Opinión Nacional

Tres tristes tigres tramposos trampeaban…

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Este jueves recién pasado y como muñequitos en vitrina para admiración del G-15 salieron a la palestra mediática como clonados los siguientes personajillos del reino:

1) José Vicente Rangel, cínico mayor del entorno, acaparando titular a cuatro columnas y foto central de su máscara carnavalesca de Buster Keaton con el siguiente titular digno de La Cantante Calva, de Ionesco: “Hay absoluta y plena normalidad en el país” . ¿Será que, como en la vieja semiótica de los cornudos, el vicepresidente de la república es siempre el último en enterarse? El país está a punto de estallar, los tres tristes tigres tramposos del CNE montan una hoguera descomunal con un millón y medio de venezolanos a punto de ser incinerados en una operación Auschwitz comicial, la Coordinadora Democrática – el verdadero Poder en el país pues representa al 70% electoral, al empresariado, a la CTV y a los sectores constitucionalistas de la Fuerza Armada Nacional -, declara la desobediencia civil frente a la usurpación de las instituciones y la consumación de un golpe de Estado y hete aquí a nuestro cantante calvo declarando desde el fondo de ese par de agujeros negros que el demonio le dio por ojitos que “hay absoluta y plena normalidad en el país”. ¿Imbécil? De ninguna manera: cínico y canalla.

Pretende hacernos creer que el dictador Mugabe lee español y sabrá apreciar una supuesta paz de los sepulcros como los que el mismo dictador africano ha sembrado en su dolorosa y esclavizada Zimbabwe. Los que sí leen español – Uribe, Kirchner, Lula – llegan con sendos informes de sus embajadores acreditados en el patio y se conocen al dedillo las trapisondas y horrores del anfitrión y su corte de saltimbanquis. En sus maletines traen, además, las opiniones del Centro Carter y de la OEA, el detallado informe de Fernando Jaramillo y los tejemanejes y minucias del descarado intento por triturar 148 mil planillas. ¿A quién pretende engañar el fantasmagórico bufón de la corte?

2) El clon perfectamente mejorado y aumentado que le salió al cínico mayor, Doctor Jorge Rodríguez, no se queda atrás y declara, en el mismo periódico nacional y con otra foto a tres columnas: “Existen dudas razonables sobre las planillas planas”. Como en el coqueteo con el absurdo no le va a la zaga, y antes supera al arquetipo, agrega luego con su cara de inocencia mal rasurada: “las firmas no están anuladas, sino “separadas”. La duda razonable se asienta, Rodríguez dixit, “en los artículos 22 y 29 (numeral quinto) de las Normas para regular los procesos de Referendos revocatorios de mandatos, ‘donde se establece el carácter personalísimo’ de la solicitud”.

Permítanme un exordio. Si hay alguien que ha puesto las manos al fuego por el Dr. Rodríguez, ha sido su amigo Teodoro Petkoff. Y lo ha hecho con la grandeza que lo caracteriza. Lo he escuchado no una, muchísimas veces llamando al orden a los desesperados de siempre que dudaban del joven psiquiatra y catedrático desde que emergiera a la vida pública. Un simple toque mediante telefonía celular y volvía las turbulentas aguas a su cauce. “Hay que confiar en el carajito” – reclamaba Teodoro -, “que no es tramposo”. Por ello he leído con particular atención su editorial de este mismo jueves de marras en TalCual, titulado: “RECTORES RECTIFIQUEN” . Dice allí Teodoro: “El rector Jorge Rodríguez afirmó ayer que ninguna norma para el RR había sido modificada con posterioridad a su promulgación. Tal cosa no es cierta”. El editorial completo, que bien hubiera querido permitirme el lujo de poder reproducir in extenso, le demuestra al académico y galeno que miente como un descosido, pero se lo señala con la altura y la dignidad intelectual de quien respeta, imagino yo, a sus amigos. O a los hijos de sus amigos. O a quienes compartieron alguna vez una honrosa tradición de la izquierda venezolana, hoy hundida en el albañal del molino rangeliano. Nosotros no nos sentimos obligados a tal consideración: Rodríguez, el clon de Rangel, miente. Miente a conciencia, descaradamente y con ruindad. Es un cínico al servicio del caudillo. Y él mismo lo sabe. ¿No se avergüenza?

3) Al tercer personajete de hoy lo arrinconaron junto a las cuatro columnas de Rangel y sólo le dieron una columna y un titular en tipo menor. Se lo merece, pues ni está a la altura de los anteriores ni es tan presentable en sociedad, por razones obvias. Dice el mismo periódico: “LARA ADVIERTE QUE “NO HAY NINGUNA CRISIS” . Resuma el texto la misma lógica cantinflesca de sus mayores, aunque en tono menor: “La decisión tomada por el CNE es legal y legítima pues tres rectores integraron una mayoría y actuaron de acuerdo con la ley, por lo que ‘no hay ninguna crisis’, aseguró ayer el representante del MVR ante el ente comicial, Willian Lara”.

La naturaleza no perdona y se escapa hasta por los poros del lenguaje. He aquí las perlas del collar (escato)lógico de Willian con ene: “Entonces acusó a Mendoza de haber ‘pagado’ a personas para que usurparan identidades y firmaran. “eso es lo que aterra a Mendoza y por eso la reacción del aquelarre que montaron anoche pretendiendo desconocer la legítima autoridad del CNE”. Cierre los ojos e imagínese el escenario en que tales acusaciones pudieran haber sido emitidas. A mí me suena a conversación en una peluquería de señoras. Chavistas.

2

Hay artículos que un modesto fablistán como quien esto escribe hubiera querido firmar con su pluma. Por eso me permito terminar este paisaje con tres señores sin sombrero, copiando in extenso la maravillosa columna Vamos a dale del mismo jueves en TalCual de nuestra admirada amiga Elisabeth Fuentes. Lo suscribo de la A a la Z, aunque en lugar de Pillos lo hubiera titulado, en recordatorio del intento vaselinatorio que se pretende inflingirle al país “¿El último tango en Paris?”. Helo aquí:

Pillos

“¿Me van a decir que la entrevista que le realizaron al generalmente huidizo, tímido, goajiro Presidente del CNE la semana pasada en “Vladimir Villegas TV” fue azarosa, casual, una aparición más del incorruptible experto profesor en Derecho y Leyes? ¿Me van a hacer creer que lo que dijo sobre el hecho sobrevenido y su opinión sobre el llenado de las planillas lo inventó ahí mismito, se le ocurrió de repente? ¿O que el tremendo tubazo que le lanzó a un entrevistador que nadie conoce –en lugar de darle el honor a Ernesto Villegas-, no estuvo milimétricamente calculado desde Miraflores o Carmelitas?”

“Que si algo saben en este Gobierno de inútiles, incapaces, corruptos y jalamecates, es usar la vaselina en el momento justo y el lugar adecuado, su única virtud política. Que en lugar de enfrentarse al escándalo nacional e internacional que significa poner en entredicho de un solo golpe nada menos que la voluntad de millón y medio de firmantes, pues como en el chiste del orine nos van soltando su versión “regaíta”: primero el ilustre maestro de juventudes maracucho lanza en el canal de Villegas, como quien no quiere la cosa, sus dudas sobre las planillas planas. Después el enconchado Carrasquero- tanto que cuando viaja a Maracaibo chequea su vuelo pero nadie logra verlo en aeropuerto alguno- deja transcurrir un tiempito prudencial para que nos vayamos acostumbrando a la idea, nos fajemos a discutir sus pro y sus contra, escuchemos a todos los líderes de la Coordinadora quejarse y enfurecerse, nos hala luego la cuerdita dejando que marchemos en defensa de unas firmas que, hasta el momento, nadie había invalidado oficialmente para, una vez que estemos hartos, obstinados, saturados del tema, regresa de lo más circunspecto a la pantalla chica para anunciar lo que ya había medio anunciado. Resultado: nos agarra cansados, cayendo aparatosamente sobre el mullido colchón que los rectores chavistas del CNE nos pusieron en el piso para aliviarnos el trancazo”.

“En una utilización macabra de lo que se llama fenómeno de habituación, los Rasputin de este gobierno – José Vicente Rangel ahora clonado en siquiatra electoral – hacen de las suyas en la angustiada alma nacional. Porque luego de la impecable y calculada actuación del Presidente del CNE, sube ahora el telón y aparece sobre el escenario el doctor Jorge Rodríguez sentándonos a todos en su particular diván, tratándonos como a cualquiera de sus pacientes, haciéndonos creer que en las normas que él aprobó quedaba claramente sentado «que cada persona debe vaciar los datos correspondientes en el reglón correspondiente» con el pequeño detalle de que la palabra renglón no aparece en ningún artículo del reglamento mientras la palabra manuscrita surge en el artículo 22 que ellos mismos inventaron, decidieron, aprobaron y donde leemos, clarito, que “ Las planillas deberán contener: Nombre, apellido, cédula de identidad, fecha de nacimiento, nombre de la entidad o de la circunscripción electoral, firma manuscrita original y huella dactilar, de los electores solicitantes de la convocatoria”.

“Pero el siquiatra con su cara de “atención flotante”- que es la que ponen cuando tratan a los locos de remate, esos que se creen Napoleón o Bolívar-, insiste en que nosotros sabíamos que los renglones debíamos llenarlos y, en lugar de Tafil, nos receta este baño de agua fría a ver si terminamos de entender quién es el dueño del manicomio”.

“Fue regaíto y con vaselina como nos metieron este reglamento, abusando del poder de tres contra dos. Regaíto y con vaselina como creen que nos van a empujar también esta nueva trampa para seguir comprándole tiempo a su jefe, tiempo que con algo les deberá pagar, por cierto.”
“Por lo pronto y aprovechando la semana de los Oscars, alquilaremos “Atrapado sin Salida”.¿O será mejor, doctor Rodríguez, “El Ultimo Tango en París?”…”

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