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¿Tribunal Supremo de Justicia “Legítimo”…?

La mentira no nos hará Libres.

I

La moribunda Asamblea Nacional “pare” a los “magistrados express”

Como todos sabemos, el 23 de Diciembre de 2015, la Asamblea Nacional presidida por el narco-diputado Diosdado Cabello y otros agentes de la dictadura conminaron a 13 magistrados principales y 20 suplentes a renunciar o pedir su jubilación a fin de sustituirlos por otros militantes del PSUV y evitar que la nueva Asamblea Nacional pudiese elegir a aquellos magistrados a quienes se les vencería su mandato durante el período para el que fue electa la nueva Asamblea en Diciembre de 2015. Y es así como, violando todas las disposiciones constitucionales, legales y reglamentarias, procedió a designar 13 de los 32 magistrados principales y 20 suplentes, todos militantes del chavismo, los llamados “magistrados express”.

Antes de la instalación de la recién electa Asamblea Nacional con mayoría calificada de la oposición, numerosos diputados electos, expresaron que una de las primeras tareas de la nueva Asamblea Nacional sería revocar los nombramientos de los “magistrados express” y proceder a designar los 13 magistrados principales y 20 suplentes, de conformidad con las disposiciones constitucionales, legales y reglamentarias que rigen la materia. Lamentablemente, como veremos, esa no fue prioridad de la Asamblea Nacional una vez instalada, sino que pasaría año y medio antes de hacer efectiva esa decisión “prioritaria”.

II

El TSJ desconoce a la nueva A.N.  La nueva A.N. no desconoce al TSJ

Una vez instalada la Asamblea Nacional el TSJ y el CNE tratan de arrebatarle a la oposición la mayoría calificada de las dos terceras partes, desconociendo la atribución constitucional de la Asamblea de calificar a sus miembros.  Y es así, como TSJ mediante una hemorragia de sentencias de la Sala Constitucional anula todas las leyes aprobadas por la Asamblea y finalmente, el Tribunal Supremo la declaró en “desacato”, anulando todas sus actuaciones. Sin embargo,  la Asamblea Nacional no se atrevió entonces, ni hasta hoy se ha atrevido, a desconocer al Tribunal Supremo de Justicia.

Su entonces Presidente, Henry Ramos Allup, fijó la posición de la Asamblea Nacional frente a los desmanes del TSJ, limitándose a declarar que “desconocerían aquellas sentencias que fuesen inconstitucionales”.[1] Esta posición da lugar a preguntarse si la Asamblea Nacional tiene la potestad o está de alguna manera facultada constitucionalmente para declarar la inconstitucionalidad de una sentencia. A mi juicio de simple abogado, que no formo parte de los centenares de “abogados constitucionalistas” curiosamente surgidos durante la dictadura, en el texto constitucional la Asamblea Nacional no tiene atribuida tal potestad, pero lo que si tenía era la posibilidad política de desconocer al Tribunal Supremo chavista en razón de su desconocimiento de las atribuciones constitucionales propias de la Asamblea Nacional, expresión directa de la voluntad popular. Las declaraciones citadas del Presidente de la Asamblea Nacional, constituyeron un reconocimiento tácito del TSJ, atropellador y abusivo: solamente “desconocerían aquellas sentencias que fuesen inconstitucionales”. 

 

III

La Asamblea Nacional, finalmente, decide sustituir a los “magistrados express”

Año y medio más tarde, el 21 de Julio de 2017, después de cumplir con todas la formalidades, finalmente la Asamblea Nacional, en ejercicio de sus atribuciones constitucionales, designó a 13 de los 32 magistrados principales y 20 suplentes que sustituirían a los “magistrados express” ilegalmente elegidos por la moribunda Asamblea Nacional presidida por el narcotraficante Diosdado Cabello. A continuación el listado de los “magistrados express” y los designados por la Asamblea nacional para sustituirlos.

Cuadro 1

Como podemos ver en esta tabla, sin lugar a duda alguna, que la Asamblea Nacional no nombró un nuevo Tribunal Supremo de Justicia. Nombrar un nuevo TSJ implicaría que se nombraran los 32 magistrados principales y todos los suplentes, lo que, nunca fue la intención de la Asamblea Nacional.

 IV

La dictadura desconoce la designación de los nuevos magistrados y arremete contra ellos

El más desprevenido observador de la realidad venezolana podía predecir, sin temor a equivocarse, que la dictadura no acataría la tardía decisión tomada por la Asamblea Nacional de conformidad con sus atribuciones constitucionales y con fundamento en la ley.  Es así como los mismos “magistrados express”, por instrucciones de la gavilla que usurpa el poder, son los que deciden no acatar la decisión de la Asamblea Nacional y la dictadura ordena la detención de los magistrados designados. Algunos de ellos lograron salir a tiempo del país en resguardo de su integridad física y su libertad personal. Unos fueron detenidos mientras otros obtuvieron asilo diplomático en las embajadas de varios países latinoamericanos y hasta hoy no han recibido salvoconducto para abandonar el país. Todos ellos merecen nuestra solidaridad y apoyo como víctimas de la dictadura.

Los magistrados obligados a salir del país por la persecución del régimen, han acudido ante diversos gobiernos y organismos internacionales para denunciar la persecución y la conducta forajida del régimen chavista. Establecieron una estrecha relación y han recibido el apoyo del más constante defensor de la libertad de los venezolanos, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, temido y odiado por la dictadura. Ellos pueden jugar un importante papel en el fortalecimiento de la solidaridad de la comunidad internacional con la lucha por la libertad de los venezolanos.

V

La importancia del apoyo logrado en la comunidad internacional y de la necesidad hacerlo cada día más sólido

El apoyo obtenido en la comunidad internacional ha sido un logro exitoso producto de las acciones plegadas por la dirigencia política democrática y de numerosas instituciones de la sociedad civil, que actuando cada una en los ámbitos internacionales que les son propios han logrado no solamente el apoyo a la lucha de los venezolanos por la libertad sino el repudio de la comunidad internacional a la corrupta dictadura castro-madurista-militarista. El apoyo recibido, además, ha sido exitoso porque ha logrado convencer a la comunidad internacional que la lucha de los venezolanos es por el restablecimiento del estado derecho como fundamento de la libertad y el orden democrático.

Por el contrario, la dictadura es repudiada por la comunidad internacional, además de por su permanente violación de los derechos humanos, por su constante irrespeto a la institucionalidad y su reiterada violación de la constitución y las leyes. Ese repudio tiene su origen en la conducta tortuosa y mentirosa del régimen, en la convocatoria a una asamblea constituyente en contravención flagrante del texto constitucional y al desconocimiento de la Asamblea Nacional. En pocas palabras el desprestigio y el repudio al régimen chavista en la comunidad internacional ha sido producto de su conducta arbitraria y su desconocimiento del estado del derecho.

VI

El Tribunal Supremo de Justicia “Legítimo” de la República Bolivariana de Venezuela se instaló en Washington, D.C.

Los magistrados principales y suplentes designados por la Asamblea, han decido no constituirse en un grupo de presión contra la dictadura a nivel internacional. Han renunciado a utilizar la autoridad moral que deriva ser una muestra viva de la naturaleza arbitraria de la dictadura chavista y su eterna conducta de contraria al estado de derecho.

Pareciera que el irrespeto al derecho, arma de combate del chavismo, los ha contagiado y han resuelto autocalificarse, a contrapelo de la conducta desplegada por la Asamblea Nacional hasta ahora, como el “Tribunal Supremo de Justicia Legítimo de la República Bolivariana de Venezuela”, lo que no tiene fundamento alguno en el derecho ni en la realidad venezolana.

 

VII

¿Pueden trece magistrados hacerse llamar Tribunal Supremo de Justicia?

Es evidente que trece magistrados no pueden, de ninguna manera, atribuirse la condición de Tribunal Supremo de Justicia y mucho menos “legítimo”[1]. Para ser Tribunal Supremo de Justicia, debe estar compuesto por 32 magistrados principales y sus suplentes, y para ser “legítimo” deben ser designados por la Asamblea Nacional. Y como ya hemos visto, la Asamblea Nacional solamente nombró a trece Principales y veinte suplentes. No designó, ni nunca tuvo la intención de nombrar, los treinta y dos magistrados principales y sus suplentes. De manera que llamarse o hacerse llamar “Tribunal Supremo de Justicia Legítimo” convierte a quienes lo hacen en impostores.[2]

 

VIII

¿Tiene ese “tribunal” apoyo de la OEA, de la ONU y de la comunidad internacional?

Entre, las mentiras que rodean este acto, está el afirmar, o hacer aparentar, que tiene el apoyo de la OEA y, adicionalmente, nada menos que de las Naciones Unidas. No entiendo de qué manera Luis Almagro, Secretario General de la OEA y aliado de la lucha de los venezolanos por nuestra libertad, haya autorizado que se usara la sede de la OEA para la “instalación” de lo que se ha dado en llamar el “Tribunal Supremo de Justicia  Legítimo”, siendo que la Asamblea Nacional, que es la única facultada para elegir el TSJ,  no eligió a estos señores, como Tribunal Supremo de Justicia.

En algunas de las noticias sobre el evento celebrado en la sede de la OEA se reseña que “A pesar de que la OEA no envió ninguna convocatoria para el evento, que ha causado malestar en los Estados miembros (incluyendo los críticos de Maduro), el secretario general, Luis Almagro, asistió a la instalación.” [3]

En efecto no se ha producido ninguna decisión de la OEA como institución que de alguna manera reconozca o avale este insólito hecho del TSJ en el exilio.  Evidentemente, no existe ningún apoyo o reconocimiento institucional de la OEA y menos de la ONU. Tampoco ha sido reconocido como tal tribunal por ningún sujeto de la comunidad internacional.

IX

Ausencia de fundamento jurídico

Esta supuesta conformación de un Tribunal Supremo de Justicia en el exilio, no tiene sustento alguno en el derecho venezolano ni fundamentos ni precedentes en el derecho internacional. Por esa razón considero inútil hacer consideraciones jurídicas de ninguna naturaleza. He leído y oído, inclusive a abogados, afirmar que si bien la constitución de ese “tribunal” no tiene fundamento jurídico alguno, lo importante es que su acción dañará seriamente a la dictadura. Este criterio de despreciar el derecho me parece irresponsable e incompatible con el espíritu democrático y el segundo criterio está apartado de la realidad, porque creer que le vaya a causar daño o problema alguno a la dictadura o a la pandilla que la sostiene en el poder, es en el mejor de los casos, una ingenuidad.

 

X

Posibles efectos sobre el apoyo de la comunidad internacional

 Como ya hemos dicho, el repudio de la comunidad internacional a la dictadura chavista encabezada por Nicolás Maduro ha tenido como razón fundamental su quebrantamiento del estado de derecho y la brutal violación de los derechos humanos. Y últimamente la convocatoria, la fraudulenta elección e instalación de la ilegal Asamblea Nacional Constituyente. El régimen con la complicidad del CNE y el TSJ han calificado a una reunión de activistas del PSUV como Asamblea Nacional Constituyente con poderes “plenipotenciarios”.

Y ahora, un sector de quienes enfrentamos a la dictadura, luchando por el restablecimiento del estado derecho, incurre en la misma conducta repudiada de la dictadura,  calificando y refiriéndose a un grupo de magistrados como el “Tribunal Supremo de Justicia Legítimo”. A mi juicio ello constituye una conducta política reprochable, engañosa e irresponsable, que eventualmente podría conducir a un debilitamiento del apoyo de la comunidad internacional, que con razón podría cuestionar un intento de engañarla por parte de quienes se dicen ser el “Tribunal Supremo de Justicia Legítimo” y sus promotores.

Son numerosas las naciones que tienen representación diplomática en Venezuela que, sin lugar a dudas, les informarán a sus gobiernos que la Asamblea Nacional no ha elegido un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, sino que designó a unos magistrados para sustituir a otros ilegalmente designados por la anterior Asamblea Nacional.

XI

Lo más grave: la generación de falsas expectativas en los venezolanos

Los defensores de esta acción, con razón, la califican de “insólita” y la celebran como extraordinaria. A sus elogios han agregado presuntos éxitos del nonato “Tribunal Supremo de Justicia Legítimo de la República Bolivariana de Venezuela” y descaradamente afirman que : 1. Ha sido reconocido por la Organización de Estados Americanos OEA y la Organización de Naciones Unidas (ONU), lo que es totalmente falso. 2. Que el gobierno de los Estados Unidos le entregará al tribunal el dinero confiscado a los narcotraficantes venezolanos y que además la cuenta dante será la OEA!! Esta peregrina afirmación revela un total desconocimiento del funcionamiento de las instituciones de los Estados Unidos; 3. Que ese Tribunal puede investigar; 4. Que ese tribunal podrá dictar órdenes de detención, solicitar órdenes internacionales de captura a Interpol y a los servicios de policía de varios países, lo cual es totalmente falso. 5. Que podrá ordenar congelación de bienes de los corruptos del régimen y sus aliados boliburgueses, en Venezuela y en el exterior.

Por supuesto, los venezolanos ansiosos de dar al traste con la dictadura, se alegran y se entusiasman ante tales anuncios. Centenares de miles de venezolanos se han creado falsas expectativas que se reflejan en los comentarios de los lectores frente a las noticias referentes a la instalación del supuesto TSJ en Washington. Un alto porcentaje de ellos cree que efectivamente ese supuesto tribunal “hará justicia”, “que es un paso decisivo para extirpar la dictadura chavista”, que “Maduro y su pandilla de delincuentes serán encarcelados por Interpol”, que el “tribunal” recuperará los dineros robados por los jerarcas de la dictadura y sus boliburgueses, etc, etc. Este teatro solamente tendrá como resultado, entre los venezolanos, una nueva frustración producto de un engaño deliberado.

Y los responsables de ese engaño, de la generación de falsas expectativas y la subsecuente nueva frustración de los venezolanos, son aquellos de los electos por la Asamblea Nacional, que se han prestado a esa especie de sainete que es el supuesto “Tribunal Supremo  de Justicia Legítimo”.  El engaño a los venezolanos es deliberado, intencional, hecho a conciencia., que es lo que provoca repugnancia. En efecto, resulta increíble que en ese grupo de abogados, no hubiera uno que haya llamado la atención sobre la falta de sustento constitucional y legal; o que haya alertado del hecho de que es una mentira descarada decir que la Asamblea Nacional los designó como “Tribunal Supremo de Justicia”; o que ignoren que ni Interpol ni ninguna organización multilateral tomará en serio sus “decisiones”.

Esta conducta irresponsable, erosiona la credibilidad de los sectores democráticos que en Venezuela enfrentan a la dictadura.

 

XII

A pesar de diferir con frecuencia de la llamada oposición formal, salvo en casos muy especiales como éste,  siempre he evitado escribir contra ningún sector de la oposición a pesar de sus frecuentes y a veces incomprensibles desatinos. Soy un fuerte crítico de quienes, desde la instauración de la dictadura, se han dedicado, a tiempo completo, a atacar por las redes a la Coordinadora Democrática, la MUD y ahora al Frente Amplio, a los partidos políticos y a los dirigentes democráticos, en lugar de atacar al enemigo que es la dictadura. Quienes han mantenido esa posición se me hacen sospechosos de ser agentes encubiertos de ladictadura.

Sin embargo, en esta oportunidad, a riesgo de ser atacado por los promotores de esta “insólita” acción o por quienes han sido engañados por las falsas expectativas que ha creado, he decidido criticar esta acción porque considero que erosiona de manera importante la lucha contra la dictadura a nivel nacional e internacional. Que ella pareciera salida de los laboratorios de guerra psicológica de la dictadura para crear mayor frustración y desesperanza en los venezolanos.

Los venezolanos estamos cansados de ser engañados y llevados al matadero de manera irresponsable. Y en este caso el engaño es protuberante y grosero.

La seriedad de todo el movimiento nacional para la liberación de Venezuela de la dictadura, puede quedar en entredicho por esta acción pueril, absurda y estéril.

Esos magistrados electos por la Asamblea Nacional y desconocidos por el TSJ, tendrían que cumplir una labor de divulgación seria de la conducta forajida de la dictadura: desaparición del estado de derecho, violación de los derechos humanos, la militarización de la justicia, la politización de las FAN, el apoyo del TSJ a la corrupción, la elección inconstitucional de una asamblea nacional constituyente, etc, etc.

La mentira no nos hará Libres. La mentira es un obstáculo para la Libertad.

[email protected]

@jchaffardet

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[1] http://globovision.com/article/ramos-allup-tsj-va-destituir-la-an-por-desacato  (14 de Mayo 2016.)

http://www.diariolasamericas.com/america-latina/ramos-allup-afirma-que-el-parlamento-venezolano-desacatara-sentencias-del-tsj-n4107824  (16 de Noviembre de 2016)

[1] legítimo, ma

Del lat. legitĭmus.

  1. adj. Conforme a las leyes.
  2. adj. lícito (‖ justo).
  3. adj. Cierto, genuino y verdadero en cualquier línea

[2] impostor, ra

Del lat. impostor, -ōris.

  1. 1. adj. Que atribuye falsamente a alguien algo. U. m. c. s.
  2. 2. adj. Que finge o engaña con apariencia de verdad. U. m. c. s.
  3. m. y f. Suplantador, persona que se hace pasar por quien no es.

[3] Ver:  https://dolartoday.com/en-rescate-de-la-democracia-juramentado-en-la-oea-tsj-designado-por-la-asamblea-nacional/

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