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Posiciones sobre el cese de la usurpación

En el reciente foro organizado por el Interamerican Institute for Democracy, dirigentes venezolanos y amigos de otros países expresaron sus apreciaciones sobre las iniciativas necesarias para el cese de la usurpación. Resumimos las intervenciones, a las cuales este ciudadano agrega algunos comentarios.

 Sobre la unidad de la oposición

La mayoría la consideró imprescindible para lograr el objetivo. Los menos piensan que no toda la oposición persigue lo mismo, que incluso algunos se sienten cómodos con una cohabitación. Y no faltó quien expresara que es imprescindible un cambio de liderazgo.

Comentario: el grado de desconfianza y el desespero por una salida privan sobre el análisis mesurado. Por ello, es recomendable no caer en acusaciones genéricas, sino señalar nombres y apellidos de los supuestos colaboracionistas, agregando las pruebas correspondientes. Por ejemplo, no todos los que han aceptado ir a elecciones con las condiciones actuales son colaboracionistas, pero sí lo son quienes reconocen a Maduro y promueven votar, como los integrantes de la nanomesa.

Sobre el cómo salir de la usurpación

Todos coincidieron en que la naturaleza del régimen es la de una banda criminal que cuenta con apoyo internacional de grupos terroristas y de cuatro o cinco gobiernos no democráticos. Además, que internamente cuenta con apoyo del Alto Mando militar y del Tribunal Supremo de Justicia de facto. Por ello, supuestamente los venezolanos no podemos lograr el cese de la usurpación. ¿Aumentar las sanciones? ¿Intervención de una fuerza multilateral? ¿Votar?

Comentario: las sanciones han surtido un efecto importante, pero no han sido suficientes. Hay que considerar que la gran mayoría de los gobiernos democráticos que reconocen al presidente (e) Guaidó no han aplicado sanciones, a pesar de ciertos compromisos adquiridos. También que en varios casos las sanciones han sido exitosas en lograr el cambio, aunque su acción es lenta. Por lo tanto, esta vía sigue abierta y el esfuerzo de nuestros dirigentes debe dirigirse a lograr que más países las apliquen y que aumenten en intensidad.

Con respecto a la intervención de una fuerza multilateral, cabe preguntar si quienes la proponen conocen los daños que ocasionaría en cuanto a pérdida de vidas y a la propiedad, las cuales ya son muy elevadas. Además, qué efecto tendría sobre la reconciliación de los venezolanos, sobre nuestra Fuerza Armada y sobre la gobernabilidad y estabilidad del futuro gobiern

Quienes insisten en la intervención no quieren entender que ningún gobierno ha estado dispuesto a actuar. Cuando Trump declara que “todas las opciones están sobre la mesa” es para intentar incentivar a que nuestra Fuerza Armada intervenga, como debería hacerlo.

Quienes predican de buena fe que es necesario votar deben considerar que:

a. Si votamos perderemos el apoyo internacional;

b. Si votamos y ganamos, el régimen desconocerá la nueva Asamblea, como hizo con la actual;

c. Si votamos y perdemos por las trampas y por la abstención, el régimen se consolidará;

d. La abstención en la pantomima electoral del 2018 logró el desconocimiento de Maduro, el reconocimiento a Guaidó como presidente (e) por 58 países y por el Parlamento Europeo, la aplicación de sanciones, la aceptación de Gustavo Tarre como embajador ante la OEA y de otros embajadores, tomar posesión de Citgo y de Monómero Colombo Venezolanos, reconocimiento por el BID y bloqueo de activos del régimen, lo cual no es poca cosa.

 Más acciones de parte del presidente (e) Guaidó

Otras intervenciones sostuvieron que Guaidó debe designar su equipo de gobierno; que la Asamblea Nacional debe darle más poder para toma de decisiones; necesidad de un nuevo pacto unitario; no sabotear la unidad por debajo cuerda; las diferencias deben dejarse para después que ocurra el cese de la usurpación; mantener relación estrecha con los dos partidos de Estados Unidos.

Comentario: si Guaidó designa su Gabinete, todos los ministros van presos o tienen que exiliarse. Un gobierno en el exterior significa tirar la toalla. Además, los nombramientos producirían más desunión de la ya existente. Para que haya verdadera unidad debe haber mayor inclusión, sin caer en discusiones eternas y acatar las decisiones. Coincidimos con las otras recomendaciones.

Como (había) en botica

* Excelente el Manifiesto del Consejo Superior de la Democracia Cristiana que rechaza la farsa electoral y el secuestro de Copei, AD, PJ y VP.

* ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados

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Un comentario

  1. Los analistas de Analítica parecen no entender la situación venezolana. Su bloqueo a la intervención militar no tiene argumentos sólidos, ni desde la perspectiva de la teoría política ni desde la el análisis de la teoría de juegos. Veamos sus objeciones: «..cabe preguntar si quienes la proponen conocen los daños que ocasionaría en cuanto a pérdida de vidas y a la propiedad, las cuales ya son muy elevadas. Además, qué efecto tendría sobre la reconciliación de los venezolanos, sobre nuestra Fuerza Armada y sobre la gobernabilidad y estabilidad del futuro gobierno» Analicemos la primera. Los daños de una intervención armada deben ser medidos en relación a los daños acumulados de una población sometida brutalmente a una usurpación internacional por parte de Cuba. La contracción acumulada del PIB de Venezuela sobrepasa el 70%. Si se generan daños materiales y humanos, pero asistimos al restablecimiento de la democracia, los daños materiales y humanos habrán valido la pena. En cuantos a la reconciliación sobre los venezolanos debo decir que hay posturas irreconciliables con la democracia. Ni el nazismo (fascismo) ni el comunismo son reconciliables con la democracia. Bástese leer Popper para entender esto. En cuanto a las fuerzas armadas, una intervención apunta no a desmontar la misma, sino todo lo contrario. En este momento, el presto operativo de nuestras fuerzas armadas es nulo y la intervención apunta a la restauración de la institución castrense. La estabilidad y la gobernabilidad del futuro gobierno dependerá del apoyo de los grupos democráticos del país, no de una falsa reconciliación con factores que poseen un agenda totalitaria o delictiva. La reconquista del territorio y la gobernabilidad dependerá de los venezolanos democráticos en el poder, apoyados por la amplia mayoría de la población. Estados Unidos y alguno que otro aliado, presumiblemente Colombia, nos haría el favor de derrocar el régimen (por un precio a págar, porque almuerzo gratis no existe), pero es tarea de los venezolanos la reconstrucción del país.
    Finalmente recomiendo a los miembros de Analítica revisar los trabajos de Aunmann (2006). La violencia y la guerra en ciertas circunstancias son acciones racionales. Terribles? Sí. Pero la alternativa de la sumisión es peor. La historia de la humanidad pareciera confirmarlo. Políticamente, la paz es un equilibrio, no un valor.

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