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Cuarenta días de ayuno que casi resultan mortales

Hace 7 años, Darwin Quintero decidió entregar su vida a Dios. Durante los últimos dos pasaba buena parte de su tiempo orando para pedir al señor sabiduría y fortaleza para entrar en un ayuno por 40 días. Finalmente, este 1° de junio se decidió y se fue a Mocundo, un lugar de retiro espiritual en la población de Bejuma, al occidente de Carabobo, a cumplir su propósito.

Fueron 40 días sin probar bocado. Acabó muy descompensado. Deshidratado. Nadie sabe con exactitud qué ocurrió durante ese tiempo, lo que se sabe es que al terminar el ayuno fue llevado a la casa de los hermanos cristianos Alfonso Carrasquero y su esposa Mayra, en Las Manzanitas. Ahí, supuestamente, pasaría su recuperación, pero justo allí se habría desarrollado esta historia:

Varias veces las hermanas y la mamá de Darwin fueron hasta la casa de los Carrasquero para verificar su estado de salud. Según cuenta la familia, nunca les permitieron el ingreso a la vivienda porque ellas «tenían pecados». Un día le pidieron a Protección Civil que fueran a chequear al joven, que apenas hace unos días cumplió 26 años, pero tampoco los dejaron entrar.

Un par de días después la familia volvió. Esta vez con los Bomberos de Bejuma. La historia no era distinta: «No pueden pasar», le indicaron los «hermanos». «Él está bien», aseguraban. Después de tanto insistir, un paramédico logró ingresar y ver a Darwin. El diagnóstico no era alentador. La mamá del joven también entró a mirarlo y no reconocía a aquel hijo robusto y de temple fuerte. «Ese no es Darwin». «Está como en coma». Pero nuevamente se imponía el evangelio representado en un par de hombres y una mujer: a Darwin no lo dejaron que lo trasladaran a un centro médico, como requería con urgencia.

Mientras los «hermanos» oraban por la recuperación del hombre, su familia, desesperada, acudió a la sede del Cicpc subdelegación Bejuma. Los funcionarios fueron hasta Las Manzanitas a verificar de qué se trataba. Para su sorpresa, a ellos tampoco les permitieron entrar a la casa. Sin embargo, poco después estaban en el cuarto donde Darwin agonizaba. Buscaron una Pick Up y lo trasladaron hasta el hospital de Bejuma. Aparentemente hasta allí llegaba el caso hasta que la médico patólogo hizo el hallazgo: un examen determinó defloración y traumatismo anal y hematomas en el lado izquierdo y derecho del abdomen.

De acuerdo con las pesquisas, a Darwin no solo lo privaron ilegítimamente de su libertad sino también, al parecer, habrían abusado sexualmente de él. «Aquí venía mucha gente. El pastor venía todos los días a verlo», comenta una «hermana» y vecina de los Carrasquero. Mientras otros vecinos aseguran haber escuchado gritos de un hombre que provenían del interior de la residencia donde más tarde fueron detenidos por el Cicpc Alfonso Carrasquero, Mayra Tortolero y el pastor de la iglesia Nuevo Pacto, José Mujica, de 65 años.

Los habitantes de Las Manzanitas están alarmados con el caso. En la iglesia todos oran para que los implicados salgan en libertad. Mientras tanto Darwin se recupera en una cama de hospital. Ahora debe usar pañales, tiene un tratamiento que le indicó una psiquiatra, ya camina, aunque su mirada se pierde cada tanto, quizás, en los recuerdos.

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