OpiniónOpinión Internacional

Sugerencias para combatir la corrupción impune de los Municipios

“La moral, la decencia y las virtudes ancestrales son ridiculizadas sin respiro por el comunismo gramsciano…”

El  impune escándalo de la infiltración del narcotráfico en el Municipio San Ramón  salpicó profundamente al recién electo Pdte. del  Partido Socialista, el hecho que éste no hubiese renunciado menos investigado de oficio ese delito, podemos colegir que no existe una política global, organizada y programada, contra la corrupción, cuya notoria y perversa presencia en nuestras instituciones públicas, hoy principalmente las locales, supone, a mi modo de ver, el problema más grave de entre los que actualmente aquejan a la política chilena, no han reaccionado los partidos políticos,  la ciudadanía, los medios y sobre todo, la Fiscalía, afectando directamente a los pilares mismos del sistema democrático.

A pesar de que en el año 2015 durante el gobierno de la Ex Pdta Bachelet, en medio de continuos escándalos de corrupción, nombró una Comisión anticorrupción (presidida por Econ Engel) y ésta, presentó una serie de propuestas a la Pdta. Bachelet  para que adoptara, con urgencia y rigor, todas las medidas, lo cierto es que poco se ha hecho al respecto desde el poder político: si acaso, la creación de la Comisión Transparencia, cuya eficacia real está por ver, más allá de los consabidos ecos de prensa. ¡No hay voluntad política para controlar la corrupción! Leer.”Urge una cruzada anticorrupción” https://www.analitica.com/opinion/urge-una-cruzada-anticorrupcion/

A continuación se sugieren de medidas básicas que habrían de adoptarse o mejorarse las actuales, desde los poderes públicos, para modernizar las Municipalidades y para luchar útilmente contra la corrupción en el ámbito municipal, en orden a mermar la corrupción que está asolando, al día de hoy, a demasiados Municipios hasta el punto de poner en grave riesgo la autonomía municipal. Propuestas de actuación, cuya práctica requiere, reitero, de una firme voluntad política que, hoy por hoy, brilla por su ausencia. A saber:

1. Pacto de Estado contra la corrupción. Por aquí habría que empezar, pues supondría el reconocimiento de la gravedad del fenómeno y la necesidad de afrontarlo. Lo han de suscribir partidos políticos e instituciones públicas representativas de todos los estamentos oficiales. Se trataría de diseñar una estrategia a corto, medio y largo plazo y de asumir compromisos y acuerdos. No ha de faltar el compromiso firme entre partidos de excluir de la vida pública a los cargos afectados fehacientemente por la práctica corrupta. Sólo así la clase política se hará creíble ante la ciudadanía y los poderes económicos serán conscientes del nuevo orden de cosas.

2. Democracia interna en los partidos políticos. La Ley de partidos políticos se ha de modificar a fin de garantizar legalmente el acceso de los militantes capacitados a los cargos de responsabilidad interna, institucionalizándose en el seno de los partidos el proceso de primarias para la confección de las listas electorales, exigiendo mayor preparación a los postulantes  y haciendo posible la transparencia financiera de los mismos.

3. Nuevo régimen de financiación de partidos. Frente al deficiente régimen actual, censurado todos los años, de forma impenitente y vana por el Tribunal Electoral, se impone una reforma legal que reduzca los recursos económicos procedentes de la financiación pública, haga más transparente la financiación privada, extreme las obligaciones contables de los partidos y refuerce la fiscalización y control de sus cuentas e incluso, éstas no deben tener fecha de término o prescripción.

4. Creación de Juzgados especializados para combatir la impunidad. Con jurisdicción exclusiva y excluyente en la instrucción y posterior enjuiciamiento de todos aquellos procedimientos penales referidos a delitos contra la Administración, la Hacienda Pública, la ordenación del territorio o el medio ambiente. La represión de la corrupción ganaría así en calidad, celeridad y homogeneidad.

5. Implantación de Códigos de conducta en los Municipios. Para moralizar la vida pública frente a la generalizada falta de ética de nuestros gobernantes. Es absolutamente necesario diferenciar claramente entre la responsabilidad política y la penal; de este modo, sería perfectamente compatible la existencia de un Código Penal, esencialmente coactivo, con otro de conducta, que definiera comportamientos y actitudes, estableciendo sanciones complementarías de índole no penal, inclusive el cese en el cargo.

6. Reforma del sistema electoral municipal. En el  sentido: de una parte, para ampliar el régimen de incompatibilidades de alcaldes y concejales; de otro lado, para limitar el número de mandatos de los corporativos;

7. Reforma de la legislación de Régimen Local. ¿Por qué no se ha aprobado el proyecto de ley “Fiscalización, Transparencia y Profesionalismo en las Municipalidades?.

¡Insólito! Lleva años archivado en el Congreso. Se hace indispensable extremar el control de legalidad sobre la actividad municipal y el económico financiero sobre el gasto; reducir drásticamente los supuestos de contratación directa de obras, servicios y suministros; dignificar la función pública local, poniendo coto a la designación ilimitada de personal de confianza y al abuso de la figura del concurso en detrimento de la oposición libre.

8. Racionalización de la gestión urbanística. Del gran espacio escénico de la corrupción municipal hay que desterrar la socorrida e interesada figura del convenio urbanístico (sobre todo en el ámbito del planeamiento).. Se ha de controlar rigurosamente la inversión de los ingresos procedentes del patrimonio municipal del suelo.

9. Reforma de la legislación penal. Para agravar las penas previstas para los delitos que tienen que ver con la corrupción. Es inaceptable un Alcalde condenado por prevaricación administrativa pueda ser parlamentario; o que el concejal de urbanismo que haya promovido la concesión ilícita de una licencia urbanística sea simplemente inhabilitado y condenado al pago de una multa; parece ridículo, en fin, teniendo en cuenta la gravedad e importancia de la materia electoral (médula espinal del sistema democrático) que se pueda penalizar con un mes y un día de prisión y multa de  la conducta de alguien que haya comprado el voto de los electores.

10. Educación en los valores democráticos y ciudadanos. De un lado, formando al ciudadano, en todos los niveles educativos, en una moral de la convivencia más solidaria. En segundo lugar, desde los medios de comunicación, creándose opinión beligerante contra las prácticas corruptas, a fin de concienciar a la ciudadanía de que la corrupción es un mal negocio, que atenta siempre contra sus legítimos derechos e intereses y, sobre todo, contra la salud de la democracia que con tanto esfuerzo pretendemos consagrar.

En efecto, en  Chile,  por una parte, continuamente se llaman Comisiones, ver http://ellibero.cl/actualidad/de-que-sirvieron-las-otras-comisiones-anticorrupcion-creadas-por-frei-lagos-y-bachelet/  se proponen las mismas  soluciones a los viejos problemas  no resueltos por  la falta de interés o desidia de los  políticos. Se toman decisiones y nada sucede. Cuando algunas de éstas se intentan ejecutar, o no sirven, o empeoran la situación original. El mejor ejemplo es el caso Mop-Gate. Se  negoció una modernización del Estado  pero  fue superficial, ineficiente y se implementó mal, producto a la falta de voluntad política de los culpables de siempre: el sistema político. Por otra parte, está la vieja disyuntiva sobre subir impuestos o recortar gastos, los economistas del BID dicen que el camino para no «hipotecar el futuro» de las arcas fiscales y el crecimiento económico, es focalizar los fondos fiscales, reducir el gasto y evitar los desvíos de fondos.

Considerando los sucesos de corrupción ocurridos en Arica y Hualpén, donde estaban involucrados los alcaldes, concejales y funcionarios de esos municipios. Viajes innecesarios al exterior.

-¿Qué se está haciendo por mejorar la gestión municipal en el manejo y fiscalización de los recursos públicos? Se requiere mucha seriedad y una focalización muy estricta para evitar que el gasto social se diluye en grupos de poder y en gastos administrativos.

-¿ A cuánto asciende la deuda de arrastre de las Municipalidades? ¿Agujero negro?

Por las razones señaladas en el punto anterior

¿Por qué no se ha aprobado el proyecto de ley “Fiscalización, Transparencia y Profesionalismo en las Municipalidades

Artículos relacionados:

Estadísticas de Gestión Pública, Indicadores de Desempeño 2001-2019

Resultados de Cumplimiento 2018 – Mecanismos de Incentivo Institucional

Evaluación Ex Ante de Diseño de Programas Públicos y su Contribución al Proceso Presupuestario

https://www.dipres.gob.cl/598/w3-propertyvalue-2133.html

CIPER desmenuzó gastos y deudas de 34 municipios metropolitanos

CIPER desmenuzó gastos y deudas de 34 municipios metropolitanosPor : Francisca Miranda, Pedro Ramírez y Pilar Palacios…

Posted by Patricia Muñoz García on Wednesday, October 24, 2012

Crispi cuestiona falta de recursos para Fonasa y Mañalich acusa derroche y corrupción en hospitales públicos.

https://www.df.cl/noticias/empresas/salud/crispi-cuestiona-falta-de-recursos-para-fonasa-y-manalich-acusa/2020-01-08/204603.html?utm_source=email&utm_medium=email&utm_campaign=Lo+Leido_09012020&utm_content=Link_Nota&utm_mc=tc5nNYc4UsZ_K-0x5yf6E_o8qZC9EPA646jH_8prNsY
Fundado hace 24 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Cerrar
Botón volver arriba
Cerrar