Opinión Nacional

Una tregua para Venezuela

La vida del ciudadano venezolano transcurre en un ambiente de incertidumbres y hostilidades, ¡La verdad!, Cómo el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela lo menciona día a día, en una Batalla, ¡SI!
El territorio de Venezuela se convirtió en el escenario de una batalla campal sin tregua, el principal factor, político. Acompañado de las apetencias y caprichos desmedidos de nuestro gobernante pero llego la hora de dignificarnos verdaderamente como ciudadanos, de internalizar cada uno de nosotros la tregua necesaria por la salud de Venezuela, y por supuesto el primer ente revolucionario de este gobierno, el Jefe de Estado es el obligado a dar el paso, pues las batallas de todo tipo que hoy se libran en el país fueron y son originadas por él.

Nuestro suelo se cubrió de minas, hambre, desempleo, mendicidad, humillación, inseguridad; cuando por desgracia tenemos que acudir a uno de esos organismos institucionales, hoy en vías de extinción, nos damos cuenta que verdaderamente la nación entera es una lucha sin cuartel en el que estamos totalmente desarmados y desprotegidos pero como buenos cristianos a la voluntad de Dios, que no nos ha de desamparar.

Esta listo el escenario para que el Presidente demuestre a la nación y al mundo entero su condición de verdadero demócrata, digno de este bendito pueblo que un día agobiado decidió poner la vida en sus manos, envilecidos por el hombre de condición entusiasta que prometió una y mil veces conducirnos por las sendas de la democracia.

¿Pero cual democracia? En el sentido literal o etimológico, se puede entender la democracia, explicada por la palabra, como «poder popular», visto de esta manera, el actual Presidente en sus mítines de campaña, sus palabras iban dirigidas generalmente hacia los sectores más desposeídos, los pobres, los niños de la calle. «Que son pueblo», eran su bandera …….

Recuerdo todavía una oportunidad por allá en el siglo pasado, cuando dijo «Que él sería el primer culpable si al cabo de su primer año de mandato habían todavía niños de la calle», pues bien, «los semáforos de la ciudad no solo nos dan la luz de alto nos paralizan el corazón cuando en altas horas de la noche las criaturas deambulan por las calles”.

¿Cómo ejerce su derecho esta población desamparada donde supuestamente radica el poder? Pareciera que el número de ciudadanos disminuyó notablemente, pero no porque se extinguieron o murieron, simplemente porque han sido excluidos y en esta medida ninguna democracia jamás podrá funcionar, gran parte del discurso fue para ellos y han sido vilmente engañados, atropellados, en sus derechos fundamentales, ¿Entonces que queda para los demás?

Estas no son las batallas millonarias del presidente, son las de la miseria de nuestra gente, que no contento con su desgracia los utiliza para sus propio fines.

No podemos negar que tenemos un Presidente dueño de una magnifica hacienda donde no solo se da el lujo de esclavizar a su gente en pleno siglo XXI sino de exportar esclavos, porque no le veo otra razón a la traída de los cubanos.

¡El señor presidente no se reivindico después del falso juramento con el crucifijo en las manos, de rectificar en pro de su pueblo!, ¡No! ¡Se demonizo!.

Consolidar el poder en un sistema político, pertenece al ejercicio de una autoridad sublime, que dirija su política a la uniformidad de sus principios, , daremos la batalla y la ganaremos, ¡El poder esta en el pueblo y Chávez NO es el pueblo!, tenemos todos el derecho a una mejor condición de vida, debemos alcanzar para nuestra sociedad el mejor gobierno democrático fundado sobre las bases de la justicia que clama por una verdadera República con todas sus características y condiciones inherentes.

¡Basta de violencia!, violencia de España para conquistarnos y hacerse de nuestro territorio y nuestras riquezas, violencia en la colonia, con el sometimiento de los indígenas y la esclavitud, violencia todos estos siglos, y abrimos el siglo XXI, con la vil violencia del engaño y el propósito de un Gobernante que pretende competir con los caudillos de siglos pasados. Dando paso a una serie de elementos malévolos que cobran fuerza en nuestro territorio, «el secuestro», «tráfico de armas», «paramilitares», «focos guerrilleros» «narcotráfico», todo esto en complicidad o auspiciados por altos personeros de su gobierno, el discurso presidencial a lo largo de estos seis años de permanente campaña política en contra del neoliberalismo salvaje, ¡Fracasó!

Coppedge define la gobernabilidad como “el respeto a las instituciones formales e informales del proceso político tienen por el poder relativo que detentan los grupos relevantes (grupos de interés o de presión) que actúan en la arena pública” (Coppedge,1993, pp.11).

En Venezuela, estos grupos de presión, de interés, de oposición o cualesquiera que difiera con los intereses del gobierno sencillamente son los enemigos del régimen. Su actuación en representación de intereses ideológicos, políticos, sociales, religiosos, culturales, económicos, etc., no revisten grado alguno de importancia para el oficialismo, factor este importante para una exitosa gobernabilidad, por el contrario, son repelidos y cuestionados.

Sin equilibrio entre las fuerzas, es imposible lograr la estabilidad en el seno de la vida nacional, las reglas del juego no están claras por falta de «consenso»; sin acuerdo de voluntades verdaderamente comprometidas con el quehacer nacional, un gobierno se hace inviable sin posibilidades de generar desarrollo alguno.

El florecimiento de la corrupción ha fortalecido las oportunidades de súbito y fácil enriquecimiento, han comprado desvergonzadamente conciencias y comprometido voluntades de nuestro cuerpo institucional, desconociendo los valores fundamentales como «la vida y la libertad», compuesto por grupos de personas miopes o daltónicas sin ideologías, que están a la espera del gobierno de turno para cambiar el color de su boina, o sencillamente mirar sin ver a los lados con la intención de llenar sus arcadas, enriqueciéndose descaradamente creando un cuerpo social deforme y mediocre dejando atrás las clases existentes.

Vemos con asombro, como se ha desarrollado una guerra intestinal y radical hacia el interior de la clase dirigente, en lugar de enfrentar con verdadera responsabilidad el momento crucial que atraviesa el país, siguiendo el juego a los titiriteros en la carpa del circo del gobierno y engolosinando los paladares de los sectores mediáticos.

Los principales actores del proceso político venezolano, asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales, universidades, sectores sociales, iglesia, movimientos indígenas, sindicatos, etc., que han venido jugando un papel importante en la vida política, pero «descoordinados» deben reorganizarse para poder ejercer racionalmente la función dentro del crecimiento igualitario y justo de participación en el desarrollo del país.

Los Partidos políticos deberán salir del caos donde están inmersos, su precaria condición ideológica los ha convertido en simples empresas gubernamentales, perdiendo su función esencial dentro del marco de toda democracia, se han preñado de corrupción, clientelismo y desorganización.

¡UNA TREGUA PARA VENEZUELA! Para que tengamos la oportunidad de consolidar un país digno. La mayor parte de los ciudadanos venezolanos o no, sufren la insolidaridad de la discriminación económica, es la negación total de la capacidad negociadora y la capacidad política. Niños y mendigos andan por nuestras calles abandonados a la mano de Dios, y no precisamente bajo el amparo del Presidente que tanto los utilizó.

Fue idea del propio mandatario incluir en su anhelado proyecto revolucionario el arma que lo ha de sepultar «El Referendo Revocatorio», no habrán amenazas esta vez, todos aquellos que han sido humillados, y obligados a asumir posturas despreciables tendrán la oportunidad de decir «SI» el 15 de agosto, y no precisamente para doblegarse ante la Zamurera Gubernamental, sino para alcanzar la libertad.

¡Dejemos atrás el Presidente que miró este pueblo bueno y generoso pero que jamás le vio!.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba