Opinión Nacional

Un Militar, un General, un Almirante ¿Un General en Jefe?

!!!! Que diferencia de generales y que solidez institucional y ciudadana establece y sintetiza la posición asumida por un autentico profesional, como lo es, el General en Jefe (Institucional) Eleazar López Contreras en 1933, todo ello, al establecer como comparación y contraste la asumida por el actual Ministro de la Defensa el General en Jefe (¿Comunista?) Raúl Isaías Baduel. ¡¡¡¡
1. Introducción

El Presidente de Venezuela en su “desbocada carrera” por instaurar un modelo comunista de gobierno, ha dejado ver con meridiana claridad lo que por mucho tiempo había escondido; es un fiel seguidor del proyecto político, que al carbón “copia,” de Fidel Castro, esto puede ser verificado, si tomamos el discurso político que conocemos del dictador cubano y lo comparamos con el que es utilizado en Venezuela, nada es original y menos un producto personal acabado ideológicamente.

Es una estrategia diseñada hace más de 40 años, muy bien articulada y dócilmente aceptada por jefes militares y los actores políticos de AD y COPEI en funciones compartidas de gobierno. Hoy observamos con estupor como se ha aniquilado virtualmente lo que tardó tanto tiempo en formarse como institución del Estado; se ha roto la meritocracia y el profesionalismo, se le ha sustituido la estructura jerárquica por los comisarios políticos, factor único para promociones, cargos y otras recompensas económicas, condicionó la disciplina y la subordinación por la adhesión comunista, se impone la subordinación mediante la humillación y el irrespeto; todo ello asociado a una excesiva promoción de Generales en Jefe (tres) y un Almirante, se les fiscaliza primero y luego se les envuelve.

Se satura la cúpula militar con la promoción “a dedo”, de incondicionales o colaboracionistas, a las jerarquías de Generales en Jefe, de División, de Brigada, Almirantes, Vicealmirantes y Contralmirantes. El otrora cuestionado proceso de ascensos con aprobación previa del Poder Legislativo es hoy una quimera. El objetivo fue destruir la institución militar, parecía una utopía que se llegase a este estado. A mayor número de generales, más auto control, mayor desconfianza e intrigas, desaparece entonces el profesional y el líder militar siendo reemplazado por el “oportunismo comunista” y lo anodino. Todos exhiben el Sol de Carabobo cuyo valor de cambio es la libertad de todo el pueblo.

El escrúpulo y el rechazo crece en los ciudadanos, esto se revela al interpretar las incongruentes ordenes jamás escuchadas a un primer mandatario, se consideran además, cargadas de resentimiento e irracionalidad política, las disposiciones así impartidas carecen del fundamento legítimador, ante esa circunstancia, todo ciudadano debe apelar inexcusablemente al mandato constitucional en defensa de su poder soberano, pero… nos preguntamos; ¿Hay Justicia e igualdad en Venezuela?

Los generales conocen hacia donde los lleva Chávez y las “inconvenientes situaciones” que ha diario se sufre internamente, además, de la grosera presencia de milicianos, lo malo es su silencio… ¿miedo o ignorancia?.

Podrían ser ambas cosas, pero lo que aparentemente ellos no racionalizan es que tarde o temprano sobre sus asoleados hombros descansara la siega de la historia. Todos los trisoleados han sido razón de una entrega u oportunismo, ellos conocen lo irrito de la medida, eso, nos les preocupa, están subyugados por delitos constitucionales.

Es igualmente notoria la ausencia de autonomía de los poderes públicos, esta anómala situación se concreta en la ausencia del Estado de Derecho, una flagrancia presidencial y funcionarios que los ubica como histriones y subsidiarios de una dictadura totalitaria.

En ese orden de ideas y condicionantes políticos, los integrantes de la Institución Militar, específicamente el Ministro de la Defensa, los miembros del Alto Mando Militar y el Cuerpo de Generales y Almirantes como guías institucionales no pueden sustentar el cumplimiento de esas órdenes argumentando la obediencia debida, tampoco las pueden reconocer y transmitir acompañadas del silencio insomne o aduciendo ser institucionales. Nada de eso, son responsables ante las leyes por todos sus actos violatorios del espíritu y marco constitucional.

La lealtad, la obediencia y la subordinación militar se agotan o dejan de ser argumentos legitimados cuando se desconoce el marco legal del Estado. Se trata de La ruptura del hilo constitucional, por ende, la alta jerarquía militar debe acudir de inmediato ante los Poderes del Estado y solicitar ante esa instancia suprema como corresponde en un sistema democrático los lineamientos a cumplir como lo establece el artículo 335 de la Carta Magna :

Artículo 335: El Tribunal Supremo de Justicia garantizará la supremacía y efectividad de las normas y principios constitucionales; será el máximo y último intérprete de esta Constitución y velará por su uniforme interpretación y aplicación. Las interpretaciones que establezca la Sala Constitucional sobre el contenido o alcance de las normas y principios constitucionales son vinculantes para las otras Salas del Tribunal Supremo de Justicia y demás tribunales de la República.

No posee el Presidente de la República la autoridad para romper con lo establecido por Leyes de la Republica y tampoco pueden los miembros de las Fuerzas armadas recibir e impartir ordenes que sean contarías al ordenamiento constitucional. Es un deber respetar a todos los ciudadanos, los militares deben entender que el poder presidencial no es absoluto y mucho menos cuando se deslegitima la voluntad ciudadana, él es parte de una estructura de autoridad compartida, nunca antojadiza o arbitraria.

2. Las Fuerzas Armadas en el Estado Democrático
En el Estado Moderno y su legitimidad se tocan tres contenidos claves: a) el Estado como Fuerza, b) el Estado como autoridad y c) el Estado como Poder .

Al referirnos al Estado como Fuerza, en el sintetiza el monopolio para el ejercicio de la violencia legítima de exclusiva competencia para la seguridad de la Nación, vale decir: del territorio y de la población.

Las Fuerzas Armadas constituyen una parte esencial en la organización del Estado. Por un lado, son diferentes a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero por el otro, no pueden liberarse completamente de la clasificación que poseen dentro del esquema básico de la distribución funcional estatal. Dicha organización estatal es pensada, creada y jurídicamente concebida con una perspectiva hacia la normalidad. Las Fuerzas Armadas están, por el contrario, previstas para los casos excepcionales de la vida estatal. Esa función clásica y particular de las Fuerzas Armadas se presentará sólo en el caso excepcional de amenaza militar. Estas despliegan su poder, pero ese poder, debe ser controlado (Control Civil sobre lo Militar) a través del ordenamiento legal, cuando esto no es asumido bajo esta premisa, las fuerzas armadas servirán para todo. Es aquí donde se pone de manifiesto el profesionalismo militar, que se sintetiza en la posición del la institución Militar de exclusividad para la Seguridad y para la Defensa militar dentro de la estructura del Estado y para que otras actividades fines se podría emplear, otras opciones deben ser definidas al mas alto nivel político, entre los poderes del Estado y no bajo la autoridad única del Presidente.

Entre los aspectos más importantes para la integración militar como institución para el cumplimiento de esta especial tarea de defensa militar y al mismo tiempo, para el ejercicio del control del factor de poder y empleo de la violencia de las Fuerzas Armadas, la Constitución lo norma de la manera siguiente: (Titulo VII, Cáp. I)
– La posición de las Fuerzas Armadas en el contexto de los Poderes del Estado, bajo el control del Presidente de la República (Comandante Supremo en el caso venezolano)
– La misión de las Fuerzas Armadas y su limitación jurídico-constitucional expresada en el art. 328.

– La seguridad como objetivo político del Estado expresado en Arts. 322, 326 y 327 y 331.

– El Profesionalismo, disciplina, apoliticismo, meritocracia, subordinación, eficiencia, educación y la consolidación de la posición jurídica de los militares. Como se puede inferir, el factor político constituye una aberrante situación que menoscaba su cohesión, estructura jerárquica y misión sustantiva para la defensa. Arts 321, 329,328.

– Dedicación exclusiva en el ámbito de la Seguridad y Defensa. Art. 323.

3. La penetración Comunista de las Fuerzas Armadas de Venezuela
La penetración comunista fue el factor común en todos los países en los cuales los grupos comunistas no lograban el respaldo popular suficiente para acceder al poder, optando entonces para coronar sus objetivos políticos en la vía armada como estrategia y así, debilitar las instituciones, hacerlas vulnerables y de esta forma neutralizar la capacidad de la Nación para su defensa; como pasos previos era preciso lograr dos objetivos no concurrentes: a) destrucción de las Fuerzas Armadas, b) infiltrar células paramilitares en su organización para producir eventos contrarios a su razón existencial, precipitar los cuartelazos para la toma del poder político, esta fue la forma adoptada en Venezuela desde el inicio del siglo XX.

Para 1930 las embrionarias tendencias comunistas han buscado hacer cabeza en las raíces institucionales. Para ese periodo ya existían probados indicios de la penetración comunista intencionada en la Institución militar venezolana, creada por el Estado en 1910 para la Defensa Nacional durante el gobierno del presidente Juan Vicente Gómez.

El General en Jefe Eleazar López Contreras, Ministro de Guerra y Marina con fecha 18 de septiembre de 1933 mediante Circular Nº 383, (Ver Anexo A) le comunica a los Comandantes del Ejercito y de la Armada Nacional, así como también a los comandos subordinados, la amenaza nacional que bajo la forma de propaganda subversiva se venia realizando en todas las clases sociales y que de alguna forma afectaban la unidad de acción, la disciplina y la moral institucional. Hace igualmente un alerta a los oficiales de mayor jerarquía y mando para sortear los efectos perversos de este tipo de actuación para la institución, para los jóvenes oficiales, muy especialmente, a los clases, soldados, como a todo elemento que forme parte de la Institución Militar.

Mas adelante, en la misma circular, enfatiza el “único” General en Jefe del siglo XX Venezolano:
“… Todo oficial general, superior y subalterno, clase y soldado, así como el personal de los servicios auxiliares, están obligados a prevenir a sus compañeros o subordinados sobre todo acto de palabra o de hecho que de cabida a aquellas ideas o doctrinas comunistas y a denunciar a todo elemento civil que trate de inculcárselas. Todo libro, periódico u hoja que llegue a manos del personal del Ejército y de la Armada debe ser presentado por quién lo reciba a su inmediato comandante…“

A partir de 1961, según la letra de la Constitución, fue la lealtad del poder militar a las instituciones democráticas de un Estado de Derecho. Esto fue puesto a prueba en el combate contra la subversión castro-comunista entre 1960 y 1977. La subversión dirigida y apoyada por Fidel Castro fue derrotada militarmente y precisada a la negociación política y entrega de las armas. Lo que pocos reconocen y menos aceptan es las Fuerzas Armadas les enfrentaron y derrotaron como una Fuerza Armada del Estado con una clara y única política de seguridad, no fue por el capricho de los presidentes de turno, fue una concertada política de Estado para aplicar con todo su poder la violencia legitima frente a Rusia, Cuba, Fidel Castro, bandoleros venezolanos y las milicias cubanas que invadieron nuestro territorio y asesinaban a venezolanos.

Todos los militares que lucharon contra las guerrillas marxistas, sobre todo aquellos que alcanzaron las altas jerarquías militares, conocían el objetivo militar de la subversión marxista, fueron 17 años de combates, a favor de la defensa del Estado Venezolano cuyo adversario bajo el esquema irregular de guerrillas y bandoleros (urbanas y rurales) agrupadas en 5 frentes esparcidos a lo largo y ancho del país. Igualmente, los rebeldes marxistas de manera silente y hasta amnésica continúan desvirtuando, con la excusa del militarismo.

Los verdaderos objetivos políticos de todos ellos, son aplicados hoy como copia al carbón para la destrucción de aquellas FAN que le infringió una derrota de la cual no se han recuperado y que constituye un reconocido hecho histórico a nivel continental. Esa imborrable huella todavía alimenta su afán por destruirla.

Sus planes luego del primer Congreso de las FALN en 1963.

“La revolución tiene que ser asentada en una estructura de naturaleza militar revolucionaria nueva, no dependiente de la estructura tradicional del ejercito regular, sino al contrario, basada en el nuevo Ejercito que bajaría de las montañas , y sustituiría al viejo Ejercito nacional una vez que este fuese destruido, aniquilado durante la guerra y durante las batallas que se les tendrían que levantar ”
Es preciso enfatizar que la izquierda radical, no obstante los compromisos concertados entre el gobierno y los más conspicuos jefes guerrilleros de entonces, lo cual fue llamado como “pacificación” y a pesar de ese compromiso, siempre ha mantenido el objetivo político de la toma del poder por la fuerza, esto nunca fue dejado de lado, prueba de ello es la identificación de quienes están actualmente en el poder y aquellos que desde la oposición actúan como quinta columna. El otro objetivo primario ha sido siempre las FAN, su descalificación, desprestigio, penetración y finalmente su destrucción, esta línea estratégica es mantenida aún hoy, sin descanso y desde todos los ángulos; con la aparición de células marxistas, comunistas y otras acepciones nominativas no fueron por casualidad, era y sigue siendo el objetivo fundamental .

4. El Ejército ROJO; Patria Socialismo o Muerte
La Constitución de 1999, eliminó la subordinación del poder militar al poder civil, canceló el requisito de la autorización para los ascensos a oficiales generales y superiores; eliminó la tradicional prohibición del ejercicio simultáneo de la autoridad militar y la civil, con lo cual abrió la puerta para la doctrina de la llamada «unión cívico militar», que no ha sido otra cosa que la militarización del Estado; eliminó del texto de la Constitución el carácter no deliberante y apolítico de la institución militar, se abría el camino para que los oficiales deliberasen políticamente, intervinieran y dieran su parecer sobre asuntos reservados a la práctica política y a los ciudadanos. En la práctica hemos presenciado la continua y sistemática desinstitucionalización de las Fuerzas Armadas al grado sumo de vocear y utilizar como consigna la frase “Patria Socialismo o Muerte”.

La estrategia de penetración de las fuerzas armadas ha sido continua y sistemática ante la mirada cómplice de muchos comandantes y jefes militares venezolanos, también pudo haber sido oscurantismo frente al peligro que ello constituía para el Estado; también muchos fueron los descuidos y complicidades, una prueba de ello, lo constituye la politización utilitaria y comunista (no por ideología) de los oficiales que ostentan la jerarquía de Oficiales Generales. Resulta inadmisible para todo ciudadano la violación del mandato constitucional por los miembros de la alta jerarquía militar al ordenar, siguiendo instrucciones del Presidente, la conversión de las Fuerzas Armadas en un partido político con base en la doctrina socialista. (Ver Anexo Nº B)

… Todos los venezolanos nos preguntamos: ¿Qué entiende un General de la República por Constitución Nacional y bajo que contenidos Jurídico-Constitucionales se cumplen las órdenes que comprometen a la Institución y a la probidad personal de sus integrantes al constituirse en el yunque donde se da al traste con el Estado de Derecho? …
!!! Que desagradable espectáculo cuando se contrasta la dignidad con el deshonor ¡¡¡
MICM.

ANEXOS:
(A) Circular N ° 338 del General en Jefe Eleazar López Contreras, Ministro de Guerra y Marina, de fecha 18 de septiembre de 1933.

(B) Mensaje Naval, Ofl Nr: 0709, del VA Benigno Calvo Díaz, Comandante General de la Armada a todas las unidades de la Armada (tunes) el 020800Qmay07.

MICM: 14 de mayo del 2007.

NOTA DE PÍE DE PÁGINA
1.- Constitución de la República de Venezuela Gaceta Oficial Nº 5453, DEL 24 MAR 2000.

2.- Passerin D´ Entréves. A.; (2001), “La Noción de Estado”; Editorial Ariel Derecho, 1ª edición, España. Págs. 20-28.

3.- Para 1958 en los albores de la democracia venezolana el proceso subversivo del partido comunista y posteriormente el marxismo de Fidel Castro se trazaron como estrategia introducir su ideología en la FAN, esto se logró de manera parcial e igualmente, se precipita la deserción de la filas militares de algunos oficiales entre los cuales se pueden mencionar: Tcnel. (Ej) Juan de Dios Moncada Vidal, CF Pedro Medina Silva, Stte (GN) Acosta Bello Octavio, Capitán (Ej.) Elías Manuit Camero, Tte. (Ej.) Briceño Ramón José, Tte. (Ej.) Hurtado Barrios Nicolás, Mayor (GN) Pedro Vegas Castejón entre otros. La penetración arrecio a partir de 1970, cuando todos los alumnos la UCV y de La Escuela Técnica Industrial sin posibilidad de ingresar en otras universidades o equivalentes, se les busco respuesta académica en las Escuelas de Formación Militar, la inconveniencia para las FAN de esta decisión política no fue suficientemente argumentada, fue además impuesta bajo el alegato, entre muchos otros, del control civil hacia las FAN. Igualmente los organismos de inteligencia del Estado se ocuparon más a otras actividades que a sus funciones de seguridad. Con la consecuente perdida de los factores que deben ser tomados en cuenta en función de la seguridad interior y la contención de las avanzadas comunistas y radicales. La corrupción ideológica tomo cuerpo conviviendo en estado larvario en el seno de las FAN por varios años eclosionando el ejército entre 1983 y 1992.

4.- Esto demuestra la ausencia de originalidad en el planteamiento estratégico y acción táctica, copiaban hasta las palabras y esquemas de lo acontecido en Cuba y las guerrillas de la Sierra Maestra, ellos y los de ahora, siempre han tenido como patrón de acción y líneas de pensamiento (ideología) las de Fidel Castro. Por eso admiran y ensayan su discurso político que trasladan a Venezuela. Ninguno lo enfrenta.

5.- Fragmento tomado del libro “Cinco de Línea”, Tomos I y II; publicado y posteriormente recogido por orden política y presión de los rebeldes pacificados en 1972. Se recoge en ellos todas las actividades, planes, objetivos y acciones durante 17 años en los cuales las FAN actuaron en legitima Defensa del Estado y de la Nación venezolana combatió y derrotó a Guerrillas fidelo-marxistas. Este objetivo primario al igual que otros fueron discutidos y aprobados como línea estratégica en el Primer Congreso de las FALN, expresadas en su documento constitutivo que agrupaba a: Movimiento 4 de mayo (Carúpano), Movimiento 2 de julio (Puerto Cabello), Frente Guerrillero “ José Leonardo Chirinos” (Falcón), Frente Guerrillero “Libertador” (El Charal) y la U.T.C que dirigía las unidades de guerrillas en: Lara, Yaracuy, Anzoátegui, Monagas, Barinas, Carabobo, Zulia, guarico, y Distrito Federal. Págs. 15 a la 33.

6.- Por esta razón resulta inexplicable la forma ligera como la alta jerarquía militar actual, no revisa y racionaliza esta situación que desde 1933 el Ministro de Guerra y Marina, General en Jefe Eleazar López Contreras alertó frente al flagelo comunista como sinónimo y ejemplo de pobreza, atraso y represión en todos los pueblos que aceptaron como ideal este modelo de gobierno. Hay militares en retiro que con conocimiento de causa y por aparentes razones de oportunismo político, están asociados a estas corrientes inconversas.

(*) Centro de Estudios Estratégicos Políticos y Militares

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba