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De Hiroshima a Barcelona

El reciente 10 de mayo apareció en Facebook la noticia “el alcalde de Hiroshima espera que Obama tenga oportunidad de escuchar las historias de los sobrevivientes», y de inmediato escribí mi comentario a esa pretensión, que tergiversa la Historia de una manera inaceptable, pues sólo muestra una porción, lo ocurrido durante los días 6 y 9 de agosto de 1945, dos muy importantes y trascendentales sucesos, pero apenas un breve segmento, al final de un largo y complicado enfrentamiento entre muchas naciones, del cual sistemáticamente se extraen estos dos episodios, sin señalar su contexto y sus antecedentes, buscando alterar la esencia de lo que realmente sucedió en el lapso 1938-1945, y lo que es peor, alterando de tal forma el relato, que la maniobra coloca en calidad de víctimas a quienes formaron parte del grupo de países que se aliaron con el objetivo de dominar al planeta, en función de la superioridad que se atribuían a sí mismos. Partiendo de mi comentario inicial, elaboro este artículo, ampliando las informaciones y los conceptos involucrados en el tema, sobre todo porque todo este drama ocurrió hace más de 70 años, y la mayoría de la población mundial ignora los detalles, de lo que se aprovechan quienes deliberadamente resaltan y adulteran dos sucesos acaecidos luego de casi siete años de cruenta guerra y criminales episodios, algunos a escala de genocidio. Para que todos conozcan la totalidad del proceso, en lo que Hiroshima y Nagasaky  no fueron el origen sino la consecuencia, precisamente para evitar la letal prolongación de esa guerra.

Comencé por preguntar «¿El Alcalde de Hiroshima ha escuchado las historias de los sobrevivientes de Pearl Harbor? Hace más de 74 años, el 7 de diciembre de 1941, el imperio del JAPÓN atacó, sin el previo y obligatorio anuncio de inicio de guerra contra EEUU, la Base naval de Pearl Harbor, en Hawaii, estado de EEUU en el océano Pacífico. Casi 400 aviones bombarderos y cazas japoneses despegaron de madrugada, de seis Portaaviones de la Flota japonesa, agrediendo cobardemente, con obvia premeditación y alevosía, a los barcos estadounidenses anclados en ese Puerto, sus tripulaciones totalmente ajenas a la terrible emboscada de que fueron víctimas, al amanecer de aquel domingo, cuando aún dormía la mayoría. La Armada estadounidense perdió 16 buques y 190 aviones, hubo 2.400 muertos y 1.200 heridos. A pesar de lo sorpresivo del ruin ataque, hubo respuesta desde tierra, derribaron 29 aviones atacantes y 66 japoneses resultaron heridos o muertos (uno prisionero, nadó a la orilla desde un minisubmarino siniestrado). El enorme contraste en el respeto a las reglas y convenciones sobre la guerra, se evidencia en el comportamiento de los EEUU luego de conocerse de la grotesca agresión sufrida: El presidente Franklin Delano Roosevelt solicitó al Congreso Nacional de los EEUU en Washington que declare formalmente el inicio de las hostilidades con el imperio nipón, que la madrugada del día anterior los atacó sin avisar, como era su deber de acuerdo al marco regulatorio internacional.

Pero el expansionismo de Cipango -nombre dado antiguamente a Japón- no comenzó en 1941.   En 1931 invadió Manchuria, en 1937 inició la formal guerra contra China (también llamada Catay), el 5 de noviembre el emperador Hirohito aprobó el Plan de ataque a Pearl Harbor, que estaba listo hacía dos meses, y el 1º de diciembre dio la autorización definitiva (pero la flota japonesa había zarpado hacia Pearl Harbor el 26 de noviembre, doce días antes del cobarde e inesperado ataque). Y Japón ya era aliado de la Alemania Nazi y de la Italia Fascista, el emperador Hirohito, formó parte, con Hitler y Musolinni, de la Alianza Multiimperial que pretendió DOMINAR AL MUNDO, trío que cometió innumerables atrocidades, muchas de ellas totalmente inesperadas e injustificadas, como ese ataque japonés a Pearl Harbor, el ataque de la aviación nazi a Guernica, al norte de España, del ejército nazi a Lídice, en Checoeslovaquia.

En 1933 Hitler es nombrado Canciller y anuncia el Tercer Reich para el que vaticina una duración de mil años. El expansionismo nazi comienza solapadamente con la anexión de Austria a comienzos de 1938, y en octubre los nazis invaden las Sudetes, en Bohemia y Moravia, espacio al sur de Checoeslovaquia en el cual había una numerosa población alemana, la excusa para justificar las anexiones en ambos casos. Con el errado objetivo de evitar males mayores, el resto de Europa -a través del Primer Ministro de Inglaterra, Neville Chamberlain-, accedió a esas anexiones, y la de Abisinia (Etiopía, en el “cuerno” al NE de África) por parte de la Italia fascista, suponiendo que esa política del “apaciguamiento” podría satisfacer al poderoso movimiento nazi, pero con ello se mostraron débiles y temerosos. En 1939 la formidable maquinaria militar nazi procede a invadir países vecinos, la cobarde y fracasada diplomacia es desplazada por los cañones y tanques. En palabras de Churchill: ”Quien se humilla para evitar la guerra, obtiene la humillación y la guerra” (en directa crítica a Chamberlain). Mientras Italia y Alemania se “expandían” en Europa, Japón hacía su parte en Asia, su porción del botín, el planeta que se repartieron los tres países del Eje imperial. La segunda guerra mundial causó más de 70 millones de muertos, una cantidad mayor de heridos, honda destrucción de la infraestructura de pueblos y ciudades en todos los territorios donde hubo bombardeos y batallas. Y probablemente el país con menos bajas fue Japón.

Barcelona es la capital de Cataluña, una región autonómica al NE de España, donde ocurren dos movimientos, que han crecido gradualmente, en paralelo desde los años 80 del siglo 20: El Independentista y el Okupa. El primer movimiento busca mutilar el territorio español en base a las presuntas diferencias de idioma, cultura y trayectoria histórica de los catalanes (aunque la población del territorio catalán contiene a españoles provenientes del resto de España, y hasta ahora cada vez que han expresado su voluntad, la mayoría de quienes habitan Cataluña ha votado a favor de permanecer como parte integral de la nación española, a la vez que exigen más participación en el ejercicio de su autonomía regional, igual que las otras autonomías). Hay otros movimientos independentistas en Europa, de hecho esa tendencia hizo implosión en lo que fuera Yugoeslavia, y mediante terribles guerras y violaciones de Derechos Humanos, hoy en aquel territorio encontramos seis países: Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Eslovenia,  Serbia, Croacia y Macedonia. Checoeslovaquia también se dividió en dos. En Escocia, más que separarse de la Gran Bretaña, el movimiento logra concesiones del gobierno inglés, que se traducen en positivos avances para esa porción del Reino Unido. Pero el movimiento Okupa, que se manifiesta en la invasión a edificaciones ajenas con el pretexto de que “necesitan un techo”, coincidencialmente es más intenso en Barcelona que en el resto de las ciudades europeas donde los presuntos o reales “sin techo” están organizados y activos. Por estos días ocurrió en el céntrico Barrio de Gracia un desalojo apoyado en una orden judicial, de un local que fue de un Banco expropiado, y ahora tiene nuevo propietario. El anterior Alcalde pagó el alquiler de un año, 65.000 euros, para evitar problemas en plena campaña electoral, que sin embargo perdió, y la nueva Alcaldesa, Ada Colau, aunque militante del extremismo que apoya esos desafueros de los okupas (en su anarquía demagógica prohibió nuevas inversiones y el ingreso de militares uniformados a una Exposición donde ellos participan anualmente), tuvo que permitir el desalojo, pues la alternativa era incurrir en el injustificado gasto del alquiler anual del local, 65.000 euros que no puede desviar de presupuestos aprobados, ni oponerse a una justa decisión de un Tribunal, para satisfacer a los invasores. Los okupas y quienes respaldan la dinámica de irrespetar la propiedad ajena, unas 60 personas, procedieron a crear disturbios alrededor del local desalojado, dañando docenas de vidrieras de tiendas, motos y  vehículos de 4 ruedas, contenedores de basura, incendiando algunos de ellos y un camión del Servicio de Aseo. Los Mossos de Escuadra, cuerpo policial, intervinieron para impedir que el vandalismo aumentara, usaron bombas lacrimógenas para dispersar a la turba, y repartieron rolazos entre quienes no se iban y se negaban a cesar sus violentas protestas.

De inmediato surgieron los reclamos contra los “excesos de la policía”, incluyendo los de la Alcaldesa populista y pescadora en río revuelto. Como si no hubiera ocurrido por años la ilegal e injustificada okupación de propiedad privada, que a su vez produjo el injustificado gasto de dinero del Municipio para complacer al movimiento okupa, ceder a sus amenazas y chantajes. Como si la reacción en apoyo a los okupas no hubiera ocasionado graves daños a propiedad pública y privada, contenedores que son de toda la comunidad, motos, carros, mercancías y cristales adquiridos por sus respectivos propietarios legales. Se arma un escándalo en contra de la Policía, que actuó en respuesta al vandalismo y para impedir que se incrementara.

El presidente de los EEUU, Barack Obama, visitó Hiroshima el viernes 26 de mayo y su discurso hizo referencia a la necesidad de regular, disminuir y erradicar el armamento nuclear, que para el mundo entero representa una amenaza permanente de destrucción total. No ocurrió ni tenía por qué darse la solicitud de “perdón” que los tuertos de la Historia, con su visión sesgada de la realidad, le exigen a quienes fueron víctimas de una cobarde emboscada. Hay que considerar el nivel de fanatismo de los alemanes y los japoneses (los italianos son latinos, no llevan sus compromisos hasta la ceguera de no entender cuando están vencidos, más bien fueron bastante propensos a rendirse a tiempo). Los nazis tuvieron que sentir la cercanía de los soldados soviéticos y estadounidenses, ya en Berlín, para aceptar que estaban derrotados. Los japoneses siguen una disciplina mucho más estricta que la teutona, mientras su emperador no les ordene rendirse, lucharán a pesar de que todo señale que perderán la guerra. Invadir a Japón implicaba movilizar miles de buques, aviones y tanques, cientos de miles de soldados, y una campaña de meses que produciría una elevada cantidad de bajas, muertos y heridos de ambos bandos, con toda seguridad más bajas que las producidas por las dos bombas. También, de no intervenir los Mossos de Escuadra en Barcelona, la continuación e incremento de los disturbios habría producido más destrucción y pérdidas para la ciudad, y para ciudadanos privados de sus pertenencias: Más bienes destrozados por golpes o incendios. Sospechosamente los reclamos apuntan exclusivamente a las respuestas sin considerar las causas y los responsables del origen primigenio de todo el asunto.

Hago este apretado resumen para los jóvenes que muy probablemente ignoren lo esencial de esa cruenta 2ª guerra mundial, provocada por Alemania, Italia y Japón, países que invadieron a buena parte del mundo, afortunadamente esa guerra la ganaron los del bando que apoya las libertades que esos tres proyectaban arrebatarnos (si hubiera triunfado el trío imperial, hoy estaríamos todos hablando y obedeciendo en alemán y japonés). Los japoneses deben escuchar las historias de los sobrevivientes de Guernica, Lídice y Pearl Harbor, y meditar sobre eso, ANTES de pedirle a otros que escuchen SUS historias de Hiroshima y Nagasaky, dramas ocurridos en agosto del 45, al final de esa guerra, Trumen lo ordenó para poder terminarla,  ahorrando cientos de miles de vidas. Hubo avisos previos con panfletos sobre 35 ciudades, potenciales blancos, fueron ignorados. Hoy calculan en 140.000 bajas para Hiroshima y 70.000 en Nagasaky, 210.000 en total. Los japoneses asesinaron, sólo en Nankin, a 200.000 personas. Habría que preguntarle a sus víctimas en China, Corea, Filipinas y todo el Pacífico, lo que piensan del lanzamiento de las bombas Little Boy sobre Hiroshima y Fat Man en Nagasaky, incorporando al análisis la dinámica imperial nipona que sufrieron en el resto de Asia.

Un dato primordial, los EEUU pudieron lanzar esas dos bombas porque lograron dominar el manejo de la energía atómica ANTES que sus enemigos. Si Japón o Alemania hubiesen tenido la bomba atómica ¿cree alguno de los lectores que no la habrían lanzado contra las naciones de Europa o Asia en las que ya se combatía por la vía convencional? En morrales de okupas en los disturbios de Barcelona, hallaron pastillas empleadas para producir llamas rápido (se usan para leña o carbón en barbacoas). Si no los frenan ¿no las iban a usar, no habrían causado más daños, en pro de sus objetivos contrarios a la propiedad ajena, al orden y al respeto mínimo?

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