Opinión Nacional

Unidad, liderazgos, acción y proyecto

So riesgo de repetir lo que he venido sosteniendo en columnas anteriores y sin ánimo de irrespetar mis lectores, me parece que es indispensable volver sobre los cuatro aspectos que hacen el titulo de este artículo, vincularlos y sacar unas conclusiones.

Como han señalado muchos analistas comprometidos con la alternativa democrática, la unidad debe deslastrarse de dos fallas que ha tenido. La primera es la trampa en la que ha caído al aceptar, con el voto, la tergiversación de elecciones, referendos etc. al convertirlos en plebiscitos a favor del absoluto derecho del Führer de ordenar y hacer ejecutar lo que le dé la gana. La segunda es, muy cercana a la primera, la tendencia de las fuerzas de la alternativa democrática a construir la unidad en función de, y en atención a, procesos electorales. Solamente cuando aceptemos, en la práctica, que la unidad es un aspecto importantísimo a la hora de emitir el voto y debe, por tanto, estar basada en lo más profundo de los principios democráticos: la libertad, el pluralismo, el respeto de lo que es la ciudadanía auténtica, la tolerancia y el derecho cual autonomía política de cada votante, vamos a estar en capacidad de convencer a los “abstencionistas” del deber de votar por la alternativa democrática, por su propia condición subjetiva de individuos-miembros de una sociedad cohesionada. Esto es: la verdadera unidad es una “red de redes” de la sociedad civil y democrática entera.

No me cansaré en repetirlo: la cuestión del liderazgo debe estar implicada en la democracia que queremos reconstruir. No corresponde, ni por la historia de la democracia en el trienio y a partir de 1959 (hasta el inicio de su regresión a comienzos de los ’80), legítimamente a los cogollos de los partidos (que, por cierto, me niego a llamar “tradicionales”) ni a lideres personalistas y egotómanos. Además, me parece obvio que los liderazgos se construyen en el curso de las luchas democráticas, a partir de su aceptación por los conciudadanos. Ejemplos no faltan.

Últimamente ha crecido el coro de los que exigen acción. Es ciertamente sorprendente que el Führer tenga todavía un grado relativamente elevado de “popularidad”. Pero no es menos sorprendente que no nos preguntemos hasta qué punto ésta es auténtica y no simplemente, para muchos, instrumental en función de obtener davidas y otros beneficios del chavismo. No obstante, es legítima la solicitud de que “hagamos algo”. Y ésta no puede agotarse en el “accionismo” (como en los primeros dos o tres años del gobierno chavista), sino que debe convertirse en estrategias de manifestaciones y otros tipos de acciones (generales o puntuales en sus demandas), como, por ejemplo, la distribución de volantes, ciertas practicas que han desarrollado los estudiantes y los intentos de lideres trabajadores (chavistas y no chavistas) de restituir la solidaridad del movimiento obrero como una totalidad.

Las conclusiones de estas reflexiones se resumen en la última palabra del título: Para lograr la unidad, la conformación de liderazgos y la acción es menester desarrollar, en forma democrática, un proyecto de convivencia en sociedad y política que contrarresta clara y tajantemente las desgastadas y ahistóricas formulas del Führer sobre el “socialismo del siglo XXI” y la “Revolución Bolivariana”. Este proyecto debe nutrirse tanto de las reservas democráticas que sobreviven, de las nuevas formulaciones del pensamiento progresista como de los avances, mundialmente en marcha, de una alternativa tanto a la socialdemocracia de la primera mitad del siglo XX como al “socialismo-comunismo”. Ello se logrará mediante una “pedagogía” masiva que incorpora la nueva ética en desarrollo.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba