ParapsicologíaTendencias

Profecías

Martha Rosenthal
@agendamagica

Considerada una ciencia sagrada en la antigüedad, y entre los misterios del cotidiano vivir están las profecías pues se decía que Dios hablaba por boca de los profetas.

Las predicciones se conocen desde los tiempos más antiguos, cuando los adivinos de entonces, advertían a sus grupos tanto de los percances que pudieran sufrir como de las alegrías de buenos tiempos.

¿Profetas? Muchos, pero muchos. Unos maravillosos otros grandes simuladores.
De las profecías puedo decir que se desconoce de dónde viene la información, ni cómo interpretarla, ni hay precisión sobre la fecha exacta de los sucesos y esto pudiera generar miedo. Pero desde mi óptica, es preferible saber lo que está por ocurrir que desconocer el hecho. Si es beneficioso nos preparamos para celebrarlo, si no lo es, nos disponemos para minimizar sus efectos.

Hablemos del Mago Merlin, quien gracias a sus dones proféticos, se convirtió en el protector del Rey Arturo. ¿Y cómo dejar atrás a Nostradamus?, muchas de cuyas profecías se han cumplido y otras quizá lo sean en el futuro.

Algunas de las cumplidas son la bomba atómica; centuria II-91, la infame aparición del Nazismo y la segunda guerra mundial aparece en la centuria I-61, la destrucción del World Trade Center aparece en la centuria V-65. Pero también habló del colapso del sistema financiero, ¿y qué estamos viendo?

Para no irnos hacia muy atrás, las más recientes profecías cumplidas fueron la destrucción de las torres gemelas, conocidas en 1939 por el pintor/profeta argentino Benjamin Solari Parravacini, uno de los grandes. De igual manera nueve años antes del acontecimiento esbozo a Mussolini y a su amante, muertos y colgados cabeza hacia abajo. Su estilo era hacer dibujos ilustrativos del evento profetizado los que complementaba con frases proféticas.

¿Cómo dejar de hablar de las profecías mayas? Existieron en Centro América y por motivos desconocidos desaparecieron sin dejar rastros. Se dice, que eran tribus nómadas del espacio, que vinieron a este planeta a dejar su sabiduría y una vez cumplida su tarea, regresaron. Y tiene lógica puesto que una de las estrellas de las Pléyades se llama Maya.

Sin dejar atrás a Edgar Cayce y sus célebres sueños proféticos. Entre sus habilidades estaba ver con nitidez cual era el desorden de cualquier cuerpo humano. De él queda por cumplirse algunas predicciones:

En un futuro próximo, sólo no pasará hambre quien tenga su pedazo de tierra para plantar. – Habrá un nuevo orden económico y social, donde cada persona por su propia actividad tendrá oportunidad de expresión, trabajo y producción. “Ay de aquellos que conservan rígidamente sus riquezas para uso personal y ay de aquellos que desperdician las riquezas en nombre del pueblo”.

Y así, la profecía se ha extendido a través de los tiempos, incluyendo el presente y sería infinito citar los profetizadores.

Videntes, hechiceros, brujos amén de otros tildados de elegidos, han sido siempre compañía obligada en las casas de gobierno de los mandatarios desde tiempos remotos hasta la actualidad.
Hoy en día, ¿es diferente? De ninguna manera.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba