Opinión Nacional

Venezolanos ¡abajo cadenas!

Parece mentira el tener que ver a tantas personas asumiendo el Apocalipsis por que supuestamente se fue Carlos Ortega, o por que los Maulas perdón magistrados del (%=Link(«http://www.tsj.gov.ve»,»Tribunal Supremo de Justicia «)%) aprobaron una medida cautelar en contra de la incorporación de Leonardo Pizani, como miembro del Consejo Nacional Electoral, con lo cual quedan invalidadas todas las decisiones en las cuales haya participado el funcionario, entre ellas la convocatoria del referendo consultivo previsto para el 2 de febrero de 2003, o por que presuntamente la toma de Caracas sería un total caos en contra de la sociedad civil.

Es hora de que como pueblo nos demos cuenta de que el verdadero Líder de este pueblo es el sentimiento de patriotismo que alberga cada uno dentro de su corazón.

La desobediencia civil debe de ser total desde este momento ya que el Tribunal Supremo de Justicia, incurrió con sus decisiones en el más aberrante de desconocimiento de los principios básicos de la convivencia democrática, ya que ignora el sentir del pueblo en cuanto a la necesidad de rectificar su voluntad ante la opresión de un estado que no cree ni tan siquiera en sí mismo, o en la justicia, sino en la conveniencia del Estado al precio que sea necesario pagar en cuanto el resultado sea mantenerse en el poder. Tal cuan un capitán de un avión con 300 pasajeros a bordo que no estuviera seguro de si es mejor aterrizarlo o estrellarlo, ya que esta es una decisión derivada de la lógica más elemental. La actitud chavista es una manera de «tomar a broma» el propio destino; con ella es lícito encaramarse a los puestos de mando sin creer siquiera en que debe haber puestos de mando, ni sentir que obliguen a nada, ni aun a defenderlos.

Sólo hay una limitación: la ley. Eso sí: puede intentarse la destrucción de todo lo existente, pero sin salirse de las formas legales. Ahora que, ¿qué es la ley? Tampoco ninguna unidad permanente; tampoco ningún concepto referido a principios constantes. La ley es la expresión de la voluntad soberana del pueblo y la constitución consagra este particular, así que el Tribunal Supremo de Justicia al obviar esta realidad esta dictando ley por encima de la constitución y la voluntad popular reprimiendo de esta forma el derecho del pueblo a ejercer su soberanía, haciéndose cómplice del gobierno para concretar este maléfico plan de someternos a un régimen ilegitimo aún en contra de nuestra voluntad por lo cual es legitimo desobedecer toda resolución dictada por dicho tribunal después de esta resolución ya que desvirtuó la ley convirtiéndose en ilegitimo; y la mayoría de este pueblo pide a gritos contarse ya que no soporta la incapacidad de este régimen de generar gobernabilidad y seguridad, es por ello que esta decisión ilegitima del tribunal supremo lo pone en abierta incapacidad de administrar las leyes por no poseer el sentido básico del deber que tienen para con este pueblo y sumirse abiertamente a la voluntad del estado, demostrando ahora si de forma groseramente obvia que no existe la separación de los poderes y que sus decisiones responden a lo impuesto por la presión de Miraflores. No hay igualdad entre el régimen dominante, que legisla a su gusto, y el resto de los ciudadanos, que lo soporta. Como el sistema democrático funciona sobre el régimen de mayorías, es preciso, si se quiere triunfar dentro de él, ganar la mayoría a toda costa. Cualesquiera armas son lícitas para el propósito; si con ello se logra arrancar unos votos al adversario, bien está difamarle, calumniarle y deformar de mala fe sus palabras y en eso Chávez es especialista. Nosotros los venezolanos estamos en este momento atrapados en ese juego de lucha por el poder político el cual no-refleja la verdadera esencia de nuestra voluntad es por ello que de nosotros los números de este país debe de surgir un líder apolítico que encauce los esfuerzos por resguardar nuestra nación en nuestro propio clamor sin que medie líder político alguno, ya que en este momento la democracia esta en un segundo plano lo primordial es que la soberanía resida en nosotros el pueblo.

Debemos apelar a un nacionalismo puro sin desviaciones políticas y enfocado al restablecimiento de la legitimidad en nuestra nación, no al favoritismo de los intereses que mueven los grupos de poder, por que si continuamos en este juego nos veremos día a día mas alejados de la justicia. Para que haya minoría y mayoría tiene que haber por necesidad «división. Para disgregar al partido contrario tiene que haber por necesidad «odio. División y odio son incompatibles con la fraternidad.

Y así los miembros de un mismo pueblo dejan de sentirse integrantes de un todo superior, de una alta unidad histórica que a todos los cobija, para convertirse en bandos manejados como marionetas por el enfrentamiento de los partidos, abandonando su propia soberanía y entregándola como corderos al político de turno; El suelo patrio se convierte en mero campo de lucha, donde procuran despedazarse dos bandos contendientes, cada uno de los cuales recibe la consigna de una voz sectaria, mientras la voz entrañable de la patria común, que debiera hermanarnos a todos, parece haber enmudecido.

Esta gente que quiere coordinarnos nos lleva por el camino de una serie de exigencias y propuestas de las cuales nosotros no estamos suscritos ya que nuestro único anhelo es el retorno de la paz y de la gobernabilidad a nuestra nación enfocada a políticas de estado efectivas las cuales tengan un solo norte legitimo el bienestar de este pueblo y para ello lo único que hace falta es que se declare incompetentes a los que no han tenido la capacidad en cuatro años de propiciar ese clima en el país.

En cuanto a todas las aspiraciones del soberano pueden traducirse en una sola palabra UNIDAD. La Patria es una totalidad histórica, donde todos nos fundimos, superior a cada uno de nosotros y a cada uno de nuestros grupos. En homenaje a esa UNIDAD han de plegarse clases e individuos. Y la construcción del Estado deberá apoyarse en los dos principios que a continuación plasmare en este mensaje:
1)-. En cuanto a su «fin», el Estado habrá de ser instrumento puesto al servicio de aquella unidad, en la que tiene que creer. Nada que se oponga a tal entrañable, trascendente unidad, debe ser recibido como bueno, sean muchos o pocos quienes lo proclamen.

2)-. En cuanto a su «forma», el Estado no puede asentarse sobre un régimen de lucha interior, sino sobre un régimen de honda solidaridad nacional, de cooperación animosa y fraterna. La lucha de clases, la pugna enconada de partidos, son incompatibles con la misión del Estado.

La edificación de una nueva política, en que ambos principios se compaginen y apliquen, es la tarea que ha asignado la Historia a nuestra generación la cual se encuentra atrapada en el centro de una pugna, dentro del encono de dos tendencias enfrentadas de una misma clase política decadente los políticos que mantuvieron el país sumido en la corrupción por cuarenta años y los que quieren revalidar el sistema comunista después de cuarenta años marginados del poder, hecho por el cual no pueden aceptar, que una vez que probaron las mieles del poder su incapacidad para manifestar políticas coherentes y generar la UNIDAD los este echando del gobierno. Por que aquí ya no se llama CTV ni Coordinadora Democrática ni partidos políticos ni ningún factor derivado del ejercicio político del pasado, aquí el único que tiene la palabra se llama PUEBLO SOBERANO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA y es el único que no esta sentado ni se sentara en ninguna mesa de negociación y acuerdos de ningún lujoso hotel capitalino por que sencillamente nuestro clamor no se negocia, por que la sangre de nuestros compatriotas derramada hasta ahora no acepta ni dará concesiones.

Aquí lo único que estamos exigiendo es la remoción de este fraude llamado quinta república, por que su revolución fue es y será siempre una farsa y que establezcamos de una vez la Sexta República de Venezuela, LA ORIGINARIA bajo un espíritu de Unión y justicia donde prevalezcan los verdaderos valores dentro la humildad del nacionalismo puro que no es otro que el amor por nuestra patria.

Traten de destruir totalmente esta nación y nosotros el pueblo la levantaremos de sus cenizas, señores políticos sigan con su payasada de estarle llevando el juego a Chávez mientras el pueblo muere.

Militares sigan apoyando a el régimen que a todos les llegará pronto el momento de pagar por sus crímenes.

Aqui vamos por la unidad de este pueblo les guste a los políticos y a los gobernantes o no.

Nota: Si estás de acuerdo con llos pronunciamientos emanados en este mensaje únete a nosotros expresando tus datos en el correo anexo con el título: Unidad, Unidad, Unidad. Organicemos nuestro destino juntos. Nosotros responderemos ese e-mail y serán nuestras acciones como pueblo unido las que logren el cambio, no sigamos como rebaños de ovejas siguiendo a los intereses de los que quieren la silla. No más apoyo a los políticos se les acabo el tiempo. No más entregar vidas de forma irresponsable a los chavistas actuemos como pueblo generando estabilidad enmarcados dentro de un sólo norte; obtener la unidad de todos los ciudadanos para desarrollar un país digno de nuestros hijos y futuras generaciones.

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