Opinión Nacional

Tiempo de campaña

La campaña electoral presidencial se va desarrollando tímidamente. El país no siente un debate intenso, de fondo, propositivo, que termine de entusiasmar a electores y electoras. Refleja el mal momento que vive nuestro país, políticamente hablando. La pobreza no es sólo material y social, a pesar de la inmensa riqueza petrolera que nos llueve. La dignidad escasea y los empeños ideológicos y políticos, en cuanto a formulación de opciones, son tan débiles que apenas estamos ante esbozos muy mediocres desde la principal candidatura opositora de Manuel Rosales. Por otro lado, priva la satisfacción defensiva y continuista de la parte oficialista que paradójicamente carga con más de setenta por ciento de rechazo al gobierno del presidente Hugo Chávez, y un respaldo envidiable de entre 48 y 52 por ciento de intención de voto hacia el tres de diciembre próximo.

Lo que viene no será distinto. El mundo político venezolano luce fundido, lamentablemente. Sus principales actores vienen del agotamiento del siglo XX, marcado por las dos guerras mundiales, la guerra fría, el colapso del ideario socialista por el derrumbe de la dictadura soviética (paradigma hasta los años sesenta y setenta) y el triunfo temporal –pero triunfo al fin- del imperio capitalista mundial (ICM), con Estados Unidos de América y Gran Bretaña a la cabeza y una influencia decisiva en los ámbitos mundiales y regionales.

El individualismo y el aprovechamiento mezquino de recursos y opciones están privando en la Venezuela del siglo XXI. Nuestros sueños colectivos de nación independiente y libertaria fueron quedando en el camino. La penetración del consumismo y otros valores del estilo de vida estadounidense fueron mellando el vigor venezolano y latinocaribeño que nos animaba. Por ello, la “oposición” conocida es un archipiélago inservible como opción de futuro, y el gobierno es un amasijo de grupos crueles y ambiciosos cuya existencia descansa exclusivamente en el liderazgo del presidente Chávez. Esa es la diferencia entre Rosales y Chávez, y entre el oficialismo y la oposición que van a una confrontación electoral polarizante e inservible para un buen futuro nacional.

Lo peor es que no estamos ante una dilucidación de opciones claras y virtuosas, sean contrapuestas o complementarias, sino a una jornada electoral sin sal ni pimienta, en la que los vicios son comunes a lo que representan Chávez y Rosales, y las virtudes escasean tanto como la dignidad y el buen juicio. Los planes inacabados del gobierno, unos en abierto fracaso como en vivienda, inseguridad y corrupción, y otros al son de los realazos y la improvisación, están siendo enfrentados con los mencionados esbozos “opositores”, que hasta ahora no dan ni para un cuadernillo de propaganda electoral.

La polarización política y su expresión electoral son más producto del disparatado liderazgo de Chávez que de un contrapeso significativo de algún sector opositor, donde lo único coherente es la derecha neoliberal, tradicionalmente mínima en cuanto a respaldo popular en Venezuela. Por supuesto, el chavismo no es “la izquierda” o expresión del ideario socialista; más bien, es un mosaico de anhelos –con sintonía popular- en el que el autoritarismo militarista, el autocratismo y la visión dictatorial del “socialismo” son el haz.

El pragmatismo ante este triste momento electoral, no es la solución. En el fondo es un problema de dignidad que reta el pensamiento y el sentir de la mayoría de nuestro pueblo. Independientemente de que la gente, libremente, decida votar por Chávez, sufragar por Rosales o abstenerse, el planteamiento de fondo continuará: constituir una alternativa ideológica, ética, política y social contemporánea, futurista, plural, humanista, ecologista, que luche por la justicia social, la solidaridad, la corresponsabilidad, la seguridad estratégica nacional y regional, el respeto a las leyes, el sometimiento de la delincuencia, la educación e investigación científica y tecnológica al servicio de la sociedad democrática, la paz y la multipolaridad internacional.

EL CONFESIONARIO
• STRATFOR – STRATEGIC FORECASTING Inc. es una empresa privada estadounidense dedicada a la recopilación de inteligencia política y militar, la mayor del mundo en su género. En uno de sus últimos informes, destacaba: “…para una fuerza de 2.3 millones de reservistas voluntarios, los requerimientos en armas pequeñas y otros equipos de infantería serían inmensos. Los suplidores de armamento rusos serían los primeros en la fila para vender armas a Venezuela, dado que ya han vendido 100.000 rifles de asalto AK-103 y AK-104 y 40 helicópteros al gobierno. Sin embargo, el gobierno de Chávez probablemente comprará también armas pequeñas y equipo de infantería en Sudáfrica en los próximos meses. Sudáfrica es un aliado estratégico importante entre las relaciones multipolares que Chávez busca construir. Sudáfrica, además, también tiene una industria de exportación de armas grande y diversificada, siempre hambrienta de nuevos mercados en el extranjero, y un gobierno que está desesperado por robustecer la economía del país. Con abastecedores de armas en Rusia, España, Brasil y China apresurándose a cerrar tratos con Caracas, los exportadores de armas sudafricanos saltarán a la acción tan pronto como se les presente alguna oportunidad. Las acciones del gobierno de Chávez contradicen sus alegatos de que no está participando en una carrera armamentística regional. Como se planeó originalmente, la reserva militar bajo el comando directo del Presidente iba a totalizar 100.000 voluntarios destacados, en su mayor parte, en vecindarios pobres, o «barrios». Una fuerza de esa magnitud tenía, claramente, dos objetivos. Uno, servir como instrumento de represión interna si el gobierno perdiera la actual riqueza petrolera y el apoyo popular se trocara en rechazo violento. El otro propósito sería defender al gobierno si la FAN se rebelara contra Chávez. Sin embargo, una tremendamente expandida reserva militar de 2.3 millones de miembros no es una fuerza de represión interna. Estratégicamente, sería concebida por el gobierno de Chávez como la base fundacional de una guerrilla popular contra una invasión por parte de fuerzas convencionales de los EEUU, pero incluso una fuerza de 600.000 reservistas armados podría ser utilizada con propósitos ofensivos. Esto desestabilizaría seriamente el balance del poder militar en América del Sur, donde el ejército más grande hasta ahora ha sido el del Brasil, con una fuerza total de 189.000 efectivos. Aún más, esto inundaría a Venezuela con cientos de miles de nuevas armas de infantería, algunas de las cuales probablemente decantarían hacia grupos militantes en países vecinos, dado el alto nivel de corrupción dentro de la FAN.”
• DE LO ANTERIOR no suscribo una palabra. Simplemente, transcribo para información de nuestros lectores, sobre las apreciaciones de ese centro estratégico de información militar y política. Creo que los tiros no van por ahí, pues el análisis parte de la premisa indiscutida –por ellos- de la preeminencia estadounidense y el sometimiento de los países de la región a sus dictados. Al contrario, la estrategia visible del gobierno venezolano es fortalecer un polo de referencia, a partir del poder petrolero que permite una inalcanzable influencia política regional (y en cierta forma mundial) y recursos económicos propios para una cadena estratégica de adquisiciones militares y elementos adicionales como el satélite chino “Simón Bolívar”, con transferencia científica y tecnológica, lo que a la larga pondrá la diferencia. Claro, del dicho al hecho hay mucho trecho, sobre todo por la visión autocrática (restrictiva), autoritaria (arbitraria y monopartidista) y maquiavélica (corrupta y desconsiderada, darwiniana) que priva en el gobierno del presidente Hugo Chávez, incluidos sus afectos altos mandos militares y jefes de inteligencia, cuyas debilidades son protuberantes.

• “BONITO ESPECTÁCULO el del gordo Barreto, ¿no? Qué discurso, qué cultura la que demuestra. Cada día entierran su reputación, más y más abajo. Es impresionante de verdad que alguien que paso por una universidad tenga tan pocas neuronas para expresarse así. Seguro que en la Universidad Bolivariana misma le dan un doctorado honoris causa por expresarse en público así…” Ésta fue una de las reacciones que recibí ante los excesos del alcalde metropolitano de Caracas, Juan Barreto, durante la instalación del Consejo Metropolitano de Gobierno, en el Teatro Teresa Carreño. Fue un espectáculo innecesario, que tuvo su segundo round el viernes 25, en el Foro Libertador. Los alcaldes Leopoldo López (Chacao) y Capriles Radonski (Baruta) juegan su rol opositor desde Primero Justicia y deben asumir sus responsabilidades penales y administrativas, si las hubiere legalmente, pero no debió ser utilizado un foro metropolitano de esa magnitud para maltratarlos política, moral y humanamente, como lo hizo Barreto. En política, los debates suelen ser crueles, pero tanto el sentido de la oportunidad como los contenidos son importantes a la hora de transmitir apreciaciones y objetivos a la comunidad. Mil cosas más duras pueden ser dichas en la polémica pública, con un lenguaje oral y gestual apropiado. Una de las primeras responsabilidades de los altos dignatarios públicos electos (gobernadores, alcaldes, diputados, etc.) o designados (ministros, etc.) es realzar y resguardar la dignidad de los cargos que desempeñan en representación de la soberanía popular.

• LOS JUEGOS DEPORTIVOS DEL CNP se realizarán del 7 al 10 de septiembre en San Carlos, capital del Estado Cojedes. Se percibe entusiasmo, a pesar del mal momento que vive nuestro gremio, sin elecciones desde junio de 1998. Felicitaciones a los colegas de Cojedes, nuestros anfitriones, por su esfuerzo.

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