Tecnología

Televisor o proyector, ¿qué necesito realmente?

El mercado de los televisores y los proyectores se ha ampliado mucho en los últimos años y la tecnología también ha evolucionado de manera muy significativa. Esto ha provocado que la oferta se haya diversificado tanto que hoy en día existe una opción ideal para cada consumidor. Sin embargo, ese incremento hace también que pueda llegar a ser complicado decidir cuál es el mejor modelo. Para decidirlo, lo principal es analizar nuestras necesidades así como las características de los televisores y los proyectores.

Por un lado, hay que tener en cuenta que el proyector es un aparato más complejo y delicado. La calibración perfecta de la imagen es más complicada que en el caso de la televisión. Asimismo, requiere de un tiempo, unos minutos, para su encendido, mientras que en el caso del televisor éste se enciende de forma instantánea. Además, su mantenimiento es más caro ya que sus lámparas tienen una vida útil y hay que renovarlas cada cierto tiempo.

Por otro lado, es importante contar con una habitación suficientemente grande para poder exprimir la experiencia que supone disfrutar de un proyector y también hay que tener en cuenta que su imagen es muy sensible a la luz, por lo que hay que verla totalmente a oscuras. No obstante, al colgarse del techo y usar una pantalla es un aparato que puede colocarse en cualquier sitio sin interferir en la decoración de la habitación en la que se instala.
Por el contrario, el proyector genera una experiencia única y permite el lujo de tener un cine en casa. Además, a partir de las 46 pulgadas su precio es mucho más económico que el de los televisores, cuyo precio se dispara cuando alcanzan estos tamaños.

Es verdad, en todo caso, que ambos aparatos no se sustituyen mutuamente y que se puede tener un televisor y un proyector y utilizarse cada uno en situaciones diferentes. Por ejemplo, para disfrutar de los canales de TDT la televisión es un sistema más adecuado que el proyector, que por su parte ofrece una experiencia incomparable para ver películas y series. Tampoco se puede olvidar la mejora tecnológica que ofrecen los televisores Sony de última generación 4K, que han logrado doblar la resolución de sus predecesores, lo que les permite alcanzar pantallas de mayores pulgadas.

Este tipo de pantallas han logrado mejorar de manera muy considerable la experiencia de ver cine en la televisión. Además, tras un año en el mercado, su precio empieza a bajar y cada vez las plataformas como Netflix ofrecen más contenidos 4K, y los canales y productoras también están apostando por esta tecnología, por lo que en breve se podrán exprimir todas las posibilidades de esta nueva tecnología.

Lo cierto es que cada uno tiene sus propios gustos y costumbres a la hora de disfrutar de una película o de la televisión. Y cada uno, también, tiene sus necesidades y posibilidades económicas. Tanto los televisores como los proyectos ofrecen experiencias distintas y según lo que cada usuario necesite es más recomendable una opción u otra, por lo que la decisión debe comenzar siempre en un análisis de esas necesidades.

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