjeta de crédito para comprar todo lo que se
necesita en esta vida, así lo aprende el villano de la película y junto con
él millones de niños que siguen la historia, que arranca desde carcajadas
hasta aplausos.

En la construcción del guión hay hasta personajes bíblicos y míticos que se
repiten. El Superman, un Dios todopoderoso, como los antiguos dioses
griegos, romanos o nórdicos, que como otros, terminan seducidos por una
mortal. Dios también procrea, pero San José cría. La madre de Superman como
la Virgen María, sabe el rol que debe cumplir su hijo, entiende su misión
terrenal, sabe que debe apoyarlo y aunque lo ame, no puede dejar de pedirle
que no se vaya, solo abrazarlo al retorno. El también como en Lucas
2:49, “tiene asuntos de su Padre que atender” También retoma su misión como
Jesús, a los 30 años, que es la edad que podemos asignar a este “Superman”.

Su madre, Martha Kent, interpretado por Eva Marie Saint, permanece al pie
del hospital mientras agoniza su hijo, como Maria en el Calvario y en su
caso, igual no puede acercarse demasiado, en este caso para justificar la
vigilada presencia frente a su “hijo” pues terminaría delatando la identidad
secreta de Clark Kent. Ella lleva una cruz de madre, que no es reconocida en
esta producción.

Lex Luthor, maravillosamente construido por Kevin Spacey, también cumple su
rol, pues para hacerse de los millones de la herencia, debe hacerse pasar
por bueno. Es la vieja historia del ángel caído, que imposta una identidad
benévola. Otra vez es la vieja lucha entre el bien y el mal que se huele en
todo el film.

El mismo vuelo de Superman, de pararse en el espacio superior del planeta
Tierra, vigilante y escuchando los pedidos de ayuda, como un Dios, levanta
varias veces sus manos como un Cristo piadoso. En ninguna de sus batallas,
hay ira expresiva. Este Superman, también sufre una herida entre sus
costillas, además de ser vapuleado por los soldados romanos que dirige
Luthor.

¿Tiene mensajes subliminales la película? No he dicho eso, solo que muchas
películas e historias para construirse se basan en otras que están
enraizadas en el inconsciente colectivo y que se utiliza para asegurar su
aceptación.

Termino mi comentario protestando. Es difícil aceptar un Clark Kent, que no
sea torpe como lo construyó tan eficazmente Reeve a finales de los Setentas
y sigue siendo poco creíble que gente tan cercana no lo reconozca tan solo
porque usa gafas.

(*): Site del autor: www.josemusse.com

E-mail: [email protected]

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