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Destrucción creativa: desarrollo económico “perpetuum mobile ” y el Great Reset

Destrucción creativa: un desarrollo económico perpetuum mobile ” que garantiza la relación propiedad privada y la presencia de un universo de empresarios privados y socios politicos y sociales en la búsqueda de un cambio global del sistema económico para ser sostenido por la intervención del Estado que garantiza el reparto del ahorro mundial, que le conoce como el Great Reset.

La esencia del capitalismo: propiedad privada, libre mercado y libertades económicas y politicas base de todo proceso de destrucción creativa; el core del capitalismo y el cual sería automáticamente-según sus teóricos- en un liderazgo global pero sin sestigas  Es este fenómeno aparecido por intereses corporativos, empresariales, politicos y sociales alrededor de World Economic Fórum idearon el esquema político-institucional dirigido a detener el natural proceso de destrucción creativa, el motor del capitalismo, según Shumpeter, creador del concepto –creative destruction– y la teoría y el conocimiento económico que explica las economías de ese fenómeno de creación e incentivos bajo el motor de las dos instituciones sobre la cual se funda el capitalismo. Propiedad privada y mercado libre.  

  1. Que es la ‘destrucción creativa’?

Por  destrucción creativa comprendemos el funcionamiento de un poderoso mecanismo de innovación entre bienes y los procesos por el cual nuevos emprendimientos en producción y procesos tecnológicos se asocian en nuevas unidades de fundación continua, de emprendedores operando en mercados de riesgo, los cuales sustituyen a las empresa de tipo convencional y ciertamente caracterizadas por su obsolescencia tecnológica y  producción en modelos de negocio con una caída marginal de su situación en el mercado, competitividad y eficiencia.  En palabras de Schumpeter definió la destrucción creativa como “el impulso fundamental que pone y mantiene en marcha el motor capitalista proviene de los nuevos bienes de consumo, de los nuevos métodos de producción o transporte, de los nuevos mercados… [Este proceso] revoluciona incesantemente la estructura económica desde dentro, destruyendo incesantemente la antigua, creando incesantemente una nueva. Este proceso de Destrucción Creativa es el hecho esencial sobre el capitalismo.

Este proceso de destrucción creativa -no confundir con reestructuración, o innovación tecnológica, otro concepto que se ha utilizado para caracterizar el de creación destructiva – se consolida en el largo plazo no solo como crecimiento económico. En el plano económico -no solo en lo macroeconómico, ni en el crecimiento a largo plazo, incluyendo acá los desarrollos cíclicos que caracterizan espacios económicos de recesión y auge, como de bruscas fluctuaciones económicas, y periodos de volatilidad y amplio riesgo. Todos esos factores que hacen natural el funcionamiento de un mercado, digamos nacional o global son “destruidos” creativamente para dar paso a innovaciones, creatividad continua, mayor eficiencia garantizando que el fenómeno de creatividad es endógeno al sistema de libre mercado, propiedad privada y libertad.

Así por ejemplo, en el plano de la microeconomía donde la destrucción -creativa- e innovación se caracterizan por innumerables y seriales decisiones de crear y destruir acuerdos de producción de bienes, así como procesos y modelos de negocios de elevado rendimiento y saltos competitivos generados por la creación destructiva como fenómeno continuo, y en ocasiones discretos. Es evidente que tales decisiones suelen caminar por rutas complejas que requieren la acción de múltiples partes, así como consideraciones tecnológicas y de administración, un fenómeno continuo que coloca a ese nuevo modelo de negocio sobre un proceso de destrucción creativa.

Eficiencia.

La eficiencia de esas decisiones no sólo depende del talento de gestión, sino que también depende de la existencia de instituciones sólidas que sostengan el proceso de destrucción creativa que ha caracterizado el crecimiento económico generado en manos del individuo, de la economia en manos de la gente y no de la política -el Estado- que proporcionan un marco transaccional adecuado, eficiente y rentable con la presencia de un Estado que no lo hace por arbitraje, ese no es su rol. El Estado esta alli para que garantice que los factores que se multiplican bajo la creación destructiva se mantengan fuera del alcance de la política, el sentido de un mercado abierto, libertades económicas, conversión del Estado redistributivo a un Estado garante de las libertades.

El rol del Estado.

En conjunto, un marco jurídico que disminuya el rol económico del Estado -socialismo, una especie de capitalismo corporativo- en virtud que ello penetra en lo económico bajo incentivos de corrupción y crecimiento del Estado, el poder destructivo del capital privado puesto en movimiento  para satisfacer el rentismo y la codicia que genera la corrupción, la pandemia de la corrupción que crea el Estado listo para sustituir el ‘perpetuum mobile’ de la economia en manos del individuo.

Ese es sin duda alguna un cumplido denominador de esas instituciones que buscan proteger privilegios, esquemas de rent seeking y la búsqueda de arbitraje bajo el poder coercitivo del Estado, estimular el crecimiento de la deuda, y reducir las fuentes de la eficiencia y competitividad que solo es posible en una economia privada que opere con las libertades económicas plenas. Lo que podemos encontrar en el “capitalismo de los últimos dos siglos” el cual muestra un inmenso proceso de inclusión social y economics, para nosotros definido como la conversión del individuo asalariado al ritmo de una economia en manos del propio individuo que así disfruta de sus libertades económicas.

Productividad creativa.

Creación De esta manera, el proceso de destrucción creativa, según data reciente nos dice que, más del 50% del crecimiento de la productividad es consecuencia de ese “natural” desarrollo de de ese dinámico proceso denominado la disruptiva creación o destrucción creativa. La evidencia empírica nos dice que lo reducción en tiempo de las recesiones de hoy son consecuencia de lo amplio de esos procesos de recuperación son generados esencialmente por proceso continuo de destrucción creativa, su “perpetuum mobile”. Los obstáculos al proceso de destrucción creativa pueden tener graves consecuencias económicas a corto y largo plazo, debe quedar claro que ese fenómeno -destrucción creativa- es de movimiento perpetuo, natural del capitalismo. Se comprende por experiencia de dos siglos una gran enseñanza de Shumpeter, un clásico austriaco hoy de nuevo en el auditorio una ve z publicado el libro de The Power of Creative Destruction – Economic Upheaval and The Wealth of Nations.  Aghion, Philippe & alter.

Y me refiero al conocido esquema de politización de la economía internacional como un todo contenido en lo que se ha convertido en un manifiesto de una especie de neo-socialismo,  el del Greate Reset, especie de su configuración política, un cambio global en el mundo de las libertades que traen a la propiedad privada, el libre mercado y el crecido tamaño del Estado,  lo cual constituye la base de su manifiesto político, organizado bajo la bandera de grupos de interés reunidos en el World Economic Fórum (Davos).

  1. El Great Reset, el compuesto político más peligroso para el crecimiento continuo proveniente de la destrucción creativa del capitalismo.

La  politización corporativa entre sectores de interés económico y financiero, la política de grandes rentistas y su fusión política en una variación  neofascista, amparado en el Estado corporativo, ha sido dirigido desde el World Economic Forum, una corporación político económica-financiera creado para disminuir la razón privada de la riqueza de las naciones, en  crecimiento, desarrollo económico y la expansión fiscal y financiera del Estado presentado como fuente de financiamiento -fondos de la deuda publica pagados por el contribuyente con caída de su ingreso, y depredación del poder de compra de la moneda.

Asi se han creado combinaciones que se definen por su interés de redistribuir globalmente el creciente ahorro privado tanto capital como trabajo de individuos -inversiones definidas al pago de sus retiros y pensiones, y atrapado este volumen de fondos en las finanzas del Estado elevadamente expandida con dos cortes mortales, alza en las tasas de interés e impuestos; en su defecto, recurrir a la expansión monetaria que en los últimos años ha envilecido el poder de compra de las monedas de reserva en el mundo.

Ambos fenómenos convergen en crisis fiscales que serían financiadas por el ahorro previsional, pagando con bonos cuyos rendimientos a vencimiento se atrofian por las perversiones mencionadas en el párrafo anterior. Ese esquema contenido en The Great Reset. La gran corporación político-empresarial compartiendo con intereses politicos y sociales -corporaciones en el mercado para la redistribución del enomre ahorro previsional del mundo desarrollado y países emervents. Ese un mecanismo redistributivo a contribuir con las estrechas fuerzas digitales.

Parte de ese fenómeno de dirigir la economia desde el Estado lo pudimos ver en este año y medio de pandemia -COVID 19-  un fenómeno aparentemente natural que el Estado, la política y grandes grupos de interés económico que fungieron como líderes del Estado con el objetivo de debilitar la fuerza económica del sector privado en el mundo, con creación de desempleo masivo, crecimiento irresponsable de la deuda pública -Estado y Gobierno- con lo cual se hipoteca el ahorro individual al tener este que pagar el costo de la deuda -impuestos e intereses. Todo este armazón  político ha llegado envuelto en la ideología de la igualdad de ingreso, -el canto del Manifiesto Comunista en 1848- y la batalla por el control económico -Cambio Climático- y financiero del sector energético en el mundo transferido del sector de hidrocarburo al sector de las energías generadas por fuentes diferentes a la de hidrocarburos

El Great Reset   

El “Gran Reseteo’’ ha emergido oficialmente  debajo de la pandemia COVID-19 en la búsqueda de en un objetivo global al parecer dirigido al reparto de los fondos de ahorro mundial provenientes de un ritmo acelerado en endeudamiento público, generado por las “economics” de la batalla contra el capitalismo aprovechando las malas politicas de grandes países que siguieron las sesgadas políticas de salud de la Naciones Unidas -WHO- seguidas por muchos gobiernos tambien apareados con la agenda del Great Reset, el cual, de paso ha alcanzado niveles de una crisis financiera global de severa consecuencia económica que obligara a grandes ajustes, hiperinflaciones, recesiones, fenómenos que acompaña corrientemente en el impacto socioeconómico generado por las crisis fiscales. La redistribución de esos fondos de ahorro favorecería los grupos de interés constituidos por grandes capitales tanto en el sector tecnologico, como en el sector de energía alternativo al sector energético de los hidrocarburos, y cuyo marco político se construiría en la agenda del cambio climático para colocar el crecimiento de los sectores no hidrocarburos y que crecerían sobre la caída violenta y quiebra de este sector.

En resumen el Great Reset es en definitiva, un esquema de poder político y económico -Estado y grandes corporaciones privadas en modelo de ingeniería social inducido para desmontar un orden espontáneo y de desarrollo puesto sobre la propiedad privada. De esa manera,  el líder político, o el líder económico y financiero de los grupos que corporativizarían el Estado actuarían como el ingeniero con una máquina, el ingeniero social actuando como tecnócrata llevado a la cima de la tecnocracia trataría a la sociedad -privada- como un objeto de los intereses a través de los cuales se expresa su poder político.

A diferencia del comportamiento totalitario del fascismo, socialismo y comunismo, el tecnócrata de turno hoy bajo el Great Reset intentará hacer que la máquina social como caja negra funcione por sí sola de acuerdo con el diseño de cambiar el regimen del capitalismo bajo la bandera del movimiento perpetuo de la destrucción creativa, donde la ingeniería social aplicaría las reglas del funcionamiento de la sociedad de la misma manera que el científico, ingeniero por ejemplo aplica las leyes de la sociedad de la misma manera que el ingeniero sigue las leyes de la naturaleza. La teoría del comportamiento ha alcanzado una etapa de conocimiento que hace posible los objetivos de la ingeniería social.

Bajo el orden previsto por el Great Reset el progreso tecnológico no está destinado a mejorar las condiciones de las personas, sino a someter al individuo a la tiranía de un Estado tecnocrático en manos de . «los expertos que saben más » es la justificación, es una especie de neofascismo ahora dibujado por el sistema dual chino que coloca al Estado sobre los interés del individuo, independiente que en ese dualismo conviva -con los límites al emprendimiento- de un sector privado, a fusión de una sociedad creada bajo las reglas del rentismo –rent seeker– donde el individuo alcanza el rol de empresario donde sus fondos fueron generados por la corrupción que se había convertido en el mecanismo idealizado para obtener riqueza y poder político. Recordemos que el Great Reset ha sido creación de grandes grupos de interés de empresarios, políticos con un amplio séquito intelectual que ha venido actuando desde Davos, Suiza COMO World Economic Fórum..

Cambio climático y el “fin” de los hidrocarburos

Bajo estos horizontes, el sector no-hidrocarburo obtendría flujos de inversión financiados por los Gobiernos/Estados convertidos en esquemas redistributivos de esa masa de fondos financieros generados como ahorro privado mundial. Este esquema de economia política seria aplicado a otros sectores industriales y económicos bajo el esquema redistributivo -fiscal- aplicado por Gobiernos/Estados que trasladarían ahorro privado mundial a grupos encajados política y financieramente con el Estado. Entre otros grupos se pueden definir grupos agregados como intereses en el sectores energéticos alternativos a los hidrocarburos, convertido estos en el blanco de una alianza político económico entre grupos de interés comercial e industrial, las clases políticas arrimadas a la izquierda, cierta tecnocracia que junto con voluntades policías que buscan simultáneamente el crecimiento y la expansión del Estado se ha conglomerado para promoverlo acosando estructuras industriales de uso total por mayoría de población mundial en el empeño de una verdad aun no comprobada, por ejemplo, la embutida en el conocido Cambio Climático.

Como se puede observar, esos esquemas redistributivos del ahorro mundial  -via mecanismos fiscales- traerán como consecuencia la desarticulación del capital privado y el retroceso de oleadas destructivas creativas constituidas por emprendedores privados disminuyendo aceleradamente el impacto en el mercado de capitales generados por esos mecanismos shupeterianos de destrucción -continua y perpetuum- causantes en los últimos dos siglos del intenso crecimiento de la sociedad capitalista basada en el ahorro, en el esfuerzo, emprendimiento y progreso en innovaciones tecnológicas y administrativas, componentes de un desarrollo económico que se ha realizado en razón de la existencia plena de los derechos de propiedad, libertades económicas bajo la inclusión de los individuos de menores recursos en base a incentivos generados por el mercado entre los grupos privados pequenos y grandes

Como acotamos arriba el reconocimiento de este crecimiento, como desarrollo económico y social se ha estado ejerciendo bajo el perpetuum mobile, continuo del mecanismo de destrucción creativa, es lo que caracteriza al modelo de desarrollo capitalista y fundado sobre tres características institucionales y económicas, un mercado libre, una propiedad privada con derechos propios, un Estado reducido a sus labores de mantener el rule of law y las libertades economics y políticas.

Este principio ha sido retado por la ingeniería social del llamado Great Reset del World Economic Forum constituido en un tercer elemento de planificar la acción del Estado y su intervención en la economia para alcanzar un grado de igualdad económica expresada en el ingreso convertida en asunto del Estado/Gobierno, lo cual implica la presencia de mecanismos redistributivos similares a los del Welfare State que termina colapsando con la acumulación de elevados niveles de deuda pública, elevados presión tributaria que impone bajo niveles de crecimiento y caída del ciclo de vida.

En ese orden se propone la recreación de sindicatos cuya historia de corrupción y ruina se ha querido en el pasado igualar los ingresos de la gente sin que esto tenga nada que ver con las instituciones e incentivos detrás de la “igualdad de ingresos”  en lo que pareciera estar despertando en el Siglo XXI como una reedición del Manifiesto Comunista de 1848.

Asi, bajo esta curiosa plegaria en favor de una igualdad económica (¿!) y un Estado que pasaría a repartir el ingreso nacional al costo de la política, nos enviaría por un camino de lo que aproxima al socialismo bajo una mascarilla en algo familiar al socialismo, me refiero al  fascismo; al Estado Corporativo -capitalista o socialista- de bienes y votos y poder militar que aglomera a grupos de interés, corporaciones económicas y politicas asociadas para crear un nuevo orden económico, bajo el liderazgo de grandes corporaciones económicas con dominio del elemento tecnologico que trae el modelo de ingeniería social, ya discutida en párrafos anteriores; es decir, la creación de un fenómeno político que trae los peligros que se ciernen sobre el desarrollo económico y la destrucción creativa como ha sido en los últimos cien años de lo discutimos en este artículo, los momentos de una continua y dinámica destrucción creativa que ha generado en el último siglo un enorme desarrollo económico y la rápida disminución del hambre y la pobreza, así como otros males al incorporar al trabajo y al capital como el desarrollo del capitalismo que ha favorecido a cientos de millones de ciudadanos alrededor de todo el Planeta..  

Ahora podemos definir el proceso de destrucción creativa como un mecanismo dinámico apegado al tiempo, un continuo mecanismo de innovaciones de bienes y procesos por el cual los nuevos esquemas de emprendimiento y producción reemplazan a las empresas cuya competitividad se rezaga bajo las tecnologías y administración tradicionales, modelos obsoletos de negocios. Bajo esta definición, el concepto de destrucción creativa fue creación del economista austriaco Joseph Schumpeter (1942), quien lo consideró «el hecho esencial sobre el capitalismo» y definitivamente en palabras de Schumpeter de no ocurrir así la suerte del capitalismo estaría echada.

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